Una derrota para reflexionar
Pese a que los hermanos Gasol anotaron 45 puntos entre ambos ayer, con un Pau tan brillante como siempre. Pese a que Ibaka se fue a los 14, cogió seis rebotes y puso tres tapones. Pese a lo que digan los protagonistas, la selección española jugó a no ganar ayer ante Brasil. Hay un hecho que lo deja bien claro: si de verdad se hubiera querido superar a los cariocas, Calderón y Rudy habrían jugado algo en el último cuarto. ¿O acaso alguien se imagina a Sada en el campo en los minutos finales del partido clave del torneo para los nuestros? Pues eso.
"Se evita a Estados Unidos hasta la final. Se logra el objetivo". No hago más que oir esta frase, la cual me cansa mucho. Por favor, que los árboles no nos impidan ver el bosque.
Si la selección nacional que ha jugado esta primera fase de los Juegos se enfrenta ahora a los Kobe, LeBron, Durant y compañía, la tunda va a ser importante. Así que pensemos en el presente y no en un futuro muy lejano, que ojalá llegue. El presente se llama Francia, nuestro rival en cuartos del torneo.
Sinceramente, la única conclusión positiva que sacó de la derrota de ayer es que en cuartos no nos vamos a enfrentar a Argentina. Tal como está España ahora mismo la albiceleste hubiera sido un rival muy duro. Su juego aguerrido, a veces marrullero y trabado de esos que ya se la saben todas, no nos viene bien. Luego están Ginobili y Scola que te van a hacer un traje sí o sí. Y Delfino y Nocioni y Prigioni, pese a su avanzada edad.
Francia también es un rival de aupa. Pero creo que, por suerte, su juego nos beneficia. Todo gira en torno a un cerebro como Parker, al que pueden asfixiar Calderón, Sergio y hasta Sada, pese a lo mal que está. De Colo y Batum son muy buenos, pero su rapidez, su juego alegre, le viene que ni pintado al equipo nacional.
Se puede llegar a semis, sobre todo porque el talento de los nuestros es indiscutible. Pero para ello hay que mejorar tantas cosas. Dos son las más importantes. La primera, la defensa. Los rivales no pueden tirar con tanta facilidad, sobre todo los 'cuatros', que jugando abiertos nos están machacando. La segunda es el tiro exterior. España no mete un triple, lo que hace que nuestro ataque sea muy previsible y las defensas rivales se cierren sobre los Gasol. A éstos les está costando más de lo esperado jugar juntos. No estaría mal que Scariolo apovechara más a Ibaka y a Felipe. También que se corriese algo. Con Navarro solo se puede rezar. Sus problemas en el pie son más graves de lo que se pueda pensar. Con 'La Bomba' a tono el equilibrio juego interior-exterior es total. Ya no vale cerrarse sobre Pau. Todo empieza a girar. Calde tiene más espacios, Rudy también. Encima llegan 20 puntos o más del jugador con más talento de nuestro baloncesto.
Los problemas están analizados. También expuestas las soluciones. Queda la ejecución. En el Europeo de 2009 España ya vivió una situación similar en la que autogestión de los jugadores y su talento nos llevó hasta el oro. Curiosamente en ese campeonato el rival en cuartos también fue Francia, y tras ser cuartos de grupo. ¿Se repetirá la historia? Esperemos que eso suceda. Para llegar a esta situación va a haber que cambiar.
Va a haber que dejar que dejar de encajar parciales tan sonrojantes (19-30 ante Gran Bretaña en el útimo cuarto, 5-17 ante Rusia en poco más de cuatro minutos). Ayer ante Brasil se perdió el último periodo por un contundente 16-31. Una diferencia mayor aún mayor que el 19-31 de la final de Pekín ante Estados Unidos. Claro, que lo de ayer no fue un mal final de partido más. Pau Gasol afirma que si lo fue. Yo tengo que dudar, pese al daño que haga esto a la imagen de un equipo, hasta ahora, ejemplar, el cual tiene mucho que reflexionar.
Si es verdad. Si España fue incapaz de frenar ayer a Brasil en ese esperpéntico final, mejor pensar en hacer las maletas y volver a casa ya. Pues la mejor generación de la historia de nuestro baloncesto no está a su verdadero nivel. Aquel que tanto nos ha hecho disfrutar.




escurridor dijo
Ni una cosa, ni la otra. Ni derrota, ni reflexión. Solo que sea interminable, demasiado heavy con el bochorno que hace.
11 ago 2012