No disparen a Pau
Hace un par de años Pau Gasol hizo un cameo en la serie CSI Miami en la que Víctor, el personaje que interpretó, terminó muerto. Bien podría ser éste un simil del final del de Sant Boi en los Lakers, con el día 15 de marzo como fecha límite para saber si esto sucede o no.
El futuro de Pau en los angelinos parece tan negro como el de su personaje televisivo. Eso es a lo que uno se atiene a pensar si lee los rumores que le han colocado desde diciembre en Houston (esto fue más que un rumor), en Chicago, en Boston, en Minnesota, en Golden State y en Orlando. Ahora bien: ¿Es justo el trato, las críticas y la situación que está viviendo el español en estos momentos?
Para empezar parto de la base de que no todo es blanco o es negro. Ni Gasol es el mejor, ni es el peor.
No seré yo el que defienda que Pau es un pívot duro, que se pega con todos y no da un balón por perdido, eso no es así. Ese es su hermano Marc. Pero tampoco es cierto que el de Sant Boi sea una hermanita de la caridad, que merezca que le llamen constantemente 'soft' (blando), porque tampoco lo es.
Gasol tiene una virtud de un valor incalculable. Su cabeza lee el juego mejor que la de gran parte de los jugadores de la Liga (no solo de los hombres altos), por eso es tan bueno. Pau sabe cuándo y en qué momento se debe aplicar a fondo. Por eso hay partidos en los que "solo" coge nueve rebotes y por eso hay rachas (de 10 encuentros en lo que va de campaña) en las que no para de hacer dobles-dobles, curiosamente tras no ser seleccionado para jugar el All Star.
Ahora bien, hay que valorar: ¿Hacen bien en los Lakers en querer traspasar a Pau? Hay dos opciones, no más:
Si. Los angelinos se deshacen así de un jugador de 31 años, que va a cumplir 32, que, en teoría, ya ha dado lo mejor de sí. Además se liberán de su salario de 17,8 millones por temporada (entre los siete mejores de la Liga) hasta el 2014. Con este dinero pueden firmar a una estrella en verano o adquirirla en un traspaso.
No. Los Lakers pierden a uno de los mejores 'cuatros' de la Liga (puede que no al nivel ya de Nowitzki, pero sí de Kevin Love y Blake Griffin), que además puede jugar de 'cinco', que asiste a sus compañeros con suma facilidad, tira bien de media distancia y puede defender a cualquier pívot rival.
Así de sencillo y así de difícil a la vez. He aquí la dicotomía. Lo que ciertamente no me queda demasiado claro es porque en Los Angeles no se maneja, o se manejó antes, otra opción que les podría ayudar.
Teniendo en sus filas a una megaestrella como Bryant (tan egolatra como bueno y ambicioso), a un pívot de futuro como Bynum (de solo 23 años y con una clase enorme) y a Pau (del que ya he hablado), ¿no sería más fácil buscar un base o un alero alto de nivel medio que hicieran que el equipo optara a todo, ya que Fisher está mayor y sus tiros no compensan su debilidad defensiva y Artest (perdón, Metta World Peace) no da ninguna fiabilidad?
Esta podría ser la tercera vía (si económicamente se pudiera dar) sin que Gasol tuviera que escuchar día sí y día también que va a ser traspasado.
No seré yo el que critique un sistema que hizo que Pau se marchara de la noche a la mañana de unos Grizzlies en proceso de destrucción a los Lakers como si le hubiera tocado la lotería. Pero tampoco seré yo el que ningunee al de Sant Boi pues, como he escrito muchas veces en este blog, los Lakers pasaron de ser un equipo que no pasaba de primera ronda de play-off a jugar una final de la NBA y ganar dos anillos en tres años desde su llegada.
Eso fue el 1 febrero de 2008. Entonces Pau defendía como nadie al pretendido Howard. Entonces Pau se comió a Garnett, demostrando su nivel. Puede que en 2012 éste sea un poco menor, que los Mavericks les ganasen el año pasado, que él esté más flojo. Pero no creo que Gasol merezca ser el blanco de todos los tiros. Por favor, no disparen a Pau.



