Seúl... a disfrutar!!!
Eran menos de las ocho de la mañana y la ciudad ya comenzaba a burbujear. Detrás de esa nube de vapor iban apareciendo rascacielos junto a palacios orientales con sus guardas vestidos de vivos colores franqueando sus puertas. A su lado decenas de personas corrían de un lado a otro con sus maletines, comprando su desayuno en los puestos improvisados a los lados de las calles. Y de fondo el ruido del mercado despertando.
Todos esos contrastes los encontramos en un radio de
Seúl es así, una ciudad en la que tradición y modernidad conviven en perfecta armonía, respetándose sus espacios la una a la otra. Una ciudad auténtica y llena de vida de la que ya estábamos deseando conocer más, meternos en sus calles y sentir a su gente.
Y con nosotros los mejores guías posibles, españoles que viven esa realidad día a día y que nos iban a enseñar lo mejor de la segunda ciudad más poblada del mundo.
Seúl es una ciudad sorprendente, de eso no cabe duda, es algo de lo que te das cuenta con solo dar una vuelta por alguno de los mercados de la ciudad. Manuel, el primero de los españoles que conocimos, nos decía que no hay día en Seúl en el que no te sorprendas por algo. Y tenía razón.
Es sorprendente ver amplias avenidas llenas de rascacielos junto a barrios de pequeñas calles en las que cientos de neones anuncian pequeños comercios y restaurantes, o tiendas con estanterías repletas de botes llenos de raíces de ginseng, con formas que parece sacadas de un película de terror…
Casi igual de sorprenderte es encontrar un parque de atracciones rodeado por un lago en medio de la ciudad, dónde cientos de personas se divierten a cualquier hora del día. O calles llenas de puestos de foto-matón y lugares para quitarte el estrés bateando pelotas de béisbol, como las que nos enseñó Iñigo.
El deporte y el baile son parte fundamental de la cultura coreana. En Seúl hay cientos de escuelas de Taekwondo donde niños de todas las edades practican este deporte nacional. Y también decenas de escuelas de baile en las que se enseña a bailar el break dance. Los B-boys coreanos están considerados como nos de lo mejores en todo el mundo, y verlos en acción fue impresionante.
Pero sin duda una de las cosas más impactantes de Corea es su gastronomía. Nosotros tuvimos la ocasión de probar los tres platos más chocantes para un paladar occidental: perro asado, larvas de gusano guisadas y pulpo vivo.
El perro es un plato tradicional coreano que hoy es consumido casi exclusivamente por las personas más mayores. Existen tres días a año en los que es costumbre comer ese plato. Y nosotros llegamos en uno de esos días, así que junto a Manuel nos fuimos a un restaurante especializado. Allí pudimos saber que el perro que se come en Corea es un perro de una raza especial, criado específicamente para el consumo, vamos como los pollos o los cerdos aquí en España.
Y en cuanto a las larvas de gusano y el pulpo vivo…..pues para que engañarnos, son platos para paladares valientes: las larvas son blanditas y como nos decía nuestra española Sara, tienen cierto sabor a cangrejo de río. Y el pulpo vivo se adhiere con sus ventosas a la lengua….
Seúl es una ciudad trepidante, que se mantiene viva las 24 horas del día. La noche es un espectáculo que uno no puede perderse si lo que se quiere es conocer la esencia de la ciudad. Las calles adquieren en un juego de luces psicodélico con los cientos de anuncios de neones multicolor que las flanquean, se escucha la música de los bares, dicotecas y karaokes y la actividad comercial continúa en algunos mercados insomnes.
En definitiva, Seúl es una ciudad para disfrutar.



