Cuando ni estás ni se te espera
Ni estuvo en Londres, supongo, ni se le esperaba. El año pasado no se portó bien y muchos sospechaban que este año lo pagaría. Aunque la versión oficial, que no hace falta solicitar, dirá por supuesto que no ha sido así.
Del número veintinueve al sesenta y siete. Esos son los puestos que ha descendido Martín Berasategui en la lista más mediática y también más criticada de las muchas que se elaboran con mayor o menos fortuna. Es nada menos que la relación de los cincuenta mejores restaurantes del mundo, esa que encabezó durante cinco años El Bulli hasta que cerró sus puertas. ¿O cerró sus puertas, entre otros motivos, porque sabía que no la iba a encabezar?
El resto todo igual como era fácil de adivinar. René Redzepi del Noma de Copenhague sigue al frente hasta que toque cambiar. Los españoles, en conjunto, bastante bien representados como la potencia que son. Roca, Aduriz, Arzak y Dacosta salen beneficiados. Berasategui, perjudicado. Ha retrocedido treinta y ocho casillas casi como si le hubieran comido dos fichas en ese particular jugo del parchis. Hace un año aseguró entre otras lindezas que la cosa era un circo. Ahora, ¿qué dirá?
Quizá la solución para evitar estas polémicas sería hacer una selección de los doscientos mejores locales y crear un equipo que visitara, pagando, uno de ellos cada día del año. ¿Alguien se apunta?




Pisto dijo
La gastronomía española es riquísima, algo que sabemos los de aquí desde hace mucho tiempo, el boom a nivel mundial de los cocineros españoles, con la caída posterior indica maniobras de marketing.
01 may 2012