Así hemos visto el primer ensayo general
Ya con más tranquilidad podemos analizar las actuaciones que hemos visto esta tarde en el Telenor Arena, que, aunque no es tan espectacular que el escenario del año pasado en Moscú, tiene un sonido atronador y muy bueno!
Por aquí muchas personas nos han preguntado si Dani se está reservando la voz, ya que hay algunas partes de la canción que no suenan como le hemos oído en veces anteriores. Por lo que nos ha contado antes de salir al escenario, sí que se está reservando para darlo todo en la Final, aunque ha sonado genial en el Arena.
Además de la actuación de Dani, ha habido más propuestas que han hecho vibrar el Telenor Arena. Safura lleva una complicada coreografía en la que incluso corre por la pasarela, con lo que tal vez no pueda lucirse. El noruego Didrik es uno de los favoritos, al ser del país anfitrión y lleva un baladón que podría ser peligroso para Dani. Las canciones de Moldavia, Chipre y Bosnia son efectivas, pero quedan sepultadas con la actuación posterior del belga Tom Dice. Su sencillo tema es una de las propuestas diferentes en esta edición de Eurovisión , y ha arrancado los aplausos de los asistentes.
El primer subidón de ritmo de la gala llega con el serbio Milan Stankovic, que ha cantado de manera impecable, muy relajado, el tema compuesto por Goran Bregovic, Ojo ve Balkan. Las baladas de Bielorrusia e Irlanda han sonado muy bien en el Arena, mientras que Grecia ha sorprendido y entusiasmado con su Opa, un tema muy pegadizo y con una sencilla puesta en escena al comienzo de la canción pero más impactante hacia el final. Pueden ser serios competidores en los primeros puestos.
La canción de Josh recuerda a temas manidos. El Shine de Georgia es una gran balada, pero de nuevo, su complicada coreografía no permite que Sofia acabe el tema arriba. Los rockeros turcos son otra de las propuestas más diferentes y llevan la puesta en escena más psicodélica de la gala, con una especie de robot que hace un striptease.
El tema disco de Juliana Pasha gusta mucho y se nota, la artista lo canta, además, de manera impecable. Como ha explicado José Luis Uribarri, la cantante de Islandia será una de las que se ubiquen en el Top Ten. Su interpretación de la bailable Je ne sais quoi ha sido portentosa y ha arrancado las palmas del público.
La aterciopelada voz de Alyosha tiene muchos matices y la ucraniana interpreta con gran sentimiento su Sweet People, sin embargo tiene mucha competencia en baladas. Su sobria puesta en escena, en la que sólo aparece ella con un vestido de gasa, un abrigo, luces rojas, blancas y viento, podría dificultarle estar entre los primeros puestos.
Con Jessy Matador, el representante de Francia, llega de nuevo el subidón rítmico al Arena. Ritmos reggaetón, movimientos pélvicos… la actuación de Jessy es todo un despliegue marchoso que no ha provocado mucho entusiasmo entre el público. Los siguientes, los representantes de Rumania, que cantan hasta la mitad de la canción en su espectacular piano transparente con luces. Acompañando el título de la canción ha habido mucho fuego drante toda la canción alrededor del escenario y en el propio piano. La aguda voz de Paula marca el punto fuerte del tema Playing with fire.
La balada de Rusia pasa casi desapercibida entre tantas buenas propuestas, queda tapada por Armenia. Eva Rivas, aunque embutida en unos vaqueros y en un vestido, ha sonado incluso mejor que en la semifinal de ayer, y su puesta en escena es perfecta para el público eurovisivo. Con la actuación de la alemana Lena, la favorita después de Safura, se ha notado mucho entusiasmo en el público del Arena, que ha aplaudido enérgicamente.
Aunque la balada de la portuguesa Filipa Azevedo tiene duros competidores, la cantante la defiende de manera impresionante, y hay que decir que con la realización luce mucho más su puesta en escena. El que sin duda ha levantado más expectación ha sido el israelí Harel. Su baladón en hebreo, Milim, pone los pelos de punta. Comienza casi a oscuras, y las luces azules van aumentando su intensidad a medida que la canción avanza en intensidad. Hacia el final del tema la iluminación va cambiando, luces blancas se proyectan alrededor de Harel y sus coristas, uno de ellos al piano, refuerzan el dramatismo de la canción.
El comienzo de la canción de Dinamarca es clavado a Every Breathe you take, de The Police. Es cierto que no hay mucha complicidad entre ambos cantantes, y así lo refleja la realización, ya que se les muestra por separado. A la mitad de la canción unen sus manos y avanzan por el escenario hacia la pasarela, aunque transmiten más sensación de amigos. Veremos qué pasa en próximos ensayos y, sobre todo, en la gala Final de mañana!!



