La cabezonería de la UCI
No quiero ni pensar en la indignación que debe tener en estos momentos Alberto con la apelación de la UCI frente al TAS (Tribunal de Arbitraje Deportivo) , recurriendo la absolución del corredor adoptada por la Federación Española de Ciclismo.
Ahora que nos lo estábamos pasándolo de lo lindo con él en la Volta a Cataluña y arrinconados los temas de dopaje, la UCI, como siempre, nos echa otra jarra de agua fría.
Pensaba que este organismo no iba a recurrir. Daba la sensación, desde el inicio de este largo proceso, que la UCI daba credibilidad a la contaminación alimentaria. A lo que sumaríamos la documentación aportada por el ciclista donde aporta pruebas de por qué esa presencia de clembuterol en su organismo. Ante eso, yo creía que la UCI se abstendría y pasaría la pelota al AMA.
También tenía claro que si al final lo hacían, esperarían al último día. La visión que tiene este organismo de los ciclistas queda patente cuando su máximo responsable, Pat McQuaid, dice que los ciclistas y directores: "No son los actores principales en el ciclismo". Pues si no son ellos, ¿Quiénes son? Así va esto del ciclismo.
Agarrarse a la mera presencia de este producto para recurrir me parece más una cabezonería, que confirma lo atascado que se encuentra este deporte, en lugar de dar solución a sus problemas.
Sobre todo cuando se acepta que la cantidad encontrada en su orina, no proporcionaría ningún beneficio al corredor. Esto son ganas de mostrar intransigencia poco realista en la lucha contra el dopaje.
Tal vez sea una salida hacia delante de quienes dirigen este deporte, pues en los últimos meses les están presionando por sus decisiones arbitrarias e incapacidad de arreglar como es debido las cosas del ciclismo.
Me refiero a una plataforma promovida por los grandes equipos profesionales, creando una competición profesionalizada y donde la UCI no tendría ni voz ni voto, como mucho sería un mero organismo burocrático. Esta ‘liga’ del ciclismo sería un auténtico bombazo y haría muchísimo daño a las arcas de la UCI.
No sé cómo acabará esto pero los conjuntos profesionales están cansados de ver cómo pasa el tiempo y la situación va siempre a peor. Para ellos, como grandes protagonistas de este deporte, es muy triste ver cómo otros arreglan sus problemas a los pocos meses y en este se prolonga en el tiempo.
Y es que esta incompetencia a la hora de cerrar los escándalos hace tanto daño como los propios positivos, pues un mismo caso es portada en numerosas ocasiones.



