La “catástrofe” de Palestina continúa
Un año más se cumple el ritual, con los mismos protagonistas colectivos desde hace 65 años, los israelíes celebrando la creación de su Estado (dependiendo, en su caso, del calendario hebreo), los palestinos tratando de no olvidar la expulsión de su tierra y de no perder sus raíces. Son dos conmemoraciones completamente enfrentadas.
La mayoría de los israelíes que hace 65 años celebraban la proclamación del Estado de Israel no habían nacido en ese tierra que se les asignó en una de las decisiones más injustas por parte de Naciones Unidas en su historia. La inmensa mayoría de los palestinos, y de sus descendientes, que hace 65 años se vieron violentamente expulsados de su tierra, sus aldeas y sus casas, y convertidos en apátridas y refugiados, nunca han podido regresar.
Si en algo la creación del Estado de Israel demostró que era una injusticia y una inmoralidad histórica fue precisamente en que se otorgaba el derecho a existir como país a gentes que no habían nacido en un determinado territorio, mientras que a quienes habían nacido en ese territorio se los condenaba al exilio permanente.
Como cada año desde hace 65, los palestinos conmemoran el 15 de mayo como el día de la “naqba”, de la “catástrofe”. En aquella fecha de 1948, tras la proclamación del Estado de Israel, más de 700.000 palestinos, más de la mitad de la población de la Palestina histórica, fue expulsada en una campaña de limpieza étnica perfectamente diseñada por los dirigentes del nuevo Estado. Todavía hoy se pueden contemplar las ruinas de las decenas de aldeas arrasadas entonces, las que no fueron ocupadas por los nuevos dueños de la tierra.
Y después de la creación del Estado de Isarel vendría la ocupación de toda Palestina, incluida Jerusalén Este, tras la guerra de 1967. Y después una colonización salvaje e ilegal que, a día de hoy, avanza como un cáncer miserable y mortal, por los Territorios Ocupados.
Hoy, 65 años después de aquella catástrofe, Israel muestra sus credenciales de violencia y ocupación, de violación sistemática de los derechos humanos y de la legalidad internacional. Este es el primer aniversario de la “naqba” en el que Palestina tiene el reconocimiento como “Estado Observador” aprobado por la Asamblea General de la ONU. Israel lo rechaza y ha adoptado represalias. Curiosamente fue la Asamblea General de la ONU la que aprobó el Plan de Partición de Palestina que llevó a la autoproclamación del Estado de Israel. Es una más en la larga lista de contradicciones e inmoralidades en esta historia de “catástrofes”.
fran.sevilla@rtve.es



