10 posts de julio 2011

El año que viene será otra historia

Por Pedro Delgado.

Evansblog

Hay que reconocer que este Tour lo ha ganado el hombre más fuerte de la carrera porque, si bien es verdad que Evans ha dejado a veces dudas en su comportamiento como un auténtico líder de la carrera, en este Tour se ha destapado, no solo al aficionado, sino a sí mismo para ganar una carrera de estas características, en las que tienes que dar la cara. Por tanto, lo considero un justo vencedor, porque es el más fuerte, en actitud, de la carrera.

Por su parte, los hermanos Schleck, habiendo dado espectáculo, no han visto la carrera de tres semanas de una manera global, especialmente los bloques de montaña, y han estado demasiado pendientes de Contador, y no de su principal rival, que en este caso ha sido Evans. En cualquier caso, Andy, siendo joven, es un error que podrá resolver en Tours futuros.

Al final se ha impuesto la madurez de Evans, al que ya se le escapaban de las manos las opciones, ante la inociencia de Andy, que sintiéndose muy poderoso no se ha sentido el verdadero patrón, ya que daba la sensación de que por equipo eran los 'jefes' que podian marcar la carrera.

Por lo demás, la actuación de los españoles, parece pobre por la clasificacion general, pero hay que tocar tierra de vez en cuando. Llevábamos varios años viviendo en la nube con los triunfos de  Contador, Sastre, Pereiro... y parecía que si no era uno, era otro el que ganaría. Esto nos hace tomar la realidad de lo difícil que es ganar una carrera de tres semanas, con todas las incidencias que pueden pasar.

No por ello tenemos que tener un animo derrotista. Con Contador, Sánchez, Valverde y tantos otros que cuentan para la general, seguramente al año que viene uno de ellos estará en lo más alto. Contador tiene esa calidad, todavía mucho más alta de los que consiguen la victoria, que le devolverá a lo más alto

En resumen, tres victorias de etapa y la montaña de Samuel es un buen botin para la representación española en el Tour. Y no hay que olvidarse del triunfo de etapa de Rui Costa, que aunque es portugués, pertenece a un equipo español.

Para terminar, hay una cosa que me ha gustado mucho: la actuacion de Euskaltel. Ha sido soberbia, siempre han estado metidos en carerera y destacando. Su jefe de filas, Samuel, es la imagen de esa victoria en Luz Ardiden y en la montaña, es un fiel reflejo del buen ambiente que se vive en el equipo desde el primer dia del Tour. Por tanto, merecen una mención especial.

Por fin lo ha conseguido

Por Carlos de Andrés.

Cadel_blog


El gran protagonista ha sido Cadel Evans, que ya con 34 años ha conseguido ganar un Tour que parecía difil que llegará a ganar algún día. En teoría, al empezr el Tour, consciente de que Alberto no llegaba en su mejor momento, el gran favorito era Andy Schleck.

Pero ahí estaba Evans, que si bien en la primera parte del Tour corrío como siempre, muy conservador, en estos últimos dias ha hecho una carrera muy buena. La ambición de Andy y de Alberto le han hecho sufrir en las dos últimas etapas de los Alpes, pero Evans las supo gestionar muy bien, con mucha presion y solo, sin equipo.

Y hoy ha hecho una exhibición que no ha dejado opcion a Schleck, que no ha podido ni ilusionarse, ya que Evans le recortó mucho desde los primeros metros. Evans ha aprovechado la oportunidad, porque lo normal es que si el año que viene vuelve Alberto en buenas condiciones y Andy con más experiencia, sean ellos los favoritos.

La actitud de Alberto ha sido muy buena, ha hecho tercero en la etapa, a pesar de que decía que no le importaba lo que pasara, se ha mantenido concentrado y ha hecho una buena contrarreloj. Y Samuel, por su parte, ha hecho un muy buen resultado globalmente: unaetapa más líder de montaña. Estará en Paris, donde tomará el relevo de Txurruca y lo va a hacer con un papel muy bueno.

Y después de este Tour, solo nos queda emplazar a la gente para el día 20, cuando empezará la Vuelta a España, con una participación muy buena, con corredores como Wiggins o Igor Antón, gente con muy buen nivel. Esperamos que, tal y como han hecho en este Tour, nos sigan de nuevo.

La importancia de un cambio de actitud

Por Pedro Delgado.

Andyschleck

Lo primero que hay que decir es cómo puede cambiar la carrera con un cambio de actitud. Hasta ahora, cuando atacaban los Schleck saltaban siempre Contador o Evans y hoy cuando ha atacado, han dudado, han optado por no responder y mira el lío que se ha preparado.

Eso ha dado alas a Andy y a su equipo, el Leopard, que tenía bien preparada la carrera en la búsqueda de esa determinada situación. Esa decisión de que no le respondieran era algo que ya presuponían los Leopard. Algo que ha convertido la etapa en una lucha bonita.

También me ha sorprendido Voeckler, que ha estado fantástico en una etapa de auténtico nivel. Si bien se hablaba estos días en Francia de una posible victoria, ahora se ha puesto difícil, ya que tiene a Andy Schleck a tan solo 15 segundos. Sin embargo, de lo que no queda duda es que ha defendido el amarillo muy dignamente.

Aunque Voeckler no ha sido el único que me ha sorprendido. El australiano Cadel Evans ha reaccionado como tenía que reaccionar. Realmente me ha gustado el corredor del BMC, que, para mí, es el gran favorito para la victoria final y hoy sí que ha luchado por ella.

Por parte de los españoles, Alberto ha confirmado que este no era su Tour. El invierno, la caída, etc. El nivel de esfuerzo que exige esta carrera necesita de una mayor tranquilidad. Él lo ha dicho: “La victoria ya está imposible”.

De cualquier manera, hay que destacar que se haya mantenido con opciones hasta hoy a pesar de toda la fatiga que ha arrastrado. Para Alberto, el Tour no se ha acabado. Nos queda soñar con que pueda lograr una victoria en Alpe d’Huez pero da la sensación que le falta ese puntito necesario. Aunque a la mínima opción que tenga, lo intentará.

Por otro lado, Samuel no ha tenido su día y la alegría con la que se le veía días atrás se ha topado con la dura realidad: hacer podio en el Tour es realmente difícil. Aun así, muy digna su lucha, su equipo ha estado sensacional con cinco corredores en el grupo antes del Galibier. Un signo de la moral y la concentración con la que han venido a este Tour.

'Chapeau' por Alberto

Por Carlos de Andrés.

Tour

Esta mañana nos habíamos quedado Pedro y yo impresionados con la bajada de Pramartino cuando nos dirigíamos a la meta. Nos dio la sensación de que podían pasar cosas y así ha sido.

Es verdad que no imaginábamos que Alberto y el resto de favoritos tomarán tantos riesgos en la bajada, incluso hemos visto como Voeckler se ha podido hacer mucho daño y eso que iba de amarillo.

Creo que si se pensara un poco más, con la cabeza más fría, uno no se la jugaría así con dos etapas como la del Galibier y la de Alpe d’Huez mañana y pasado… pero el corredor es caliente y los ciclistas son así.

Sobre Alberto hay que destacar dos cosas. Una, la seguridad con la que ha bajado, igual o mejor que los especialistas. La segunda, esa bonita alianza que han tomado el madrileño y el asturiano Samuel Sánchez para poner en jaque la carrera. Entre los dos están dando espectaculo y nos auguran un final de Tour apasionante.

Alberto había dicho que en cuanto se sintiera bien lo iba a intentar. Lo ha hecho nada nada más sentir una mejoría, por lo que seguro que mañana y pasado no perderá la ocasión de volver a hacerlo.

Para mañana, la climatología parece que no será tan mala como se preveía y creo que va a ser muy importante y decisivo el viento. Si entra de cara, será muy duro para los corredores y si entra de espalda dará más opciones para la carrera.

Pase lo que pase, 'chapeau' por la carrera que está haciendo Alberto porque, sin haber llegado al 100% al Tour, está ofreciéndonos a nosotros y a todos los amantes del ciclismo, un espectáculo propio de una carrera como el Tour de Francia.

Contador, el más ambicioso

Por Pedro Delgado.

Contador_blog

Después de lo visto hoy… está clara una cosa y es que las etapas más duras no son aquellas que tienen el recorrido más exigente, siempre es cosa de los corredores.

Un día posiblemente intrascendente para la clasificación general como se suponía, ha acabado siendo peculiar. El ritmo tan vivo que se ha vivido durante todo el día, la lluvia que ha acompañado y el puerto de segunda categoría a falta de 11km. para el final; han permitido que Alberto Contador haya dado un golpe en la mesa que nos ha dado un subidón enorme a todos los españoles.

Atacar en ese terreno no era normal porque no tenía la dureza suficiente. Por tanto, todos esperábamos un día de transición, aunque lo que sí está claro es que si uno quiere ganar la carrera tiene que arriesgar y sorprender muchas veces a tu rival donde menos se lo espera.

Este puerto de segunda categoría ha abierto mucha más diferencia que todos los Pirineos juntos.  Y todo porque lo ha decidido el corredor con más ambición en carrera: Alberto. Al final, la actitud defensiva de los Schleck en las etapas anteriores puede pasarles poquito a poco factura. El rival de los luxemburgueses, ahora más que antes, es Cadel Evans. Y, desde hoy, también Contador.

Ahora todo el pelotón estará muy expectante de Alberto. Su equipo cogerá la confianza que hasta ahora no había encontrado, sabrá qué es lo que tiene que hacer. Con lo visto, la euforia española se ha desatado y se prometen unos Alpes apasionantes.

Alberto ha salvado el Tour

Por Carlos de Andrés.

Carlos_blog


Aunque este año el tramo de montaña era más duro que otras veces, no se han marcado diferencias determinantes como en otras ediciones del Tour de Francia.

Al final, los Pirineos han estado más marcados por las caídas de los ciclistas que por la dureza de las rampas y del ritmo de carrera.

Quizá después de la etapa de hoy se puede sacar como conclusión que los hermanos Schleck no están tan fuertes como creíamos, especialmente Frank. Después de haber puesto a trabajar a su equipo durante todo el día, no han rematado como se debería.

Alberto Contador lleva un año difícil. Desde septiembre defendiéndose de la posible sanción por el caso del clenbuterol. Se demuestra que todo eso lo está pagando aquí en el Tour. El estrés, los cambios de calendario, los aplazamientos de las sentencias, etc… desgasta mucho.

Estábamos acostumbrados hasta hoy a ver un Alberto valiente, que ataca siempre o casi siempre y en cambio le estamos viendo defendiéndose. Él transmite la sensación de que irá a más en este Tour y esperemos que así sea. Yo ahora creo que, por lo menos, ha salvado el Tour en estos días pirenaicos.

Cada día que pasa es un éxito para Cadel Evans. El australiano es el mejor situado de los favoritos en la clasificación general y no hay que olvidar que se guarda la baza de la contrarreloj de Grenoble.

Todo eso si finalmente se derrumba el líder Voeckler como todo el mundo predice. Creo que merece una mención especial el francés ya que ha hecho hasta ahora una actuación brillante, muy por encima de lo que se podía esperar.

Ahora todos se citan para los Alpes. Allí, la primera etapa (Gap – Pinerolo) puede que no sea decisiva pero las dos del Galibier serán duras. Pedro siempre me dice que para él no va a ser tan determinante el centenario puerto pero… veremos.

En Luz Ardiden, cualquier cosa es posible

Por Pedro Delgado.

¿Qué voy a contar yo de Luz Ardiden si fue mi primera victoria en el Tour de Francia?

Conseguir algo así era algo que venía persiguiendo ya desde mi debut en el 83. Había hecho tres veces segundo y siempre que llegaban las etapas de montaña me gustaba intentarlo. Yo era un corredor ambicioso pero siempre sucedían circunstancias de carrera que me impedían ganar en el Tour. Hacía buenas actuaciones sí, pero no ganaba una etapa.

En ese Tour del 85 llegamos a Pirineos después de haber pasado ya por los Alpes. Yo había sufrido unas fiebres y no pude hacer mucho en los Alpes por lo que Pirineos era mi objetivo.

El final en Luz Ardiden era desconocido hasta entonces. No obstante, en aquella época no se reconocían las etapas en pretemporada como se hace ahora. Tú salías de tu casa, te llevaban allí y… ¡hala, a correr!

Ese día, la etapa estaba siendo muy lenta y nosotros, en el equipo Orbea, habíamos diseñado una estrategia. En el primer puerto, el Aspe, mi compañero Pepe del Ramo probó a escaparse y le dejaron ir. Más tarde fue Cabestany el que se escapó en el descenso y la idea era que yo arrancara en la ascensión del Tourmalet.

Subiendo el Tourmalet, a la altura de la Mongie, hubo una serie de ataques en el grupo principal. Yo vi como Hinault le pegó un bufido a Lucho Herrera cuando el colombiano se puso a marcar el ritmo (estaban medio aliados para repartirse objetivos: los colombianos ganaban la clasificación por equipos y etapas de montaña a condición de que no endurecieran mucho las etapas en los puertos) y entendía que era mi momento.

Salté con todo y logre enlazar con Cabestany que me llevó a rueda hasta los pies de Luz Ardiden. Ese día había mucha niebla en el puerto y me comunicaron que Lucho Herrera había atacado con el objetivo de ganar la etapa.

Kilómetro a kilómetro, mi diferencia con el colombiano se iba recortando según las referencias que me pasaban: un minuto, cincuenta segundos, cuarenta…

A falta de tres kilómetros dejaron de darme referencias por lo que yo pensaba: "Este tío me va a adelantar y ni siquiera lo voy a ver entre la niebla".

Con mucha tensión, mirando continuamente para atrás, la diferencia se mantuvo y conseguí llegar a la meta y levanté los brazos satisfecho después de tanto tiempo soñando con algo así.

Este año, la situación de carrera es muy diferente. En el 85, los Pirineos eran la antesala del final del Tour y este año son el primer contacto con la montaña.

Supongo que los equipos van a estar a la expectativa, se analizarán ver quién puede fallar en lugar de quién puede atacar. Por lo menos en el Tourmalet.

Esto no quita que alguien como Frank Schleck lo intente pero no veo a los Andy, Basso, Gesink o Contador atacando desde tan lejos.

Creo que Alberto debería de mantener la calma aunque conociendo el carácter del madrileño cada vez que se sube encima de la bicicleta… cualquier cosa es posible.

Un Tour con facturas

Por Carlos de Andrés

Estamos viendo una primera semana más intensa de lo previsto. Quizá lo que ocurrió el primer día es lo que está provocando ahora tanta incertidumbre. Al llamar Alberto tanto la atención, parece que se encendieron mucho las alarmas en el resto de corredores.

Tras aquella primera etapa, yo fuí de los que se quedó con una mala sensación, pero hay que resaltar la fantástica respuesta de Contador y la ambición que tuvo en la etapa de ayer. Al ver cómo se lanzó a por la etapa, recuperé al Alberto que siempre quise ver.

El ambiente enrarecido ha mejorado cuando el Tour ha salido del Vendée. Parece mentira que Jean Rene Bernardeau, director de Europcar, se dedique a calentar los ánimos en un deporte que necesita calma, y sobre todo con Alberto, que trabaja y cumple las normas

Hoy hemos vuelto a ver una etapa con muchas caídas. El Tour siempre es la carrera con más desgaste y hay que ver como afecta eso a los corredores, porque este ritmo y nerviosismo provoca más fatiga, lo que podría tener consecuencias en el devenir de la carrera.

Dentro de ese grupo de caídas ya ha habido las primeras bajas importantes. A Brajkovic le ha tocado la peor parte. Se ha caído y se ha roto la clavícula. También se ha caído Contador, pero siempre hay un puntito de buena o mala suerte que condiciona la carrera, porque el Tour no permite una lesión. También se ha despedido Christophe Kern, el corredor de Europcar, que llegaba en un buen momento de forma y al que tenía muchas ganas de ver después de su buen papel en la Dauphiné.

Ahora nos esperan dos etapas cómodas y el sábado llegará el primer final montañoso, el Super-Besse, aunque no se puede esperar demasiado. Por tanto, es de esperar que la carrera seguirá con normalidad hasta Luz Ardiden. Allí veremos donde está cada uno.

Esto no ha hecho más que comenzar

Por Pedro Delgado

Para comenzar en este estreno con vosotros en el Tour de Francia 2011 voy a contaros una anécdota. Después de las dos primeras etapas, me vienen recuerdos de una entrevista que me hicieron una vez antes de partir a disputar el Tour. El periodista, Luis Gómez, me dijo cuando terminó las preguntas: "El caso es que no sé si voy a ir a la primera semana al Tour porque total, nunca pasa nada en esos días. Si eso, me engancho cuando lleguéis a los Pirineos".

Ese año de 1989, el Tour arrancaba con un prólogo en Luxemburgo, con una contrarreloj por equipos en la segunda etapa... y ya sabéis todos lo que ocurrió. [Vídeo resumen del Tour de Francia 1989]

Con esto quiero decir que cuando en un Tour de Francia parece que no va a haber sorpresas va y estalla el bombazo.

Para algunos medios de comunicación, el Tour está perdido para Alberto Contador. Para mí, gracias a las experiencias que he vivido, no está para nada perdido. Esa postura derrotista, que a veces se contagia de unos a otros sin querer, no está justificada.

Si acaso, la carrera va a dar un giro de cara a las etapas de montaña, de acuerdo. Muchos de los periodistas aquí desplazados hablan de que Contador está obligado a atacar en cuanto pueda pero yo les contesto que Alberto no tiene que tener prisa.

El de Pinto tiene que mantener la calma. Hay otros corredores que aspiran este año a ganar su primer Tour mientras que Alberto ya tiene tres. Esto tiene que darle la posibilidad de ver la carrera con otro enfoque. Sus rivales son los que tienen que estar más presionados a la hora de atacar.

El quid de la cuestión está siempre en la actitud de Alberto Contador, en saber si él quiere ganar el Tour o si viene en cambio sin ilusión para lograrlo. Yo quiero pensar que esto ha sido solo un contratiempo camino de su cuarto Tour y que sus ganas de ganar permanecen intactas después de todo lo ocurrido.

No podía haberse dado un inicio de carrera más desafortunado para los ciclistas españoles, Samuel Sánchez, Luis León, etc. se han visto perjudicados por la montonera del primer día. Creo que Alberto tiene capacidad para recuperar el tiempo perdido pero a Samuel sí que le puede pesar este tiempo en sus opciones de hacer podio.

Como siempre se dice por aquí en estas fechas: El Tour es muy largo y esto no ha hecho más que comenzar.

Hay que confiar en él

Por Carlos de Andrés.

Ya tenía ganas de escribiros desde aquí, desde Francia, con la 98ª edición del Tour a punto de arrancar.

Ayer en la presentación vivimos un momento que tal vez no nos pilló mucho de sorpresa. Ha quedado claro que durante este Tour va a haber una parte del público francés que no vaya con Alberto Contador pero quiero pensar que ha sido una circunstancia propia del primer día y que los pitos se irán evaporando a medida que avance la carrera.

  

Contador va a estar cuestionado en Francia, lo está desde el pasado mes de septiembre a pesar de que no haya sido sancionado y es algo que nosotros (Pedro, Nico, yo y el resto de periodistas españoles que estamos aquí) no nos sienta nada bien. Tenía la esperanza de que no fuera así.

Vamos a comenzar una primera semana de Tour un tanto diferente a lo que nos tenían acostumbrados. El primer día el Gois, donde todos esperamos que no haya ninguna caída sea una bonita etapa, y un puertecito al final en el que se puede picar tiempo que sumar a las bonificaciones.

El segundo día volveremos a vivir una contrarreloj por equipos. Puede ser importante pero a mi juicio es corta para resultar determinante para la general final. Nada que ver con aquellas cronos por equipos que se veían en el Tour de 40 o 70 kilómetros en las que realmente se marcaba la pauta de la carrera en la primera semana. Esto es bueno para Alberto ya que considero que Saxo Bank está por debajo de varios equipos en esta disciplina.

Si esto no ha acabado de enganchar, os animo a todos a acompañarnos el martes en la tercera etapa con final en el Mur de Bretagne. Es un final muy de la Vuelta, parecido al de Valdepeñas de Jaén, propicio para que esos favoritos que a lo mejor se han dejado más tiempo de lo previsto en la crono intenten recuperar terreno.

Por último contaros que personalmente no sé si Alberto Contador utiliza, a modo de coraza, la participación en un Giro tan duro cuando todo el mundo le cuelga el cartel de favorito para revalidar victoria. Lo que sí sé es que Alberto sabe que necesita tener confianza en sus posibilidades de victoria. La misma confianza que tenemos todos puesta en él.

Carlos de Andrés/Pedro Delgado


¿Qué tal? Aquí Pedro y Carlos. Llevamos diez años hablando con vosotros. Ya era hora de que vosotros podáis hablar con nosotros. Este año os contaremos cosas cada día. Y digo cosas, porque intentaremos que no solo sean temas ciclistas. Sera un especie de diario de ruta. Os aseguro que pasan muchas cosas durante un mes. Con Perico al lado, la vida es una sorpresa continua. Nosostros nos divertimos. Esperamos conseguir que vosotros lo hagáis también.
Ver perfil »

Síguenos en...

Últimos comentarios