7 posts de julio 2012

La apoteosis final

Mucha gente ha cuestionado este triunfo de Bradley Wiggins en la 99ª edición del Tour de Francia. Quizá es cierto no ha demostrado ser el mejor en todos los terrenos pero es que eso es algo que no tiene que pasar siempre. Tengo la impresión de que a los escaladores se les permite fallar en la crono pero a los contrarrelojistas no se les permite flojear en la montaña.



La temporada que lleva y, sobre todo, las tres semanas del Tour que ha hecho Wiggins le acreditan como el justo vencedor.

Me quedo con las palabras que el propio Wiggins expresaba el otro día en las que explicaba que Chris Froome ha corrido en Francia muy tranquilo mientras que él no ha parado desde hace meses entre reconocer etapas, disputar pruebas como la París-Niza o la Dauphinè con la responsabilidad de ganar.

Para el equipo Sky ha sido el Tour soñado. Su trabajo en los últimos años se ve recompensado con una victoria de muchos quilates. No hay que olvidar que además de tener al primero y al segundo de la general y de ganar seis etapas, han ganado las tres últimas etapas con lo difícil que es hacer eso.

Me ha sabido mal ver a corredores como Porte o Boasson Hagen en ese papel del compañero trabajador porque creo que podrían aspirar a algo más importante por su cuenta pero el ciclismo y los triunfos son así, se necesitan sacrificios.

No quiero olvidarme de Dave Brailsford. El hoy mánager del equipo Sky lo había ganado todo en la pista al frente de la federación británica, más tarde se pasó a la carretera y consiguió el maillot arco iris para Cavendish y ahora llega a lo máximo con esta victoria en el Tour 2012. No le conozco pero tiene toda la pinta de ser una persona especial, un líder que ha conseguido cambiar el ciclismo británico.

No digo adiós sino un hasta luego ya que el ciclismo en TVE no para. Este sábado tenemos ya las pruebas de ciclismo en los Juegos Olímpicos y el día 18 de agosto arrancará la Vuelta ciclista a España. Nos vemos entonces.

A mí sí que me ha gustado

La primera conclusión que saco de este Tour está referida al ciclismo español. Afortunadamente estamos mal acostumbrados, se pasó de la era Indurain a la era Amtrong y de ahí a la era de los españoles con Pereiro, Sastre y Contador.



La ausencia de uno de los nuestros en la lucha por la general ha hecho que tal vez se haya vivido con menos pasión esta 99ª edición del Tour de Francia pero hay que pensar que esta falta de españoles se ha debido a la mala suerte. No es lógico que los dos líderes, Valverde y Samuel, se vean envueltos en caídas, incluso en la misma caída.

Aún con todo esto, yo creo que la carrera ha estado bien, ha tenido su interés. Hablan de que ha sido aburrida pero yo me aburrí mucho más el año pasado.

El control del Sky no ha permitido que haya alternativas en la carrera. Esto hace que parezca que no hay emoción pero ni mucho menos significa que haya sido un Tour  más fácil.

Recuerda a aquellos Tours que ganaba Lance Armstrong con el dominio de US Postal pero es que solo hay que mirar la nómina de corredores del Sky para entenderlo: Froome, Boasson Hagen o Richie Porte son ciclistas que perfectamente podrían ser líderes en cualquier otro equipo.

Esto no quita ningún merecimiento a Bradley Wiggins y a sus compañeros. El Tour siempre es el Tour y se necesita una estructura y una jerarquía potente para ganarlo.

La fuerza de Chris Froome nos ha dejado con las ganas de ver a Wiggins desenvolverse solo en carrera, es cierto, pero esto es lo que sucede cuando los dos mejores de la carrera son dos compañeros, ya lo vimos con Hinault y Lemond o con Ullrich y Riis.

Otro aliciente que no hemos tenido como nos hubiera gustado es el de la competencia. La debilidad de Cadel Evans ha dejado a Vincenzo Nibali como la única alternativa real. Pienso además que a Nibali le hubiera venido de maravilla la presencia de Valverde y de Samuel Sánchez en la lucha por la general. Le habría venido bien porque los tres podrían colaborar para dinamitar el orden impuesto por el Sky pero ha sido muy grande el gafe que ha perseguido a los seleccionados españoles para los Juegos Olímpicos.

El saldo que nos llevamos de dos victorias de etapa y el sexto puesto de Haimar Zubeldia es muy bueno. Cuando los condicionantes de la carrera no están a tu lado hay pocas opciones de enderezar la carrera.

Todo pasa por el Tourmalet

Llegan los días decisivos en el Tour de Francia 2012 pero tengo que reconocer que la etapa del domingo y un poco las de los Alpes me decepcionaron. Digo decepción porque la única forma que había de poner en apuros a Wiggins era, como el propio director de Liquigas dijo, arriesgar en los descensos.

Col

Cuando un corredor se muestra un líder tan sólido en la crono e incluso cuando la carretera se empina, hay que intentar ponerle nervioso en las bajadas. Meterle el miedo en el cuerpo como se suele decir.

Si uno no muestra puntos débiles, es necesario diseñar una guerra de nervios, un clima de tensión que debilite al líder. En definitiva, que los británicos no duerman tan tranquilos cada noche y sobre todo, que no pasen un día de descanso tan cómodos.

Mi esperanza era que corredores como Evans o como Nibali, que bajan bien, lo probaran en algún descenso con la intención de poner en aviso al Sky y a Wiggins de lo dura que iba a ser la llegada a los Pirineos. Eso no ha sucedido y ojala me equivoque pero creo que la carrera y el espectáculo han perdido una oportunidad para dinamitar el Tour.

Así todo, mirando lo que queda por delante, creo la carrera se va a decidir en una lucha de poder a poder y yo ahí no veo a nadie capaz de batir a Wiggins. A Evans le veo demasiado alocado, valiente pero no inteligente. A Nibali en cambio le veo demasiado calculador, da la sensación de que prefiere asegurar el podio antes que jugársela en busca de poner en apuros al Sky.

Pienso que la única manera de que me vaya a equivocar es que pase algo en el Tourmalet. Todo pasa por ver allí una guerra y se remate en la bajada. Si el equipo Sky no se ve mermado o Wiggins no da síntomas de debilidad en el mítico puerto, mal vamos. Me gustaría y quiero ser optimista,  por el bien del espectáculo.

En los Pirineos habrá dos carreras como es de esperar: la de la lucha por la general y la de la lucha por la victoria de etapa. Dependiendo de que veamos o no esta guerra por la general, podría darse el caso de una victoria salida de una escapada. Es ahí donde está, en mi opinión, la oportunidad para que presenciemos otra victoria española.

A pesar de que hay fatiga y de la dificultad, estoy convencido de que cuando se llegue a Pirineos, tanto el Euskaltel como el Movistar lo van a intentar. El conjunto vasco lleva días persiguiendo su día de gloria y Movistar está obligado a dejarse ver.

Por último veremos que pasa con el bueno de Haimar Zubeldia. Al corredor vasco le avala su regularidad y estará rodeado de sus paisanos para tratar de hacer algo grande. Aún con todo, me atrevería a decir que su táctica será la de mantenerse a la defensiva y aprovecharse de que su equipo está luchando por la clasificación de equipos.

Sky vuelve a marcar las diferencias

La contrarreloj ha confirmado como un terreno favorable para el equipo inglés. Han colocado a dos de sus hombres en los dos primeros puestos de la etapa por delante incluso de especialistas en este Tour como Fabian Cancellara.



El rendimiento de Chris Froome ha sido buenísimo en Besançon pero Wiggins ha tirado de esa experiencia que le ha dado los años de competición frente al crono.

Su duelo principal era contra Evans y los primeros datos que nos llegaban durante la etapa eran preocupantes, parecía que el británico iban a sentenciar ya hoy el Tour. Al australiano creo que le ha pesado la crono de la Dauphiné y se le ha visto demasiado tenso en la primera parte. Por suerte al final consiguió tapar la hemorragia de segundos y deja abierta aún la carrera.

Las notas destacadas pueden ser Nibali y Menchov. El siciliano ha salvado una especialidad que no es la suya, no ha fallado que es lo importante y ahora tiene que ponerse los galones de animador del Tour. Equipo a su lado tiene para intentarlo.

Perico está convencido de que la última semana se le va a hacer muy dura al Sky y que ese será el momento de Nibali. Yo prefiero ser más cauto.

Es posible que el problema en este Tour para el Sky vuelva a ser el que ya sufrió en la Vuelta. Tal vez Froome llegue mejor a la tercera semana pero su obligación va a ser la de ayudar y apoyar a Wiggins hasta el final. Para el equipo no sería lo mismo ganar con Froome que ganar con su corredor franquicia: Bradley Wiggins.

Por último destacar a los españoles Haimar Zubeldia y Alejandro Valverde. El primero sigue ahí con los mejores y aunque aún no se le ha reconocido la categoría de líder del RadioShack, creo que la carretera se la dará. Valverde por su parte no se ha venido abajo después de la dura semana que ha tenido y en la crono no lo ha hecho mal si tenemos en cuenta que no salió a disputarla. Espero que pueda ganar una etapa en lo que resta.

El Tour te quiere o te echa fuera

Parece increíble lo que está pasando en este Tour de Francia con los españoles y especialmente con los selecionados para los Juegos Olímpicos de Londres. Siempre se puede caer uno de los buenos en el Tour de Francia pero que se caigan los dos más reseñados para la General y los otros tres, se vean envueltos en sendas caidas, se debe solo a la desgracia. Alejandro Valverde se ha caído ya más de una vez y afortunadamente ha podido seguir en carrera pero es que Samuel Sánchez solo se ha ido al suelo una vez y ha sido suficiente para mandarlo a casa.

Pero no se acaba ahí la desgracia del ciclismo español. Si Valverde y 'Samu' eran nuestras bazas para el podio, otros como Freire, Rojas o Luis León eran la esperanza para victorias de etapa pero las caídas han lastrado sus opciones igualmente. ¡No sé cómo lo va a hacer el seleccionador De Santos en Londres!

Lo que sí sé es que no hay que buscar culpables, les ha tocado a los nuestros porque tenía que tocarles y punto. Otras veces han sido otros. Con tanta desgracia, el perjudicado está siendo la afición española, que no saben a cual seguir.

No todo son desgracias, por suerte tenemos ahí a uno de los nuestros, al bueno de Haimar Zubeldia. El guipuzcoano es uno de esos tipos veteranos en el pelotón que tienen varios Tours en sus piernas y que siempre ha hecho grandes actuaciones. Igual que en otras ediciones a sufrido en sus carnes el capricho de la carrera, parece que a él demuestra que le quiere (crucemos los dedos por si acaso).

Aparte de las desgracias de los españoles, la etapa ha sido una jornada movida. El Sky no ha vuelto a ser ese equipo dominador al estilo US Postal que vimos el sábado y eso es algo bueno para el espectáculo.

Si no han repetido exhibición se ha debido a que hay equipos como el Liquigas y el Lotto que han decido hacer su apuesta personal. Han demostrado que no son imbatibles los británicos, tan solo hay que forzar desde lejos y buscar que Wiggins se quede solo en los últimos kilómetros.

Al hilo de esto, hay gente que dice que este Tour está siendo aburrido. Creo que es demasiado pronto para decir algo así. Hoy nos ha demostrado la etapa 8 que puede haber mucha carrera aún hasta París. Si hubieran entrado cuatro corredores del Sky entre los diez primeros como en La Planche des Belles Filles tal vez diría colorín, colorado pero no ha sido así.

De cara a la crono de mañana, no pienso en que se repitan las diferencias de la Dauphiné Liberé. Aquel día en el que Wiggins levantó el pie para no doblar a Evans. Entonces estábamos en la cuarta etapa, ahora será la novena y los esfuerzos de estos días se notarán.

Aún así, creo que el británico aumentará su ventaja con sus perseguidores. El que se la juega más claramente es Cadel Evans. Como el australiano ceda menos de medio minuto, es posible que pueda jugar un papel conservador y tratar de arreglarlo todo en la crono final, ahí siempre se desenvuelve bien. En cambio, como le caigan más de 30 segundos… tendrá que jugársela en Los Pirineos.

Es un poco siempre lo mismo

Al final, la primera semana del Tour de Francia es un poco siempre lo mismo: nervios, enganchones, caídas y desgaste. Si bien es cierto que hasta ahora, las caídas que hemos visto en este Tour 2012 no han sido muy duras (respecto a los favoritos para la general) pero todas van dejando huella en el ciclista. 
Resulta llamativo ver a Mark Cavendish esprintar de otra manera a la que nos tenía acostumbrados en otras temporadas. Ahora lo hace sin el amparo de un bloque sólido detrás. Se está demostrando que no es tarea fácil, y menos para el británico, porque es algo que no había experimentado antes. Habría sufrido caídas pero siempre cerca de meta, en la recta final.

Se podría decir que Cavendish está probando la misma medicina que tantas veces él había recetado a sus rivales. La cara que tenía en los dos kilómetros finales de la etapa 4 lo decía todo.

La lluvia ha sido otro factor que ha acrecentado la dureza de esta primera semana en el Tour. Hemos tenido. Y las caídas tienen mucho peligro, hoy ha sido a 2,6 pero si es a más de 3 te cae tiempo.

Ahora nos esperan dos días parecidos pero es muy novedoso que en el primer fin de semana de carrera vivamos ya etapas en alto. Quiero destacar sobre todo la del domingo que acaba en Porrentruy. La meta del sábado es en alto pero creo que al día siguiente pueden hacerse mayores diferencias debido al paso del Col de la Croix a 58 km. de meta.

Ahí sí que empezarán a notarse y a pagarse los esfuerzos de estos días. Especialmente porque tras el duro fin de semana, el lunes afrontamos la contrarreloj individual de 41,5 kilómetros.

 

La segunda vez en 29 años

Para mí es algo extraño que arranque un Tour y yo no me encuentre en Francia. Llevaba nada más y nada menos que 29 años acudiendo al país vecino en estas fechas. Esta relación mía con el Tour de Francia comenzó en 1983 y se ha visto interrumpida tan solo en el año 1994 (por decisión personal decidí no disputar el Tour en mi último año como profesional) y ahora.

Pedro

Si bien esto puede parecer una pena, tengo que reconocer que Carlos y yo allí tampoco teníamos tanto contacto con la pura competición ya que los compromisos de la retransmisión no nos permitía prácticamente ningún día estar presentes en la salida.

Esta claro que al quedarnos en Madrid, siempre habrá cosas que uno se pierde pero lo que no perdemos es esa pasión por la esencia del Tour de Francia. La mantenemos igual de intacta que si nos encontráramos en carrera.

Esto no significa, por supuesto, que no me apeteciese este año estar allí metido en el lío durante las tres semanas que dura la 'Grande Boucle'. Las circunstancias actuales hacen que parezca que no haya otra alternativa, que este año no voy a pisar de momento tierras francesas.

La carrera de momento no nos ha deparado grandes sorpresas salvo las típicas caídas que siempre afectan a hombres importantes. En esta edición han sido por ahora Luis León Sánchez y Tony Martin los afectados.

Habrá que ver cómo se desarrolla un Tour de Francia que pinta muy de cara para los contrarrelojistas. Mientras tanto, comprobaremos esa alternancia que puede haber en los podios. Según el tipo de llegada, Cavendish para los sprints llanos y Sagan para los sprints con repecho, los favoritos se las verán y desearán con sus competidores.

Respecto a los españoles, la carrera no ha empezado como para sentirse especialmente orgullosos. Pienso que nuestros corredores más significativos necesitan más kilómetros para alcanzar su punto de forma ideal. La única excepción que veo es que Alejandro Valverde nos pueda deleitar con una victoria en alguna llegada exigente.

Carlos de Andrés/Pedro Delgado


¿Qué tal? Aquí Pedro y Carlos. Llevamos diez años hablando con vosotros. Ya era hora de que vosotros podáis hablar con nosotros. Este año os contaremos cosas cada día. Y digo cosas, porque intentaremos que no solo sean temas ciclistas. Sera un especie de diario de ruta. Os aseguro que pasan muchas cosas durante un mes. Con Perico al lado, la vida es una sorpresa continua. Nosostros nos divertimos. Esperamos conseguir que vosotros lo hagáis también.
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