Arqueología enológica

    lunes 26.jun.2017    por Ignacio Pérez Lorenz    1 Comentarios

2Albillo real



Tiene la personalidad con que parecen bendecidos los blancos madrileños. También el nombre precioso de la variedad, Albillo Real 2016, y el apellido de una bodega privilegiada por su situación: Las Moradas de San Martín. Nace en uno de esos majuelos abiertos al viento que seca los restos de lluvia, sobre un suelo arenoso formado por la descomposición del granito y en un entorno rebosante de jaras, tomillos y cantuesos.

De todo ello se beneficia este vino biodinámico para convertirse, cargado de seriedad, en uno de los blancos más gastronómicos de este país. Entendiendo el último adjetivo como la capacidad de acompañar con éxito a casi cualquier tipo de comida. Lo consigue gracias a un paladar intenso, seco, ampuloso, Viñedo_2matizado por sensaciones cremosas y con un final delicadamente amargo. Le acompañan las notas, muy discretas, de la madera y una suma de tonos a flores blancas, flores secas, pera y frutas con hueso.

Asume en cada añada el peso de su historia. La herencia de ser uno de aquellos famosos “vinos del santo” elogiados por los grandes escritores del Siglo de Oro. Blancos que combinaban la expresión algo sobria de la tempranal, como se conocía entonces a la albillo real, con moscatel y otros vidueños poco o nada cultivados ahora en la capital Bodegade España.

Saber cómo fueron exactamente esos vinos, en una labor de arqueología enológica, y reproducir su sabor trasladado a los tiempos actuales, es un reto pendiente para esa o para otras bodegas de la zona. El resultado, además de apetecible, nos llevaría a sentirnos protagonistas de una novela de época o de una serie de televisión que viaje por el tiempo. La oportunidad de compartir jarras y tazas con quienes frecuentaron las tabernas madrileñas que despachaban ese vino. Entre otros Lope, Cervantes o Quevedo.

Categorías: Actualidad , vinos

Ignacio Pérez Lorenz   26.jun.2017 07:49    

Triunfamos todos

    miércoles 21.jun.2017    por Ignacio Pérez Lorenz    3 Comentarios

Tos-8
José Andrés, eufórico, respaldando una vez más a los productos españoles. Ferran Adrià señalando con inteligencia que no podemos dormirnos en los laureles; que otros muchos países podrían disputarnos pronto ese trono gastronómico que hoy ocupa España. Estaban en el Palacio de la Bolsa, expresión del lujo y refinamiento de la ciudad del vino por excelencia, Burdeos, celebrando A Taste of Spain o si se prefiere  El Sabor de España.

Este año nuestro país ha sido el invitado de honor de Vinexpo, feria que lucha por mantener su Tos-10 importancia ante la multiplicación de la competencia. Y para apoyar al vino español, y de paso recordar nuestra posición gastronómica, la presencia de Ferran y José Andrés coordinando a un grupo de destacados cocineros. La fabada de Casa Gerardo o el bacalao al estilo riojano que prepara Ignacio Echapresto en la Venta Moncalvillo eran algunas de las raciones o tapas que acompañaban a los más grandes tintos españoles, unos cuantos blancos y un rosado: el de Chivite y Arzak.

La historia ha quedado así, en un respaldo tan importante como necesario, que invita a reflexionar sobre lo que están haciendo estos dos cocineros: seguir trabajando y asumir nuevos retos. Entre Tos-13otros, el más difícil todavía: abrir un local en Nueva York. No solo un restaurante, un espacio de más de 3.000 metros cuadrados en el que habrá comida para llevar y se venderán productos españoles. Algo que obliga a reconocer que si José Andrés, Ferran y Albert Adrià triunfan, triunfamos todos.  

 



Categorías: Actualidad , Gastronomía , vinos

Ignacio Pérez Lorenz   21.jun.2017 07:50    

Solo blanco, solo Rioja

    jueves 15.jun.2017    por Ignacio Pérez Lorenz    0 Comentarios

Bodega


Si el vino es tinto, de crianza y de Rioja -en la simplificación de tantos y tantos españoles-, ¿qué sentido tiene construir una bodega en esa denominación de origen calificada para elaborar únicamente blancos? Inconformismo fue, sin dudar un instante, la respuesta de sus promotores. Ampliando esa primera consideración, el convencimiento de que hay un camino a seguir más allá de lo de siempre y la necesidad de que sus blancos no vean disputado ni espacio ni atenciones por vinos de otro color. Y así fue como el grupo Palacios Vinoteca, con tintos en Rioja (Proelio) y en Ribera (Trus) se NMSE2014 lanzó a la aventura de  crear Nivarius.


Sus armas: zonas frías, viñedos en altura, orientaciones al norte y en buena parte cepas viejas de variedades autóctonas o tradicionales de Rioja. Entre ellas maturana blanca, un antiguo vidueño que estuvo al borde de la extinción; un recién llegado, el tempranillo blanco, y una cepa veterana, viura o si se prefiere macabeo. Para elaborar, aportación limitadísima de la madera: fudres de 3.500 litros y barricas de 500. Con todo ello, añadiendo investigación y experiencia, se crean inicialmente vinos que expresan la suma de esas variedades y más tarde una colección de monovarietales que transmita fácilmente el carácter, la dimensión y los objetivos del proyecto.

NMB2015Entre los blancos de ensamblaje, Nivarius Edición Limitada 2014. Presencia  mayoritaria de viura procedente de viñedos casi centenarios con algo de maturana  y un toque de tempranillo. Una interesante combinación y un paladar especialmente intenso que marca el camino a seguir. Nivarius Maturana Blanca 2015 muestra tonos glicéricos y transmite una clara sensación de  untuosidad. Si bien es al llegar a la siguiente añada –todavía sin embotellar- cuando esta variedad, de lento madurar y escasa producción, muestra su enorme calidad. Acidez y frescor refuerzan los tonos a flores blancas y frutas de hueso, los recuerdos a miel y el delicioso final equilibrado entre notas dulces y amargas. Un vino para acompañar las comidas, fresco o hasta frío, pero no helado. Y también  para disfrutar en todo momento, más cuando sabes que cuesta unos 7,5 euros. Su calidad lo convierte en un anuncio de futuro y su precio en uno de los muchos regalos que ofrece este país.

Categorías: Actualidad , vinos

Ignacio Pérez Lorenz   15.jun.2017 17:06    

Viticultura de montaña

    martes 13.jun.2017    por Ignacio Pérez Lorenz    0 Comentarios

Cérvoles Celler - Vinyes Altes Blanc

 

Nada como volver años más tarde a un proyecto que conoces bien y con la experiencia de haber recorrido varias de las estaciones del mundo vitivinícola. Es lo que ha hecho Tomàs Cusiné: regresar a Cérvoles Celler cuando esa bodega cumplen 20 años: la primera que apostó en Cataluña por la viticultura de montaña, un camino seguido hoy por muchos otros.

Celebrar dos décadas permite en este caso presumir de vinos longevos y de apuesta acertada. Encontrar añadas de Cérvoles Blanc como el 1998, completamente viva, o como el 2005, espléndida y juvenil cuando está a punto de cumplir doce años, habla de las posibilidades de esta comarca, Les Garrigues, y Cérvoles Celler - Garnatxa 2015de estos viñedos situados a 750 metros de altitud en la D. O. Costers del Segre.

Acidez, tonos cítricos, recuerdos a madera y destacado frescor en un final marcado por notas a hierbas e interesantes matices amargos. Así son en sus primeros años, como ahora el 2015, estos blancos elaborados con macabeo y chardonnay que muestran en su madurez tan positiva evolución. Características que en parte comparten con tintos tan serios como Estrats 2012 o Cérvoles de la misma cosecha. Vinos que combinan tempranillo y garnacha con variedades internacionales (cabernet sauvignon en un caso; cabernet y merlot en otro) y que tienen en el frescor una de sus grandes virtudes.

Un estilo muy diferente marca a otro tinto de la casa, Garnatxa de Cérvoles, del 2015. Su breve paso, unos cuatro meses, por grandes tinas, hace casi imperceptible la presencia de la madera para ofrecer una delicada  combinación de finura y sensualidad. Frutas, flores y recuerdos a cassis lo convierten en la más apetecible oferta y en una de las menos caras (14 euros). Es además una llamada de atención Vinya 2016 jordi elias-20sobre un futuro que parece dibujarse acorde con los tiempos. Incremento de la presencia de garnacha en el diseño de los tintos, respeto a la vida que encierra la tierra, al paisaje, a la expresión de las variedades, al frescor y a la acidez. Y también a la menor intervención posible en la trayectoria del vino. La suma de experiencia y conocimiento más la edad de las cepas permiten disfrutar ya pensando en el resultado.  

Categorías: Actualidad , vinos

Ignacio Pérez Lorenz   13.jun.2017 02:16    

Hacer felices a los demás

    jueves 8.jun.2017    por Ignacio Pérez Lorenz    0 Comentarios

Taittinger Brut Réserve

 

 

Pocas cosas pueden ser tan buena noticia y dar tanta alegría como que nos visite el champán. Y más si es una casa que destaca de principio a fin  como Taittinger y que ha tenido en España, y parece que vuelve a tener, una notable presencia de la mano de su importador J. Chivite. Buena noticia, por razones obvias, para todos y especialmente Taittinger Prestige Rosé para quienes han tenido el placer de escuchar, probar, comprobar y ahora contar.  

Está claro que es uno de los dos reyes del aperitivo (el otro es el jerez). Y también que su versatilidad es comparable. El amplio camino que va desde  el frescor del marisco a la potencia del jamón ibérico encuentra un champán para cada momento. La propuesta de la casa, un Brut Reserve que no merece ser considerado su gama básica porque está muy por encima de lo que se suele encontrarse en ese primer peldaño y un Prestige Rosé que tiene de delicado solo el color. Su sabor, intenso y profundo, viene marcado por el chorro generoso de pinot noir vinificado en tinto que se une al vino base elaborado con uvas blancas (chardonnay) y Taittinger Les Folies de la Marquetterietintas  (pinot noir y pinot meunier) vinificadas en blanco. Algo que se consigue separando rápidamente el mosto de los hollejos, la parte de la uva que contiene la materia colorante.  

El resto de la exhibición, tres champanes de larga crianza y larga vida por delante: Prelude, Folies de la Marquetterie y Brut Millésimé 2009. Combinaciones casi a partes iguales de las dos variedades más nobles, pinot noir y chardonnay, procedentes de los más cotizados viñedos y elaboradas coComtes de Champagne Blanc de Blancs 2006n mimo. El resultado, mucha elegancia combinada con un desbordante carácter y hasta un sorprendente y atractivo punto salvaje.

Como final de la velada un impresionante Comtes de Champagne 2006. Un blanc de blancs (solo chardonnay) nacido también de grandes viñedos y que únicamente se elabora en las mejores añadas. Lleva un pequeño porcentaje de vino criado o fermentado en barrica que potencia sus cualidades sin hacerle perder frescor, finura o delicadeza. Un champán para las grandes ocasiones que  como el resto -o quizá un poco más- cumple con el objetivo de esta bodega, en palabras de Clovis Taittinger su actual responsable, de hacer felices a los demás.  

Categorías: Actualidad , vinos

Ignacio Pérez Lorenz    8.jun.2017 08:35    

La parte por el todo

    lunes 5.jun.2017    por Ignacio Pérez Lorenz    0 Comentarios

Probar aquellas primeras botellas de Montebaco (en el pasado siglo por mal que suene) era conocer un poco mejor la Ribera del Duero. Esa bodega y esa denominación de origen, creada unos años antes, daban de forma parecida sus primeros pasos. Nuevo proyecto, joven enólogo y otra forma de entender DSC_2807la enología y la viticultura en el primer caso. En el segundo, similares fórmulas al menos en las bodegas más comprometidas con la modernización de esa zona.

Por las mismas razones escuchar hoy a César Muñoz, director técnico casi desde los comienzos de esa empresa, y catar añadas que recorran dos décadas de sus elaboraciones permite también revivir la trayectoria de la Ribera del Duero. Veintitrés años después de la primera vendimia en esa finca escondida entre Valbuena de Duero y Pesquera, Montebaco 94 nos habla de aquellos vinos sorprendentes, llenos de color y fuerza y de aquellos comienzos difíciles sin demasiados medios. Son recuerdos que Selección Especial 2012reproducen las siguientes añadas hasta cruzar el nuevo milenio.

La siguiente fase, alentada por la crítica del momento, viene marcada por la madurez, la extracción y la concentración. Algo así como una competición entre bodegas de cada zona y de unas zonas contra otras. Durante esos años los vinos de César Muñoz, probablemente por la altitud de sus viñedos, se distinguen por un halo de frescor. Es así  hasta que el péndulo que marca la constante evolución de todo movimiento artístico retorna hacia una enología menos intervencionista; hacia vinos más naturales que buscan reflejar la expresión de variedad, suelo y clima.

2012 es una cosecha recibida con precaución en la Ribera del Duero  y que más tarde, en palabras de los mejores elaboradores “da la cara maravillosamente”. Una buena prueba de esa  positiva evolución es Montebaco Selección Especial 2012. Un vino que seduce desde la primera impresión por su dulce carga de aromas a frambuesa, moras y regaliz matizados por notas a especias, cacao y café amargo. Destaca además por la agradable sensación arenosa que transmiten sus taninos, la huella suave de la madera y el equilibrio entre elegancia y fuerza. El final de un rápido resumen, por 27 euros, de la historia de la bodega y de la historia de la denominación de origen si tomamos una vez más la parte por el todo. ¿Juego semántico o realidad comprobable? Para escuchar -alta y clara- la respuesta, imprescindible copa, sacacorchos y botella. 

Categorías: Actualidad , vinos

Ignacio Pérez Lorenz    5.jun.2017 11:10    

Elogio del silencio

    jueves 1.jun.2017    por Ignacio Pérez Lorenz    0 Comentarios

FS Cepas Viejas 2015 - 2



Puede que se llame Fuentes del Silencio Cepas Viejas 2016. O tal vez lleve el nombre de alguno de los pagos. En cualquier caso será una seria llamada de atención para quienes creían que todo estaba hecho; que apenas quedaban vinos por descubrir. El empeño por rescatar viñedos casi perdidos y el valor para asumir elaboraciones adaptadas a unas viejísimas cepas ha permitido recuperar la expresión de un territorio, un clima y unas variedades mezcladas ya en el campo como se hacía antiguamente en muchas zonas. Una parte importante de la  cultura de unos hombres que han conseguido mantenerla viva hasta nuestros días.

A partir de allí, entre numerosas fuentes y mucho silencio por los pocos habitantes, nace Viñedos del Jamuz en ese valle de la provincia de León. Viñas centenarias –algunas prefiloxéricas- de mencía, prieto picudo y garnacha tintorera salvadas de la desaparición gracias al proyecto impulsado por María José Galera y Miguel Ángel Alonso. Con ellos, la enóloga Marta Ramas y el asesor Raúl Pérez. Los primeros pasos, una elaboración casi experimental con la añada del 2014. Y tres vinos, rosado, tinto y tinto de cepas viejas, del 2015. Lo que podía haberse quedado en la romántica salvaguarda del paisaje se convierte en un éxito prematuro gracias a la innegable calidad de esas botellas y al potencial que en ellas se adivina. Muy pocas bodegas han alcanzado ese nivel en sus dos primeros años.

La confirmación de esta historia –un tinto de cepas viejas de la siguiente añada- permanece en barricas y botas de madera francesa a la espera de ser embotellado dentro de unos cuantos meses. Es ese vino sin terminar, que se aprovecha de la experiencia acumulada, el que mejor muestra la redondez de la edad, el brillo de las parcelas más elevadas, el frescor del clima y la lenta madurez que impone la zona. Unnamed La fruta por bandera, los evocadores aromas, los apuntes minerales y sobre todo la más natural de las expresiones lo convertirán pronto en uno de los mejores y más buscados. Justo premio a esta apuesta que tiene otro acierto importante en su página web: el justificado elogio del silencio que firman casi todos los sabios que en este mundo han sido.

Categorías: Actualidad , vinos

Ignacio Pérez Lorenz    1.jun.2017 06:44    

Mágica combinación

    lunes 29.may.2017    por Ignacio Pérez Lorenz    0 Comentarios

Una botella muy alta y un nombre muy largo son las dos únicas cosas complicadas de este cava. El resto, tan sencillo como seguir avanzando por los nuevos e interesantes rumbos que siguen los vinos espumosos. El compromiso con la calidad, las variedades nobles, las crianzas AA_MIRGIN_OPUS_EVOLUTIUM bajalargas y en ocasiones con el cultivo ecológico asumido por unas cuantas bodegas. Entre otras, Alta Alella.  

La añada 2013 de AA Mirgin Opus Evolutium (25 euros)  nos habla de su pasión por el frescor, por el acusado carácter cítrico (limón, lima) y por las delicadas notas amargas de una ligera y casi imperceptible presencia de maderas nobles y tal vez lías. La demostración de que no solo hay vino debajo de la espuma sino que además –e integrado con ella- exhibe carácter, personalidad y capacidad de evolución.

Lo consigue partiendo de dos variedades capaces de enfrentarse con éxito al paso del tiempo: pansa blanca (xarel.lo en otras zonas) y chardonnay. A partir de allí el mérito corresponde al acertado diseño. La fermentación parcial en barrica (probablemente del chardonnay) permite ganar en presencia y complejidad sin modificar excesivamente la expresión del vino base. Su marcada acidez le ayuda a recorrer los muchos meses de crianza en botella y a transmitir en la copa una afilada sensación. Y la ausencia de azúcares añadidos termina de acercarlo a la grandeza que salvo excepciones tanto se ha resistido al mundo del cava. Traspasar ese umbral parece que ya solo depende de que se produzca la siempre mágica combinación entre cepas viejas y una añada excepcional. 

Categorías: Actualidad , vinos

Ignacio Pérez Lorenz   29.may.2017 09:30    

Invitación al retorno

    miércoles 24.may.2017    por Ignacio Pérez Lorenz    0 Comentarios

CORIMBO I 2011

 

 
Les separa la añada, la calidad de la cosecha y la zona. Y les une la variedad de uva y el estilo. Ambos, Corimbo I y Roda, pertenecen al mismo grupo y están elaborados por el mismo equipo. Un ya veterano proyecto que se distingue desde el primer día por la búsqueda de la calidad sin fisuras, el estudio de los clones y el trabajo con cepas viejas. Los resultados, lejos de ser uniformes, recogen la expresión de terruños con características tan diferentes y tan marcadas como Ribera del Duero y Rioja.

Corimbo I  2011 (41 euros) se beneficia de la perfección de una añada y de la fuerza de los viejos viñedos de La Horra. Cepas de la zona que probablemente ofrezca –en una denominación de origen falsamente Image003 uniforme-  los vinos más concentrados, intensos y  profundos de la Ribera del Duero. Tintos como este que sigue exhibiendo un carácter casi indomable cuando han trascurrido cerca de seis años desde la vendimia. Es probable que tengan que pasar  unos cuantos más para que su ya declarada grandeza aparezca acompañada de mayor finura y elegancia. Su positiva y lenta evolución permiten recrearse evocando ese momento.

Roda 2012 (25 euros) muestra delicados aromas a frutos rojos (cerezas y otros)  equilibrados por notas de regaliz, caramelo y café. Tinto riojano de claro frescor que pertenece a una añada destacada y que también sabe lo que significa profundidad y carácter. Exhibe ya innegable elegancia, cierta complejidad y sobre todo capacidad de seducción. Algo que repite la invitación al retorno transcurrido un tiempo.

Categorías: Actualidad , vinos

Ignacio Pérez Lorenz   24.may.2017 13:02    

De lo más agradable

    miércoles 24.may.2017    por Ignacio Pérez Lorenz    0 Comentarios

Kutxi-pacheco-chivite-arzak  004

 
Una foto que lo dice casi todo. Y que solo necesita unas claves para interpretarla. Ramón Freixa, cocinero de consolidada trayectoria, era el encargado de servir los llamados aperitivos. En realidad una sucesión de tapas espectaculares que constituían una comida completa. Puede que hasta dos. Una pequeña parte de aquel desfile la formaban una combinación de foie gras, anguila y manzana, un marinado de gambas sobre una rodaja de lima, un riquísimo mini canelón de asado de tres carnes y sobresaliendo entre todas estas creaciones una croqueta de jamón. ¡Donde esté una buena croqueta de jamón suave y cremosa…!

La bebida, para sorpresa de muchos, era cosa de Elena y Juan Mari (qué bien que no necesiten apellido) en colaboración con Julián Chivite. En algunas de las muchas tertulias -lo mejor y lo más creativo de los ritos gastronómicos- de estas familias amigas nació la idea de hacer juntos un rosado. Y no un rosado Kutxi-pacheco-chivite-arzak-010 cualquiera. Algo diferente, siguiendo las modernas tendencias de los rosados provenzales (alguna pista en la foto): muy poco color para que sorprenda todavía más la bofetada de frescor y sabor que te espera.

Aromas florales, delicados e intensos, gracias a una breve maceración en frío. Un rosado solvente que se beneficia de una ligera crianza sobre lías y de unas variedades nobles (garnacha y tempranillo) cultivadas en el norte de Navarra. Y también del buen hacer de un  enólogo, César Muñoz, que no aparece en la foto pero sí en el contenido de cada una de las botellas. Así es Chivite Las Fincas 2016 uno de los tragos más agradables (9,90 euros) en los tiempos calurosos que ya nos envuelven.

Categorías: Actualidad , Gastronomía , vinos

Ignacio Pérez Lorenz   24.may.2017 01:47    

Ignacio Pérez Lorenz

Bio Gastronomías

Pocas tentaciones tan gratificantes como dedicarse a observar lo que se cuece en los fogones patrios. Esa desbordante creatividad que nos ha llevado hasta el primer puesto de la renovación culinaria y que levanta admiración y pasiones más allá de nuestras fronteras.
Ver perfil »

Síguenos en...

Últimos comentarios