El mito Gasol busca convertirse en leyenda
La próxima madrugada va a dar comienzo una nueva temporada en la NBA, la número 64. Podría tratarse de una más, pero no lo es. Hay muchos aspectos que la hacen especial: es la primera de LeBron en Miami, con lo que todo ello conlleva. Puede que sea la última en la que los Celtics de Pierce, Garnett y compañía tengan opciones de ser campeones. Va a ser la de la consagración, si es que aún no lo está, de Kevin Durant y es la de la gran oportunidad de los Lakers.
En los dos últimos años los angelinos se han proclamado campeones. En 2009 ganaron en la gran final a los Magic con bastante claridad. En 2010 sufrieron mucho más. Tuvieron que llegar al séptimo partido para vencer a unos durísimos Celtics y vengarse así de la derrota de 2008. En tres años los de amarillo han jugado tres finales. Ahora buscan la cuarta de la mano de Kobe Bryant y, como no, de nuestro Pau Gasol.
El 1 de febrero de 2008 el equipo de Los Angeles se hizo con los servicios de Gasol. Algunos como Greg Popovich, técnico de los Spurs, hablaron de este traspaso como una "donación", por lo mucho que recibieron los Lakers a cambio de tan poco. El tiempo le ha dado la razón, los datos mencionados anteriormente así lo demuestran. Pau cambió por sí solo la historia reciente de la franquicia con más glamour de la NBA.
Los Lakers suman ahora mismo 16 títulos y están a uno de los Celtics. Su técnico, Phill Jackson, tiene 11 y su gran estrella, Kobe Bryant, cinco. Esto no debe pasarse por alto. A Bryant le falta sólo un campeonato para igualar a Michael Jordan, lo que quiere decir que el escolta está ante la gran oportunidad de lograr lo que ya hizo el hombre al que siempre ha idolatrado.
Jordan ganó seis títulos. Ambos de tres en tres y con Phill Jackson como entrenador. Bryant tiene cinco. Los tres primeros los logró formando una pareja letal con Shaquille O'Neal, los dos siguientes con la ayuda de Pau. En todos su técnico ha sido Phill Jackson, al que su cuerpo le ha dicho basta y se va a retirar a final de temporada. Qué mejor forma de dejar los banquillos que completando su cuarto threepeat, pensará Jackson. El reto es mayúsculo.
Los Lakers parten como favoritos un año más. Saben de que va esto, tienen experiencia y a Kobe y a Gasol. Fisher siempre aparece en los momentos clave, Artest demostró el año pasado que se puede contar con él, Odon es todo clase y sólo queda la duda de Bynum. Si el pívot está a tope físicamente pocos podrán parar a los Lakers, si no lo está su equipo sufrirá más de lo esperado.
El Oeste se ha debilitado, lo que hace indicar que los angelinos volverán a jugar la final de la NBA. Kevin Durant se va a salir, será MVP, es demasiado bueno y los Thunder lo van a hacer muy bien, pero aún les falta experiencia para plantar cara a los Lakers en unos play-offs. A los Spurs ésta les sobra, pero la edad no perdona y su mejor época ha pasado pese a tener al mejor ala pívot de la historia, Tim Duncan, y a un gran Ginobili.
En el Este las cosas son diferentes. La llegada de LeBron ha convertido a los Heat en candidatos a todo. En Florida también ha aterrizado Bosh y ya estaba Wade, por lo que Miami tiene un trío de lujo. Queda por ver cómo se compenetran, qué ayuda reciben del resto de compañeros, me falta un base y un buen pívot, y cómo gestiona los egos un técnico tan joven como Erik Spoelstra. Pese a que este trío ha levantado mucha expectación, creo los Heat no ganarán el anillo.
Si tienen suerte con las lesiones, confío más en los Celtics que dirige Doc Rivers. Pierce, Garnett y Allen, además de expertos, son muy buenos. Rondo cada día va a más y Shaquile, en su enésimo intento por ganar otro título, dará minutos de calidad. Pero que nadie se olvide de Howard y los Magic, que pueden ganar a cualquiera, e incluso de los Bulls.
Esto en cuanto a la lucha por el campeonato. Ahora toca hablar de los españoles que juegan en la NBA junto a Pau Gasol. Son tres: José Manuel Calderón, Rudy Fernández y Marc Gasol. Este último es el que más puede aportar. Marc es ya un referente en unos Grizzlies que sueñan con estar entre los ocho mejores del Oeste. Forma una gran pareja interior con Zach Randolph y si sus compañeros miran menos el aro y más a él va a dar que hablar. Además acaba contrato, por lo que una buena campaña le garantizaría un futuro muy bien remunerado en la Liga.
Rudy tiene dos problemas en Portland: uno es su técnico, que no confía demasiado en él y sólo le usa como triplista cuando vale para mucho más; el otro es su carácter, demasiado blando a veces, que ha hecho que quiera abandonar una NBA que está hecha para el escolta, basicamente porque es muy bueno. Pese a todo esto el mallorquín jugará los play-offs con los Blazers.
Calderón debe pensar en empezar de cero. En 2007 jugó un fenomenal Europeo, del que fue el mejor, y comenzó a crecer hasta el punto de rozar durante dos años estar en el All Star. Ahora no es el mismo. Ha bajado demasiado y las lesiones tienen gran parte de culpa de ello, aunque no toda. El extremeño debe asentarse como base titular en los Raptors, puesto que no tiene asegurado, volver a subir su nivel y a partir de ahí todo llegará a nivel individual. En lo colectivo va a sufrir en el año I de la franquicia canadiense sin Bosh.
La temporada NBA comienza ya. Primero con 82 partidos en la fase regular, luego con los play-offs. En nuestra mente un sueño: ver a Pau Gasol logrando en junio su tercer anillo de campeón. Entonces el mito, con 10 campañas en la mejor Liga del mundo, que ha sido tres veces el All Star y tiene dos títulos de la NBA tras cambiar la historia reciente de los Lakers, se convertirá en leyenda. Si es que no ha alcanzado esa categoría ya.



