DAÑOS COLATERALES EN AFGANISTÁN
Los magos de la mentira y el engaño inventaron hace años esa expresión, “daños colaterales”, un eufemismo con el que ocultar la realidad, con el que borrar el nombre de las verdaderas víctimas de las guerras, los civiles desarmados y desamparados, los más vulnerables, los más desprotegidos, los más indefensos. Jamás he utilizado esa expresión salvo para denunciar la cobardía y el cinismo de quienes se amparan en un juego de palabras para justificar los injustificable.
Hoy de nuevo la expresión la aplican en el Pentágono. En esta ocasión han sido noventa los daños colaterales; sesenta niños, quince mujeres y quince hombres, dañados colateralmente, es decir, despanzurrados, desmembrados, abrasados, destrozados por un bombardeo de las fuerzas de Estados Unidos en Afganistán, según han denunciado los supervivientes y ha confirmado la ONU. Noventa cadáveres que por unas horas desmintieron la sequedad de la tierra en un remoto rincón al sur de la provincia de Herat regándola con su sangre.
No ha sido la primera vez, ni la segunda, ni siquiera la tercera o la cuarta. Desde la invasión de Afganistán en 2001 la muerte de civiles afganos en bombardeos estadounidenses ha sido una constante a la que nadie parece querer o poder poner un límite, un basta ya, un algo se está haciendo mal! Recuerdo unos versos de Mario Benedetti: “hay quienes pacifican dos pájaros de un tiro”, “el pacificador que pacifique a los pacificadores, un buen pacificador será”.
Me admira la impunidad, la absoluta falta de moral, la total carencia de sentimientos, la pasmosa frialdad con la que Estados Unidos y sus aliados guardan silencio o esbozan un amago de lágrimas de cocodrilo. Quizás lo que más me sorprende de todo y lo que más me indigna es la escasa, por no decir la nula repercusión que lo ocurrido ha tenido. Los medios de comunicación apenas han recogido algunas notas, un breve texto, unas palabras, un par de imágenes. Total, ¿a quién importan noventa civiles muertos en Afganistán con tanta crisis económica?, ¿es noticia?
En estos días hemos vivido un drama terrible en España, con el brutal accidente de aviación en Barajas que ha causado 154 muertos. Han muerto algunas familias enteras, niños, mujeres, hombres, gente sencilla. Ahora piensen en lo ocurrido en un remoto rincón de Afganistán. Un número de víctimas no igual pero próximo. También eran familias enteras, niños, mujeres y hombres. En este caso no volaban y cayeron a tierra para encontrar la muerte, estaban en tierra y del cielo les cayó la muerte en forma de bombas. ¿No habría que haber contado algo más de lo ocurrido, algún signo de duelo un poco más profundo?
¿Hay alguien que le haya dicho a Estados Unidos que ya están bien? ¿Hay alguien que cuestione lo que se está haciendo en Afganistán, cuál es el verdadero objetivo de aquella guerra olvidada? ¿Hay alguien que piense que la muerte de un niño, de una mujer, de un hombre, es igual de importante y trágica se produzca donde se produzca?



