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Olores y recuerdos

¿Te ha ocurrido alguna vez que has olido un perfume, una flor, un pastel, y te ha transportado a recuerdos pasados? Muy probablemente sí. Y es que los olores tienen esa capacidad de activar nuestra memoria. ¿Cuál es el mecanismo cerebral que hace esto posible?

CogniFit Olores y recuerdos

Por Andrea García Cerdán – Psicóloga CogniFit (Evaluaciones neuropsicológicasestimulación cognitiva)

¿Cómo un olor puede disparar nuestros recuerdos?

Un olor puede despertar recuerdos, influir en nuestro estado de ánimo, en nuestro desempeño laboral o, incluso, reducir nuestros niveles de estrés, tal como sugiere este estudio.

Cuando percibimos un olor primero es procesado por el bulbo olfatorio, que empieza dentro de la nariz y se transmite por la parte inferior del cerebro. Es parte del sistema límbico, un área asociada a la memoria y a las emociones, el llamado “cerebro emocional”. Es por ello por lo que los olores pueden elicitar recuerdos tan rápidamente.

El bulbo olfatorio tiene acceso a la amígdala, un área que procesa la emoción, y el hipocampo, estructura muy relacionada con la memoria.

Sin embargo, por muy intercomunicado que esté el bulbo olfatorio con estas estructuras, sólo es posible que un olor nos traiga recuerdos si se ha producido un condicionamiento. Es decir, si hemos asociado a nivel cerebral el olor, con algún otro estímulo, como una persona o una situación específica. Por ejemplo, puede ocurrir que cuando apagamos alguna vela nos recuerde a los cumpleaños. Debido a la presentación repetida del olor con la situación se ha producido una asociación. Por tanto, cada vez que aparezca el olor a vela apagada, incluso en ausencia del estímulo, que en este caso sería una fiesta de cumpleaños, nos recordará a la fiesta. Incluso es posible que aparezcan también las emociones que la acompañan.

Emociones y recuerdos

Como hemos dicho, el olfato se conecta intensamente con el cerebro emocional y la memoria.

Curiosamente, la información que procesamos de otros sentidos, como la vista, el oído o el tacto, no se trasmite por estas áreas cerebrales. Puede que esta sea la razón de por qué el olfato es el sentido que nos dispara emociones y recuerdos de forma más intensa.

Además, el olfato es el primer sentido en desarrollarse. Los bebés recién nacidos se dejan guiar por su olfato para reconocer a su madre, y calmarse con la mera presencia de una prenda suya.

Rachel S. Herz, en su estudio, demostró que las personas que fueron expuestas a un olor concreto mientras memorizaban un material, eran capaces de recordarlo mejor si también estaba presente ese olor.

Hemos dicho que los olores también se asocian a emociones, pero estas no tienen por qué ser positivas. Por desgracia, los olores también pueden traernos emociones negativas, por ejemplo, en personas con Trastorno de Estrés Postraumático. Según varios estudios de caso, es posible revivir traumas al exponerse a ciertos olores. Por ejemplo, un paciente experimentaba recuerdos perturbadores, sentimientos de culpa y náuseas cuando olía diesel. Estas reacciones involuntarias le generaban un intenso malestar que le llevaba a evitar situaciones en las que pudiera exponerse a ese olor.

La exposición temprana a ciertos olores también puede influir en nuestras preferencias olfativas y alimentarias. Algunos estudios han encontrado que si las madres consumían ciertas sustancias con un olor característico, como ajo, alcohol o tabaco durante el embarazo, los hijos van a preferir esos aromas después del nacimiento. E incluso esas preferencias se mantendrían después de la infancia incluso en la edad adulta. Nótese que el sabor es producido básicamente por el olor o aroma, y el gusto sólo nos ayuda a percibir sensaciones como si está salado, amargo, agrio, dulce…

Los olores y el marketing

A los publicistas les interesa encontrar el vínculo entre olfato, memoria y estado de ánimo. Se ha estado usando desde hace un tiempo lo que se denomina Marketing Olfativo. Los vendedores de casas ponen tartas o galletas en la cocina para que parezca un hogar cómodo en el que se puede vivir. Pero para evitarse tener que cocinar, hay empresas que venden sistemas de Marketing Olfativo. Inmobiliarias, hoteles, tiendas, incluso fabricantes de automóviles están personalizando el aroma de sus productos para elicitar un estado de ánimo determinado en el cliente y causar buena impresión.

Sin embargo, estos olores no se parecen al olor intenso del incienso o de algunos perfumes. Son sutiles y casi imperceptibles. Se desarrollan para transmitir a los clientes un sentimiento de bienestar.

A pesar de ser una especie principalmente visual, ya que la vista es el sentido que más hemos desarrollado, el olfato es un sentido más importante de lo que podemos pensar. Influye en nuestra memoria, dispara recuerdos y emociones asociadas a ellos y pueden modificar nuestro estado anímico.

Categorías: Ciencia

Equipo CogniFit   26.abr.2017 10:45    

Tiempo o dinero: ¿Qué es más importante?

¿Tiempo o dinero? ¿Crees que serías más feliz teniendo una mayor cantidad de dinero o, por el contrario, preferirías tener más tiempo libre para disfrutar de tu vida? Tiempo y dinero son dos recursos muy valiosos y relacionados entre sí. Es complicado decidir entre tiempo y dinero, ya que cada recurso tiene sus propias ventajas e inconvenientes. En nuestro día a día nos enfrentamos de manera continua a situaciones en las que nos vemos obligados a poner en una balanza ambos factores.

Tiempo o dinero Cognifit

Por Mairena Vázquez Rodríguez – Psicóloga CogniFit (Evaluaciones neuropsicológicas y estimulación cognitiva)

A lo largo de nuestra vida hemos aprendido a valorar el dinero incluso más que el tiempo. Si reflexionamos en nuestra forma de trabajo, cambiamos nuestro tiempo por dinero. En la mayoría de ocasiones nuestra prioridad es gastar menos dinero aunque para ello tengamos que invertir más tiempo. Por ejemplo preferimos vivir en una casa más barata aunque ello implique tardar más tiempo en llegar al trabajo. Pensamos así porque tenemos el concepto de que, para tener dinero, hay que ganarlo y eso implica un gran sacrificio. En cambio, el tiempo parece que no nos cuesta nada y, simplemente, lo tenemos y lo gastamos a nuestro antojo. A pesar de esto, la realidad es que podemos ahorrar dinero, pero el tiempo no puede ahorrarse.

¿Qué dice la ciencia acerca del tiempo y del dinero?

Recientes estudios han intentado determinar lo que las personas consideran más importante y los resultados van influidos dependiendo de la edad de las personas encuestadas. De este modo y según una investigación realizada por la Universidad de British Columbia (Vancouver) se ha observado que conforme aumentamos nuestra edad, damos más importancia al tiempo que al dinero. Además cuando valoramos el tiempo más que el dinero, somos más felices. Hershfield y Cassie Mogilner Holmes (Universidad de California) explican que las personas que opinan que el tiempo es más importante que el dinero son más felices.

No obstante, con la generación de los conocidos como “millenials” (personas nacidas entre 1980 y 1995), se ha determinado que éstos prefieren contar con una franja mayor de tiempo libre antes que tener un gran salario. Su idea principal es trabajar como un medio, pero nunca como un fin.

Dan Gilbert, psicólogo y profesor de la Universidad de Harvard explica que la cantidad de dinero que se gana no proporciona un extra de felicidad, es decir, no porque ganemos más dinero vamos a ser más felices. Afirma que “invertir en experiencias es mucho mejor que invertir en cosas materiales”, de ahí la importancia de mantener una vida social saludable. Si además decidimos invertir el tiempo en dedicarlo a otras personas, podríamos alcanzar mayores niveles de felicidad.

Por otra parte, desde The New York Times se ha analizado la relación existente entre felicidad y riqueza. A partir de aquí se ha determinado que a mayores ingresos económicos, mayor felicidad. Pero estas personas corren el riesgo de desarrollar pensamientos obsesivos acerca de ganar cada vez más dinero al pensar que nunca es suficiente, lo cual les perjudica.

La decisión nos pertenece a cada uno de nosotros: ¿Tiempo o dinero?

En definitiva, está claro que el dinero es un bien imprescindible, pero… no lo es todo. Es más fácil conseguir dinero que conseguir tiempo. El tiempo es un bien finito, quizás, lo más valioso que tenemos y no le damos el valor que se merece. El valor que le damos a cada recurso y cómo los invertimos es lo que predice la felicidad de las personas. No nos olvidemos que “el tiempo es oro”.

¿Y tú con qué te quedas?: ¿tiempo o dinero?

 

Categorías: Ciencia

Equipo CogniFit   19.abr.2017 09:10    

¿Cómo afecta la cafeína al cerebro?

“Hasta que no me tomo un café no soy persona” ¿Te suena? El café nos ayuda a empezar el día porque estimula nuestro estado de alerta y atención.  Pero, ¿qué sucede a nivel cerebral? ¿Por qué algunas personas son más sensibles al café que otras? ¿Es cierto que tomar café puede mejorar nuestro rendimiento mental y nos protege e enfermedades? Respondemos a todas tus preguntas ¡Sigue leyendo! 

Efectos del cafe en el cerebro Por Andrea García Cerdán – Psicóloga CogniFit (Evaluaciones neuropsicológicas y estimulación cognitiva)

A nivel químico la cafeína funciona como un emisor cerebral, bloqueando la adenosina, una sustancia que nos hace sentir el cansancio. Por tanto, al tomar café sentimos que nos activa y nos dan ese extra de energía.

Para aquellos quienes ingieren café regularmente y en grandes cantidades, su cerebro crea más receptores de adenosina, por lo que necesitan más café para mantenerse despiertos. Esto explica por qué cuando intentamos dejar de tomar café, nos sentimos agotados, ya que al tener más receptores de adenosina hay más cantidad de este químico en nuestro cerebro, incrementando la sensación de cansancio.

Además, la cafeína también fomenta la producción de adrenalina, lo que incrementa nuestra tasa cardíaca, haciendo correr nuestra sangre rápidamente y agitando nuestra respiración. También evita que se absorba totalmente la dopamina ( hormona del placer), por lo que esta, actúa durante más tiempo en el cerebro. Es esto lo que hace la cafeína adictiva, por lo que hay que tener cuidado.

La efectividad del café varía notablemente en función de la persona, debido a la genética y otros factores. Los efectos de la cafeína suelen durar alrededor de 6 horas. Sin embargo, mujeres que tomen anticonceptivos orales pueden sentir el efecto el doble de tiempo. Algo parecido ocurre en mujeres que estén entre la ovulación y el principio de la menstruación.

¿La cafeína aumenta nuestro rendimiento mental?

La cafeína es un estimulante del sistema nervioso central. Diversos estudios han encontrado que dependiendo del nivel de ingesta, puede ayudar a mejorar el rendimiento mental, especialmente en el nivel de alerta, atención y concentración.

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) concluyó que hay una relación de causa-efecto entre la ingesta de cafeína (la cantidad presente en una taza de café) y una mejora en la atención y los niveles de alerta.

La cafeína nos hace estar más despiertos en situaciones de alerta reducida o falta de sueño, por ejemplo a la hora de conducir de noche, trabajos nocturnos, gripe, o el estado de somnolencia después de comer.

La cafeína puede ayudar a personas con jet lag, o trabajadores con turno de noche, según un estudio.

Según otro estudio, la cafeína puede mejorar la memoria, sobre todo en tareas aburridas y repetitivas. Sin embargo, tomar una gran dosis de cafeína puede disminuir el rendimiento, posiblemente debido a una sobre- estimulación

Efectos protectores del café

Diversos estudios (como este) sugieren que el consumo habitual del café puede ayudar a mantener las funciones cognitivas en adultos mayores y retrasar el deterioro cognitivo propio de la edad. También se ha investigado los efectos del café en trastornos neurodegenerativos como la enfermedad de Alzheimer y Parkinson, concluyendo que la ingesta de café puede reducir el riesgo de padecerlas.

Sin embargo, todavía no se sabe la causa exacta de esto. Además, estos resultados pueden estar influidos por el estilo de vida. ¿Es el café lo que produce beneficios o son los estilos de vida propios de la gente que bebe café habitualmente lo que está influyendo? No lo sabemos. Así que no bebas café pensando que tiene propiedades milagrosas, y tampoco pienses que cualquier bebida con cafeína te va a aportar los mismos beneficios que el café. Ya que sabemos que las bebidas “energéticas” que se comercializan tienen grandes cantidades azúcar, lo que es perjudicial para la salud y contribuyen a padecer obesidad y enfermedades cardiovasculares.

¿Qué debemos tener en cuenta a la hora de tomar café?

  • El café, al igual que ningún otro alimento, no tiene propiedades curativas ni milagrosas y no se debe tomar con esa intención.
  • El café no es peligroso en cantidades normales y es perfectamente seguro tomarse unas 5 o 6 tazas al día, dependiendo de la tolerancia de cada individuo.
  • En mujeres embarazadas no se recomienda superar las 2 o 3 tazas de café al día.
  • Los niños no deben tomar café o cafeína bajo ninguna circunstancia.
  • No es recomendable la ingesta de café o productos con cafeína en personas con ansiedad o insomnio, puesto que éstos pueden agravarse.
  • No se recomienda tomar café pasadas las 6 de la tarde, puesto que la calidad de nuestro sueño puede verse mermada.

 

 

Categorías: Ciencia

Equipo CogniFit   24.mar.2017 12:19    

¿Es la hipnosis real? ¿Qué sucede en tu cerebro cuando te hipnotizan?

  • La hipnosis provoca cambios en el funcionamiento del cerebro.
  • No todas las personas pueden ser hipnotizadas por igual. Esto se debe a que tenemos diferentes estructuras cerebrales.

Hipnotizar cerebroPor Andrea García Cerdán – Psicóloga CogniFit (Evaluaciones neuropsicológicas y estimulación cognitiva)

Todos hemos oído hablar de la hipnosis. Pero la imagen que habitualmente se le ha dado a esta técnica es de algo místico que te impulsa a hacer cosas extrañas, o algo propio de charlatanes que nos quieren engañar. ¿Qué es realmente la hipnosis? ¿De verdad funciona? ¿Por qué no es eficaz para todas las personas? Aquí te lo desvelamos.

No es cierto que durante la hipnosis estés a merced del hipnotista, y que, por ejemplo, seas capaz de matar a una persona estando en trance. Ante todo tu capacidad racional sigue funcionando, aunque de otra manera.

No todas las personas pueden ser hipnotizadas por igual. Y esto es debido a que tienen diferentes estructuras cerebrales. Además, la hipnosis tiene efectos a nivel cerebral, provoca cambios en su funcionamiento.

¿Qué es la hipnosis?

La hipnosis puede definirse como un estado de conciencia durante el cual una persona tiene intensificada la atención y la concentración, lo que le permite explorar sus pensamientos, talentos y experiencias de una manera que normalmente no es accesible a nosotros. Muchos profesionales de la psicología y la psiquiatría lo consideran una técnica útil, con respaldo científico con la capacidad de tratar condiciones médicas y psicológicas.

¿Por qué no todas las personas pueden ser hipnotizadas?

No todas las personas son susceptibles de ser hipnotizadas, ya que unos son más sugestionables que otros. Por ello es fundamental saber si una persona puede ser hipnotizada antes de comenzar la hipnoterapia, ya que puede que esta técnica no funcione.

Según un estudio, las personas a las que no es posible ponerlas en trance hipnótico tienen menor conectividad en las áreas asociadas al control ejecutivo (planificación, organización, memoria a corto plazo) y atención que las personas altamente hipnotizables. Es decir, es posible que estas personas sean menos capaces de dejarse absorber por las experiencias del día a día, en las que la atención, la planificación de la acción están acopladas.

Sin embargo, recientemente se ha visto que es posible mejorar la capacidad hipnótica de las personas mediante estimulación de ciertas áreas del cerebro.

¿Qué ocurre en el cerebro durante la hipnosis?

Menos actividad en la zona cerebral relacionada con la racionalidad

Según un estudio, durante el proceso hipnótico desciende la actividad en el área cerebral relacionada con las funciones cognitivas racionales. Es decir, durante la hipnosis hacemos menos uso de la racionalidad, la planificación, nos dejamos llevar y dejamos de preocuparnos.

Mayor conexión mente-cuerpo

También en ese estudio se observó un incremento en las conexiones entre dos áreas cerebrales (corteza dorsolateral y la ínsula), lo que permite al cerebro a procesar y controlar lo que está ocurriendo en el cuerpo. La hipnosis nos proporciona más control sobre nuestro propio cuerpo.

Menores conexiones entre las acciones y la conciencia de acción

Otro hallazgo fue el descenso de las conexiones entre dos áreas implicadas en la conciencia de acción y de la acción misma. Cuando estamos realmente comprometidos e implicados con algo, no pensamos en hacerlo ni cómo, simplemente lo llevamos a cabo. Es decir, durante la hipnosis somos menos conscientes de nuestra acción. Se nos permite estar más implicados en las actividades que se nos sugieren o nos sugerimos a nosotros mismos, ahorrándonos los recursos mentales que se ponen en marcha cuando somos plenamente conscientes de la actividad.

Sin embargo, no es que se pierda el control, al contrario, las personas sienten mucho más control sobre sus funciones sensoriales, motoras y corporales. Lo que ocurre es que lo hacen en un sentido involuntario, como si simplemente se observaran haciéndolo pero sin participar.

Facilita el sueño profundo

Según un estudio, la escucha de audios hipnóticos antes de dormir incrementa significativamente la cantidad de ondas lentas producidas durante el sueño profundo. Lo que indica que la hipnosis también proporciona unos grandes niveles de relajación, mejorando la calidad de sueño.

¿Para qué se puede usar la hipnosis?

En pacientes que son fácilmente hipnotizables, esta técnica ha demostrado ser eficaz aliviando dolor crónico, dolor de parto, tratando la adicción al tabaco, trastorno de estrés postraumático y mejorando los síntomas de ansiedad, fobias, trastornos del sueño. También se ha visto eficaz en el tratamiento de los síntomas de demencia.

 

Categorías: Ciencia

Equipo CogniFit   10.mar.2017 11:32    

¿En qué se diferencia el cerebro de las personas introvertidas y extrovertidas?

  • Las personas introvertidas tienen más materia gris, relacionada con un mejor pensamiento abstracto y mejor toma de decisiones.
  • Las personas extrovertidas buscan más aventuras, desafíos sociales y asumen más riesgos.

Diferencias cerebro personas introvertidas y extrovertidas

Por Andrea García Cerdán, Psicóloga CogniFit (Evaluaciones neuropsicológicas y estimulación cognitiva)

¿Te has preguntado alguna vez por qué los introvertidos y los extrovertidos son tan diferentes? Una persona introvertida prefiere actividades tranquilas, lejos de fiestas o grupos grandes de personas. Una persona extrovertida prefiere lo contrario: cosas nuevas, mucha gente, música alta… ¿Sus cerebros funcionan diferente? La ciencia nos lo desvela.

La mayoría de nosotros no somos ni extrovertidos puros ni introvertidos puros. Ambas dimensiones son los extremos de un continuo, y en general tendemos a situarnos entre ellas. Algunos caerán del lado de la extroversión, otros del de la introversión y otros en el centro. Tampoco hay un rasgo mejor o más deseable que el otro, ni unos son más inteligentes que otros.

Un error frecuente es identificar la introversión con la timidez. La timidez puede darse en cualquier persona, independientemente de si es extrovertido o introvertido.

La timidez es una sensación de inseguridad o vergüenza, que una persona siente ante situaciones sociales nuevas. Las personas tímidas suelen tener déficits en habilidades sociales.

La introversión es más una motivación. Los introvertidos se interesan por sus pensamientos y sentimientos, por su mundo interior. No tienen por qué ser tímidos (simplemente no buscan muchas relaciones sociales).

Eysenck, en la década de los 60, describió la extraversión como una dimensión de la personalidad. Y esta dependía de nuestro nivel de activación cerebral. Los extrovertidos tenían un nivel de activación bajo y por ello necesitaban aumentarlo mediante estímulos externos (relaciones sociales, café, música fuerte…). Los introvertidos tendrían un nivel de activación muy alto, por ello, para equilibrarlo, tenderían a las actividades tranquilas. Sin embargo esta teoría no se ha visto muy respaldada científicamente.

Las personas extrovertidas tienden a emprender aventuras, desafíos y asumir riesgos. Esto es debido a que muestran respuestas más fuertes a la emoción y recompensa. En 2005 un estudio demostró que las diferencias entre ambos tipos de cerebros se deben a la acción de la dopamina. Este neurotransmisor cerebral se encarga de transmitir información relacionada con la recompensa y el placer. En el estudio, los investigadores usaron un escáner cerebral para medir las respuestas de los participantes que estaban haciendo una tarea de apuestas. Encontraron que cuando las apuestas conducían a resultados positivos, los extrovertidos mostraban las respuestas más fuertes en las regiones cerebrales relacionadas con la emoción y la recompensa (amígdala y núcleo accumbens). El cerebro extrovertido tiende a “empujar” a estas personas a la búsqueda de “recompensa”. Por eso, es probable que busquen más aventuras, desafíos sociales o asuman más riesgos.

Las personas introvertidas son más sensibles al castigo, por lo que tienden a respetar las normas: Según otro estudio, los extrovertidos, son más sensibles a la recompensa y los estímulos placenteros que los introvertidos. Las personas introvertidas son más sensibles al castigo, por ello también tienden a respetar más las normas. Es decir, los extrovertidos aprenderán más mediante recompensas y los introvertidos mediante castigos. Por ello, a la hora de educar a nuestros hijos, hay que tener muy en cuenta su temperamento.

Las personas introvertidas tienen más materia gris, lo que está relacionado con un mayor pensamiento abstracto y una mejor capacidad de toma de decisiones: Otro estudio llevado a cabo en 2012 por la Universidad de Harvard, descubrió que los introvertidos tenían mayor materia gris (compuesta por cuerpos neuronales) en la corteza prefrontal, un área relacionada con el pensamiento abstracto y la toma de decisiones, que los extrovertidos. Esto puede explicar por qué los introvertidos tienden a sopesar todas las opciones antes de tomar una decisión, y por qué los extrovertidos suelen vivir más el momento, tomar más riesgos y ser más impulsivos.

Características del cerebro introvertido:

  • Baja activación de los circuitos de recompensa. Son menos sensibles a las recompensas.
  • Más sensibilidad a los estímulos aversivos, lo que explica que aprendan las normas mejor.
  • Tienen más desarrollada la zona del cerebro relacionada con la planificación, pensamiento abstracto y toma de decisiones, lo que explica que sean más racionales a la hora de tomar una decisión y no se dejen llevar por las emociones del momento.

Características del cerebro extrovertido:

  • Su sistema de recompensa está más activado. Son más sensibles a los estímulos positivos y placenteros. Esto explica por qué son buscadores de sensaciones y asumen más riesgos.
  • Tienen menos sensibilidad a los estímulos aversivos o negativos. Por ello los castigos no son muy eficaces en estas personas.
  • Tienen menos desarrollada el área cerebral encargada de la planificación. Por ello suelen ser más impulsivos y viven más el momento. Planifican menos.

Todas estas diferencias explican por qué los introvertidos y los extrovertidos se comportan de manera diferente. Realmente existe una base neurológica en sus conductas y motivaciones. Sin embargo, no podemos decir que las diferencias cerebrales sean la causa de esas diferencias de conductas. Bien puede ser que los diferentes comportamientos hayan modificado el funcionamiento y la estructura de su cerebro.

 

 

Categorías: Ciencia

Equipo CogniFit    3.mar.2017 11:47    

Memorizar datos no es aprender

  • Es el momento de acercar la ciencia al aula. Conoce qué es lo que realmente nos hace aprender
  • Conocer mejor los procesos cognitivos de los estudiantes, es fundamental para favorecer estrategias de aprendizaje

Memorizar datos no es aprender

Estefanía Egea – Psicóloga CogniFit (Evaluaciones neuropsicológicas y estimulación cognitiva)

Es necesario que la educación afronte los retos a los que se enfrenta. Necesitamos abordar la diversidad en el aula porque cada cerebro y cada alumno es único y singular. Aunque existan etapas del desarrollo similares, los ritmos de aprendizaje de cada persona son diferentes. Hay muchos factores que determinan la forma en la que aprende el cerebro.

Desde que nacemos estamos programados para aprender. La dopamina, y el sistema de recompensa de nuestro cerebro "nos premia" cuando buscamos respuesta a los enigmas que no conocemos. La curiosidad es un tipo de "motivación" que promueve el aprendizaje.

La neuroeducación es la ciencia que desarrolla nuevas estrategias y tecnologías de aprendizaje basadas en el funcionamiento del cerebro. Herramientas dirigidas a padres y profesores entusiastas, que desean conocer cómo intervienen en el aprendizaje factores tan importantes como la emoción, la memoria, atención, las funciones ejecutivas, etc... Conocer mejor los procesos cognitivos de los estudiantes, es fundamental para  favorecer estrategias y metodologías que potencien las cualidades de cada uno.

Es el momento de acercar la ciencia al aula. ¿Qué es lo que realmente funciona en el aprendizaje?

Los profesores son elementos didácticos importantísimos. Necesitamos escuelas entusiastas e innovadoras con ganas de mejorar sus procesos educativos, que quieran conocer y profundizar más sobre cómo aplicar herramientas y procesos que permitan motivar a sus alumnos, e integrar la emoción, la sorpresa, la motivación y los procesos cognitivos en el aprendizaje.

Muchas escuelas ya están implementando tecnologías de neuroeducación en sus procesos formativos. En este sentido, CogniFit es el programa informático de neuroeducación más innovador y utilizado. Este recurso científico para optimizar los procesos de enseñanza, ha sido diseñado para educadores y resulta altamente efectivo para explorar los procesos cognitivos implicados en el aprendizaje.

La herramienta de neuroeducación de CogniFit, permite evaluar múltiples áreas cognitivas. Esta información, puede ayudar al docente a identificar alguna de las causas neurológicas relacionadas con el fracaso escolar. Además, a través del entrenamiento cognitivo personalizado que propone CogniFit, los niños pueden trabajar online tareas que mejoren sus funciones ejecutivas, memoria, atención, concentración, planificación y otras áreas cognitivas fundamentales para el aprendizaje y desempeño de las diferentes asignaturas.

La literatura científica ha demostrado que los juegos o entornos gamificados, activan el hipocampo, el sistema límbico y las regiones del sistema de recompensa cerebral. Ayudando a los alumnos a estar más motivados y concentrados para seguir aprendiendo.

El problema es que la fórmula de enseñanza tradicional es más sencilla: El profesor explica la lección mientras los alumnos, sentados, escuchan de forma pasiva. Esta estrategia puede funcionar en algunos momentos de la clase, sin embargo, no es un modelo que fomente el aprendizaje. Para que los alumnos presten atención, no basta con pedirles que lo hagan. 

Preparar juegos a partir de una unidad didáctica, conocer las fortalezas cognitivas de cada alumno, y asociar el aprendizaje con situaciones reales, requiere más recursos y esfuerzo. Pero es la clave para lograr resultados y una mejora educativa.

Para que puedan aprender, es necesario motivar a los alumnos, despertar su curiosidad y sacarles de la monotonía. Solo se presta atención a aquello que nos "activa", que nos  interesa y nos saca de la rutina. La emoción enciende nuestros  procesos de memoria y aprendizaje, nos permite almacenar y recordar información.  

Debemos romper los esquemas de los alumnos, utilizar métodos basados en la "recompensa" mas que en el castigo. 

 
Categorías: Ciencia

Equipo CogniFit   22.feb.2017 09:11    

¿Podemos manipular lo que soñamos?

  • ¿Es posible tomar el control de nuestros propios sueños? 
  • Te explicamos qué son los sueños conscientes y diversas formas de aprender a controlar nuestros sueños.

Sueños conscientesAndrea García Cerdán – Psicóloga CogniFit (Evaluaciones neuropsicológicas y estimulación cognitiva)

 

Existen personas que consiguen experimentar sueños lúcidos y ser conscientes de que están soñando. A veces, incluso pueden jugar un papel activo en sus sueños, es decir, pueden decidir qué ocurre en su sueño. Según los expertos, los sueños conscientes están relacionados con la capacidad de autoreflexión o metacognición. La metacognición es la capacidad de regular nuestros propios procesos cognitivos y estados mentales.

Existen algunas técnicas que han demostrado ser las más eficaces a la hora de ayudarnos a tener sueños conscientes.

  1. Pregúntate a menudo si estás despierto o soñando. Busca en tu ambiente pistas que te lleven a darte cuenta en qué estado de conciencia estas. Cuando te encuentres con experiencias inusuales será más fácil reconocer que estás soñando.
  2. Elige un tótem, un objeto o una estrategia que te ayude a saber si estas soñando. Si has visto la película Origen, seguramente sepas de qué estoy hablando. Por ejemplo, durante el día pregúntate “¿estoy soñando?”. Puedes ponerte recordatorios y haz tu prueba de realidad. Puedes pellizcarte, y si te duele es que estás despierto. O tócate el dorso de la mano y, si no lo atraviesas con el dedo, estás despierto.
  3. Intenta recordar siempre tus sueños. Anótalos y analízalos. ¿Cuáles son sus características principales? ¿Quiénes aparecen? ¿Qué haces tú? ¿Qué cosas extrañas aparecen en el sueño?
  4. Establece una intención del sueño lúcido. Por ejemplo, puedes decidir de antemano que vas a hablar con los personajes de tu sueño y les vas a preguntar qué representan. Planea de antemano algunas cosas que vas a hacer en tu sueño.
  5. Antes de dormir piensa en afirmaciones que te ayuden a inducirte un sueño lúcido, por ejemplo: “estoy soñando” o “la próxima vez que sueñe, sabré que estoy soñando”. Tienes que intentar darle el mayor significado a las palabras, no vale con decirlas sin pensar en lo que de verdad significan. Repítelas como un mantra y, cuando sientas que tu mente se dispersa, vuelve a dirigir tu atención a la frase. Esto es muy similar a la meditación Mindfulness.
  6. Cuando estés relajado y a punto de dormirte imagina un sueño que hayas tenido recientemente. Visualiza la escena, busca una prueba de realidad y di para ti mismo “estoy soñando”. Aunque estés despierto en realidad, imagina lo que harías si estuvieras en un sueño real.
  7. Otro truco que puedes hacer es despertarte una hora antes de lo que normalmente harías y mantenerte despierto durante unos 20 minutos (por ejemplo leyendo sobre los sueños lúcidos), luego vuelve a dormirte, realizando todos los pasos anteriores.

La corteza prefrontal anterior es la encargada de controlar los procesos cognitivos y juega u papel muy importante en la capacidad de auto-reflexión. Se ha encontrado que este área es mayor en personas capaces de tener sueños lúcidos.

Según un estudio, el cerebro de las personas con alta y baja capacidad de tener sueños conscientes son diferentes. Las personas que eran capaces de manipular sus sueños tenían mayor volumen cerebral en la corteza frontopolar. Esta zona del cerebro muestra una alta actividad en procesos como el control del pensamiento.

Las personas que experimentan sueños conscientes aseguran tener más control sobre sus pensamientos y acciones dentro del sueño, la habilidad de pensar de forma lógica e incluso son capaces de acceder a sus recuerdos de la vida real.

La actividad eléctrica cerebral puede ser captada y medida mediante una técnica de registro llamada electroencefalografía (EEG). Durante el sueño se emiten dos tipos de ondas, las theta y las delta. Cuando aparecen sueños lúcidos se encuentran también ondas alfa, que aparecen cuando estamos despiertos y relajados. Esto nos muestra cómo los soñadores lúcidos, mientras están soñando, la parte del cerebro relacionada con el control de pensamiento, se mantiene despierta.

Desarrollar la capacidad para tener sueños conscientes se puede entrenar y puede ser muy útil para personas con pesadillas frecuentes o para superar sucesos traumáticos.

Categorías: Ciencia

Equipo CogniFit   21.feb.2017 12:03    

¿Por qué nos levantamos de mal humor por la mañana?

  • Suena el despertador, abres los ojos y ese profundo enojo: Todo te molesta y saltas sobre el primer ser humano que te hable. Descubre las causas del mal humor matutino.
  • ¿Te sientes especialmente tope por las mañanas? La razón puede estar en la inercia del sueño. ¡Aprende a manejar tus mañanas!

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Andrea García Cerdán – Psicóloga CogniFit (Evaluaciones neuropsicológicas y estimulación cognitiva)

Muchos se levantan con mal humor por la mañana, mientras a otros parece no costarle nada y están muy activos. ¿Eres de esos a los que no se les puede dirigir la palabra al empezar el día?

Despertarnos con despertador cada mañana es un factor ya de por sí estresante. Pasamos de estar a gusto, calentitos y seguros en nuestra cama, a tener que levantarnos al mundo exterior, donde no sabemos lo que nos va a ocurrir. Sin embargo, despertarnos de mal humor cada día puede ser un signo de falta de sueño que puede pasarnos factura a largo plazo. Descubre aquí por qué nos levantamos de mal humor y algunos consejos para remediarlo.

Nuestro cerebro aún sigue dormido

¿Te despiertas, vas a por el café y abres el lavavajillas por error? ¿No te enteras de nada de lo que te dicen? Esto se debe a la llamada “inercia del sueño”, por la cual algunas zonas cerebrales todavía permanecen "dormidas". Esta repentina puesta en marcha hace que nuestro cerebro todavía no esté totalmente activo y no funcione correctamente. Digamos que es posible que no estemos de humor por la mañana porque nuestro cerebro todavía no está despierto y hasta nos cuesta hablar o pensar.

Nuestro sueño tiene varias fases, unas de sueño ligero (en las que es fácil despertarse) y otras de sueño profundo (en las que nos cuesta más). Por ello, si nuestra alarma nos despierta en la fase profunda, nos va a costar más llevar a cabo nuestras actividades matutinas.

¿Tienes mal humor? Igual es porque no has dormido bien

¿Estás de mal humor todas las mañanas? ¿Te dura más tiempo de lo normal? Puede que la razón sea que no descansamos lo suficiente, bien porque nos acostamos tarde o porque la calidad del sueño no es la óptima. La falta de sueño tiene consecuencias nefastas para nuestro organismo: Bien a corto plazo (problemas de concentración y del estado de ánimo) o a largo plazo (mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares y cambios en la respuesta inmune, como indican varios estudios).

Por desgracia, en nuestro país se duerme una hora menos que la media europea. Habitualmente no se es consciente de la importancia de dormir las horas suficientes y la calidad del sueño.

¿Nuestro reloj biológico se ha estropeado?

Nuestro reloj biológico es responsable de que nos sintamos más activos por las mañanas y más somnolientos por la noche. A estos ciclos de sueño-vigilia se les llama ritmos circadianos, que son controlados por una estructura cerebral llamada hipotálamo.

Los ritmos circadianos regulan desde la tasa cardíaca hasta la temperatura corporal. Ambas van variando durante el día y nos ayudan a mantener un estado de ánimo estable y una salud óptima.

En estos ritmos circadianos también influye la acción de ciertos tipos de hormonas, como el cortisol (la hormona del estrés) y la melatonina (la hormona inductora del sueño). Nuestro cuerpo empieza a generar cortisol por la mañana, normalmente con el amanecer. Esto nos ayuda a tener energía y estar alerta durante el día. La melatonina, por otro lado, nos provoca somnolencia.

Cada persona tiene sus propios ritmos circadianos, y si no produce ninguna interferencia con la vida diaria no hay ningún problema. A algunos les costará poco despertarse y estarán más activos por las mañanas y a otros les costará más y tendrán más sueño matutino. Estas diferencias son algo normal.

El problema aparece cuando estos ritmos se alteran o empiezan a interferir con nuestro día a día. Si nuestro cuerpo empieza a producir hormonas en momentos del día poco adecuados, esto puede tener efectos negativos en nuestra salud y bienestar emocional. Si producimos melatonina durante el día, estaremos cansados e irritables. Unos ritmos biológicos alterados pueden contribuir a la depresión y otros trastornos psicológicos.

¿Cómo aliviamos nuestro mal humor matutino?

  • Despiértate poco a poco. Hoy en día a una gran cantidad de aplicaciones móviles que nos ayudarán a monitorizar nuestro sueño y a despertarnos en la fase del sueño más ligera. También hay algunas que nos traen a fases ligeras del sueño poco a poco con el encendido progresivo de nuestra pantalla o con música progresivamente más alta.
  • Descansa correctamente. Acuéstate al menos una hora antes de lo habitual y lleva una correcta higiene del sueño. Huye de los ruidos, aleja tu móvil. No hagas actividad física intensa o esfuerzo mental justo antes de dormir, ya que tu cuerpo se mantendrá activado más tiempo y te costará más dormir. Uno de los factores más importantes para prevenir la pérdida de memoria es mantener un sueño adecuado.
  • Ten una buena rutina. Intenta acostarte y levantarte siempre a la misma hora y tener buenas rutinas de comidas. Así se regularán los ritmos circadianos. No te olvides del ejercicio físico.
  • Aliméntate correctamente. Las comidas muy copiosas por la noche, lejos de ayudarnos a dormir, perjudican nuestro descanso. Cena al menos dos horas antes de acostarte y que no sea una comida muy abundante.


¡Siguiendo estos consejos tal vez te cueste un poco menos levantarte de buen humor por las mañanas!

Categorías: Ciencia

Equipo CogniFit    8.feb.2017 14:59    

¿Está Internet cambiando nuestro cerebro?

  • Intenet está cambiando la estructura de nuestro cerebro, afectando a nuestra capacidad de atención, concentración, y memoria.
  • Vivir conectado a las nuevas tecnologías puede erosionar la capacidad de pensar de forma autónoma.

Internet cambia nuestro cerebro

Mairena Vázquez Rodríguez - Piscóloga en CogniFit (Evaluaciones neuropsicológicas y estimulación cognitiva)

Nuestro día a día se basa en un estado constante de Whatsapps, e-mails, mensajes, llamadas, notificaciones de un sinfín de redes sociales… ¡Qué levante la mano quien no revise su teléfono móvil, ordenador o cualquier dispositivo electrónico de manera diaria! ¿Quién no utiliza continuamente las redes sociales para mantener el contacto con sus amigos o compañeros de trabajo, el GPS cuando tiene que ir a un sitio desconocido o simplemente busca en Google esa palabra que no recuerda? O lo irónico que resulta ver cómo dos personas que hace tiempo que no se ven, pasan más tiempo mirando sus respectivas pantallas que a quien tienen delante.

Internet ha traído a nuestras vidas infinidad de ventajas sin las que hoy en día sería complicado vivir. A pesar de ello podemos preguntarnos si es cierto que Internet está “matando” o empeorando de algún modo nuestro cerebro. Y en caso de que fuera cierto, ¿cómo cambia Internet nuestro cerebro?

“Vivir conectados a Internet impide construir conocimiento. Nuestro cerebro busca información rápida, la usa rápido y la olvida a la misma velocidad; eso nos hace pensar de forma mucho más superficial.”
-Nicholas Carr-

Las personas con el paso de los años y con la ayuda de las nuevas tecnologías hemos evolucionado. A pesar de la evolución y de lo bueno que resulta Internet en muchas ocasiones, se puede pensar que influye en nuestro cerebro haciendo que nuestra capacidad de concentración, atención y memoria se vean deterioradas al mismo tiempo que nos vuelve más sedentarios, vagos y menos creativos.

Según este estudio algunos científicos creen que Internet está modificando nuestros circuitos neuronales. Nicholas Carr, experto en tecnología de la información defiende que Internet “está erosionando la capacidad de controlar nuestros pensamientos y pensar de forma autónoma”. Debido a la plasticidad cerebral, nuestras estructuras y neuronas se adaptan a las experiencias que vivimos (incluido Internet) cambiando tanto su estructura como su funcionamiento sobre todo durante los períodos más sensibles del desarrollo, los primeros 20 años. El cerebro mantiene un flujo constante de información con el mundo que nos rodea. Internet hace que con sólo reproducir un vídeo, nuestro sistema visual y cerebral haga un trabajo enorme para proporcionar toda la información sensorial requerida. Entre las principales preocupaciones que se derivan del uso de Internet con nuestro cerebro encontramos:

  • El acceso constante a la información en línea está "atrofiando" nuestra memoria. En estudios como este se observa cómo Internet nos ofrece contenido atractivo y hace que sintamos la necesidad de conectarnos continuamente, lo que puede provocar una sobrecarga en nuestra memoria de trabajo. Para guardar en nuestra memoria algo nuevo, debemos borrar algo que ya habíamos guardado, pues nuestra capacidad es limitada. Es por esto que nuestra memoria está cambiando debido a las nuevas tecnologías.
  • Parece que Internet influye a la hora de mantener la concentración en algo o cuando necesitamos evitar distracciones. Internet proporciona distracciones de manera rápida y eficaz, lo cual es un gran problema ya que utilizamos esta herramienta tanto para trabajar como para nuestro tiempo libre. El profesor David Nicholas, jefe de estudios de la información UCL, afirma además que el uso de Internet afecta a nuestra capacidad para leer y escribir.
  • Las personas somos seres sociales por naturaleza. Internet nos da la ventaja de relacionarnos entre nosotros a pesar de la distancia o el tiempo. El problema comienza cuando sufrimos las consecuencias de compartir absolutamente todo en las redes. Queremos impresionar a los demás y por ello necesitamos la aprobación de los que nos rodean, sobre todo los adolescentes. Ya se ve en este estudio cómo se activan un mayor número de regiones neuronales implicadas en el procesamiento de la recompensa cuando ven unas determinas fotos en las redes. Buscamos constantemente los sentimientos positivos derivados de la aprobación de los demás. Incluso se puede comparar con la adicción a las drogas ya que se producen recompensas a través del aumento de dopamina en nuestro cerebro.

El problema real no es de Internet en sí, sino de las personas que se dejan llevar por la red, modificando sus comportamientos, sus costumbres y hasta su forma de pensar. Una buena manera de evitar las consecuencias negativas derivadas de Internet es buscar el equilibrio, no aislarse por completo del móvil pero tampoco vivir continuamente pendiente de cada notificación. Es recomendable procurar desconectarse de manera diaria y saber distinguir entre los momentos online y offline.

Categorías: Ciencia

Equipo CogniFit    2.feb.2017 11:03    

Leer protege tu cerebro

  • Leer tiene grandes beneficios para nuestra salud, pero solo si se realiza por placer, no por obligación.

  • Aquí te desvelamos algunos de los beneficios de leer a diario. Pero, ¿y si no me gusta leer? Este artículo también es para ti. Descubre algunos consejos para adquirir gusto por la lectura e integrarla en tu rutina.

Leer protege tu cerebro - CogniFit

Andrea García Cerdán – Psicóloga CogniFit

La lectura potencia nuestra empatía

Leer las vidas y aventuras de otras personas (ya sean reales o ficticias) nos permite ver el mundo desde otra perspectiva. Nos permiten aprender de sus errores y entender mejor a otras personas. Nos permite desarrollar nuestra empatía, la capacidad para entender y sentir lo que otros están sintiendo.

Al leer lo que hacen los protagonistas de una historia, se nos activan las mismas zonas del cerebro que se activarían si fuéramos nosotros mismos los que estuviéramos realizando esas actividades. Es lo que lo conocido como neuronas espejo, y son algo esencial para el aprendizaje y la interacción social.

Algo muy relacionado con esto es la “Teoría de la Mente”. Es la capacidad de atribuir a los demás estados mentales distintos a los míos, es decir, distinguir y reconocer las mentes de los demás como algo independiente de mi propia mente. También es la habilidad de entender las mentes de los demás, comprender sus sentimientos y ser capaces de sentirlos nosotros también. Según un estudio, leer literatura de ficción aumenta esta capacidad.

Leer reduce el estrés

El estrés, si es excesivo y prolongado, tiene consecuencias muy negativas, tanto físicas como psicológicas. El estrés aumenta el riesgo de enfermedades víricas, inflamatorias, cardiovasculares. También nos hace más propensos a sufrir una gran variedad de trastornos mentales.

Leer por placer nos ayuda a reducir el estrés, incluso más que escuchar música o hacer ejercicio. Cuando leemos, habitualmente nos sumergimos en una historia. Durante unos minutos nos olvidamos de nuestra propia vida y pasamos a vivir la de otra persona, la de los protagonistas de nuestro libro. Esto nos permite desconectar, dejar de pensar en nuestros problemas y dejamos de preocuparnos.

La lectura es una actividad que nos parece sencilla, ya que la hemos automatizado mucho. No nos cuesta nada leer cualquier cosa. Es más, no podemos evitar leer los carteles y textos del mundo que nos rodea. Sin embargo, leer un texto requiere muchos recursos cognitivos. Al leer nuestro cerebro está en pleno funcionamiento, y más cuando el texto es algo complejo o requiere de una comprensión global. Es por ello que a nuestro cerebro no le quedan más recursos para darle vueltas a los problemas. Es por ello que los libros son un gran aliado contra la ansiedad e incluso la depresión.

Una película también puede tener este efecto, pero como es una actividad mucho más pasiva y menos inmersiva, por lo que te será más fácil volver a tus preocupaciones.

Leer mantiene en forma nuestro cerebro

Mantener la mente activa puede ayudar a prevenir y retrasar la aparición de enfermedades neurodegenerativas y pérdida de memoria. Es lo que llamamos reserva cognitiva. La reserva cognitiva es como un “colchón” que amortigua y nos protege en cierta medida del envejecimiento cerebral.

Según un estudio, leer aumenta la conectividad neuronal y la función cerebral. Es decir, crecen muchas conexiones entre las células cerebrales, favoreciendo el funcionamiento del cerebro.

¿Cómo consigo leer por placer y tener una buena rutina de lectura?

Es posible que la gente que no lee libros habitualmente se pregunte cómo puede haber gente a la que le guste tanto leer. Si tienes curiosidad y quieres intentar iniciar un hábito de lectura, sigue leyendo.

Comienza leyendo libros de temáticas que te interesen. En el mercado hay miles de libros de todas las temáticas posibles para elegir. Seguro que encuentras alguno que te guste.

Empieza leyendo libros breves y fáciles de leer. Libros de menos de 200 páginas puede ser una buena idea para comenzar. Prueba con obras de teatro o libros de relatos cortos. Apuesta por los libros actuales, con lenguajes más sencillos (mejor dejar a Shakespeare y Cervantes para otro momento).

Los best-sellers también son una buena idea. Suelen ser libros que enganchan, de tramas dinámicas y lenguaje sencillo.

Si quieres incluir la lectura en tu día a día, puedes probar a leer al menos 5 minutos al día, antes de dormir, mientras comes… En lugar de encender la televisión, abre tu libro.

Para leer más puedes llevar siempre un libro contigo, en el bolso o en la mochila. Un libro fino o un libro electrónico no te pesarán nada y lo podrás sacar en cualquier momento. De esta manera podrás aprovechar los tiempos muertos, las colas, el transporte público… y no sentirás que has perdido el tiempo.

Categorías: Ciencia , Libros

Equipo CogniFit   25.ene.2017 17:13    

Desafía tu mente

Bio Desafía tu mente

¿Por qué dormimos mal en camas extrañas?, ¿Cómo aprende el cerebro de un niño?, ¿Por qué llamamos a nuestro hijo por el nombre de su hermano?. Si 'Desafía tu mente' te deja con ganas de más, estás de suerte: el equipo de neurociencia de CogniFit abre blog para acercarnos curiosidades sobre el funcionamiento del cerebro y la mente humana. http://www.rtve.es/desafiatumente
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