Alto riesgo para la huerta valenciana
El regreso de las vacaciones me devuelve al programa. Releo artículos y actualizo datos. Así es como descubro que el responsable de medio ambiente del Govern de Valencia ha tenido un ataque al corazón y ha muerto repentinamente a los 61 años. Bien, he citado conseller de medio ambiente pero en realidad José Ramón García Antón ha gestionado la consejería de Urbanismo y Medio Ambiente, las dos paradójicamente reunidas en una. Anteriormente, se había hecho cargo de las Infraestructuras y fue precisamente en el 2006 y pocos días antes de la famosa visita del Papa a Valencia que ocurrió el accidente de metro más grave en la historia de España. Lo que sabemos de él es que fallecieron 43 personas y hubo 47 heridos. Dimisiones, ninguna. Por aquel entonces, García Antón era el rerponsable máximo del Metro y en su día declaró que "la causa más probable del siniestro es una inconsciencia o indisposición del maquinista" -por cierto, también fallecido en el accidente. Pero volvamos al mes de mayo del 2009 y a la razón por la que el equipo del Escarabajo Verde se desplazó a Valencia. Desde hacía años se hablaba de la degradación de la huerta valenciana y la presión tanto ciudadana como de huertanos llevó al Govern de la Generalitat a aprobar un plan de protección de la huerta. Después de dos años de discusión se logró cerrarlo. Desde aquí la pregunta que nos hacíamos era ¿qué significa proteger? ¿qué es un espacio verde -como la huerta-, pero que no es parque natural ni jardín público?. Así es que la última semana de mayo se inició su rodaje.
Las imágenes se reproducen vertiginosamente y se pone en marcha la memoria: me encuentro delante de J.R. García Antón una mañana, edificio de La Beneficiencia, ciudad de Valencia, presentación por parte del Govern de La nueva Política del Paisaje, así reza la convocatoria. Tensión en el recinto porque el president F.Camps y la alcaldesa Rita Barberá se encuentran también en el acto. Yo no he conseguido obtener declaraciones de ninguno de los dos (el caso Gürtel los tiene ausentes), sin embargo, es García Antón quien me atiende entre los asistentes de un cóctel, sin bebidas con alcohol para desgracia del equipo del escarabajo, que a 30 grados a la sombra soñamos con una cerveza fría. Pero así es la imagen que el Govern quiere proyectar en esta mañana de mayo: austeridad y mucha contención.
Y en ese clima, el conseller de medio ambiente, requerido por nosotros para que nos cuente los planes que tiene para la huerta valenciana, nos trata con total cordialidad. Eso sí que lo recuerdo. Otra cosa es si lo dicho pensaba aplicarse tal como se declaró.

El fallecido conseller de Medi Ambient de la Generalitat Valenciana J.R. García Antón
El Plan de Protección de la Huerta Valenciana, que ha contado con la participación de distintos sectores implicados y que sobre el papel es un buen instrumento, debe ahora aplicarse. Desde los años 60 la huerta que rodea la ciudad ha sufrido una constante presión cementera. Sólo hay que darse un paseo por las vías rápidas que la cruzan o la rodean, ya sea en coche o en tren de alta velocidad. El deterioro del sur es superior al del norte, el cual se intenta que con este plan no vaya a peor. Estamos hablando de Alboraya y de la cuna de la horchata, donde tuvimos ocasión de compartir penas y glorias con sus lugareños y hasta incluso presenciar el baile de un tango entre huertos sembrados y torturados por el Euromed y las siluetas de los edificios de Sa Playa - todo un ejemplo de como no se debe construir nunca: ni por propuesta estética ni por criterio medioambiental -.
Según el conseller, ahora fallecido, el plan se pondría en marcha ya a finales de este año o a principios de enero. Preservaría el 90 por ciento de lo que todavía es huerta y se crearía una autoridad específica que velaría por su consecución. ¿Seguirá siendo así? Aquí tenemos ahora sus palabras secuenciadas en forma de Escarabajo Verde. Un trabajo que Arantxa Soroa y yo tuvimos a bien titular La alegría de la huerta y que está previsto emitir en la nueva temporada. Lo que sí sabemos hoy es que el nuevo responsable de que se proteja o no la huerta que todavía queda es Juan Cotino, alguien muy cercano al president Camps y que ha sido conseller de Bienestar Social, pasando entre otros cargos por el de Director General de la Policía.
He omitido voluntariamente la biografía de J.R. García Antón en la que no entro en valorar los aciertos o desaciertos, pero desde aquí sí que le agradezco el habernos atendido y estar abierto a cualquier tipo de preguntas.



