La clave del triunfo
Sí, estamos en cuartos de final del Mundial de Sudáfrica y como dice mi admirado Pedro Molina el sueño continúa. Estoy de acuerdo en lo que todos, o casi todos, vimos, esto es, en que España hizo el mejor partido desde que comenzó la Competición. Además, estoy convencido de que España va a ir a más. Así lo dije cuando perdimos ante Suiza. Entonces estaba convencido de que al menos llegaríamos a semifinales y sigo creyendo en ello.
De todas formas, insisto en el tema del doble pivote o dos medios centros con Busquet y Xabi Alonso. Para mi uno de los dos sobra en este esquema y no porque estén ofreciendo un bajo rendimiento. Los dos están jugando a un gran nivel y en el caso de Alonso ayer fue uno de los mejores, sino el mejor. Pero este es un debate que no nos lleva a ninguna parte porque Vicente del Bosque es el seleccionador y morirá (en este caso espero que triunfará) con sus ideas.
Esto no es óbice para que siga opinando que mejoramos con más "bajitos" aunque ayer, paradojas del fútbol lo hiciéramos con un gigante. En la primera parte tocamos y tocamos, pero sin profundidad. Nunca hubo un dos para uno en ataque, ni en el centro ni en las bandas, y Villa y Fernando Torres tuvieron que buscarse la vida entrando desde el lateral. Llevaron peligro porque ambos son muy buenos pero no porque hubiera superioridad. Para mi estaba claro que el cambio pasaba por Cesc o Silva para ofrecerse en la búsqueda de una pared que rompiera la defensa lusa. Eso o un "boya", y ahí Del Bosque sí acertó de pleno al sacar al terreno de juego a Fernando Llorente.
La apuesta pudo no salir bien, pero resultó definitiva. Y resultó definitiva en mi opinión, porque se creó una superioridad en los últimos metros, cerca del área, con un Llorente capaz de fijar a los centrales y generar espacios.
Así surgió el gol. Xavi combina con Alonso, este toca con Iniesta que se apoya en Fernando Llorente. De nuevo Iniesta que busca la genialidad y el resto ya lo sabemos. Así lo vemos en la foto que acompaña el texto: Llorente rodeado de jugadores portugueses mientras Xavi está sólo para habilitar a un más solo aún David Villa. Ya incluso antes Villa estuvo a punto de marcar con un disparo desde fuera el área gracias a que el jugador del Athletic se llevó a los dos centrales y creó un espacio en el centro de la zaga.
Se puede decir que España ganó y jugó bien con los dos famosos pivotes. Sí, se peude decir así. Pero no es menos cierto que España encarriló la victoria cuando fue capaz de crear superioridad en los últimos metros, con mayor número de jugadores asociándose. Ahora, contra Paraguay tocará abrir de nuevo una defensa cerrada. Y ayer se despejó el camino porque España fue capaz de encontrar nuevas soluciones que en realidad son las soluciones de antes. España encontró profundidad en su juego y lo hizo como sabe hacerlo: tocando la pelota. Pero tocando con una finalidad.
P.D Por cierto querido Pedro, Luis Aragonés podrá equivocarse o no en sus comentarios. pero sus diagnósticos están siendo de lo más certeros. España tiene que tener el balón, profundizar y jugar con velocidad. Sobre cómo hacerlo seguimos debatiendo mañana en la redacción de El Vestuario



