La cocina japocañí
Usuzukuri de mero con papa arrugada y mojo verde. Es el nombre de una de las recetas que aparecen en el libro además de un buen resumen de cómo entiende la cocina y puede que hasta la vida el creador del plato.
Ricardo Sanz es un madrileño armado de cuchillos japoneses que un día descubrió el más allá. En su caso que la técnica de los grandes maestros japoneses podía aderezarse con trufa, aceite de oliva, bocata de calamares o incluso perdiz escabechada.
De esa forma nació el giro que llevaría a Kabuki, su restaurante, al particular altar de los más apasionados gastrónomos. Lo cuenta, con especial gracia, uno de ellos, el periodista Juan Manuel Bellver, y lo lleva a imágenes un sorprendente personaje que transita con igual dominio por los fogones de su local, Sacha, que por los del periodismo.
Aun así el mayor acierto de este libro, La cocina japonesa del Kabuki, es que sirve para algo; que sus recetas son una aproximación a secretos culinarios pocas veces explicados con tanta sencillez.
Una obra que hará pensar y que ayudará a otros muchos, profesionales o aficionados, a encontrar su más allá. A no preguntarse si la técnica o el producto proceden de aguas nacionales o internacionales. Basta con que sean buenos. Gracias, Ricardo.
(Fotos: Sacha Hormaechea)



