De cabizbajos y orgullosos
A la pregunta de si debe Pepe perderse el resto de la temporada por la agresión barriobajera que protagonizó contra el Getafe en el Bernabéu nuestros internautas son claros: sí, un jugador que se transforma en energúmeno y monta semejante espectáculo merece pagar por ello.
En descargo del portugués hay que tener en cuenta el arrepentimiento y las disculpas que ha pedido el zaguero. El Comité de Competición lo contemplará , pero seguro que no se ablanda. La violencia en los campos es intolerable.
Otro cantar es la mofa de Marcelo, que aunque reprobable, no debería ir más allá. Las burlas que tuvo con el Cata Díaz y las posteriores disculpas suenan más a cortina de humo para tapar la sanción de Pepe que a otra cosa.
Lo que no acabo de entender es la actitud de Casquero. Al toledano no le faltan arrestos. Tras su penalti a lo Panenka, que le negó la victoria al Getafe y complica la continuidad en Primera de su equipo, el toledano no mostró arrepentimiento alguno. ¡Eso sí es carácter!. Si estuviera en el pellejo de Víctor Muñoz no sería tan condescendiente con él…
Los únicos que verdaderamente tienen motivos para andar ufanos en la recta final de temporada son los de Guardiola. Sus números, que superan a los del “Dream Team” los avalan: 17 partidos sin perder y 26 victorias.
Con el potencial ofensivo que despliegan los azulgranas, que no hayan encajado ningún gol en los últimos siete partidos es un milagro.
Sin embargo, lo que echamos en falta los aficionados es más fe, más descaro y más casta por parte de los equipos que se enfrentan al Barcelona. Los rivales que saltan al Camp Nou dan el partido por perdido antes de comenzarlo.
Parte del mérito de esta actitud derrotista se lo lleva el Barcelona, pero no se debe olvidar que el fútbol es un juego que prima a los atrevidos y que, sin rivalidad, no hay espectáculo.



