¡Que nos quiten lo bailao!
Esta canción no volaba para ti, Lucía.
No fue la mejor noche para Lucía. Mientras cantaba “Abrázame” hubo un fallo de sonido en plató y se cortó la música, de modo que tuvo que seguir cantando a capela durante unos diez segundos. Tú, que estabas en tu casa viendo la gala, no te diste cuenta porque ella siguió cantando como si nada hubiera pasado.
“¿En serio? Osea que esta chica sabe de música”, me dijo un compañero cuando le conté lo sucedido. Sí, Lucía 'sabe' de música. Lleva desde los 16 años cantando en bares, verbenas y festivales como Viña del Mar, en donde ha participado en dos ocasiones. Y, además, ha grabado cuatro discos. Y ese es el principal problema, que Lucía lleva ochos años luchando por hacerse un hueco en la música, y darse a conocer al gran público con una canción que nada tiene que ver con su estilo no se si le quitará lo bailao, pero el sueño desde luego que se lo quita.
Lucía Pérez, después de la gala de Destino Eurovisión
¿La culpa es del jurado por no haber cambiado su voto a favor de "Abrázame"? Rotundamente no. La decisión ya estaba tomada, si el jurado hubiese cambiado su voto, ¿no se hubiese considerado un trato de favor hacia uno de los candidatos? ¿Volverían a acusarnos, por enésima vez, de tongo-tongo? Si algo queda claro es que Lucía ha salido favorita porque así lo ha querido el público, que la quería sí o sí en Eurovisión, a pesar de la canción. En este caso el carisma de la artista está por encima de cualquier canción. Lo único que queda es introducir los arreglos necesarios para que Lucía salga sin complejos al escenario del Düsseldorf Arena el próximo 14 de mayo.
Vale que cuando el jurado eligió la canción todos nos quedamos con un poco de cara WTF pero, en serio, es un mega hit veraniego, tiene un buen rollito impresionante, con escucharla una vez ya cantas el estribillo toda la noche... Sin duda, con esta canción Lucía logrará romper la monotonía de las que, a veces, suelen pecar las galas del Festival de Eurovisión, y eso se traducirá en muchos votos a su favor.
Así que demos una oportunidad al tema, demos tiempo a Lucía y apoyemos nuestra candidatura hasta al final, y si luego sale mal... ¡pues que nos quiten lo bailao!



