El día a día de una familia ganadera y la escuela de pastores
Esta semana pasamos la jornada con una familia de ganaderos que tiene más de 200 cabras y 200 ovejas. Viven de la leche y la carne que venden y sobreviven como pueden porque trabajan de sol a sol y no tienen fines de semana ni días de fiesta. Pero a Pepe le gusta su trabajo, se ha criado en Zahara de la Sierra en el parque natural de Grazalema, y es feliz con los animales.
Cada oveja y cada cabra tiene su nombre y Pepe sabe quien ha parido y cuántos chivos tiene. Lo tiene todo controlado y ha hecho los corrales a medida con cancelas artesanales y criaderos para los chivos pequeños. Su mano derecha es la perra Lasi que no se separa de su dueño y no deja que se escape ningún miembro del rebaño.
Pepe conoce el oficio pero su mujer lo ha tenido que ir aprendiendo con los años porque cuando se casó con su marido también se casó con el campo y los animales. Son conscientes de lo sacrificado que es vivir de esto y sus hijos no quieren continuar con la ganadería en el futuro.
Por eso, Pepe y otros ganaderos que aman su mundo, no quieren que este oficio se pierda y están enseñando a los futuros ganaderos que se han apuntado a la primera edición de la escuela de pastores de Andalucía. Antonio es el afortunado que ha pasado tres meses a la vera de su maestro Pepe, aprendiendo a arrimar una ovega o a ordeñar las cabras.



