Nos vamos de Copa
Mañana da comienzo una nueva edición de la Copa del Rey de baloncesto, la que es sin duda una de las competiciones más atractivas no solo de nuestro deporte, sino también del europeo y puede que del Mundial.
En Madrid se reunen durante cuatro días las ocho aficiones de los equipos mejor clasificados en la primera vuelta de la fase regular de la Liga ACB, a los que animan sin parar. Es algo que se cuenta con normalidad, pero es un lujo ver en los tiempos que corren a diferentes grupos apoyando a los suyos sin crear ningún altercado.
A todos ellos los va a acoger un escenario majestuoso, como es el Palacio de Deportes de la Comunidad de Madrid, con capacidad para más de 15.000 personas, pero también una ciudad volcada con el deporte de la canasta en la que es normal ver a las aficiones de los distintos equipos juntas a lo largo del día y la noche.
Así aparecen los vitorianos, más de 3.000, siempre en masa, con su charanga; los canarios disfrazados, como si ya fuera carnaval, y de amarillo cantando el ya famoso 'Pío Pío'; los valencianos con su elástica naranja y su ilusión intacta; los verdinegros del Joventut animando a su joven equipo, y abucheando a Ricky cada vez que le ven; los bilbaínos, con su ilusión por estar ya habitualmente con los grandes; los vallisoletanos, a disfrutar de un equipo que les ha colocado de manera sorprenden en esta cita y las aficiones de Madrid y Barça, siempre las que menos gente llevan, y las que, por eso de representar a los clubes más ricos, menos queridas son.
Precisamente Barcelona y Madrid parten en todas las quinielas como los favoritos a hacerse con el título. Eso sí, los azulgrana parecen un escalón por encima. Los de Xavi Pascual llegan en un momento más que dulce a este evento. Llevan 13 victorias consecutivas entre ACB y Euroliga. Cuentan con un Navarro al cien por cien tras haber pasado unos meses tocado, lo que debe ser sinónimo de pánico para el resto de rivales. Han encontrado en Anderson al sustituto perfecto del hasta ahora tocado Pete Mickeal y han visto como Ricky ha superado con madurez el primer gran bache de su carrera deportiva. Si a esto le unimos un juego interior con los centímetros y kilos de Vázquez, Lorbek, Perovic y N'Dong ya sabemos porque los azulgrana son favoritos.
El Madrid llega a esta Copa con urgencias. Los blancos llevan ya 17 años sin llevarse este trofeo, lo que empieza a ser una losa pese a que su técnico, Ettore Messina, haya comentado en estos días que su equipo no tiene la obligación de ganar y que lo que tiene que hacer es competir hasta el final.
Eso lo está haciendo al Madrid esta temporada, hasta el punto de que lleva sin perder un partido desde enero. Muchos de ellos los ha ganado sufriendo, lo que ha aumentado la confiana de un equipo joven al que parece que aún le falta algo para competir con el Barça. Puede que ese algo, o mejor dicho ese alguien tenga nombre y apellidos y sea Nikola Mirotic.
El montenegrino con pasaporte español ha irrumpido como un ciclón con solo 19 años para solucionar partidos importantes. Es un ala pívot de esos que juegan abiertos que tanto daño hacen con sus triples, además intimida, rebotea y no se arruga en situaciones límite. Puede que esta Copa le llegue demasiado pronto, pero el talento no entiende de edades y ya hace 10 años Pau Gasol revolucionó y dio a su equipo este torneo con 21 años.
Junto a Mirotic la aportación de Suárez en el tiro y en el rebote y la tremenda intimidación de D'or Fischer han dado al Madrid un plus para competir con cualquiera. Queda por ver si los blancos saben asumir la presión y si, en caso de llegar a una hipotética final con el Barça, no les pesa el haber perdido 10 de los últimos 11 enfrentamientos, muchos ellos por paliza.
Pero la Copa es la competición de las sorpresas por excelencia. Así que haríamos muy mal en dar por hecha una final entre Barcelona y Real Madrid, aunque sea la más lógica. Ahí está el Caja Laboral, el rey de Copas en la última década y que no se baja de las semifinales desde 2001. No sería la primera vez que los vitorianos rompen los pronósticos, solo hay que recordar la final de la ACB del año pasado. Además, un equipo con jugadores del calibre de San Emeterio, Marcelinho Huertas o Batista y entrenado por Ivanovic puede dar la sorpresa en cualquier momento, aunque antes tendrán que ganar al correoso Bilbao de Mumbrú y Banic en cuartos.
Otro entrenador, Svetislav Pesic ha revitalizado al Valencia, un equipo que estaba en la UVI y que ahora lucha por todo. Claver ha despertado, Rafa Martínez sigue a gran nivel, aunque la clave de los 'taronjas' está en la defensa y su espíritu de equipo. Para estar en semifinales antes tendrán que ganar a un Valladolid que es tercero en la ACB para sorpresa de todos y llega sin presión.
Tampoco tiene presión el Joventut, que parece una víctima bastante propicia para el Barça en cuartos ni el Gran Canaria, que llega con todo en contra, lesión de Savané a última hora, nunca ha pasado de cuartos... Factores que puedan pesar demasiado a un equipo muy luchador, que no deben hacer fiarse el Madrid.
Llega pues la Copa con todo su espectáculo. Hagan sus apuestas, solo apúntense dos datos. Desde 1988 no se repite campeón y desde 2002 el anfitrión no se hace con el título. Y nosotros hablando de una final Barça-Madrid. Algo falla o ¿se rompera la tradición?




Pablo Maroto dijo
Es una competicion muy atractiva tanto por formato como por la calidad de los equipos. Seguramente depare alguna sorpresa.
10 feb 2011
Rubén Lorenzo dijo
Real Madrid y Mirotic de MVP
10 feb 2011
alexneo8 dijo
Muy buen post, Pedro. Yo me quedo con Barça de campeón y con Navarro de MVP...
11 feb 2011