2 posts de septiembre 2011

Días de siega en el Delta del Ebro

Acabamos de llegar de nuestro último rodaje, en el Delta del Ebro, para prepar un reportaje en el que podréis ver conjuntamente cuáles son los problemas medioambientales de los tramos inferiores de dos ríos que son auténticas columnas vertebrales allá donde pasan: el Danubio y nuestro Ebro.

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Han sido días de mucho trajín en el Delta del Ebro porque buena parte de sus hectáreas están ocupadas por arrozales y estos días se estaba cosechando el arroz. Son momentos alegres por un lado, porque marcan el final de la temporada, pero también de tensión y de mirar al cielo, porque el mal tiempo puede malograr el esfuerzo de meses. El vaivén de camiones y tractores por sus carreteras estrechas y rectas nos recordaban cada día que no había que descuidar la cosecha un solo instante.

Los arroceros no están del todo contentos, - dicen que sin subvenciones no vivirían - pero reconocen que tampoco ha ido mal la cosecha. Esperan recoger unas 120 toneladas, más o menos como el año pasado. Saben de lo que hablan, porque este cultivo es casi tan antiguo en el delta como la presencia humana.

Hemos estado con Eduardo e Hilario Blanch, dos hermanos que explotan tierras propias y arrendadas, que recogían estos días arroz bomba, una variedad que está ganando adeptos, y que cultivan aquí porque, entre otras cosas, se paga bastante mejor. Además, me dice Eduardo: "El bomba no se pasa" y eso en una paella es importante.

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Nos cuenta que en las cocinas del delta la paella se hace con pato, pimiento rojo y judías, pero también cómo la interrelación entre arroz y biodiversidad es clave, porque este cultivo es el único que garantiza láminas de agua durante muchos meses al año - de hecho los arroceros reciben una cantidad económica por ello - y que por tanto es el paraíso para muchas especies, sobre todo de aves.

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Por otro lado es polémico para algunos el gasto excesivo de agua que ello supone. También se cuestiona si el ritmo intensivo puede generar una excesiva salinidad en la tierra. Lo cierto es que en una zona húmeda como el delta, en donde la tierra solo está a medio metro por encima del nivel del mar, pocas opciones de cultivo hay, aunque sí maneras de hacerlo. Aunque ahora la prioridad es ponerle trampas a ese caracol manzana, especie invasora que quiere entrar a toda costa en sus campos.

¿Mi imagen del verano? El basurero marino

Cada uno se trae una imagen de sus vacaciones: la cima de esa montaña que ha subido, las risas en una cena al aire libre, el castillo de arena que han construido los niños... Y yo no puedo evitar que se me quite de la cabeza la instantánea, o más bien, la secuencia ininterrumpida, de los desechos con los que me he ido tropezando en las orillas de las playas del Mediterráneo que he visitado este verano: arenas en una isla paradisíaca de aguas cristalinas, con toda la basura inimaginable que el mar ha traído con sus oleajes.

Playa-basura 

Llegué a hacer un listado de todo lo que veía: colchonetas de playa, restos de tumbona, tapones y botellas de plásticos y colores variados, latas oxidadas, suelas de zapatos y zapatillas, cables y cuerdas, cajas de fruta de madera... uf, no se acaba nunca mi lista. Algunos amigos y conocidos catalanes comentan que en las aguas de antaño playas con bandera azul flotaban plásticos porque los barcos pelícanos no han salido a la mar a recoger desechos - 231 metros cúbicos se recogieron en 2010-. Era cuestión de ahorrar. La crisis económica y financiera acaba siendo la mayor enemiga del medio ambiente y se materializa en esa suciedad, una forma más de contaminación nociva.

Barco pelicano 
Pocos barcos pelícano se han visto esta temporada en Cataluña.

 

El hecho de que haya playas en perfecto estado no deja a algunos a salvo. Lo que sucede en una punta del Mediterráneo tarde o temprano revierte al otro lado. Todo está interconectado.

Aunque esta contaminación no ha empezado con la crisis, por supuesto. Con mi familia hemos hablado este verano de esa misteriosa isla de basura, el llamado "Vórtex plástico", esa zona en el norte del océano Pacífico cubierta de desechos. A los más pequeños les costaba imaginar un lugar con una extensión que se calcula en 1.400.000 km2. Esa isla es densa y enorme, pero no es fácil de detectar con fotografías satélite o radares.

Isla_basura_flotante 

En 2010 se descubrió otra mancha similar en el Atlántico norte: toneladas de basura fruto también de las corrientes marinas que los acumulan en su giro. Y hay otras de inferior tamaño en todos los mares. Es una imagen perturbadora.

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Foto: Algalite Marine Research Foundation. 
 

Incluso cuando queremos desconectar, el planeta nos avisa de su fragilidad. Si las islas de basura pueden tener unas reminiscencias mitológicas y lejanas para muchos - pese a que tiene descubridor y evidencias científicas la confirman-, los plásticos y demás suciedad que jalonan nuestras playas nos dan de bruces con la realidad. Y es entonces cuando lo único que se me ocurre es hacerme con una bolsa - sí, reciclaré una bolsa de plástico - y empezar a recoger desechos. Ya no se pueden recoger caracolas.

 

El Escarabajo Verde


Hola escarabajeros. Este es el blog de un grupo de profesionales del audiovisual que semana a semana recorremos el país en busca de historias relacionadas con el medio ambiente, la ecología y la naturaleza que luego transformamos en un programa de televisión: "El escarabajo verde".
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