Ante Tomic, ¿el nuevo Gasol?
El Real Madrid de baloncesto ganó ayer al Barcelona en el Palau e igualó su serie de cuartos de final de la Euroliga a uno. Lo que parecía que iba a ser un paseo para los azulgrana, la mejor plantilla de Europa, se ha tornado en una eliminatoria en la que, hasta ahora, los blancos han sido muy superiores y en la que con una excepcional defensa y un baloncesto trabado y lento han puesto contra las cuerdas del Barça.
Es muy fácil hablar a posteriori, pero si no hubiese sido por la actuación de Pete Mickeal en el último cuarto del primer partido, la serie podría ir dos a cero a favor del Madrid.
El técnico de los blancos, Ettore Messina, ha hecho un análisis perfecto de como jugarle al Barça. Navarro está fatal, Ricky ha desaparecido y los pívots azulgrana ya no son esa pesadilla que machacaban constantemente a los del Madrid. Además, en esta serie ha aparecido una pieza fundamental que lo ha cambiado todo. Se trata de Ante Tomic.
Tomic llegó al Madrid a mitad de temporada como un fichaje de futuro. Apuntaba maneras, pero ninguno, yo incluído, pensábamos que fuera a explotar tan pronto. Sus dos metros y 17 centímetros, junto a su agilidad y buena mano le hacen muy difícil de defender y, en esta serie, eso se está notando.
En el primer partido, el croata se cargó de faltas muy pronto y sólo logró seis puntos. Ayer se fue a los 22, capturó cinco rebotes y puso cuatro tapones, siendo el eje sobre el que giró el ataque del Madrid.
Todos sabemos que las comparaciones son odiosas, pero Tomic guarda un gran parecido con el Pau Gasol que deslumbró en Europa antes de marcharse a la NBA. Los dos miden prácticamente lo mismo. Son muy delgados. Tienen un cuerpo aún por formar. Poseen una gran envergadura de brazos. Son muy ágiles para su tamaño y saben leer bien el juego.
El Gasol del Barça jugaba más abierto a canasta. Era un poco más rápido. Tiraba mejor de tres y era mucho más agresivo, sólo hay que ver el recital de mates ante el Madrid en la final de la Copa del Rey de 2001. Tomic, en cambio, es más un pívot puro, que juega más de espaldas al aro y cuyo gancho con la mano izquierda casi siempre te asegura dos puntos. Ambos jugadores son parecidos, con ciertas diferencias, pero incluso en la forma de moverse tienen alguna similitud.
Del papel que tenga Tomic en los siguientes partidos puede depender gran parte del futuro de la serie. Con él en la cancha, Fran Vázquez y N'Dong han dejado de ser tan peligrosos, ya no sobrevuelan el aro del Madrid con tanta facilidad. Mientras que Felipe Reyes por fin ha encontrado el compañero perfecto en la zona que le ayude a volver a su gran nivel de antes.
Tomic no va a llegar a ser lo que Gasol, uno de los 10 mejores jugadores de la NBA ahora mismo, pero, por sus condiciones y su talento, tiene pinta de que, en breve, va a ser uno de los mejores pívots del continente y que, en no mucho tiempo, va a jugar en la Liga del mundo. Eso sí, primero tiene que ir paso a paso, quemando etapas. La primera no puede ser de mayor enjundia: ayudar al que el Madrid dé la campanada y elimine de la Euroliga al tododeroso Barça, algo que por lo visto hasta ahora no parece que sea imposible.



