4 posts de febrero 2010

El jurado popular, cuando la justicia emana del pueblo.

Los ciudadanos ejercen de jueces

Esta semana descubrimos cómo funciona un jurado popular y qué implica impartir justicia en un juicio. Porque a todos los ciudadanos nos puede llegar una carta anunciándonos que hemos sido elegidos para ser miembros de un jurado popular en nuestra provincia. Es una obligación constitucional que tenemos pero también se puede excusar para no asistir en casos concretos. Por ejemplo, tener niños a cargo o problemas de salud. Como nos cuenta el coordinador del jurado y como hemos podido comprobar al principio y al final del juicio hablando con los miembros del jurado, cuando son elegidos tienen miedo y desconocen el procedimiento. Les da mucho respeto tener que juzgar a una persona, en este caso a un acusado de asesinato. Muchos no se creen capaces de decidir sobre el futuro de una persona antes del juicio pero durante los cuatro días que dura el juicio, las partes van presentando pruebas y testigos que aclaran los hechos. Finalmente, tras las declaraciones de unos y otros, testigos presenciales, peritos y facultativos, los miembros del jurado se incomunican para deliberar el tiempo que haga falta hasta que tengan un veredicto final. En este caso, el veredicto fue de no culpabilidad.
Un juicio con jurado popular suele ser más largo porque los ciudadanos necesitan conocer y comprender los hechos, además de que se les expliquen algunos conceptos jurídicos, ideas fundamentales y básicas que hay que tener en cuenta como la presunción de inocencia o qué hacer en caso de duda, es decir, si al final del juicio con las pruebas presentadas no se tiene claro si el acusado es o no culpable. En ese caso, hay que optar por la inocencia del reo porque , de lo contrario, se corre el riesgo de condenar a un inocente a prisión.
Este programa ha sido largo de realizar pero muy interesante y necesario porque nos puede tocar a todos impartir justicia. No en vano, la justicia también emana del pueblo.


Ser jurado popular (En Primera Persona)

ESTE DOMINGO NOS VAMOS DE CARNAVAL

¡VIVA EL CARNAVAL!
Nos unimos al fin de fiesta del carnaval de Cádiz y descubriremos el sentido de las chirigotas ilegales, las callejeras. Su significado y cómo sus letras lograban burlar la censura durante el franquismo. Nos juntamos con un veterano del carnaval gaditano, Paco Leal que es carne de carnaval desde siempre, y disfruta de la frescura y libertad que tienen las chirigotas familiares que salen a la calle para denunciar lo que les plazca y sin tapujos, eso sí siempre con un toque cómido y mucho humor.

Es el caso de dos chirigotas con las que también hablamos, Los Higolos (con H) y Las Arrepentidas. Una de chicos, que son la mayoría, y que cuentan la historia de un trabajador de la empresa Delphi que se queda en paro y decide probar de Higolo para ganarse la vida. Llevan incluso un móvil y anuncian un número de teléfono que está funcionando, pero a partir de la semana que viene lo van a vender porque estará ardiendo, dicen.


Y otra de niñas como dicen por aquí que han decidido no quedarse en el palco del carnaval y salir a la calle a vivirlo en carne propia porque esto engancha, nos comentan. Antes eran ellos, sus parejas, los que salían con la chirigota. Pero ahora no hay quien las pare. Sus letras son picantillas y no se cortan. Este año Las Arrenpentidas se arrepienten de casarse y en el último instante dicen NO. Pero eso sí, sin renunciar al convite, ni al vestido, ni a la fiesta de despedida.

Los autores de las chirigotas saben sacarle punta al lápiz y juegan con las palabras para decirlo todo sin nombrar a nadie, incluso. Sacan sus tipos, sus disfraces, y las letras de la actualidad política o social para hacer los cuplés, la presentación y el pupurri con el que cuenta toda chirigota que se precie.

Nos vamos a reir con ellos y con las letras de sus temas pero también valoraremos el sentido de las chirigotas y cómo lo viven generaciones enteras. ¡A disfrutar!

Aquí lo podéis escuchar:


El carnaval de Cádiz (En Primera Persona)

El desconocido barco prisión, Cabo Carvoeiro en el Guadalquivir...

Esta semana nos subimos a otro barco pero en este caso como prisioneros a uno al que nadie se hubiera tenido que subir jamás: el barco de la muerte como se le conocía popularmente. Se trata del barco prisión, Cabo Carvoeiro, que se encontraba en el Guadalquivir durante la guerra civil.

Hemos hablado con hombres y mujeres ya mayores que por aquel entonces eran niños y niñas que eran los únicos a los que se les permitía subir comida para sus familiares al barco. A ellos no se les inspeccionaba porque no se sospechaba de ellos. Sin embargo, eran los portadores de mensajes escondidos en los bajos de los pantalones y de las faldas que los familiares habían escrito previamente. Estos testimonios forman parte de la historia viva de nuestro país.
Luego los presos respondían con otros mensajes descosiendo y volviendo a coser los bajos de las ropas. Y así conseguían pasarse información o saber cómo estaban los unos y los otros. Incluso hemos podido leer alguna de las cartas que se escribían y resulta estremecedor.

El barco-prisión Cabo Carvoerio (En Primera Persona)



¡NOS HAN DADO EL PREMIO 28 DE FEBRERO DEL CONSEJO ASESOR DE RTVE EN ANDALUCÍA POR ESTE PROGRAMA!

GRACIAS A TODOS Y FELICIDADES A TODOS LOS QUE HABÉIS PARTICIPADO EN EL PROGRAMA, EL PREMIO ES , SOBRE TODO, PARA VOSOTROS. DE HECHO OS INVITO A QUE VENGÁIS A LA ENTREGA. YA OS AVISARÉ CUANDO LO SEPA.

Las galernas que se tragan a gente de la mar...

SALITRE EN LAS VENAS

Esta semana tomamos café con Estrella, su vecina Carmina y su hijo César en el poblado de pescadores de Avilés, más conocido como el No-Do porque estas casas las construyó en su día Franco para las familias de los pescadores y se jactaba de ello en el No-Do. Tanto es así que al poblado ya todos lo conocen por el No-Do.




En estas casas, pisos pequeños, viven muchas viudas de marineros que perdieron la vida en la galerna de 1961. Fue una galerna terrible que azotó todo el Cantábrico y marcó al poblado para siempre.

Estrella perdió a su marido y se quedó sola con un montón de hijos para criar. Pero en el poblado eran todos como una gran familia y se ayudaban los unos a los otros.

Pero como dicen aquí, quien es de mar lleva salitre en la sangre y tiene que volver a la mar. Este fue el caso de algunos hijos de Estrella como César que se ha pasado muchos años en la mar, sobreviviendo a temporales y a naufragios de todo tipo.


A la mar se le ama pero también se le teme porque son muchas las vidas que se ha tragado.


Espero que os guste. Y espero vuestros comentarios.

Sandra Camps


En el programa nos acercamos a realidades sociales que nos rodean pero desconocemos. Salimos del estudio de radio para conocer en profundidad y en primera persona qué problemas tienen, cómo los viven y qué medios tienen a su disposición para afrontarlos hombres, niños y ancianos anónimos. Les escuchamos en su ambiente, con su gente, y hablamos con ellos de sus vidas, de cómo afrontan el presente y el futuro. Convivimos con ellos y les invitamos a que compartan parte de estas vidas con sus protagonistas como si estuvieran presentes en cada momento
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