Hace apenas tres años, España era un sueño para muchos latinoamericanos. Posibilidades de empleo (en su mayoría informal), mejores sueldos que en sus países de origen y facilidad de acceso a los préstamos hipotecarios. La terrible crisis económica ha llevado a muchas personas a despertar de ese sueño de la forma más abrupta. De la noche a la mañana, miles de inmigrantes se han visto en la calle, sin posibilidades de trabajo, algunos con el paro, pero la mayoría sin prestaciones sociales. Ante esta situación, el gobierno de España puso en marcha en el 2009 el Plan de Retorno Voluntario, al que de momento tan sólo se han acogido 23.500 extranjeros. Algunos lo llaman "expulsión", otros lo ven como una pequeña ayuda para empezar de nuevo.

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La Asociación de Cooperación Bolivia España (Acobe) organizó en la Casa de América un encuentro a propósito de un estudio que han realizado sobre este plan de retorno.
http://www.casadeamerica.es/sociedad/la-experiencia-del-retorno
En el encuetro participó Estrella Rodríguez, responsable de la integración de los inmigrantes del Ministerio de Trabajo e Inmigración. Estrella explicó que hay 3 tipos de retorno voluntario: El primero consiste en que el inmigrante puede capitalizar la prestación de desempleo y llevársela a su país. En España recibiría el 40% del dinero que les corresponde, y cuando se han trasladado a su tierra el 60% restante. A esta opción se han acogido 17.168 personas. La segunda alternativa es la llamada "retorno social", dirigido sobre todo a los inmigrantes ilegales o a las personas sin recursos. En esta opción se les paga el billete de avión, traslados y 400 euros para instalarse. La última posibilidad es el "retorno productivo", que facilita al inmigrante la creación de una empresa en su país. Para ello se les ofrecen cantidades que van desde los 1.500 euros a los 5.000.
El problema principal es que para poder cobrar el paro debe haber un convenio con el país del inmigrante. Si no lo hay, esa persona no podrá cobrar el paro y probablemente tendrá que acogerse al supuesto de "retorno social". En estos momentos hay 3.000 personas en lista de espera para volver a sus países mediante este procedimiento. El problema es que los fondos destinados a este fin se acabaron los últimos meses de 2010, y desde entonces nadie ha podido optar a las ayudas. Esta es una de las razones por las que se ha producido una reducción del número de inmigrantes retornados. Mientras que en 2009 volvieron 4.022, a lo largo de 2010 la cifra se redujo a 2.223 personas. Esta situación, según el ministerio, ya se ha solventado mediante la dotación de fondos a las asociaciones y ongs que gestionan estos proyectos de retorno.
Sin embargo, a pesar de que existen estas ayudas para retornar, muchos inmigrantes se quejan de la falta de información que hay. Durante el encuentro de la Casa de América, tuvimos la oportunidad de hablar y de escuchar a varias personas que están intentando volver. Algunas denunciaron las dificultades con las que se encuentran para informarse sobre cómo hacerlo. Es el caso de Clara, una inmigrante ecuatoriana que quiere volver a Ecuador pero que no sabe cómo hacerlo. Clara explicaba que llamó al teléfono de información del plan. En este teléfono le remitieron al INEM. En el Instituto de Empleo tampoco le supieron explicar qué debía hacer. Al final tanto Claro como otros inmigrantes, se sienten muy perdidos e impotentes. Haciendo autocrítica, la representante del gobierno reconoció que hay mucho por mejorar, empezando por la cooperación entre el país de origen del inmigrante y España.
Otro de los grandes problemas del Plan de Retorno Voluntario es la falta de seguimiento de los inmigrantes una vez que se instalan en su país. Debería haber un mayor apoyo a los emprendedores para que estas personas salgan adelante.
Por último, una de las novedades que anunció Estrella Rodríguez es que los inmigrantes que decidan acogerse a este plan serán "prioritarios" para España a la hora de considerar una posible vuelta, aunque ese regreso no podrá ser antes de tres años. Ese límite se pone, según la representante del ministerio, "para evitar que nos encontremos con viajes de ida y vuelta en pocos meses. Es una forma de luchar contra la picaresca y no convertirnos en agencias de viajes". Eso sí, el tiempo que pasaron en España es acumulable y cuando regresen no empezarán de cero. Si estuvieron aquí tres años, sólo les quedará dos para acceder al permiso de residencia.
Como somos periodistas y nos debemos a la objetividad, nos gustaría que sean ustedes los que nos den su opinión sobre este Plan de Retorno Voluntario y las medidas que acompaña.
A la espera de esa participación y cambiando de tema, me gustaría hacerles una recomendación cultural para estos fríos días de invierno. En el Instituto Cervantes de Madrid, (C/Alcalá,49) se podrá ver hasta mediados de mayo la exposición "Testigos del Olvido".

Mujer Yemení fotografiada por Juan Carlos Tomasi, colaborador de MSF
Se trata de una iniciativa conjunta entre Médicos Sin Fronteras y el diario El País que recupera ocho grandes catástrofes humanas olvidadas que asolan el mundo: República Democrática del Congo, Haití, Yemen, Cachemira, Malasia, Bangladesh, Guatemala, Colombia y Zimbabue. La muestra se compone de más de 160 fotos de Juan Carlos Tomasi acompañadas de extractos de los reportajes que para esta serie publicaron en EL País plumas como la de Mario Vargas Llosa, Juan José Millás, Laura Esquivel o Manuel Vicent. También hay material documental y proyecciones que complementan la muestra. Por cierto, el catálogo de la exposición, con las fotos y los reportajes completos, se vende. El dinero recaudado irá a los proyectos que MSF tiene en estos países. Toda la información está en este link:
http://www.cervantes.es/sobre_instituto_cervantes/prensa/2011/noticias/testigos_del_olvido.htm
y en el programa "Hora América":
http://www.rtve.es/mediateca/audios/20110131/testigos-del-olvido-hora-america/1003039.shtml
¡¡¡Esperamos vuestras opiniones!!!