El proceso del TAS ha sido una farsa
Por Carlos de Andrés.
Después de realizar unas cuantas llamadas esta mañana he llegado a la conclusión de que este largo proceso ha sido una farsa que ha provocado grandes gastos económicos y morales.
Sinceramente creo que la sanción a Contador estaba puesta desde hace más de un año. Y lo creo porque una absolución hubiera obligado a un cambio en la normativa del clembuterol y quizá hubiera acabado en la revisión de algunas otras y eso la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) no podía permitírselo. El problema es que el ciclismo eterniza los problemas y esa es siempre una mala solución. A muchos de vosotros, quizá de jóvenes, algún adulto os dio un consejo similar a este: Los problemas crecen, atácalos lo antes posibles. Algo tan básico como esto no se cumple en el ciclismo y eso hace que constantemente se muevan noticias negativas alrededor de un deporte que está sufriendo un duro castigo ante la opinión pública.
La clave de todo está en lo que se conoce como responsabilidad objetiva dentro del código mundial antidopaje. Esto es, que cualquier deportista es responsable de cualquier sustancia que se encuentre en su organismo y él debe explicar cómo ha llegado hasta allí. O lo que es lo mismo, un deportista debe demostrar que es inocente y no alguien debe demostrar que es culpable, como en cualquier juicio civil o penal y eso es muy difícil, por no decir imposible.
A Contador le queda ahora la posibilidad de recurrir ante la corte suprema suiza, con mínimas opciones de éxito, o aceptar la sanción y volver a correr a principios de agosto. Difícil decisión para tomar en caliente. Él dijo que llegaría hasta el final pero ¿cuál es el final?, ¿qué garantías tendrá de que esto no vuelve a suceder?
No es el primer caso en que ciclistas cumplen sanciones sin estar suficientemente argumentadas y esto no parece tener final. Además yo puedo entender que le quiten la victoria en el Tour de 2010 pero también todos los resultados de 2011 conseguidos superando todos los controles a los que le sometieron. Entonces, ¿de qué sirvieron todos esos controles?
Todo esto es muy complicado. Hagámoslo más simple, por favor. Los aficionados nos lo agradecerán.



