5 posts de enero 2009

Elina Garanca: «En el canto y en la vida debes probar tus límites»

La joven mezzosoprano Elina Garanca ha estado de gira por nuestro país junto a la Kammerorchester Basel a las órdenes de Karel Mark Chichon, ofreciendo un monográfico con arias de Mozart. Entre vuelo y ensayo concedió una entrevista a Lo que hay que oír.



Charlamos sobre la voz, ese secreto que la cantante letona guardaba en silencio hasta los 17 años cuando al despestarse una mañana, sintió una auténtica revelación. A punto de terminar el bachillerato, tras una larga conversación con sus padres acerca de su futuro, una noche se fue a dormir con una de las preguntas más trascendentales que un adolescente puede hacerse a sí mismo: ¿A qué me dedico? ¿Qué carrera elijo? ¿Qué hago con mi vida? Y la respuesta, siempre íntima y personal, implica casi siempre el trazado completo de una biografía. Elina Garanca decidió ser cantante de ópera y con ello, se embarcó en una aventura que jamás había llegado ni siquiera a intuir: estudio, ensayo, disciplina, sacrificio, viajes, compromisos, críticas y aplausos, pero también belleza, conocimiento, fantasía, arte y emoción.


Claro que Elina Garanca decidió el canto pero no partía de la nada, se había criado en una familia de profesores de música y además, había estudiado casi media carrera de piano. No obstante, confiesa que, como cualquier adolescente de nuestra época, prefería escuchar a Mariah Carey o a Michael Jackson antes que al Barbero de Sevilla. Pero el hallazgo de su voz le incitó a experimentar todo cuanto podía dar de sí dicho instrumento; sólo el canto lírico es el camino que ofrece todas las posibilidades de la naturaleza vocal. Tras casi media vida dedicada al canto, confiesa honestamente que: "Todavía estoy buscando mi voz"... Porque la voz no se hace de una vez por todas, la voz necesita una puesta a punto permanente, un mantenimiento diario; crece y evoluciona en función del ejercicio técnico y artístico pero también del trabajo mental y espiritual del individuo.





Nacida en Riga en 1976, Elina Garanña destacó por primera vez en el Concurso Internacional de Cardiff (Gales) obteniendo los elogios de la mismísima Joan Sutherland. Después, su lanzamiento internacional acontece en el Festival de Salzsburgo en 2003. Según la crítica, la voz de Ellina Garanca ofrece las condiciones técnicas y expresivas de una verdadera mezzosoprano de esas que escasean actualmente. En estos momentos, en su atril reposan partituras del bel canto (repertorio al que le dedica su último trabajo discográfico) y también su admirado Mozart. El salzsburgués es uno de los autores cuyas arias se suelen recomendar a los cantantes en los primeros años de estudio y sin embargo, esconden una tremenda dificultad bajo esa sencillez aparente: «Es muy difícil porque Mozart escribe para la voz pero de una manera intrumental; así que la voz ha de tener una pureza y una simplicidad especial. Algunas veces es más fácil esconderse detrás de amplios portamentos y envolturas dramáticas (como por ejemplo en Verdi o Puccini). Pero con Mozart debes tener una férrea disciplina para ejercitar una buena respiración y una interpretación acertada en estilo… Mozart es como una dieta para la voz».

Al talento musical de Elina Garanca se suma una naturaleza interpretativa que le permite abordar los papeles operísticos con la credibilidad propia de una actriz de teatro. La cantante nos da algunas pistas sobre cómo preparar un nuevo personaje: «

Para mí lo más importante es el texto, qué sucede en la trama y entre los personajes: cuando afronto un nuevo papel, traduzco cada una de las palabras. Creo que la regla de oro para actuar es desarrollar un proceso mental interior: escuchar aquello que dicen los compañeros con la máxima atención, como si fuera la primera vez que lo escuchas en la vida y así, el proceso mental envía las instrucciones correctas al cuerpo para expresarse de manera natural y creíble».



Y ante un currículum de las características de Elina Garanca, uno se pregunta cómo será capaz de compatibilizar su carrera con una vida medianamente normal: «Cada vez tengo más compromisos y viajo más frecuentemente. Estoy en esta carrera porque todavía lo disfruto y porque todavía no he creado una familia. A veces pienso en el después y creo que quizás algún día me aburriré de esta vida tan estresante y entonces, reduciré mis apariciones. Pero cuando eres joven y tienes energías, debes de continuar, explorar tu potencial y probar tus límites; llegado un punto, quizás puedas parar y mirando atrás, darte cuenta de que has sido capaz de conseguir aquello que deseabas».

Josep Vila: "Un buen coro se nutre de la riqueza tímbrica distinta de cada una de sus voces"

El VII Ciclo de Música Coral de la Orquesta Sinfónica y Coro de RTVE sigue salpicando la temporada de la formación sinfónico-coral de esta casa. Y con motivo de su última intervención junto al pianista Jorge Otero, invitamos al programa a Josep Vila, el director titular del Coro RTVE.

Un coro como el de RTVE, aunque con una personalidad y estilo propios claramente diferenciados, también se fija en otras formaciones similares como el Coro de las RÍAS de Berlín, el de la Radio de Baviera o el de la BBC... Con un número de integrantes parecido, según comentaba Vila, la función de los ciclos de música coral constituyen, por un lado, dar a conocer al público la gran cantidad de repertorio existente para coro a capella o con acompañamiento de piano o pequeño conjunto instrumental y, por otro, participar por iniciativa propia en ciclos como el de Los Conciertos de Radio Clásica, Música de Cámara de la Orquesta Sinfónica y Coro de RTVE, en el que esta emisora se encuentra ahora de lleno inmersa.

Josep Vila nos confió uno de sus secretos mejores guardados: cómo conseguir que muchas voces suenen como una sola: "Mucha técnica, disciplina, unanimidad en el ritmo y en la intencionalidad del fraseo. Además, hay que unifcar al máximo los colores de las voces, pero sin renunciar a la riqueza propia de cada una de las voces de las distintas cuerdas. Si buscas voces llanas con el fin de lograr un empaste rápido, luego no podrás explorar distintas personalidades".

El director del Coro de RTVE también adelantó alguna de las sorpresas que el próximo ciclo de música coral, el octavo ya, nos depara, como ese primer concierto titulado: Músicos en la resistencia, donde se abordarán obras como Figura Humana, de Francis Poulenc, o Cantos de Prisión, de Luigi Dallapiccola.

Anne-Sophie Mutter disfruta en el camino de la perfección

«Creo que lo más importante que he aprendido de Karajan es su búsqueda constante de la perfección, de la interpretación perfecta. Nunca llegar a la meta final; emprender el viaje hacia un objetivo inalcanzable. Un artista debe hacer de esto su filosofía de vida: el viaje nunca acaba; jamás llegas a conseguir el destino final. A veces resulta frustrante para un artista, especialmente si has logrado casi todo lo que deseas en el escenario pero siempre existe la posibilidad de mejorar, una dimensión más allá; esta actitud te permite estar inquieto y progresar trabajando. Porque una vez que crees haber llegado, entonces, estás muerto».


Con admiración recordaba la violinista Anne-Sophie Mutter a uno de sus maestros, Herbert von Karajan durante una entrevista concedida a Lo que hay que oír. El arte como un viaje sin retorno en busca de la belleza y de la perfección: disfrutar en el camino sabiendo que la meta ideal es inalcanzable en este plano de realidad. La violinista alemana ha estado en Madrid con motivo del estreno español de In Tempus Praesens, el concierto para violín y orquesta que Sofía Gubaidulina ha creado expresamente para ella. En esta sesión extraordinaria de la Carta Blanca, el director holandés Reinbert de Leeuw estaba en el podio de la Orquesta Nacional de España.

A pesar de su apretada agenda, Anne-Sophie Mutter reservó un hueco para compartir con Radio Clásica la música que le ronda actualmente en su vida: Gubaidulina, Bach y Mendelssohn. Sobre In Tempus Praesens comentó que al recibir la partitura sintió una profunda conexión espiritual, casi dolorosa con la tragedia que expresa. Además de haber afrontado los conciertos para violín de Bach en los últimos meses, ahora se halla inmersa en la lectura de una interesante biografía sobre el músico. Y un lugar destacado en sus inquietudes presentes lo ocupa Mendelssohn. Mutter ha retomado el primer concierto que interpretó con una orquesta en público cuando era una niña: el Concierto para violín en Mi menor de Mendelssohn, una página de auténtico virtuosismo que ha dejado reposar más de 25 años desde su última grabación...

Anne-Sophie nació en 1963 en Rheinfelden, en la región de Baden. Considerada como una niña prodigio desde muy pronto, inició su carrera internacional como solista en el Festival de Lucerna en 1976. Un año más tarde, debutó bajo la batuta de Herbert von Karajan. Desde entonces, es una de las más prestigiosas virtuosas de violín de nuestro tiempo. Su curriculum es inabarcable por la cantidad y la calidad del trabajo así como por los reconocimientos recibidos. Sin embargo, nada de esto parece pesar sobre sus espaldas, cuando en la cercanía, Anne-Sophie vestida de colores vistosos, se expresa alegre y natural, moviendo las manos como dirigiendo las palabras y abriendo sus gigantes ojos que parecen querer abarcar el universo. Su apellido 'mutter' traducido del alemán significa 'madre', una faceta vital que comentó como una «auténtica escuela para practicar la paciencia y conocer la debilidad e incongruencia del adulto». Uno de sus principales desafíos es poder dedicarse tiempo a ella misma, tomar perspectiva y reorganizar su orden de prioridades: «La música se enriquece con otras actividades como el arte, la lectura, la familia...». No obstante, tal y como ella apuntó en relación al tiempo de estudio: «No se trata de cuánto tiempo le dedicas a algo sino cómo de intenso lo vives, cuál es tu capacidad de entrega a aquello que haces en cada momento». Finalizamos la entrevista para que Anne-Sophie Mutter pudiera descansar antes del concierto y quizás, escaparse en un hueco y contemplar a su admirado Velázquez en el Museo del Prado... Anne-Sophie Mutter nos despidió sonriendo y portando en sus manos un estuche con forma de violín "tuneado" con las pinturas de sus hijos...

*Entrevista-reportaje sobre Anne-Sophie Mutter, en Lo que hay que oír (21-01-09)

Una ópera con sabor cinematográfico y gusto clásico y barroco

The Rake's progress o La carrera del Libertino, de Stravinsky, es el último título con el que ha alzado el telón el Teatro Real de Madrid. En Radio clásica podremos escuchar esta tarde la representación en la que intervendrán María Bayo, Tobey Spence o Daniella Barcellona, junto a la orquesta y coro del Teatro Real y la dirección musical de Christopher Hogwood.

La Carrera del Libertino se compuso en 1945 y, por aquél estonces, Stravinsky estaba fascinado por el invento de la televisión. Pensó que cambiaría el mundo y, de hecho, su deseo con esta obra, fue crear la primera ópera para televisión aunque no llegó a realizarla. Éste aspecto ha sido decisivo para la concepción escénica con constantes guiños al cine de los 50 y 60, que ha ideado el director de escena Robert Lepage.

Esta ópera que, desde el punto de vista estructural, también toma muchos formalismos del Barroco y del período clásico, pero sin copiarlos (con referencias a Mozart y Bach) narra la historia de Tom Rakewell, un joven ingeuno de campo al que una herencia transforma en un libertino que acaba sus días en un manicomio inducido por el personaje de Nick Shadow, una personal visión del diablo. El oscuro ser intentará comprar el alma del protagonista a cambio de tres deseos pero éste, finalmente, se salva gracias al amor de toda su vida, Anne Trulove.

Haendel en Il Giardino Armonico de Antonini

Il Giardino Armonico presenta con una gira internacional su último trabajo: la integral de los Concerti Grossi de Haendel. Lo que hay que oír ha charlado con su fundador y director, Giovanni Antonini a su paso por Madrid.

«Los doce Concerti Grossi que constituyen el opus 6 de Haendel suponen un valor equiparable a los Conciertos de Brandenburgo de Bach, por ejemplo. Cada uno de los conciertos que integran este opus de Haendel configura un universo en sí mismo, un mundo expresivo, retório y compositivo propio, diferente del resto. Para interpretar el ciclo, hemos tratado de subrayar la identidad particular de cada una de las partes», explica Antonini.

Il Giardino Armonico inaugura el año con la presentación de los Concerti Grossi de Haendel, pero tiene prevista una agenda ocupada con otros proyectos como la gira junto a Sonia Prina para abordar las arias de Vivaldi, así como un monográfico titulado "Il Pianto di María" en colaboración con la mezzosoprano Berarda Fink. Actualmente, ll Giardino Armonico es el grupo histórico en residencia del Auditorio Miguel Delibes de Valladolid.

El conjunto capitaneado por Antonini se fundó en Milán, en 1985, con la intención de reunir a músicos procedentes de las principales formaciones europeas especializadas en la interpretación con instrumentos históricos. El número de intérpretes varía en función de las necesidades de cada programa.

«Más que una filosofía, en Il Giardino Armónico tenemos un método de aproximación a la música, al estudio de la misma: debemos ser extremadamente claros para establecer una base muy sólida a partir de la cual, dejar el máximo de libertad a la hora de interpretar en el concierto. El trabajo ha de ser profundo durante el estudio y ensayo; pulir la técnica para poder después realizar la idea musical. Entre la idea, el concepto musical y su realización existe una distancia que requiere gran esfuerzo. El desfaío del director es combinar y unificar todas las energías de los músicos hacia un mismo objetivo. Ciertamente, interpretar es un trabajo de equipo», afirma Antonini.

Lo que hay que oír


Lo que hay que oír es el magazín de actualidad de Radio Clásica, Radio Nacional de España que se emite en directo de lunes a viernes desde las 9 hasta las 11:30 de la mañana
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