Buscando una buena imagen
Cuando vamos a grabar un reportaje solemos empezar por las entrevistas con los protagonistas de la historia. Una vez nos han contando y mostrado todo lo que nos tenían que explicar, el ambiente suele ser más relajado y podemos dedicarnos a retratar el entorno con más tranquilidad. Normalmente empezamos por las imágenes claves que ya tienes previsto grabar para ilustrar el reportaje y luego nos recreamos en filmar otros detalles que nos sugiere el ambiente. Son los “posyaque” que nos critican algunos cámaras y técnicos de sonido: el “pues ya que estamos… graba unas nubes para acelerarlas después ”, “coge el reflejo del sol” o “haz una pan (una panorámica) de…” No todos los cámaras se quejan. También hay quien una vez has grabado todas las imágenes habidas y por haber te sugiere nuevos planos, muchas veces, los mejores del reportaje.
Nuestro compañero Xavi con la pértiga de sonido en una mano y en la otra el pez-cebo momentos antes de grabar lo que iba a ser el plano estrella del reportaje
Hace unos días grabando en la Cofradía de pescadores de Palamós, cuando ya habíamos filmado la llegada de las barcas de arrastre, el frenesí de la carga y descarga de cajas de gambas y cuando el puerto recuperaba la normalidad, nos dedicamos a grabar detallitos para el reportaje. Que si el nombre de alguna barca, alguna bandera ondeando al viento, unas gotas de agua en una red, etc. Y buscando algún plano bonito, nuestro técnico de sonido nos sorprendió con una idea al más puro estilo Félix Rodríguez de la Fuente: si dejamos un pescado en el muelle podremos grabar una gaviota de cerca. Dicho y hecho. Les pidió una sardina a los pescadores que estaban limpiando la cubierta del barco más próximo y la dejó sobre una piedra a unos metros. Agachados, medio escondidos, esperamos a que se acercara la hambrienta gaviota. A penas habían pasado unos minutos cuando una gaviota se abalanzó sobre el pescado y se lo llevó volando. Ya teníamos nuestro plano. Como niños, nos pusimos a gritar y a dar saltos, mientras los pescadores nos miraban como si estuviéramos locos. No me extraña, vista nuestra reacción… Pero una vez en la redacción, viendo las imágenes, hemos de reconocer que el resultado no fue el que esperábamos. La gaviota se lleva el pescado tan rápido que casi ni se ve, pero con las nuevas tecnologías y ralentizándolo un poco creo que lo podréis ver en el reportaje que se emitirá en la próxima temporada.



