Déjenlo crecer
Media Europa se pega por un chaval de 18 años que ha deslumbrado a España con cuatro golazos, con su capacidad de liderazgo y con un desparpajo propio de un futuro crack. Sergio Canales ha puesto patas arriba el fútbol español, pero lo ha hecho en tan sólo siete partidos, los que ha jugado esta temporada con el primer equipo del Racing.
Este imberbe santanderino ha desatado la locura del fútbol. La del fútbol moderno, basado en la inmediatez y en la pugna por llevarse lo mejor del mercado antes de que lo haga el rival. Y más en estos tiempos donde el equipo que ha ganado todo está basado en el potencial de su cantera.
Además del Barcelona, uno de los que ha llamado a la puerta es el Real Madrid. Un equipo que recuerda su 'cultura' de grandes jugadores cántabros pero que olvida la de las joyas que pule en su 'Fábrica'. Con sus perlas repartidas por toda España, el equipo blanco busca fuera lo que no quiere encontrar dentro y se fija a Canales como objetivo de jugador emblema en el ocaso de Raúl y Guti.
Quizá Canales cumpla las expectativas y llegue tan lejos como se le presupone, pero todos sabemos lo perjudicial que puede resultar para un chaval de su edad la presión de los rumores. Los cantos de sirena no llegan sólo desde Madrid y Barcelona. Valencia, Sevilla, Londres o Manchester también se han sumado a la locura. Su explosión ha acelerado la puja por un jugador que va bien encaminado pero que puede acabar como tantos otros 'juguetes rotos', en el cajón del olvido.
Aunque parte de esa locura la ha desatado la desacertada gestión de la directiva racinguista, que ha pasado por alto la renovación de su mayor promesa, cortando, una vez más, la posibilidad de ver jugar a una estrella cántabra en el primer equipo de la región.
Por el bien del fútbol español y del equipo en el que acabe, más valdría que Canales, como Muniaín en Bilbao, siguiese madurando en su entorno antes de dar el salto a un 'grande', donde el éxito está tan cerca como el fracaso.



