No news, good news
'No noticias, buenas noticias'. Esta expresión que se me quedó grabada hace muchos años en un viaje a Sudafrica podría valer para Valverde en este final de Vuelta. De nuevo, todo ha rodado como se podía prever y, por eso mismo, le ha faltado un poco de 'salsa' a la contrareloj. Todos han estado en su sitio.
Evans ha superado a Basso en el podio. No dice nada malo de ninguno de los dos, pues el australiano es mejor en contra reloj que el italiano. Valverde no ha tenido ninguna apretura en defender su ventaja. Millar, ganando, tampoco nos ha pillado por sorpresa.
Lo mejor ha sido Samuel. Su segundo puesto corría un cierto peligro, pero enseguida, en el primer paso intermedio, demostró que aquí tampoco iba a llegar ningún susto. Tal vez, más que emoción, rabia de los 5 segundos de retraso sobre el escoces en la etapa, que le dejó con ganas de una nueva victoria. Pero como digo, no hubo sobresaltos para ninguno. A pesar de que la desgracia se volvío a cebar en Mosquera ,en forma de pinchazo esta vez. Su quinto puesto tampoco peligraba, pero a pesar de no cumplir su objetivo de estar en el podio, casi es para sentirse satisfecho de acabar la Vuelta y en ese puesto.
Destacaría el buen ambiente que hubo en la contrarreloj. Toledo se volcó con la carrera y estuvieron animando a todos los corredores. Estos, con un recorrido tan bonito y rompepiernas, se fueron animando y más de uno se pegó un buen sofocón para corresponder a los espectadores.



