Raúl, Guti y el poder de 'La Masía'
El Barça de la cantera, el modelo más aplaudido por todo el fútbol español, sigue estando un escalón por encima de todos, Real Madrid incluido. Después del 0-2 en el Bernabéu, el equipo azulgrana ha dado un paso de gigante hacia la Liga y ha demostrado, una vez más, el poder de La Masía, con un partido genial de Xavi, los goles de Messi y Pedro y la seguridad de Piqué y Puyol en la retaguardia.
Enfrente, el equipo que más dinero se ha gastado en fichajes está al borde de cerrar una temporada en blanco. El modelo, totalmente contrario al de su eterno rival, vivió el sábado el, posiblemente, último clásico de Raúl y Guti, los penúltimos símbolos de 'La Fábrica'. Un adiós extraño y paradójico para dos jugadores que han marcado una generación en el Real Madrid.
Dos supervivientes de una generación que se tuvo que buscar la vida en busca de minutos al encontrarse cerrada la puerta del primer equipo, reservada a los fichajes rutilantes.
Comienzan a despedirse pues, dos jugadores que han dado toda su carrera al Real Madrid. Uno, el capitán, lo ha sido todo para el equipo blanco y sufre en silencio el ostracismo del banquillo. Otro, el 14, se le recordará como el 'crack' altivo que pudo serlo todo, pero no quiso.
El sábado, ambos saltaron desde el banquillo y aportaron garra y esfuerzo. A pesar de que apenas tuvieron tiempo, se dejaron la piel por intentar la remontada. Raúl llegó a anotar un gol, pero fue invalidado por mano previa de Benzemá; Guti, en apenas 30 minutos aportó dinamismo al juego blanco.
Ambos saben qué significa el Real Madrid, qué significa un clásico y qué significa acabar una temporada sin lograr un título. Saben la exigencia del club, como la saben los canteranos del Barcelona, los que han dado toda su vida a su equipo. Un compromiso difícil de exigir a un recién llegado, por muchos millones que cueste.
La derrota del sábado, independientemente del final de la Liga, debería abrir un período de reflexión en la casa blanca. Una mirada seria a la cantera y, sobre todo, paciencia para dejar madurar un proyecto son las claves para el éxito. Y si no, que se lo digan a Guardiola. Cuatro partidos ante el Madrid, cuatro victorias. Tras la debacle, toca reflexión. Seguro que los herederos de Raúl y Guti se lo agradecerán.



