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“Loving Vincent”, el cine y la pintura interactúan en la pantalla

    lunes 15.ene.2018    por Ángela Gonzalo del Moral    0 Comentarios

Unnamed Pintura

El holandés Vincent Van Gogh, ¿se suicidió o fue asesinado?. Ese es el planteamiento de "Loving Vincent" la última ganadora del premio a la mejor película de animación de los Premios Europeos de cine. Hablamos de ella porque no solo muestra una nueva experiencia cinematográfica, sino que nos permite revisar la riqueza pictórica de uno de los genios de la pintura universal y nos muestra el potencial del cine europeo, aportando creatividad e ingenio. Esta coproducción polaco-británica fue rodada en una de las últimas capitales culturales, Wroclaw (Breslavia), en Gdansk y Atenas.

Al atardecer del 27 de julio de 1890, una figura demacrada caminaba por la aletargada calle principal de Auvers, una pequeña localidad francesa. No portaba nada consigo; sus manos apretaban una herida de bala en el bajo vientre, que supuraba sangre. Era Vincent Van Gogh, un artista poco conocido en esos momentos, pero que tras su trágica muerte, fue uno de los artistas más conocidos del mundo. Los hechos en torno a lo que ocurrió aquella tarde siguen siendo un misterio. Suicidio, como se ha creído hasta ahora, o asesinato, como propone la directora polaca Dorota Kobiela.

Un año más tarde en Arlès, otra ciudad francesa del sur de Francia, el cartero Joseph Rolain, entrega a su hijo Armand la última carta escrita por el pintor. Debe entregarla en mano en París al hermano de Van Gogh, Theo. El galerista Père Tanguy no solo le da la mala noticia de que el hermano del artista había muerto, sino que le propone viajar a Auvers, la población en que Vincent vivió los últimos meses de su vida, en busca de respuestas sobre la muerte del artista.

Así se inicia una película que sin duda sorprenderá no solo por la arriesgada apuesta de sus autores, de pintar a mano y al óleo, los 65.000 fotogramas animados, sino porque nos permite pasear por más de 100 cuadros del genio holandés. En ese árduo y maravilloso trabajo han participado unos 125 pintores y artistas gráficos.

El director británico, Hugh Welchman, explicaba que "el pintor holandés estaría feliz de haber dado empleo a tantos artistas durante dos años, porque él siempre quiso crear un estudio de artistas". Esa era su idea en la casa amarilla de Arlès, un pueblo del sur de Francia en el que vivió 18 meses, durante los que pintó unos 200 cuadros.

Una técnica innovadora

La primera cinta pintada al óleo fue rodada inicialmente con actores reales, retocados posteriormente por los pintores hasta convertirlos en cuadros de Van Gogh. Los personajes de la película están inspirados en personajes de obras del artista holandés. El Doctor Gachet y su misteriosa hija Marguerite; Adeline Ravoux, la hija del dueño de la posada en la que murió, Père Ranguy, Louse Chevalier, el barquero y el cartero Joseph Roulin, cuyo hijo Armand es el protagonista de la película. Los actores “reales” que dan vida a los personajes de los cuadros son el polaco Robert Gulaczyk, Jerome Flynn(Juego de Tronos) o Saoirse Ronan (Lady Bird). Todos ellos van tomando vida para aclararnos…. o confundirnos de cómo fueron las últimas horas de vida de Van Gogh, en sus complicadas relaciones con los que le rodeaban, en sus fantasías y en sus reflexiones.  

No consigue ser un gran thriller, pero acaba atrapando al espectador al que se le dan las pistas para que se decida por la hipótesis del asesinato o del suicidio. Los guionistas nos llevan a través de cada personaje, de obra en obra, hasta Auvers-sur-Oise con el fin de desentrañar el enigma, mientras los directores intentan mantener la intriga. Mediante técnicas como el stop motion o la rotoscopia, a lo largo de 65.000 fotogramas animados pintados a mano, reproducen los lienzos del pintor, dándoles movimiento, consiguiendo uno de los éxitos de la película: que el espectador pasee por el interior de los cuadros del artista. Los flashbacks, dibujados en blanco y negro, e inspirados en fotografías de la época, permiten introducir estilos muy diferentes.

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Foto Wikipedia/Georges Biard 

El equipo de diseñadores creó retratos fieles a los actores de tal manera que mantenían todas sus facciones y características, a la vez que su aspecto permitía reconocer a los personajes pintados. Técnicamente, los animadores empezaron a trabajar con una base de 377 pinturas creadas por el equipo de diseñadores y pintaron el primer fotograma de cada toma en un lienzo. Después lo animaban hasta terminar el proceso en el último fotograma de la toma.

La directora y pintora, Dorota Kobiela, es una especialista en los cortos animados. Su primera idea era realizar otro corto en el que combinar su pasión por la literatura y el cine e intentó pintar toda la película ella sola, pero el proyecto acabó convertido en un largometraje, así que dirigió no solo a actores sino también a 125 pintores.

Kobiela, que ha trabajado siete años en este proyecto, explica algunas semejanzas personales con Van Gogh. “Tenía 30 años cuando pensé en Loving Vincent, la misma edad que cuando él comenzó a pintar. Por otro lado, he luchado contra la depresión toda mi vida, así que me inspiraba su fortaleza para recuperarse de situaciones similares y traer belleza al mundo a través de su pintura. Sus cartas me ayudaron mucho en un momento de mi vida y me animaron a hacer esta película”

También tiene experiencia en cortos, el codirector británico Hugh Welchman, que ya triunfó en 2008 con su oscarizada Peter and the Wolf, reconocida en importantes festivales del mundo con varios premios. Welchman explica que para realizar la película se documentaron en más de 40 publicaciones y hablaron con expertos del Museo Van Gogh, y durante 4 años visitaron 19 museos de 6 países, observando más de 400 cuadrados. Eso no fue lo más difícil sino convencer a la gente de que “éramos capaz de conseguirlo”.

Su estreno en el Festival de Annency, en junio de 2017 ya hizo prever su éxito de taquilla, llevándose el premio del público, éxito que repitió en Osten y en el Parool Festival. Ha sido candidata a los Globos de Oro y a los BAFTA, además de haber sido galardonada como mejor película de animación de los Premios Europeos de Cine 2017. Ahora aspira a ganar el Óscar en esa misma categoría

No dudo de que Dorota Kobiela, conseguirá con su película uno de sus objetivos“espero que anime a la gente a descubrir más sobre este pintor, a leer sus cartas y ver sus cuadros en vivo. También espero que sirva para dar a conocer al artista a más gente y me encantaría que todo el mundo pudiera ser capaz de amar a Van Gogh”

Arlès, la ciudad que marcó al artista

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No solo es famoso por sus pinturas también por su complicada existencia. En Arlès, nos explica Christine Berton, directora del museo de historia de la ciudad, "la convivencia con los vecinos no fue fácil". Fue en esa ciudad del sur de Francia, donde vivió uno de sus episodios más controvertidos. Se instaló en la casa amarilla donde se cortó una oreja, dicen que en una discusión con su amigo Paul Gaugin, con el que mantenía una relación de admiración y odio.

En Arlès pintó algunos de los cuadros más famosos como La noche estrellada, Terraza de café por la noche, Los Girasoles o la Casa amarilla y muchos de los retratos que pintó, son parte del imaginario universal. Por desgracia, en Arlès, ciudad patrimonio de la Humanidad por sus impresionantes restos romanos como el anfiteatro o el teatro, no queda ninguna de sus pinturas, ni siquiera la casa amarilla, bombardeada en la II Guerra Mundial. 

Van Gogh va consiguiendo sus sueños después de muerto. Hasta su fallecimiento no había vendido ni un solo cuadro, y lo logró de forma póstuma. También soñó con crear un estudio de artistas, y aunque de forma indirecta y efímera, también lo ha conseguido en la película “Loving Vincent”, dando trabajo a un centenar de pintores y artistas gráficos. La capital de la Camarga, tiene previsto cumplir dentro de poco uno de los sueños del pintor, abrir un estudio de artistas multimedia.  La Fundación Luma Arlès, una idea de Maja Hoffmann, diseñada por Frank Gehry, arquitecto del Gughenheim de Bilbao, se convertirá en un centro de cultura experimental.

En Loving Vincent, se unen dos artes, la pintura y el cine, que le aporta otra dimensión a la técnica pictórica. Sin duda una soberbia experiencia audiovisual.

@angelaGonzaloM
@Viaje a Itaca 

Categorías: Cine , Viajes

Ángela Gonzalo del Moral   15.ene.2018 00:04    

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