Ser demasiado optimista ¿una virtud o un defecto?

    martes 16.may.2017    por Equipo CogniFit    2 Comentarios

“Puedes conseguir todo lo que te propongas”, “Hoy va a ser un buen día”, “No hay nada imposible”, “Sonríe”. Seguro que te suenan todas estas frases. Son mensajes optimistas que nos invitan a ver la vida de forma más positiva. Aparentemente no hay nada de malo en ello, ¿o sí?

Demasiado optimista

Por Andrea García Cerdán – Psicóloga CogniFit (Evaluaciones neuropsicológicasestimulación cognitiva)

Está claro que la negatividad nos hace más propensos a padecer trastornos psicológicos, como depresión y ansiedad. Y a veces necesitamos ayuda para dejar de pensar en negativo. Pero ser demasiado optimista tampoco es lo más adecuado. ¿Por qué?

1- Ser demasiado optimista crea una falsa sensación de seguridad

Hace que sintamos una falsa sensación de seguridad e invulnerabilidad. Pensamos que podemos con todo y puede hacernos llevar a cabo conductas de riesgo (apostar todo nuestro dinero, comenzar proyectos demasiado ambiciosos abocados al fracaso).

Podemos ahorrarnos muchas frustraciones si no nos dejamos llevar por el entusiasmo y el optimismo poco realista. A veces, el pensamiento positivo nos distrae de ver la situación como un todo y analizar todas sus variables.

2- Ser demasiado optimistas puede hacernos también, más vulnerables

Estos mensajes que nos invitan a ser felices y a hacernos responsables de nuestra propia felicidad tienen un doble filo.

No somos responsables de lo que nos pasa, sino de lo que hacemos con lo que nos pasa, y cómo reaccionamos a ello. Estos pensamientos optimistas pueden hacernos creer que hay cosas que son más probables que otras sólo por desearlo muy fuerte. Y si no ocurre como deseamos, pues es culpa nuestra, claro. Esto es un gran error.

3- Silenciar los pensamientos negativas puede perjudicarnos

Las personas que tienden a ser muy optimistas, suelen tener interiorizado el mensaje de que los sentimientos negativos son indeseables.  Para ellas es importante tratar de mostrse alegres todo el tiempo. Sin embargo, los sentimientos negativos también son necesarios ¿Por qué?

  • Nos ayudan a darnos cuenta de que algo no está funcionando bien y a pararnos a reflexionar.
  • Expresados de una manera correcta, alertan a los demás de que necesitamos ayuda.
  • Las experiencias negativas y el malestar nos hacen apreciar los buenos momentos y los estados de bienestar y felicidad.
  • No se pueden evitar los sentimientos negativos. No es bueno recrearse en ellos ni maximizarlos. Pero reprimirlos y negarlos produce el efecto paradójico de hacerlos más intensos.

4- Los mensajes positivos no ayudan a las personas con baja autoestima

Según un estudio, las afirmaciones positivas pueden ser ineficaces e incluso dañinas. Las personas con baja autoestima que se repetían a sí mismas “Soy una persona encantadora” se sentían peor después. Por otro lado, las que tenían la autoestima alta, se sentían sólo ligeramente mejor.

Los investigadores encontraron también que, el grupo con baja autoestima, se sentía mejor cuando les permitían anotar los pensamientos negativos, que cuando se tenían que centrar en las afirmaciones positivas.

Una posible explicación de este fenómeno es que, decirse a uno mismo “me acepto completamente” o “soy digno de ser amado” sin desarrollar estas afirmaciones, provoca pensamientos contradictorios en personas con baja autoestima. Ya que no sienten realmente que eso sea verdad.

Además, las afirmaciones positivas pueden hacer que evitemos los pensamientos negativos, cuando bloquearlos sólo sirve para que vengan con más fuerza, como hemos mencionado.

5- Ser demasiado optimista puede perjudicar y empeorar nuestros resultados

Según un estudio, cuando pensamos que vamos a tener éxito en algo, nuestro nivel de energía disminuye y obtenemos peores resultados. Los investigadores piensan que esto se debe a que disminuye nuestra motivación, ya que en nuestra mente ya lo hemos conseguido.

Aunque también puede deberse a que nos hemos confiado demasiado y nos esforzamos menos

¿Entonces, qué hacemos? Algunos consejos:

Es necesario ser optimista, pero un optimismo más realista. Debemos tener en mente nuestras capacidades y limitaciones a partes iguales. Es tan negativo creer que sólo tenemos limitaciones como creer que sólo tenemos virtudes. Tenemos que ser conscientes de hasta dónde podemos llegar. No significa que nos rindamos o que evitemos hacer cosas porque creemos que no lo conseguiremos, hay que intentarlo. Pero también hay que saber cuándo dejar de intentarlo.

  • No reprimas los pensamientos o sentimientos negativos ya que, si no, estos volverán con más fuerza. Simplemente no les prestes mucha atención. Hay que darles la importancia justa.
  • No eres responsable de lo que piensas o sientes, sino de cómo actúas ante ello. No te sientas culpable por sentirte mal, todos tenemos malos días a veces.
  • Escribir cuando te sientes mal te puede ayudar a poner en orden tus sentimientos y pensamientos y poder actuar en consecuencia.
Categorías: Ciencia

Equipo CogniFit   16.may.2017 15:20    

¿Escuchar a otros comer te resulta irritante? Descubre qué es la misofonía

    martes 16.may.2017    por Equipo CogniFit    0 Comentarios

¿Te molesta escuchar a otros sorber la sopa, respirar fuerte o masticar la comida? ¿Te extraña que otras personas no se percaten de estos sonidos tan irritantes para ti? Puede que sufras de una condición llamada misofonía. Esta palabra significa literalmente “odio al sonido”, sin embargo estas personas no odian todos los sonidos, sino algunos específicos que provocan reacciones muy negativas. Tampoco es lo mismo que la hiperacusia, que es una alta sensibilidad a todos los sonidos.

MisofoniaPor Andrea García Cerdán – Psicóloga CogniFit (Evaluaciones neuropsicológicasestimulación cognitiva)

¿Qué es la misofonía?

La misofonía es una alteración cerebral que provoca que disminuya nuestra tolerancia hacia sonidos de comer, oler, sonarse, o algunos repetitivos como el de hacer “click” con el bolígrafo o el ratón.

Los síntomas de misofonía suelen comenzar a edades tempranas. La media de edad está en los 12 años, aunque hay casos en los que empiezan a los 5.

A todos en ciertos momentos, sobre todo si estamos especialmente sensibles a los sonidos, nos puede molestar el ruido de los demás al comer. Sin embargo, a las personas con misofonía las reacciones hacia estos sonidos pueden llegar a ser muy extremas, desde una rabia incontrolada, hasta una reacción fóbica.

Esta sensibilidad a ciertos sonidos puede tener efectos muy negativos en la vida de la persona, provocando problemas en la vida diaria. Las interacciones con personas cercanas pueden volverse tensas y difíciles. Los efectos de este trastorno pueden ser muy dañinos para la red de apoyo de esas personas, provocando aislamiento social en el intento de huir de situaciones problemáticas.

Según un estudio, cerca del 20% de personas de una muestra de universitarios tenían síntomas clínicos de misofonía, y además se relacionaban con ansiedad, depresión y trastorno obsesivo compulsivo.

La primera vez que fue nombrada la misofonía fue en el 2000 por un equipo de otorrinolaringología. Sin embargo, durante mucho tiempo se ha tenido dudas acerca de si es un trastorno real en sí mismo.

No ha sido, hasta hace unos pocos meses, cuando se ha visto que el cerebro de personas con misofonía, realmente, tiene un funcionamiento diferente al del resto de personas. En un estudio, publicado en febrero de 2017, se ha visto que tienen anormalidades en sus mecanismos de control emocional, que provoca que su cerebro reaccione exageradamente al oír dichos sonidos. Estos, además, evocan respuestas fisiológicas como aumento de la tasa cardiaca y la sudoración. Esto no ocurre en el resto de personas sin este trastorno.

Para este estudio, se llevaron a cabo resonancias magnéticas del cerebro de personas con y sin misofonía mientras escuchaban varios tipos de sonidos. Los sonidos se dividieron entre neutros (lluvia, agua hirviendo, voces de personas…), desagradables (bebé llorando, persona gritando) y luego los sonidos detonantes (respiración o comer). Los resultados mostraron que al presentar los sonidos detonantes, las personas con misofonía mostraban una actividad distinta a los que no tenían esta condición. Al escuchar los otros sonidos, no hubo diferencias entre los dos grupos.

¿Cómo es el cerebro de las personas con misofonía?

Se ha visto que en personas con misofonía, al escuchar uno de los sonidos detonantes se produce un gran aumento de la actividad de una zona del cerebro llamada ínsula anterior, que se encarga de procesar las emociones y conecta nuestros sentidos con nuestras emociones.

También es clave para la percepción de estados corporales internos (interoceptivas).

La ínsula está más fuertemente conectada con ciertas áreas encargadas de procesar y regular las emociones (como el hipocampo, la amígdala y áreas del lóbulo frontal).

Además, a través de unos cuestionarios, descubrieron que estas personas también perciben su cuerpo de forma diferente, lo que concuerda con la actividad anormal de la ínsula. Son más sensibles y más conscientes de sus sensaciones corporales internas. Sin embargo, no se puede determinar que esta sea la causa o la consecuencia de la intolerancia a ciertos sonidos.

Tratamiento de la misfonía

Todavía no se han establecido programas de tratamiento validados, pero hay ciertas cosas que pueden ayudar a estas personas.

Usa auriculares o tapones para mitigar estos sonidos que te resultan desagradables.

Evita la cafeína y el alcohol, ya que pueden agravar los síntomas.

Controlar el estrés y los síntomas de ansiedad es fundamental para ayudar a controlar la misofonía.

Una terapia psicológica cognitivo-conductual te puede ayudar a controlar tus emociones y a que dejes de asociar esos sonidos a algo desagradable.

 

Equipo CogniFit   16.may.2017 14:39    

Demasiada empatía: ¿Es perjudicial tener un exceso de empatía?

    martes 16.may.2017    por Equipo CogniFit    0 Comentarios

A menudo tener mucha empatía se ve como una cualidad positiva. Sin embargo, tener demasiada empatía puede hacernos la vida algo complicada. Aquí te explicamos por qué.

Demasiada empatia

Por Andrea García Cerdán – Psicóloga CogniFit (Evaluaciones neuropsicológicasestimulación cognitiva)

La empatía es la capacidad de reconocer, entender y sentir lo que los demás están sintiendo y pensando. En esta capacidad intervienen las neuronas espejo (unas áreas cerebrales que no sólo se activan cuando estamos realizando una actividad, sino también cuando vemos a alguien realizándola). Nos permite ver las cosas desde la perspectiva de los demás, entender y “ponernos en los zapatos” de los otros ayudándonos a crear buenas relaciones interpersonales. Esta capacidad genera un sentimiento de compasión en nosotros. Nos ayuda a conectarnos con los demás, es la base de la conducta altruista ya que, si podemos sentir lo que sienten los demás, sobre todo cuando sufren, será más probable que les ofrezcamos nuestra ayuda. La empatía está en la base de la sociedad, sin la cual nuestro mundo sería egoísta y hostil. De hecho, la ausencia total de empatía se considera un trastorno de la personalidad, como ocurre con sociópatas y psicópatas

Los peligros de tener demasiada empatía

¿Sufres demasiado por los demás? Tener demasiada empatía puede hacer difusa la línea entre uno mismo y los demás. Si no somos capaces de desengancharnos de las emociones de los demás, es posible que aparezca una sobrecarga emocional. No sólo nos tenemos que hacer cargo de nuestras propias emociones, sino que llevamos el peso de las emociones de los demás.

Las personas con un alto nivel de empatía tienden a ayudar a los demás, llegando incluso a olvidar sus propias necesidades personales. Cuando tenemos demasiada empatía es posible que sintamos que somos responsables de aliviar el dolor de nuestros seres queridos. Sin embargo, esta reacción de ayuda, puede resultar en el rechazo por parte de nuestros seres queridos, por paradójico que parezca. Ofrecer una ayuda que no ha sido solicitada puede hacer sentir a los demás como menos comprendidos. Esto es lo que ocurre en el trastorno de hiper empatía.

La hiper-empatía

La hiper-empatía es considerada un trastorno mental por el manual de diagnóstico psiquiátrico, por el gran malestar que les genera a las personas que lo sufren y puede llevar a las siguientes situaciones:

  • Codependencia: Las personas con hiperempatía tienden a ser codependientes, se pierden a sí mismas en las relaciones. Tienden a experimentar un deterioro significativo de su propia identidad, les consume el deseo de resolver los problemas de los demás, controlarles o satisfacer todas sus necesidades, dejando a un lado las suyas propias. Con el tiempo esto puede generar enfado, tristeza, soledad o resentimiento.
  • Permisivismo y sobreprotección. La excesiva necesidad de ayudar a los demás puede resultar en permitir todo tipo de conductas destructivas de los demás y tener una justificación para ellas. Las personas con hiperempatía son propensas a sobreproteger a sus hijos, dándoles todo hecho intentan ahorrarles cualquier tipo de sufrimiento. Sin embargo, lo que consiguen es minar su autonomía.
  • Agotamiento profesional: Una empatía excesiva en profesionales de la salud puede dificultar el desempeño profesional debido a una excesiva implicación con los pacientes, nublando nuestro juicio, objetividad y dando lugar a agotamiento por sobrecarga emocional.
  • Resentimiento: El deseo de ayudar a los demás puede hacer aparecer en algunas personas sentimientos de enfado y resentimiento. Las personas con hiperempatía pueden, incluso, basar su valía personal en cuánto son apreciados o cuanto hacen por los demás, convirtiéndose en una persona de quien la gente se termina aprovechando.

Consejos para personas extremadamente empáticas

Mantener nuestra empatía en equilibrio es fundamental para nuestro bienestar. Los siguientes consejos pueden ayudarte si eres una persona con demasiada empatía:

Establece límites: si no sabes decir que no y le das prioridad a los sentimientos y necesidades de los demás, necesitas poner límites en tus relaciones interpersonales. No sacrifiques tus necesidades por los demás. Ayuda si está en tu mano, pero también aprende a decir que no. Esto te ayudará a valorarte a ti mismo y tu tiempo, y por tanto los otros aprenderán a valorarte también.

Cultiva relaciones que enriquezcan tu vida, no aquellas que consumen tu energía. Evita todo lo posible el contacto con personas que se aprovechan de tu bondad y no aceptan los límites que has puesto. Invierte tu tiempo en personas que se preocupan por ti.

Practica Mindfulness: esta meditación te puede ayudar a no ser engullido por los sentimientos de los demás. Te ayuda a ser consciente de esos sentimientos, a distinguir los tuyos de los de los del resto, a no enredarse en ellos y dejarlos pasar.

Si la empatía excesiva te genera un gran malestar y no eres capaz de sobrellevarla, no dudes en pedir ayuda profesional.

Categorías: Ciencia

Equipo CogniFit   16.may.2017 13:22    

Olores y recuerdos

    miércoles 26.abr.2017    por Equipo CogniFit    0 Comentarios

¿Te ha ocurrido alguna vez que has olido un perfume, una flor, un pastel, y te ha transportado a recuerdos pasados? Muy probablemente sí. Y es que los olores tienen esa capacidad de activar nuestra memoria. ¿Cuál es el mecanismo cerebral que hace esto posible?

CogniFit Olores y recuerdos

Por Andrea García Cerdán – Psicóloga CogniFit (Evaluaciones neuropsicológicasestimulación cognitiva)

¿Cómo un olor puede disparar nuestros recuerdos?

Un olor puede despertar recuerdos, influir en nuestro estado de ánimo, en nuestro desempeño laboral o, incluso, reducir nuestros niveles de estrés, tal como sugiere este estudio.

Cuando percibimos un olor primero es procesado por el bulbo olfatorio, que empieza dentro de la nariz y se transmite por la parte inferior del cerebro. Es parte del sistema límbico, un área asociada a la memoria y a las emociones, el llamado “cerebro emocional”. Es por ello por lo que los olores pueden elicitar recuerdos tan rápidamente.

El bulbo olfatorio tiene acceso a la amígdala, un área que procesa la emoción, y el hipocampo, estructura muy relacionada con la memoria.

Sin embargo, por muy intercomunicado que esté el bulbo olfatorio con estas estructuras, sólo es posible que un olor nos traiga recuerdos si se ha producido un condicionamiento. Es decir, si hemos asociado a nivel cerebral el olor, con algún otro estímulo, como una persona o una situación específica. Por ejemplo, puede ocurrir que cuando apagamos alguna vela nos recuerde a los cumpleaños. Debido a la presentación repetida del olor con la situación se ha producido una asociación. Por tanto, cada vez que aparezca el olor a vela apagada, incluso en ausencia del estímulo, que en este caso sería una fiesta de cumpleaños, nos recordará a la fiesta. Incluso es posible que aparezcan también las emociones que la acompañan.

Emociones y recuerdos

Como hemos dicho, el olfato se conecta intensamente con el cerebro emocional y la memoria.

Curiosamente, la información que procesamos de otros sentidos, como la vista, el oído o el tacto, no se trasmite por estas áreas cerebrales. Puede que esta sea la razón de por qué el olfato es el sentido que nos dispara emociones y recuerdos de forma más intensa.

Además, el olfato es el primer sentido en desarrollarse. Los bebés recién nacidos se dejan guiar por su olfato para reconocer a su madre, y calmarse con la mera presencia de una prenda suya.

Rachel S. Herz, en su estudio, demostró que las personas que fueron expuestas a un olor concreto mientras memorizaban un material, eran capaces de recordarlo mejor si también estaba presente ese olor.

Hemos dicho que los olores también se asocian a emociones, pero estas no tienen por qué ser positivas. Por desgracia, los olores también pueden traernos emociones negativas, por ejemplo, en personas con Trastorno de Estrés Postraumático. Según varios estudios de caso, es posible revivir traumas al exponerse a ciertos olores. Por ejemplo, un paciente experimentaba recuerdos perturbadores, sentimientos de culpa y náuseas cuando olía diesel. Estas reacciones involuntarias le generaban un intenso malestar que le llevaba a evitar situaciones en las que pudiera exponerse a ese olor.

La exposición temprana a ciertos olores también puede influir en nuestras preferencias olfativas y alimentarias. Algunos estudios han encontrado que si las madres consumían ciertas sustancias con un olor característico, como ajo, alcohol o tabaco durante el embarazo, los hijos van a preferir esos aromas después del nacimiento. E incluso esas preferencias se mantendrían después de la infancia incluso en la edad adulta. Nótese que el sabor es producido básicamente por el olor o aroma, y el gusto sólo nos ayuda a percibir sensaciones como si está salado, amargo, agrio, dulce…

Los olores y el marketing

A los publicistas les interesa encontrar el vínculo entre olfato, memoria y estado de ánimo. Se ha estado usando desde hace un tiempo lo que se denomina Marketing Olfativo. Los vendedores de casas ponen tartas o galletas en la cocina para que parezca un hogar cómodo en el que se puede vivir. Pero para evitarse tener que cocinar, hay empresas que venden sistemas de Marketing Olfativo. Inmobiliarias, hoteles, tiendas, incluso fabricantes de automóviles están personalizando el aroma de sus productos para elicitar un estado de ánimo determinado en el cliente y causar buena impresión.

Sin embargo, estos olores no se parecen al olor intenso del incienso o de algunos perfumes. Son sutiles y casi imperceptibles. Se desarrollan para transmitir a los clientes un sentimiento de bienestar.

A pesar de ser una especie principalmente visual, ya que la vista es el sentido que más hemos desarrollado, el olfato es un sentido más importante de lo que podemos pensar. Influye en nuestra memoria, dispara recuerdos y emociones asociadas a ellos y pueden modificar nuestro estado anímico.

Categorías: Ciencia

Equipo CogniFit   26.abr.2017 10:45    

Tiempo o dinero: ¿Qué es más importante?

    miércoles 19.abr.2017    por Equipo CogniFit    3 Comentarios

¿Tiempo o dinero? ¿Crees que serías más feliz teniendo una mayor cantidad de dinero o, por el contrario, preferirías tener más tiempo libre para disfrutar de tu vida? Tiempo y dinero son dos recursos muy valiosos y relacionados entre sí. Es complicado decidir entre tiempo y dinero, ya que cada recurso tiene sus propias ventajas e inconvenientes. En nuestro día a día nos enfrentamos de manera continua a situaciones en las que nos vemos obligados a poner en una balanza ambos factores.

Tiempo o dinero Cognifit

Por Mairena Vázquez Rodríguez – Psicóloga CogniFit (Evaluaciones neuropsicológicas y estimulación cognitiva)

A lo largo de nuestra vida hemos aprendido a valorar el dinero incluso más que el tiempo. Si reflexionamos en nuestra forma de trabajo, cambiamos nuestro tiempo por dinero. En la mayoría de ocasiones nuestra prioridad es gastar menos dinero aunque para ello tengamos que invertir más tiempo. Por ejemplo preferimos vivir en una casa más barata aunque ello implique tardar más tiempo en llegar al trabajo. Pensamos así porque tenemos el concepto de que, para tener dinero, hay que ganarlo y eso implica un gran sacrificio. En cambio, el tiempo parece que no nos cuesta nada y, simplemente, lo tenemos y lo gastamos a nuestro antojo. A pesar de esto, la realidad es que podemos ahorrar dinero, pero el tiempo no puede ahorrarse.

¿Qué dice la ciencia acerca del tiempo y del dinero?

Recientes estudios han intentado determinar lo que las personas consideran más importante y los resultados van influidos dependiendo de la edad de las personas encuestadas. De este modo y según una investigación realizada por la Universidad de British Columbia (Vancouver) se ha observado que conforme aumentamos nuestra edad, damos más importancia al tiempo que al dinero. Además cuando valoramos el tiempo más que el dinero, somos más felices. Hershfield y Cassie Mogilner Holmes (Universidad de California) explican que las personas que opinan que el tiempo es más importante que el dinero son más felices.

No obstante, con la generación de los conocidos como “millenials” (personas nacidas entre 1980 y 1995), se ha determinado que éstos prefieren contar con una franja mayor de tiempo libre antes que tener un gran salario. Su idea principal es trabajar como un medio, pero nunca como un fin.

Dan Gilbert, psicólogo y profesor de la Universidad de Harvard explica que la cantidad de dinero que se gana no proporciona un extra de felicidad, es decir, no porque ganemos más dinero vamos a ser más felices. Afirma que “invertir en experiencias es mucho mejor que invertir en cosas materiales”, de ahí la importancia de mantener una vida social saludable. Si además decidimos invertir el tiempo en dedicarlo a otras personas, podríamos alcanzar mayores niveles de felicidad.

Por otra parte, desde The New York Times se ha analizado la relación existente entre felicidad y riqueza. A partir de aquí se ha determinado que a mayores ingresos económicos, mayor felicidad. Pero estas personas corren el riesgo de desarrollar pensamientos obsesivos acerca de ganar cada vez más dinero al pensar que nunca es suficiente, lo cual les perjudica.

La decisión nos pertenece a cada uno de nosotros: ¿Tiempo o dinero?

En definitiva, está claro que el dinero es un bien imprescindible, pero… no lo es todo. Es más fácil conseguir dinero que conseguir tiempo. El tiempo es un bien finito, quizás, lo más valioso que tenemos y no le damos el valor que se merece. El valor que le damos a cada recurso y cómo los invertimos es lo que predice la felicidad de las personas. No nos olvidemos que “el tiempo es oro”.

¿Y tú con qué te quedas?: ¿tiempo o dinero?

 

Categorías: Ciencia

Equipo CogniFit   19.abr.2017 09:10    

¿Cómo afecta la cafeína al cerebro?

    viernes 24.mar.2017    por Equipo CogniFit    1 Comentarios

“Hasta que no me tomo un café no soy persona” ¿Te suena? El café nos ayuda a empezar el día porque estimula nuestro estado de alerta y atención.  Pero, ¿qué sucede a nivel cerebral? ¿Por qué algunas personas son más sensibles al café que otras? ¿Es cierto que tomar café puede mejorar nuestro rendimiento mental y nos protege e enfermedades? Respondemos a todas tus preguntas ¡Sigue leyendo! 

Efectos del cafe en el cerebro Por Andrea García Cerdán – Psicóloga CogniFit (Evaluaciones neuropsicológicas y estimulación cognitiva)

A nivel químico la cafeína funciona como un emisor cerebral, bloqueando la adenosina, una sustancia que nos hace sentir el cansancio. Por tanto, al tomar café sentimos que nos activa y nos dan ese extra de energía.

Para aquellos quienes ingieren café regularmente y en grandes cantidades, su cerebro crea más receptores de adenosina, por lo que necesitan más café para mantenerse despiertos. Esto explica por qué cuando intentamos dejar de tomar café, nos sentimos agotados, ya que al tener más receptores de adenosina hay más cantidad de este químico en nuestro cerebro, incrementando la sensación de cansancio.

Además, la cafeína también fomenta la producción de adrenalina, lo que incrementa nuestra tasa cardíaca, haciendo correr nuestra sangre rápidamente y agitando nuestra respiración. También evita que se absorba totalmente la dopamina ( hormona del placer), por lo que esta, actúa durante más tiempo en el cerebro. Es esto lo que hace la cafeína adictiva, por lo que hay que tener cuidado.

La efectividad del café varía notablemente en función de la persona, debido a la genética y otros factores. Los efectos de la cafeína suelen durar alrededor de 6 horas. Sin embargo, mujeres que tomen anticonceptivos orales pueden sentir el efecto el doble de tiempo. Algo parecido ocurre en mujeres que estén entre la ovulación y el principio de la menstruación.

¿La cafeína aumenta nuestro rendimiento mental?

La cafeína es un estimulante del sistema nervioso central. Diversos estudios han encontrado que dependiendo del nivel de ingesta, puede ayudar a mejorar el rendimiento mental, especialmente en el nivel de alerta, atención y concentración.

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) concluyó que hay una relación de causa-efecto entre la ingesta de cafeína (la cantidad presente en una taza de café) y una mejora en la atención y los niveles de alerta.

La cafeína nos hace estar más despiertos en situaciones de alerta reducida o falta de sueño, por ejemplo a la hora de conducir de noche, trabajos nocturnos, gripe, o el estado de somnolencia después de comer.

La cafeína puede ayudar a personas con jet lag, o trabajadores con turno de noche, según un estudio.

Según otro estudio, la cafeína puede mejorar la memoria, sobre todo en tareas aburridas y repetitivas. Sin embargo, tomar una gran dosis de cafeína puede disminuir el rendimiento, posiblemente debido a una sobre- estimulación

Efectos protectores del café

Diversos estudios (como este) sugieren que el consumo habitual del café puede ayudar a mantener las funciones cognitivas en adultos mayores y retrasar el deterioro cognitivo propio de la edad. También se ha investigado los efectos del café en trastornos neurodegenerativos como la enfermedad de Alzheimer y Parkinson, concluyendo que la ingesta de café puede reducir el riesgo de padecerlas.

Sin embargo, todavía no se sabe la causa exacta de esto. Además, estos resultados pueden estar influidos por el estilo de vida. ¿Es el café lo que produce beneficios o son los estilos de vida propios de la gente que bebe café habitualmente lo que está influyendo? No lo sabemos. Así que no bebas café pensando que tiene propiedades milagrosas, y tampoco pienses que cualquier bebida con cafeína te va a aportar los mismos beneficios que el café. Ya que sabemos que las bebidas “energéticas” que se comercializan tienen grandes cantidades azúcar, lo que es perjudicial para la salud y contribuyen a padecer obesidad y enfermedades cardiovasculares.

¿Qué debemos tener en cuenta a la hora de tomar café?

  • El café, al igual que ningún otro alimento, no tiene propiedades curativas ni milagrosas y no se debe tomar con esa intención.
  • El café no es peligroso en cantidades normales y es perfectamente seguro tomarse unas 5 o 6 tazas al día, dependiendo de la tolerancia de cada individuo.
  • En mujeres embarazadas no se recomienda superar las 2 o 3 tazas de café al día.
  • Los niños no deben tomar café o cafeína bajo ninguna circunstancia.
  • No es recomendable la ingesta de café o productos con cafeína en personas con ansiedad o insomnio, puesto que éstos pueden agravarse.
  • No se recomienda tomar café pasadas las 6 de la tarde, puesto que la calidad de nuestro sueño puede verse mermada.

 

 

Categorías: Ciencia

Equipo CogniFit   24.mar.2017 12:19    

¿Es la hipnosis real? ¿Qué sucede en tu cerebro cuando te hipnotizan?

    viernes 10.mar.2017    por Equipo CogniFit    1 Comentarios

  • La hipnosis provoca cambios en el funcionamiento del cerebro.
  • No todas las personas pueden ser hipnotizadas por igual. Esto se debe a que tenemos diferentes estructuras cerebrales.

Hipnotizar cerebroPor Andrea García Cerdán – Psicóloga CogniFit (Evaluaciones neuropsicológicas y estimulación cognitiva)

Todos hemos oído hablar de la hipnosis. Pero la imagen que habitualmente se le ha dado a esta técnica es de algo místico que te impulsa a hacer cosas extrañas, o algo propio de charlatanes que nos quieren engañar. ¿Qué es realmente la hipnosis? ¿De verdad funciona? ¿Por qué no es eficaz para todas las personas? Aquí te lo desvelamos.

No es cierto que durante la hipnosis estés a merced del hipnotista, y que, por ejemplo, seas capaz de matar a una persona estando en trance. Ante todo tu capacidad racional sigue funcionando, aunque de otra manera.

No todas las personas pueden ser hipnotizadas por igual. Y esto es debido a que tienen diferentes estructuras cerebrales. Además, la hipnosis tiene efectos a nivel cerebral, provoca cambios en su funcionamiento.

¿Qué es la hipnosis?

La hipnosis puede definirse como un estado de conciencia durante el cual una persona tiene intensificada la atención y la concentración, lo que le permite explorar sus pensamientos, talentos y experiencias de una manera que normalmente no es accesible a nosotros. Muchos profesionales de la psicología y la psiquiatría lo consideran una técnica útil, con respaldo científico con la capacidad de tratar condiciones médicas y psicológicas.

¿Por qué no todas las personas pueden ser hipnotizadas?

No todas las personas son susceptibles de ser hipnotizadas, ya que unos son más sugestionables que otros. Por ello es fundamental saber si una persona puede ser hipnotizada antes de comenzar la hipnoterapia, ya que puede que esta técnica no funcione.

Según un estudio, las personas a las que no es posible ponerlas en trance hipnótico tienen menor conectividad en las áreas asociadas al control ejecutivo (planificación, organización, memoria a corto plazo) y atención que las personas altamente hipnotizables. Es decir, es posible que estas personas sean menos capaces de dejarse absorber por las experiencias del día a día, en las que la atención, la planificación de la acción están acopladas.

Sin embargo, recientemente se ha visto que es posible mejorar la capacidad hipnótica de las personas mediante estimulación de ciertas áreas del cerebro.

¿Qué ocurre en el cerebro durante la hipnosis?

Menos actividad en la zona cerebral relacionada con la racionalidad

Según un estudio, durante el proceso hipnótico desciende la actividad en el área cerebral relacionada con las funciones cognitivas racionales. Es decir, durante la hipnosis hacemos menos uso de la racionalidad, la planificación, nos dejamos llevar y dejamos de preocuparnos.

Mayor conexión mente-cuerpo

También en ese estudio se observó un incremento en las conexiones entre dos áreas cerebrales (corteza dorsolateral y la ínsula), lo que permite al cerebro a procesar y controlar lo que está ocurriendo en el cuerpo. La hipnosis nos proporciona más control sobre nuestro propio cuerpo.

Menores conexiones entre las acciones y la conciencia de acción

Otro hallazgo fue el descenso de las conexiones entre dos áreas implicadas en la conciencia de acción y de la acción misma. Cuando estamos realmente comprometidos e implicados con algo, no pensamos en hacerlo ni cómo, simplemente lo llevamos a cabo. Es decir, durante la hipnosis somos menos conscientes de nuestra acción. Se nos permite estar más implicados en las actividades que se nos sugieren o nos sugerimos a nosotros mismos, ahorrándonos los recursos mentales que se ponen en marcha cuando somos plenamente conscientes de la actividad.

Sin embargo, no es que se pierda el control, al contrario, las personas sienten mucho más control sobre sus funciones sensoriales, motoras y corporales. Lo que ocurre es que lo hacen en un sentido involuntario, como si simplemente se observaran haciéndolo pero sin participar.

Facilita el sueño profundo

Según un estudio, la escucha de audios hipnóticos antes de dormir incrementa significativamente la cantidad de ondas lentas producidas durante el sueño profundo. Lo que indica que la hipnosis también proporciona unos grandes niveles de relajación, mejorando la calidad de sueño.

¿Para qué se puede usar la hipnosis?

En pacientes que son fácilmente hipnotizables, esta técnica ha demostrado ser eficaz aliviando dolor crónico, dolor de parto, tratando la adicción al tabaco, trastorno de estrés postraumático y mejorando los síntomas de ansiedad, fobias, trastornos del sueño. También se ha visto eficaz en el tratamiento de los síntomas de demencia.

 

Categorías: Ciencia

Equipo CogniFit   10.mar.2017 11:32    

¿En qué se diferencia el cerebro de las personas introvertidas y extrovertidas?

    viernes 3.mar.2017    por Equipo CogniFit    0 Comentarios

  • Las personas introvertidas tienen más materia gris, relacionada con un mejor pensamiento abstracto y mejor toma de decisiones.
  • Las personas extrovertidas buscan más aventuras, desafíos sociales y asumen más riesgos.

Diferencias cerebro personas introvertidas y extrovertidas

Por Andrea García Cerdán, Psicóloga CogniFit (Evaluaciones neuropsicológicas y estimulación cognitiva)

¿Te has preguntado alguna vez por qué los introvertidos y los extrovertidos son tan diferentes? Una persona introvertida prefiere actividades tranquilas, lejos de fiestas o grupos grandes de personas. Una persona extrovertida prefiere lo contrario: cosas nuevas, mucha gente, música alta… ¿Sus cerebros funcionan diferente? La ciencia nos lo desvela.

La mayoría de nosotros no somos ni extrovertidos puros ni introvertidos puros. Ambas dimensiones son los extremos de un continuo, y en general tendemos a situarnos entre ellas. Algunos caerán del lado de la extroversión, otros del de la introversión y otros en el centro. Tampoco hay un rasgo mejor o más deseable que el otro, ni unos son más inteligentes que otros.

Un error frecuente es identificar la introversión con la timidez. La timidez puede darse en cualquier persona, independientemente de si es extrovertido o introvertido.

La timidez es una sensación de inseguridad o vergüenza, que una persona siente ante situaciones sociales nuevas. Las personas tímidas suelen tener déficits en habilidades sociales.

La introversión es más una motivación. Los introvertidos se interesan por sus pensamientos y sentimientos, por su mundo interior. No tienen por qué ser tímidos (simplemente no buscan muchas relaciones sociales).

Eysenck, en la década de los 60, describió la extraversión como una dimensión de la personalidad. Y esta dependía de nuestro nivel de activación cerebral. Los extrovertidos tenían un nivel de activación bajo y por ello necesitaban aumentarlo mediante estímulos externos (relaciones sociales, café, música fuerte…). Los introvertidos tendrían un nivel de activación muy alto, por ello, para equilibrarlo, tenderían a las actividades tranquilas. Sin embargo esta teoría no se ha visto muy respaldada científicamente.

Las personas extrovertidas tienden a emprender aventuras, desafíos y asumir riesgos. Esto es debido a que muestran respuestas más fuertes a la emoción y recompensa. En 2005 un estudio demostró que las diferencias entre ambos tipos de cerebros se deben a la acción de la dopamina. Este neurotransmisor cerebral se encarga de transmitir información relacionada con la recompensa y el placer. En el estudio, los investigadores usaron un escáner cerebral para medir las respuestas de los participantes que estaban haciendo una tarea de apuestas. Encontraron que cuando las apuestas conducían a resultados positivos, los extrovertidos mostraban las respuestas más fuertes en las regiones cerebrales relacionadas con la emoción y la recompensa (amígdala y núcleo accumbens). El cerebro extrovertido tiende a “empujar” a estas personas a la búsqueda de “recompensa”. Por eso, es probable que busquen más aventuras, desafíos sociales o asuman más riesgos.

Las personas introvertidas son más sensibles al castigo, por lo que tienden a respetar las normas: Según otro estudio, los extrovertidos, son más sensibles a la recompensa y los estímulos placenteros que los introvertidos. Las personas introvertidas son más sensibles al castigo, por ello también tienden a respetar más las normas. Es decir, los extrovertidos aprenderán más mediante recompensas y los introvertidos mediante castigos. Por ello, a la hora de educar a nuestros hijos, hay que tener muy en cuenta su temperamento.

Las personas introvertidas tienen más materia gris, lo que está relacionado con un mayor pensamiento abstracto y una mejor capacidad de toma de decisiones: Otro estudio llevado a cabo en 2012 por la Universidad de Harvard, descubrió que los introvertidos tenían mayor materia gris (compuesta por cuerpos neuronales) en la corteza prefrontal, un área relacionada con el pensamiento abstracto y la toma de decisiones, que los extrovertidos. Esto puede explicar por qué los introvertidos tienden a sopesar todas las opciones antes de tomar una decisión, y por qué los extrovertidos suelen vivir más el momento, tomar más riesgos y ser más impulsivos.

Características del cerebro introvertido:

  • Baja activación de los circuitos de recompensa. Son menos sensibles a las recompensas.
  • Más sensibilidad a los estímulos aversivos, lo que explica que aprendan las normas mejor.
  • Tienen más desarrollada la zona del cerebro relacionada con la planificación, pensamiento abstracto y toma de decisiones, lo que explica que sean más racionales a la hora de tomar una decisión y no se dejen llevar por las emociones del momento.

Características del cerebro extrovertido:

  • Su sistema de recompensa está más activado. Son más sensibles a los estímulos positivos y placenteros. Esto explica por qué son buscadores de sensaciones y asumen más riesgos.
  • Tienen menos sensibilidad a los estímulos aversivos o negativos. Por ello los castigos no son muy eficaces en estas personas.
  • Tienen menos desarrollada el área cerebral encargada de la planificación. Por ello suelen ser más impulsivos y viven más el momento. Planifican menos.

Todas estas diferencias explican por qué los introvertidos y los extrovertidos se comportan de manera diferente. Realmente existe una base neurológica en sus conductas y motivaciones. Sin embargo, no podemos decir que las diferencias cerebrales sean la causa de esas diferencias de conductas. Bien puede ser que los diferentes comportamientos hayan modificado el funcionamiento y la estructura de su cerebro.

 

 

Categorías: Ciencia

Equipo CogniFit    3.mar.2017 11:47    

Memorizar datos no es aprender

    miércoles 22.feb.2017    por Equipo CogniFit    0 Comentarios

  • Es el momento de acercar la ciencia al aula. Conoce qué es lo que realmente nos hace aprender
  • Conocer mejor los procesos cognitivos de los estudiantes, es fundamental para favorecer estrategias de aprendizaje

Memorizar datos no es aprender

Estefanía Egea – Psicóloga CogniFit (Evaluaciones neuropsicológicas y estimulación cognitiva)

Es necesario que la educación afronte los retos a los que se enfrenta. Necesitamos abordar la diversidad en el aula porque cada cerebro y cada alumno es único y singular. Aunque existan etapas del desarrollo similares, los ritmos de aprendizaje de cada persona son diferentes. Hay muchos factores que determinan la forma en la que aprende el cerebro.

Desde que nacemos estamos programados para aprender. La dopamina, y el sistema de recompensa de nuestro cerebro "nos premia" cuando buscamos respuesta a los enigmas que no conocemos. La curiosidad es un tipo de "motivación" que promueve el aprendizaje.

La neuroeducación es la ciencia que desarrolla nuevas estrategias y tecnologías de aprendizaje basadas en el funcionamiento del cerebro. Herramientas dirigidas a padres y profesores entusiastas, que desean conocer cómo intervienen en el aprendizaje factores tan importantes como la emoción, la memoria, atención, las funciones ejecutivas, etc... Conocer mejor los procesos cognitivos de los estudiantes, es fundamental para  favorecer estrategias y metodologías que potencien las cualidades de cada uno.

Es el momento de acercar la ciencia al aula. ¿Qué es lo que realmente funciona en el aprendizaje?

Los profesores son elementos didácticos importantísimos. Necesitamos escuelas entusiastas e innovadoras con ganas de mejorar sus procesos educativos, que quieran conocer y profundizar más sobre cómo aplicar herramientas y procesos que permitan motivar a sus alumnos, e integrar la emoción, la sorpresa, la motivación y los procesos cognitivos en el aprendizaje.

Muchas escuelas ya están implementando tecnologías de neuroeducación en sus procesos formativos. En este sentido, CogniFit es el programa informático de neuroeducación más innovador y utilizado. Este recurso científico para optimizar los procesos de enseñanza, ha sido diseñado para educadores y resulta altamente efectivo para explorar los procesos cognitivos implicados en el aprendizaje.

La herramienta de neuroeducación de CogniFit, permite evaluar múltiples áreas cognitivas. Esta información, puede ayudar al docente a identificar alguna de las causas neurológicas relacionadas con el fracaso escolar. Además, a través del entrenamiento cognitivo personalizado que propone CogniFit, los niños pueden trabajar online tareas que mejoren sus funciones ejecutivas, memoria, atención, concentración, planificación y otras áreas cognitivas fundamentales para el aprendizaje y desempeño de las diferentes asignaturas.

La literatura científica ha demostrado que los juegos o entornos gamificados, activan el hipocampo, el sistema límbico y las regiones del sistema de recompensa cerebral. Ayudando a los alumnos a estar más motivados y concentrados para seguir aprendiendo.

El problema es que la fórmula de enseñanza tradicional es más sencilla: El profesor explica la lección mientras los alumnos, sentados, escuchan de forma pasiva. Esta estrategia puede funcionar en algunos momentos de la clase, sin embargo, no es un modelo que fomente el aprendizaje. Para que los alumnos presten atención, no basta con pedirles que lo hagan. 

Preparar juegos a partir de una unidad didáctica, conocer las fortalezas cognitivas de cada alumno, y asociar el aprendizaje con situaciones reales, requiere más recursos y esfuerzo. Pero es la clave para lograr resultados y una mejora educativa.

Para que puedan aprender, es necesario motivar a los alumnos, despertar su curiosidad y sacarles de la monotonía. Solo se presta atención a aquello que nos "activa", que nos  interesa y nos saca de la rutina. La emoción enciende nuestros  procesos de memoria y aprendizaje, nos permite almacenar y recordar información.  

Debemos romper los esquemas de los alumnos, utilizar métodos basados en la "recompensa" mas que en el castigo. 

 
Categorías: Ciencia

Equipo CogniFit   22.feb.2017 09:11    

¿Podemos manipular lo que soñamos?

    martes 21.feb.2017    por Equipo CogniFit    0 Comentarios

  • ¿Es posible tomar el control de nuestros propios sueños? 
  • Te explicamos qué son los sueños conscientes y diversas formas de aprender a controlar nuestros sueños.

Sueños conscientesAndrea García Cerdán – Psicóloga CogniFit (Evaluaciones neuropsicológicas y estimulación cognitiva)

 

Existen personas que consiguen experimentar sueños lúcidos y ser conscientes de que están soñando. A veces, incluso pueden jugar un papel activo en sus sueños, es decir, pueden decidir qué ocurre en su sueño. Según los expertos, los sueños conscientes están relacionados con la capacidad de autoreflexión o metacognición. La metacognición es la capacidad de regular nuestros propios procesos cognitivos y estados mentales.

Existen algunas técnicas que han demostrado ser las más eficaces a la hora de ayudarnos a tener sueños conscientes.

  1. Pregúntate a menudo si estás despierto o soñando. Busca en tu ambiente pistas que te lleven a darte cuenta en qué estado de conciencia estas. Cuando te encuentres con experiencias inusuales será más fácil reconocer que estás soñando.
  2. Elige un tótem, un objeto o una estrategia que te ayude a saber si estas soñando. Si has visto la película Origen, seguramente sepas de qué estoy hablando. Por ejemplo, durante el día pregúntate “¿estoy soñando?”. Puedes ponerte recordatorios y haz tu prueba de realidad. Puedes pellizcarte, y si te duele es que estás despierto. O tócate el dorso de la mano y, si no lo atraviesas con el dedo, estás despierto.
  3. Intenta recordar siempre tus sueños. Anótalos y analízalos. ¿Cuáles son sus características principales? ¿Quiénes aparecen? ¿Qué haces tú? ¿Qué cosas extrañas aparecen en el sueño?
  4. Establece una intención del sueño lúcido. Por ejemplo, puedes decidir de antemano que vas a hablar con los personajes de tu sueño y les vas a preguntar qué representan. Planea de antemano algunas cosas que vas a hacer en tu sueño.
  5. Antes de dormir piensa en afirmaciones que te ayuden a inducirte un sueño lúcido, por ejemplo: “estoy soñando” o “la próxima vez que sueñe, sabré que estoy soñando”. Tienes que intentar darle el mayor significado a las palabras, no vale con decirlas sin pensar en lo que de verdad significan. Repítelas como un mantra y, cuando sientas que tu mente se dispersa, vuelve a dirigir tu atención a la frase. Esto es muy similar a la meditación Mindfulness.
  6. Cuando estés relajado y a punto de dormirte imagina un sueño que hayas tenido recientemente. Visualiza la escena, busca una prueba de realidad y di para ti mismo “estoy soñando”. Aunque estés despierto en realidad, imagina lo que harías si estuvieras en un sueño real.
  7. Otro truco que puedes hacer es despertarte una hora antes de lo que normalmente harías y mantenerte despierto durante unos 20 minutos (por ejemplo leyendo sobre los sueños lúcidos), luego vuelve a dormirte, realizando todos los pasos anteriores.

La corteza prefrontal anterior es la encargada de controlar los procesos cognitivos y juega u papel muy importante en la capacidad de auto-reflexión. Se ha encontrado que este área es mayor en personas capaces de tener sueños lúcidos.

Según un estudio, el cerebro de las personas con alta y baja capacidad de tener sueños conscientes son diferentes. Las personas que eran capaces de manipular sus sueños tenían mayor volumen cerebral en la corteza frontopolar. Esta zona del cerebro muestra una alta actividad en procesos como el control del pensamiento.

Las personas que experimentan sueños conscientes aseguran tener más control sobre sus pensamientos y acciones dentro del sueño, la habilidad de pensar de forma lógica e incluso son capaces de acceder a sus recuerdos de la vida real.

La actividad eléctrica cerebral puede ser captada y medida mediante una técnica de registro llamada electroencefalografía (EEG). Durante el sueño se emiten dos tipos de ondas, las theta y las delta. Cuando aparecen sueños lúcidos se encuentran también ondas alfa, que aparecen cuando estamos despiertos y relajados. Esto nos muestra cómo los soñadores lúcidos, mientras están soñando, la parte del cerebro relacionada con el control de pensamiento, se mantiene despierta.

Desarrollar la capacidad para tener sueños conscientes se puede entrenar y puede ser muy útil para personas con pesadillas frecuentes o para superar sucesos traumáticos.

Categorías: Ciencia

Equipo CogniFit   21.feb.2017 12:03    

Desafía tu mente

Bio Desafía tu mente

¿Por qué dormimos mal en camas extrañas?, ¿Cómo aprende el cerebro de un niño?, ¿Por qué llamamos a nuestro hijo por el nombre de su hermano?. Si 'Desafía tu mente' te deja con ganas de más, estás de suerte: el equipo de neurociencia de CogniFit abre blog para acercarnos curiosidades sobre el funcionamiento del cerebro y la mente humana. http://www.rtve.es/desafiatumente
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