¿Por qué ganó el Barça?
Confieso que esta mañana, cuando he ido a trabajar, estaba bastante intranquilo. Me he pasado todo el fin de semana fuera y el tipo de la pistola no me ha localizado. Por desgracia, mis inquietudes se han cumplido, y rápido. Tras cruzar la entrada de Prado del Rey, dispuesto a empezar una nueva jornada laboral he ido al baño, donde me esperaba mi querido 'amigo'. "¿Qué Pedrito, creías que me había olvidado de ti?", me ha dicho. Mientras pensaba cómo había pasado el eficiente sistema de seguridad, dudé qué decirle. Así que decidí ser sincero, que, en esos momentos es, lo que creo que va mejor: "La verdad es que no".
"¿No notas algo raro respecto al otro día?" Rápidamente pensé en el lugar, mucho más cerrado, en el que me sería más difícil escapar. Pero no lo comenté por no tentar a la suerte. Simplemente me callé y rezé. Tras un largo e incómodo silencio, el que habló fue él. "Como veo que te ha comido la lengua el gato, te lo digo yo chaval. Hoy no he traído la pistola. Y estoy de buen humor, pues la jugada me ha salido bien. He amortizado los 3.000 euros. Tengo más".
¿Cómo? Pensé yo. Eso es que no había apostado por el Madrid. Lo cual, he de reconocer, que me dolió un poquito en el orgullo, pero no tanto en mi corazón, pues significaba que tenía más posibilidades de seguir vivo."¿Y eso?", le dije. "Tu dato ese de los primeros partidos ganados. Nunca hay que ir contra la estadística", me respondió; "eso sí, no te vas a librar tan fácilmente de mí. Quiero saber por qué ganó el Barça si tú decías que iba a hacerlo el Madrid. Así que desembucha". No era este mi plan soñado, la verdad. Hablar de basket con un desconocido en el servicio de minusválidos de mi trabajo me desconcertaba. Pero siendo positivo, no era tan mal plan, pues mi querido 'amigo' ya no tenía una pistola en la mano. Como leyéndome el pensamiento me dijo: "No te puedo disparar, pero habla ya". Así que eso fue lo que hice.
"El Barça ha vencido por diversos factores. Son unos cuantos, te pueden cansar, pero allá van : el primero fue el triple de Marcelinho en el primer encuentro. Ahí cambió la serie. El Madrid tenía ganado ese partido, su ventaja era de 17 a 13 minutos para el final. Ahí empezó todo. Comenzar venciendo este tipo de eliminatorias es fundamental, más cuando has sido tan superior como lo fueron los blancos aquel día", le expliqué. "¿Pero esto no es a cinco partidos?", me dijo.
"Claro. Cualquier ventaja es clave. El Madrid la desperdició. Los de Laso habían llegado mejor tanto a nivel físico como de baloncesto, con todos sus jugadores implicados, con Sergio enchufado. Lo demostraron sobreponiéndose a ese varapalo para hacerse con el segundo encuentro, también en el Palau, y ganando el tercero, de paliza ya en casa. Pero cuando el título estaba tan cerca la situación cambió". "¿Por qué lo hizo?", me preguntó como un alumno aplicado a su profesor, lo que reconozco que hizo que me creciera un poco. Algo que no sé si me convenía.
"Por algo tan sencillo como una zona", comenté. "¿Qué es eso de la zona?", me dijo él. "Una defensa en la que los jugadores no van siempre detrás del que tiene el balón", reflexioné sin explicarle que había diferentes variantes y que la alternancia de la zona con una 'caja más uno' sobre Carroll mató al Madrid; "con el Barça destrozado anímicamente y también físicamente, pues Navarro estaba muy tocado por su fascitis plantar y N'Dong ni jugó el cuarto partido, Pascual cambió el sentido de la eliminatoria. Le creó ansiedad a su rival e igualó la serie a dos, ¿entiendes?"
"Claro que entiendo", me contestó; "tonto no soy, más vale que no me trates de eso. Pero yo lo que quiero saber es por qué ganó el Barça el quinto partido y aún no tengo explicación. Así que dispara, ya que no tengo el arma y no lo puedo hacer yo".
Encima iba de gracioso el listillo. Estuve por callarme, pero era mejor hablar y no tentar a la suerte con este tipo: "El Barça ganó este quinto encuentro por casta, por carácter de campeón. Al Madrid le entraron las dudas al perder el cuarto partido en casa, lo que fue devastador. En este último lo intentó, pero fue casi siempre a remolque. Perdió el rebote, dio menos asistencias y solo acertó el 67 % de sus tiros libres. Al final la lucha tremenda de Felipe (por momentos hizo honor a aquella narración histórica de un partido de la selección, en la que el gran Andrés Montes gritaba exaltado: '¡¡¡Felipe Reyes, qué huevos tienes!!!'), los triples de Carroll y los de Singler no bastaron", le comenté, suplicando que le quedara todo clarito y me dejara subir ya a trabajar. Algo que, obviamente, no pasó.
"En el Barça, con el Navarro ese del que estás enamorado no muy bien, ¿quién decidió?". Soy Navarrista al 100 %, que conste. Creo que es el jugador con más talento que ha dado nuestro baloncesto, aunque el mejor es Pau Gasol. Y lo que ha hecho en esta final, jugando medio cojo e infiltrado en cada encuentro, me parece antológico. Pero de ahí a estar enamorado de él va un buen trecho, le iba a decir. Algo que, para variar, no sucedió. Aunque reconozco que esta vez no me callé del todo la boca.
"Para empezar me gustan las mujeres", le aclaré con una voz más bien baja y timorata que no sé si entendió; "y en respuesta a tu pregunta, al Barça lo levantaron Mickeal y Lorbek. Es cierto que Fran Vázquez por fin apareció y demostró una vez más qué jugadorazo podía haber sido y, por su carácter, no es. Pero los que han hecho al Barcelona campeón son estos dos. Mickeal se ha comido a Suárez en los dos últimos encuentros. Tras la pelea del tercero le ha destrozado. Ha demostrado que se crece siempre en los momentos difíciles. Eso que está ya mayor. Su carácter, y el que ha contagiado a su equipo, me ha recordado al de los Celtics en los play-offs de este año en la NBA. Ha sido espectacular. Lorbek también ha estado imparable, pero más por clase. Fíjate, jugó el último partido tras sufrir una lipotimia por la mañana y en el último cuarto nadie le paró. Es el mejor 'cuatro' de Europa. Normal que se vaya a marchar a los Spurs".
"Vaya, vaya. Esas han sido las claves. He de decir, chaval, que no te has explicado mal. Menos mal que corregí mi apuesta. Si no ahora mismo ya no podrías hablar. Habría sido una pena, pues creo que a partir de ahora me vas a ayudar", me dijo sin pestañear. "¿Con qué?", respondí sin pensar. "Está claro, con la NBA. Anoche no pude dormir y vi que jugaban la final dos equipos. Algo así como los Heat y los Thunder. Así que he decidido volver a apostar. Espero que esta vez no te equivoques y sepas acertar. Me da que con esto del baloncesto tú y yo vamos a entablar una gran amistad. Para que veas que soy bueno, te dejo que te vayas ya a a trabajar. No te olvides de mí. Pronto me verás".




Cule y Español dijo
Que grandes estos dos relatos!! espero que haya más sobre baloncesto y fútbol! GRANDE PEDRO un abrazo!
19 jun 2012
Sorteando dijo
Diría, por el relato parece un capitulo de novela negra, amenazas con arma, asalto al descuido, claro que el motivo parece de fanáticos a los colores, de risa. ¡Ah!, el escenario donde suceden los hechos me sugiere un poco sucio, en los servicios y pasando un cordón de seguridad.
19 jun 2012
demente caliente dijo
Hay un motivo concluyente de por qué el Barça ganó el quinto partido. Y es porque Peter apostó totalmente convencido por el Madrid.
Hay un tema que me preocupa. Mientras los medios se congratulan por la final Madrid-Barça, creo que el BA -LON -CES -TO español se muere. Los ascendidos no ascienden y los descendidos no descienden. La Liga pierde su sentido, y se nos cae el chiringuito.
AUPA!
20 jun 2012