Se ha perdido una oportunidad para la épica
Entiendo que se haya recortado la última parte de la tercera etapa de la Volta a Catalunya por culpa del mal tiempo.
Hoy en día, la presión que vive un director de carrera cuando se presentan estas situaciones es muy grande. Las previsiones metereológicas eran adversas para el último tramo y eso hace que, en carrera, el corredor mete presión a su director y el director del equipo se la traslada al director de la carrera.
Creo que es perfectamente entendible y lógico que los directores prefieran ser sensibles y se vean obligados a acortar lo planeado.
Entiendo igualmente a aquellos que dirán que esto no es el ciclismo épico de otros tiempos pero en situaciones como la vivida este miércoles hay que obrar así. Sin ir más lejos, podemos ver como en otros deportes se interrumpe la competición por el mal tiempo para cuidar la integridad del deportista. Cuando la situación es límite, hay que salvaguardar su salud.
Todo esto no quita que a veces necesitemos de etapas como la que se podía haber vivido para hacerse un sitio en los medios de comunicación. No me atrevería a asegurarlo pero creo que se ha perdido una oportunidad de vivir una jornada de ciclismo épico.
Subir un puerto (en este caso era Port Ainé) y que la etapa acabe en alto iba a ser para los ciclistas algo de mucho frío pero no algo de mucho peligro. El problema era el descenso del Port de Cantó. Ahí si hay peligro.
Lo que no entiendo es que una vez hecho el recorte de 56 kilómetros no se tomen en cuenta los tiempos para la clasificación general. Para eso, que se hubiesen subido al coche antes y así nos hubiéremos ahorrado todo. No me parece bien.
Yo a lo mejor, viendo cómo está el ciclismo en España, hubiera optado por acabar la etapa según estaba planeada y mostrar así al mundo esas imágenes de ciclismo épico en España. El recorte ha hecho que la televisión hoy no haya podido retransmitir nada y eso es algo que a la organización de la Volta no le favorece. La financiación de la carrera catalana está sacándose adelante con muchas dificultades en los últimos años.
Al final la decisión de recortar la etapa es acorde y no digo que esté mal (ni mucho menos) pero creo que ya no quedará en las memorias de los aficionados aquella etapa épica que se vivió en la Volta a Catalunya 2012.



