Salvando las ballenas: una española en Sea Sheperd
Una conocida de El Escarabajo Verde, Eva Hidalgo nos cuenta su experiencia como activista de Sea Sepherd, una organización ecologista internacional sin ánimo de lucro por la conservación de la fauna marina. La activista española participó en una ambiciosa campaña contra la caza furtiva de ballenas en el océano Antártico. La operación resultó ser un gran éxito.
Eva Hidalgo, activista de Sea Sepherd.
"He cumplido un sueño. Participar activamente en una campaña de Sea Sepherd contra la caza de ballenas ilegales en la Antártida es mucho más de lo que podía imaginar. Cuando inicias una experiencia como ésta, nunca sabes lo que vas a encontrar ni cuales serán los peligros o amenazas a los que te expondrás. Pese a ello, las ganas de participar superan cualquier miedo. Y más cuando tu mayor miedo es la pérdida de estas increíbles especies. No solo por su belleza, si no lógicamente por su fundamental papel en la cadena alimentaria de los océanos.
Todas las fotografías han sido realizadas durante la expedición.
Después de muchos meses de trabajo duro preparando el Steve Irwin, el barco destinado a la operación, llegó el momento de partir. Nuestro viaje al Antártico era una batalla vital que tenía por objetivo la conservación de diferentes especies de ballenas en un espacio en el cuál se supone que deberían estar protegidas por las autoridades. Sin embargo, año tras año son atacadas por cazadores furtivos. Desde sus inicios, Sea Sepherd ha mejorado sus estrategias de actuación, aprendiendo de sus aciertos pero también de sus errores. En cada campaña se sienten más fuertes, seguros y convencidos de su actuación y papel de preservación del medio. Y esta campaña ha sido una muestra de ello.
La expedición acabó en febrero en 2010.
Nuestro viaje empezó en diciembre de 2010, un mes antes de que la flota ballenera japonesa zarpara. Partir un mes antes que los cazadores japoneses nos permitió tomar mucha ventaja en la operación. Por primera vez, logramos interceptar dos de los tres arponeros antes de que iniciaran la caza. Para ello, llevamos a cabo algunas tácticas de acción directa típicas de estas operaciones como bombas fétidas, la utilización de cañones de agua que imposibilitan el trabajo en cubierta, o el uso de líneas de cuerdas en el agua para inmovilizar las hélices de los barcos. Fue una persecución continua, sin descanso alguno para los cazadores, que se vieron sobrepasados por los hechos. Incluso conseguimos interceptar el buque que iba a proveer de combustible a la flota y sobre todo, logramos nuestro gran propósito: localizar el Nissin Maru, el buque factoría de la flota, en el cual se almacena y procesa toda la carne de ballena. Su única vía de escape era deshacerse de nosotros pero les resultó imposible ya que este año la campaña de Sea Sepherd contaba con tres embarcaciones.
El objetivo estaba logrado. Habíamos hecho historia. La flota ballenera debido a la presión de Sea Sepherd, decidió regresar a puerto un mes antes de lo previsto. Fue un gran momento para nosotros. Tantos años de trabajo duro, esfuerzo y toda la tensión acumulada quedaron repentinamente compensados. La sensación de alegría y satisfacción se evidenció en la cara de toda la tripulación. Las expresiones mostraban desde la incredulidad hasta la felicidad más absoluta. No se trata de una victoria únicamente en beneficio de las ballenas y de los océanos si no que va mucho más allá. Para mí, es una victoria moral de la humanidad. Es una muestra del gran poder de las personas para cambiar el mundo. En aquel momento, me di cuenta que el cambio está en nuestras manos.
El objetivo esta logrado. Con satisfacción, imagino todas esas nubes del respirar de las ballenas en el horizonte de hielo, en la soledad y no puedo evitar sonreír. Y es que desde Sea Sepherd, creemos que la flota japonesa ha entendido que no puede regresar al santuario de ballenas del océano ártico nunca más. Desgraciadamente aún queda mucho por hacer. Es la hora de parar nuestras ajetreadas vidas repletas de comodidades, mirar alrededor y comprender cuál es nuestro papel en la sociedad y en el mundo. Tenemos que poner nuestro granito de arena en la defensa del medio ambiente, del planeta y de todas las especies que viven en él, antes de que sea demasiado tarde. Cada uno de nosotros marca la diferencia. En nuestras manos ha estado su destrucción, usémoslas ahora para salvarlo".



