3 posts de junio 2010

REGRESO A ANANTAPUR


Después de algunos problemas para conseguir el visado, que retrasaron nuestros planes, conseguimos volver a la India, a la región de Anantapur , donde el día 19 se conmemoraba el primer aniversario del fallecimiento de Vicente Ferrer. Un hombre excepcional que dedicó, como nos decía su esposa Anna, cada día, cada hora de su vida a pensar en los demás, a ayudar a los más necesitados.

Por eso cuando llegó a Anantapur hace 40 años centró todos sus esfuerzos en ayudar a los dalits, los intocables, el nivel mas bajo en el sistema de castas, que vivían como seres inferiores. No podían beber agua de las fuentes, ni entrar en un banco o una oficina del gobierno, no eran admitidos en las escuelas, ni en los templos, tenían que bajar la cabeza ante las castas superiores y sólo podían desempeñar los trabajos más duros. Para las mujeres o los discapacitados la situación era si cabe aún peor, ellos no tenían derecho a nada.

El sistema de castas está abolido en la India desde su independencia, pero la transformación de la sociedad va mucho mas lenta que sus leyes, especialmente en las zonas rurales, incluso ahora que se ha convertido en uno de los países cuya economía mas crece.

Durante estos años el trabajo realizado por la Fundación Vicente Ferrer no solo les ha permitido acceder a la sanidad, la educación o mejorar sus cultivos, les ha dado sobre todo la capacidad para organizarse, para comprender que juntos podían cambiar su destino de parias y defender sus derechos de personas libres e iguales. Quizá por eso cuando les pedíamos que nos hablaran de la labor de Vicente Ferrer muchos nos decían “para nosotros es un dios que nos ha hecho mejores personas, mas fuertes, mas solidarias, mas humanas”.


El les dio su ilusión, su fuerza, su convencimiento de que nada es imposible y ellos un año después de su muerte quieren demostrar que su espíritu sigue muy vivo. En este año los proyectos de la Fundación han seguido creciendo, también el número de colaboradores y padrinos. La candidatura al Premio Nobel de la Paz es sin duda otro estímulo.

Fuimos con una cierta tristeza al pensar que ya no podríamos hablar con él como hicimos en 2006 y hemos vuelto (Rosa, Ricardo, María y yo misma) contagiados por la ilusión de su esposa Anna, de su hijo Moncho y de cada trabajador de la Fundación por continuar su labor, por mantener su fe en que otro mundo es posible, que la pobreza se puede erradicar desde la acción.

Gracias a la ayuda de Silvia y de Mireia allí en Anantapur y de Maite desde España, y a la de Inti, nuestro traductor, hemos podido conocer esos nuevos proyectos y recoger las historias de personas que después de superar muchos sufrimientos ven ahora su futuro con esperanza. Historias que incluiremos en el reportaje que estamos preparando y que esperamos sirvan para comprender mejor lo que decía Vicente Ferrer: si ayudas al que sufre nunca te equivocas.

http://www.fundacionvicenteferrer.org/esp/index.php

http://www.nobeldelapaz.org/web/index.php

Nadal, el rey tranquilo


Eran las ocho de la tarde, entramos en el hall de uno de los hoteles más lujosos de Londres. Alquilamos, por unas horas, la habitación 618. A sólo unos metros, descansa Rafa Nadal.


Hace 48 horas que acaba de ganar, por quinta vez, el torneo de Roland Garros y es, de nuevo, el número uno del mundo. Tras el triunfo y sin descanso viajó de Paris a Londres para participar en el torneo de Queen´s, el preámbulo de Wimbledon , donde recibe al equipo de Informe Semanal.

El rey de la tierra batida acaba de llegar de un entrenamiento. Nosotros esperamos en la suite del hotel a que Rafa Nadal se duche, coma un poco y se relaje.

Dos horas más tarde, llama a la puerta impecablemente vestido de negro. Lo primero que nos dice es que ha estado jugando un rato a la play, eso le tranquiliza. Además ese día había fútbol, otras de sus grandes aficiones. Rafa Nadal nos sorprende. Ha madurado, ya no es el niño precoz del tenis español. Nos habla de sus inseguridades, nos dice que “sabe lo que es tocar fondo” y que “se siente un afortunado por poder trabajar en lo que le gusta". Recuerda a las personas que están en paro y no pueden trabajar "ni en lo que les gusta ni en lo que no".

Estamos habituados a su humildad y a sus buenos modales, incluso con sus competidores. Nos confiesa que no es amigo de Federer”, entre otras cosas porque no habla bien inglés, pero con él -asegura- ha pasado los momentos más importantes de su carrera y, al final, “acabas queriendo a tu rival"

Rafa Nadal sólo tiene 24 años pero no se le ha subido el éxito a la cabeza. Jamás niega un autógrafo a nadie, sigue viviendo en la casa de sus padres, tiene la misma novia y la misma pandilla de amigos. "El día que tenga que colgar la raqueta, me tomaré un tiempo para mí, para poder disfrutar de todo lo que me gusta, me iré a pescar a Mallorca".

En París con Givenchy

Martes 26 de mayo. 9 de la mañana. Cristina Moreno y yo, Irene Vaquerizo estamos en pleno centro del barrio de Montparnase vestidas impecables sobre nuestros impecables tacones de aguj . Tenemos una cita a las diez en la residencia de Monsieur Hubert de Givenchy para hablar sobre el modista Cristóbal Balenciaga y no pasa ni un taxi. Nuestros nervios empiezan a dispararse. Sabemos que Givenchy es muy puntual, Apenas concede entrevistas pero si te las da, no quiere retrasos. Esos días se celebraba en la capital francesa el torneo de tenis Roland Garros y la ciudad era un caos de coches. La de veces que pudimos entrar en el hall del hotel reclamando nuestro taxi pero la respuesta era siempre la misma. ”…Hay mucho lio...”

Después de presionar y presionar conseguimos llegar incluso cinco minutos antes de la cita, y la cita era en su casa. Todo un palacio en medio de París. Givenchy es pura corrección y elegancia. Nos recibió en sus salones de visitas. Dos inmensas salas profusamente decoradas y repletas de obras de arte. Dos Picasos, un Brancusi , una colección de antigüedades … y al fondo, un espectacular jardín romántico con bancos de piedra y setos de boj

De Givenchy te sorprende la emoción con la que te habla cuando recuerda a Balenciaga.
Para él ha sido el modista más grande entre los grandes. Desde siempre le tuvo demasiada admiración y demasiado respeto pero cuando se vieron por primera vez en Nueva York comenzó una amistad que no se acabaría hasta la muerte de Balenciaga en 1973

Givenchy nos contó que Balenciaga era todo un caballero, un hombre muy religioso y honrado con el que aprendió muchísimo. Hablaban de la vida, de sus aficiones y por supuesto del trabajo. No era una persona a la que le gustaba llamar la atención, prefería ayudar a la gente con discreción. Pero pocos como él eran capaces de ensalzar la belleza femenina partiendo de la sencillez y de la perfección. Los tejidos de sus trajes se movían con el cuerpo de la mujer y parecía que los hacía vivir.,

Por sus salones pasaron las mujeres más poderosas, las más ricas y prácticamente toda la aristocracia. Esa que vivió el esplendor de la alta costura Cuando empezó Balenciaga, sus clientas le encargaban diez trajes, diez vestidos, quince vestidos de gala, La gente viajaba en barco y tenía mucho personal que se ocupaban de su vestuario , Pero a partir del momento en el que la gente empezó a viajar en avión, la mujer se incorporó al mundo laboral empezó el canto del cisne de la alta costura y Balenciaga supo que su tiempo se había acabado . Por eso se retiró, cerró sus cuatro tiendas en 1968 y recomendó a gente como la condesa Bismarck, Mrs Melón o la marquesa de Llanzol que se vistieran con Givenchy.

Media hora de conversación distendida dio para mucho y entre las anécdotas que Givenghy nos contó nos habló de su tensión con Dior. Cuando este abrió su tienda de Paris aportando su estilo New Look mucho más exagerado y cambiante ,algunas de las clientas de Balenciaga quisieron probarlo y dejaron de hacerle pedidos . A Balenciaga no le hizo mucha gracia que algunas de sus clientes más fieles coquetearan con Dior en lugar de vestirse con él. Por eso cuando muchas de esas mujeres volvieron a Balenciaga, que les ofrecía un estilo más estable , el modisto vasco decidió que no pensaba atender personalmente a esas mujeres porque no quería perder el tiempo con ellas.

Todas las personas a las que hemos entrevistado preparando el reportaje “EL ARQUITECTO DE LA MODA “ que se emite el próximo día 19 de junio nos han definido a Balenciaga como un hombre generoso, amigo de sus amigos, trabajador, sobrio y tremendamente perfeccionista. Por nuestro micrófonos han pasado Sonsoles Díez de Rivera, hija de la marquesa de LLanzol , una de las mejores clientas en España de Balenciaga que terminó convirtiéndose también en una de sus mejores amigas; José Mari Emilas, uno de sus sastres en la casa Eisa de Madrid; el modisto Modesto Lomba; los conservadores del Museo del traje de Madrid Concha Herranz o del futuro Museo Balenciaga; Igor Uría, el director del Museo de Bellas artes de Bilbao; Javier Viar o los arquitectos responsables del montaje de la exposición “Balenciaga, El diseño del límite”.

Esta exposición que puede verse en el Museo de Bellas Artes de Bilbao hasta el próximo mes de septiembre ha sido el motivo que nos ha impulsado a conocer más detenidamente la figura de Balenciaga y su obra. Un obra por la que no pasa el tiempo y que sorprende por su exquisita elegancia y el prodigio de sus detalles.

Informe Semanal.


Dicen que la noticia es una fotografía de la realidad y el reportaje, su radiografía: Un viaje a las entrañas de las cosas que pasan. En Informe semanal, cada semana intentamos acercarnos al espectador a nuestra manera: con una forma de hacer periodismo que se ha hecho reconocible a fuerza de años y experiencia y que pretende ser reposado pero ante todo, veraz.
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