Ley de Impunidad en Uruguay
Así la llamó la mezcla de sabiduría e ironía popular uruguayas: Ley de Impunidad. El título que le dieron quienes perpetraron esa barbaridad jurídica era mucho más rimbombante, mucho más rebuscado y mucho más hilarante: Ley de Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado. Es decir, el Estado renunciaba a uno de los pilares básicos de la democracia, que hubiera justicia y que todos los uruguayos fueran iguales ante la ley. Los militares no iban a serlo.
El Tribunal Supremo de Uruguay acaba de dictaminar que la Ley de Caducidad (por reducir su absurdo nombre) no es aplicable al caso de una maestra asesinada durante la dictadura por sus posiciones políticas. De esta manera, el alto tribunal uruguayo abre la puerta a que otros casos similares puedan ser juzgados. Tarde han reaccionado los jueces uruguayos, pero al menos han reaccionado. Y lo han hecho a sólo unos días de que los uruguayos voten en plebiscito su derogación.
La Ley de Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado (no me resisto a volver a escribir ese nombre de filigrana jurídica torticera) fue aprobada en 1986, al año siguiente del retorno de la democracia a Uruguay. Los militares, que habían impuesto a sangre y fuego su gobierno usurpador, seguían amenazando a toda la sociedad. Era lo que Eduardo Galeano denominó la “democradura”, que se abrió paso también en Argentina y en otros países latinoamericanos. Democracias vigiladas, cautivas de los militares que habían ensangrentado sus suelos.
La Ley de Caducidad fue aprobada por un congreso uruguayo dominado por los dos partidos políticos tradicionales uruguayos, el Colorado y el Blanco, que aceptaron el chantaje de los militares y que se hicieron así sus cómplices. A la cabeza del país estaba el presidente Julio María Sanguinetti, uno de los principales valedores de la Ley de Caducidad. Un político que defendió el olvido y la impunidad y que luego se ha dedicado a dar lecciones de democracia, otra ironía más.
La Ley de Caducidad impedía que se investigaran y juzgaran los delitos cometidos durante la dictadura (1973-1985). Quedaban así impunes la represión, las torturas, las violaciones, los asesinatos y las desapariciones de quienes se habían opuesto al régimen militar. No parecía una contradicción demasiado llamativa en un país en el que la principal cárcel en la que eran encerrados los opositores a la dictadura se llamaba Libertad.
Recuerdo una película que relataba la situación en aquel presidio. Llevaba el nombre de “Los ojos de los pájaros”. A los presos recluidos en el penal Libertad se les prohibía tener imágenes que hicieran referencia precisamente a la libertad. Los pájaros eran uno de los símbolos prohibidos. Un recluso recibió un dibujo de su hijo en el que se veía una especia de bosque o arboleda, y entre la maleza verde sobresalían unos puntos brillantes. El niño explicó lo que significaban aquellos puntos, eran “los ojos de los pájaros”.




La pequeña Jackie Hawkins dijo
Me ha emocionado lo de los ojos de los pájaros.
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Pero, cambiando de tema: ¿Somos nosotros, la Vieja Europa, quienes de exponer qué es democracia y qué no?. Hace unos días la derecha italiana se revolvió ante el intento de juzgar a Silvio Berlusconi por delitos de los que escapó gracias a una ley de impunidad similar a la uruguaya. Y no tuvo empacho en decir: "La ley es igual para todos, pero no su aplicación".
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Tócate las narices. Es estado de escándalo y vergüenza continuo está empezando a ser superior a mí.
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Un saludo
J.H.
20 oct 2009
Con permiso...Aclaración dijo
Estimado Fran:
Entiendo su beligerante postura y en algunos puntos la comparto.
Pero hay un punto ante el cuál mi lectura se detiene y por más que lo leo y lo releo me duelen los ojos ante el atropello histórico que usted realiza, poder escribir no significa poder escribir lo que uno quiera, al menos entiendo que no debería ser así.
Como confío en que es un error de apreciación y matización y no es una voluntad firme de confundir. Me tomo la libertad de matizar dos frases que usted arroja a la ventolera:
"La Ley de Caducidad fue aprobada por un congreso uruguayo dominado por los dos partidos políticos tradicionales uruguayos, el Colorado y el Blanco, que aceptaron el chantaje de los militares y que se hicieron así sus cómplices."
Blancos y colorados tenían mayoría pero, como bien usted sabe, esta frase simplifica mucho la compleja realidad política uruguaya, donde se han dado fuertes diferencias ideológcas dentro de los partidos, sobre todo a la interna del partido nacional.
Alem García, Carlos Julio Pereyra, Carlos Pita, Edison Zunini, Ernesto Amorín Larrañaga, Héctor Lorenzo Ríos, Javier Barrios Anza, Juan José Fuentes, Juan Martín Posadas, Juan Oxacelhay, Julio Maimó Quintela, Luis José Martínez, Oscar López Balestra, Raúl Rosales, Ricardo Rocha Imaz, Uruguay Tourné. Son Uruguayos, legisladores, blancos y votaron por el NO.
Otro aspecto que por falta de espacio o de tiempo (o de alguna otra razón que se me escapa) usted no señala es que la derogación de la ley fue votada en el plebiscito en 1989 y su no derogación fue apoyada por el 57% de los votos, 57 % de los uruguayos que según su razonamiento: "aceptaron el chantaje de los militares y que se hicieron así sus cómplices."
Quizá se me ocurre que el contexto histórico muchas veces explica más que las verdades atemporales.
Y ¿cuál fue el contexto?. Quizá el contexto fue diferente, muy diferente, al que hoy nosotros vivimos, respiramos y mamamos. Y se me ocurre, quizá en un pensamiento peregrino, que los uruguayos han sabido vivir (votar) a la altura de las circunstancias. Pero, para comprobar eso, tendremos que esperar al domingo.
20 oct 2009
El voto que el alma pronuncia dijo
Fran, suscribo lo que afirmas en tu nota. Parece ser que a "Con permiso..." se le "escapan algunos detalles. como por ejemplo que algunos de los redactores de esta ignominia fueron Gonzalo Aguirre, Alberto Zumarán y Martín Sturla, todos integrantes del Partido Nacional y que contó con el apoyo incondicional del líder de dicho partido: Wilson Ferreira Aldunate. Por lo tanto, los partidos Blanco y Colorado, aceptaron el chantaje de los militares, y a quienes no lo hacíamos se nos decía que teníamos ojos en la nuca.
Lo otro que se le escapa es que no se trata de derogar, si no de ANULAR la mentada ley.
Y por último, hay que tener en cuenta el contexto en el que se votó la ley. Eran años de gran inestabilidad institucional, con el fantasma de la dictadura aún muy cercano, y sin olvidar la actitud del entonces comandante en jefe del Ejército, general Hugo Medina, quien, en un claro desacato a la Justicia, dijo que las citaciones judiciales a militares por violaciones de los derechos humanos “estaban en un cajón de su despacho y allí se quedarían”. Sumado a esto, los desfiles militares que se hicieron por esos días con toda la "artillería" en la calle.
Y si señor, hemos sabido vivir a la altura de las circunstancias, porque nunca dejamos de reclamar que todos seamos iguales ante la ley, tanto para obtener nuestros derechos, como para ser juzgados por nuestros delitos.
Tengo la confianza que a partir del próximo 26 Uruguay será un país aún más digno, con más Verdad, más Memoria y más Justicia.
21 oct 2009
Con permiso...Aclaración dijo
Estimados:
Me da gran alegría comprobar que coincido con "El voto que el alma pronuncia" en que el contexto SI que influye en las votaciones, en las decisiones y en cada paso que damos. También observo que el amigo "El voto que el alma pronuncia" coincide conmigo en que los uruguayos han sabido siempre estar a la altura de las circunstancias.
Pero creo que (seguramente por la falta de una lectura más detenida de mis palabras) "El voto que el alma pronuncia" no ha entendido que me refiero al referndum de 1989, donde lo que se votaba era la DEROGACION de la ley. No hablo del referendum del domingo.
También observo que para mi colega lector es más útil hablar de Blancos y Colorados y generalizar en un discurso llano que, por el contrario, detenerse en apreciar los plieges que tiene la realidad.
Por ello, me voy a permitir la licencia de repetir alguna de mis ideas señaladas, sobre todo cuando abordo la enorme tensión que se dió a la interna del partido nacional. Seguramente todos recordemos que Carlos Julio Pereyra y el MNR se opusieron frontalmente a la ley.
Quizá podemos ser más constructivos y no generalizar como aquellos que decían a "El voto que el alma pronuncia" "que tenía ojos en la nuca."
Quizá, se me ocurre, podríamos tener memoria también para recordar a aquellos que se sentían blancos y se opusieron, en un tiempo dificil, a la "Ley de Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado"
Gracias.
21 oct 2009
artil dijo
Me parece mentira todo las cosas que tu escrives ya que de ser asi como ices tal vez tendrias razon lo cierto es que no estubiste en uruguay y que no sabes nada si cayera la ley de impunidad se jusgarian tambien los crimenes que cometieron los chicos que hoy estan en el govierno ya que tambien mataron y acesinaron en la clandestinidad y sepalo señor usted miente en uruguay no fue asi lo que usted escribe trate de saber mas y ver con los ojos de quienes vivimos aqui hoy si su mentira la repite mucho y mucho le faltara mas para hacer valerl el dicho que una mentira dicha muchas veces se vuelbe realidad
28 oct 2009
?????????????? dijo
jajajajajajaja ksakeros
30 mar 2011
Lourdes dijo
Me parece nefasto que siga existiendo una ley que justifique el asecinato de personas ,la violacoion de las mujeres ,el secuestro ,la tortura y lo horrible que se vivio en Uruguay a manos de los militares.Porque no abrimos los ojos y vemos mas aya de nuestras convicciones partidarias .Como bien dicen SE DEBE JUZGAR tanto a unos como a otros PORQUE NADA PUEDE JUSTIFICAR LA MUERTE Y LA VIOLACION DE LOS DERECHOS HUMANOS. Creo que perdidos entre partidos politicos nos olvidamos de lo importante que es la JUSTICIA ,igual para TODOS
23 may 2011