Bourne, Jason Bourne.
Las iniciales son las mismas (JB), el trabajo también (espía). Pero uno responde a los intereses de Su Majestad la Reina de Inglaterra y al servicio secreto británico para salvar al mundo (Bond, James Bond, el agente 007 con licencia para matar) y el otro se tiene que salvar a sí mismo al ser perseguido por su propia empresa, la CIA norteamericana, que quiere acabar con él para evitar que descubra los trapos sucios de la agencia. Es Bourne, Jason Bourne.
La imagen de Bourne se ha unido durante casi diez años a la de Matt Damon, el actor que ha dado vida en la pantalla de cine al personaje de ficción que protagonizó la trilogía de novelas de espionaje escritas por el norteamericano Robert Ludlum. Las tres obras han tenido su adaptación cinematográfica. Tras el fallecimiento del novelista, otro autor, Eric Van Lustbader, tomó el testigo y se dedicó a escribir secuelas. En este 2012 ya ha publicado la séptima de ellas. En las películas de James Bond el actor que daba vida al espía ha ido cambiando. En el caso de la saga de Bourne, tras las tres primeras adaptaciones con Matt Damon en la piel de Jason, la próxima entrega tiene a Jeremy Renner como protagonista que ya no encarna al mismo agente sino a otro llamado Aaron Cross.
Hubo una primera versión televisiva de The Bourne Identity, la primera novela de la trilogía original, una miniserie norteamericana estrenada en 1988 con Richard Chamberlain en el papel del agente perseguido por la propia CIA. Pero hubo que esperar hasta 2002 para ver la versión cinematográfica. Con Doug Liman tras la cámara y Matt Damon delante toma forma El caso Bourne, que se estrena en Norteamérica el 14 de junio de aquel año recaudando algo más de 27 millones de dólares y siendo la segunda mejor cifra en su primer fin de semana de exhibición. Su buen boca a boca se tradujo en un buen mantenimiento y acabó recaudando cerca de 122 millones de dólares en su mercado doméstico, lo cual supone haber multiplicado por 4.5 veces la taquilla de inicio, un ratio muy por encima de la media en películas de acción.
El resto de mercados generaron 92 millones de dólares (un 43% de las 214 totales recaudados en todo el mundo) de los cuales más de seis provinieron de España, donde se estrenó el 8 de noviembre con 302 copias recaudando unos dos millones de dólares en su primera semana de estreno situándose al frente del ranking (el cambio euro/dólar en aquella época suponía la práctica paridad entre una y otra moneda por lo que estaríamos antes una semana de casi 1,95 millones de euros y una taquilla final próxima a los 6,2 millones). La película fue vista por 1.348.000 personas en nuestro país.
Sólo dos años hubo que esperar para ver la segunda adaptación a la gran pantalla, El mito de Bourne, ahora con Paul Greengrass dirgiendo y Matt Damon, de nuevo, protagonizando. En Estados Unidos el buen sabor dejado por la primera se notó desde el primer momento. Así, el fin de semana de estreno (23/25 de julio de 2004) veía como la segunda entrega se iba hasta los 52,5 millones de dólares, un 94% por encima de lo recaudado dos años atrás y se situaba al frente del ranking norteamericano. La película acabó con una recaudación de 176 millones de dólares, mejorando en un 45% el registro final de El caso Bourne.
A nivel internacional las cosas fueron algo más discretas. El resto de mercados sumaron por encima de 112 millones de dólares (un 21.5% de mejora respecto a la primera) pero sólo representaron el 39% de la facturación mundial. En España se estrenó el 17 de septiembre de aquel 2004 y recaudó cerca de 2,5 millones en la primera semana (un 28% mejor que el arranque de la primera) con 360 copias siendo la segunda recaudación del fin de semana si bien la cifra final se quedó en 4,8 millones (un 22% más floja) vendiendo 980.000 entradas (un 27% menos que dos años antes). El precio medio fue de 4.9€ frente a los 4.6€ de la anterior entrega (incremento del 6.5% en dos años).
En agosto de 2007 se estrenaba en todo el mundo El ultimatum de Bourne, la tercera adaptación de las novelas originales de Ludlum con Greengrass repitiendo en la dirección y Damon como el agente en constante peligro. La progresión marcada por la segunda de la franquicia se iba a confirmar con la tercera. En su primer fin de semana lograba 69,2 millones de dólares en las taquillas norteamericanas, mejorando en un 32% el registro de apertura de El mito de Bourne y reptiendo como número uno del ranking local. La recaudación final se iba hasta los 227,5 millones, un 29% por encima de lo ingresado tres años antes. Entre las tres adaptaciones suman 525,3 millones de dólares recaudados en su mercado original (que, ajustando por la inflación, serían más de 660 millones).
Fuera de Norteamérica El ultimatum de Bourne obtuvo también su justo reconocimiento (la primera media hora de la película, a mi modesto entender, es lo más trepidante y bien dirigido que he visto en años en cine de acción). Se superaron los 215 millones de dólares de recaudación, lo cual mejoraba en un 92% la taquilla final de la predecesora. Internacional representaba así el 49% de los 443 millones ingresados en todo el planeta. Entre las tres películas los mercados no norteamericanos han recaudado 420 millones de dólares, un 44% de los 945 ingresados globalmente.
En España la tercera también fue la mejor. En su primer fin de semana lograba recaudar algo más de 1.850.000€ con 425 copias ocupando la primera posición del ranking nacional y multiplicaba por más de cinco veces hasta alcanzar una taquilla final de 9.790.000€, más del doble de la cifra de la segunda y casi un 60% mejor que la primera. El ultimatum de Bourne fue vista por casi 1.740.000 espectadores (un 77% más que la segunda y un 29% por encima de la primera). Su precio medio se situó en 5.6€, un 14% más alto que en 2004.
Entre los tres títulos de la franquicia de Bourne han facturado en España 20,8 millones de euros, pasando por taquilla cuatro millones de espectadores.
Llega el turno para la primera adaptación sin Matt Damon y sin la novela de Ludlum tras el guión. El legado de Bourne está dirigida por Tony Gilroy y cuenta con Jeremy Renner en el papel del agente Aaron Cross. Cuando empecé a redactar este post la película aún no se había estrenado en Estados Unidos. Las previsiones más optimistas situaban su primer fin de semana entre 40 y 50 millones de dólares en el mercado norteamericano mientras otras más modestas hablaban de 35 millones. Finalmente han sido 38, un arranque más discreto que las dos entregas anteriores pero que parecen garantizar la continuidad de la franquicia.




Lamotta dijo
El Legado de Bourne promete un espectáculo palomitero que no desmerece a la trilogía precedente,en especial los 2 filmes dirigidos por Greengrass.Jeremy Renner me gusta bastante más que Damon,y entre los secundarios hay 2 grandes actores como Norton y Weisz.Nada de ello pienso que le podrá ayudar a superar lo innecesario de esta secuela,al estar muy bien cerrada la saga con El Ultimátum de Bourne.Ya la gente tiene asociado a Damon como protagonista.
15 ago 2012
Lamotta dijo
Pues sería un problema para Jeremy Renner que prosiguiera la saga Bourne.Ya está inmerso en Thor y Los Vengadores.Aunque bendito problema,claro.
15 ago 2012
JaltVader dijo
Recuerdo perfectamente esa versión inicial con Richard Chamberlain, que por cierto no estaba nada mal. "Conspiración Terrorista: El caso Bourne" se llamó en España, donde se lanzó directamente en VHS (Warner Home Video).
Era una miniserie resultona, que desde luego no se parecía en nada a los films posteriores para cine. Por alguna razón nunca me engancharon ninguno de los tres Bournes con Matt Damon. Me aburrieron. De esta tampoco espero mucho, y no creo ni que la vea en cine. Es este caso, Bourne puede esperar.
15 ago 2012
Fernando2 dijo
Por lo que leo en twitter la película es flojo y la gente está muy crítica con el final. A mí Bourne nunca me ha llamado la atención, yo soy más de Bond, tiene ese toque de humor que Bourne no tiene.
15 ago 2012