
Suecia supo dar espectáculo con elegancia.
Que Loreen, la representante de Suecia, haya ganado esta final del festival de Eurovisión es otro paso importante. En las últimas ediciones los triunfadores han sido artistas con grandes voces y han actuado con un estilismo cuidado. Marija Serifovic, de Serbia, obtuvo en 2007 la máxima puntuación con un atuendo de lo más sobrio. Se restó protagonismo al vestuario para que fuera la canción la que llamara la atención.
En los años posteriores se siguió esta tendencia. Los cantantes de Rusia y Noruega, Dila Bilan y Alexander Rybak, tenían temas muy buenos y no necesitaron un vestuario llamativo para lograr votos. Lena, la representante de Alemania, continuó con esta idea y apostó por un look sencillo en color negro, y el año pasado Azerbaiyán subió al podio con Ell&Mikki con ropa en un sencillo color blanco.

El estilismo de Loreen, la ganadora, de Suecia.
Loreen continúa esta “lista de aciertos” pero además introduce un concepto nuevo en el festival. Vestuario, coreografía, iluminación y efectos especiales forman un "todo" que está siempre al servicio de la canción, creando un espectáculo coherente, alejado de las marcianadas y el ridículo que, en algunas ocasiones, hemos tenido que soportar.
Loreen es tímida, se notó en la entrevista, pero se crece en el escenario donde se convierte en una gran artista. Para cantar Euphoria llevó un mono con pantalón ancho de color negro y sobre él, una camisa XXL en color amarillo con estampado de sombras. El ventilador, la nieve y el hecho de cantar prácticamente a contraluz hicieron que su paso por el Crystal Hall recibiera el apoyo masivo del público.

El vestido-pantalla de Azerbaiyán.
Azerbaiyán se queda en un decente cuarto puesto, y aunque intentó dar el campanazo con su modelo no lo consiguió. Sabina Babayeva lució un vestido-pantalla sobre el que se proyectaban juegos de color y manchas de tinta, y Albania en el quinto con el vestido, quizá, más feo de esta edición.

Nina Zilli en el ensayo y en la final.

Pruebas de vestuario de Nina Zilli.
Italia llevaba una buena canción pero no funcionó sobre el escenario y en parte se debe al vestuario. Nina Zilli pasó de protocolos y apostó por la británica Vivienne Westwood por su estilo rockero y punki. En el ensayo la vimos con un tocado de color turquesa y, por suerte, en la final cambió de idea y lució un peinado a lo Amy Winehouse.

Vestido de la línea Red Label de Vivienne Westwood.
El vestido de Westwood, de la línea Red Label, le hizo un flaco favor, se daba de tortas con los Jimmy Choo rojos y el conjunto daba una sensación de “antiguo”. Es el ejemplo de cómo un vestuario no acertado puede influir negativamente en la canción.

El cantante de Hungría en la semifinal y en la final.
Quien también hizo un cambio en su look fue el cantante de Hungría. En la semifinal llevó una chaqueta con retales y una camiseta gris metalizada. Debió de hacer caso a las críticas y en la final se puso una camiseta negra y una chaqueta de cuero negra con fondo naranja. Mejor, la verdad.

El vestido con falsos cortes y transparencias firmado por Cañavate.
El vestido de Pastora Soler no estaba mal, aunque a mí no me gusta y menos para una cita como ésta. Los falsos cortes asimétricos y las transparencias, que enseñaban más de la cuenta, restaban seriedad a la canción.
En algunos países no ha gustado el vestido de Cañavate. En un blog del diario británico The Guardian se dice, entre otras lindezas, que " la cantante viste el tercer mejor mantel de su madre."
El maquillaje en los ojos, otra de las cosas más comentadas, y era en mi opinión excesivo. Aún así, la española estuvo soberbia, y merecía haber quedado entre las tres primeras.

El corsé con falda de gasa de Jean Paul Gaultier para Anggun.
Una de las actuaciones más llamativas ha sido la de Francia. Anggun se hizo muy famosa en 1997 con el tema Snow on the Sahara y su aire fresco cargado de exotismo pero en Baku ha lucido un estilo moderno, atrevido y rompedor, con el gran apoyo del ventilador.
Su look, firmado por Jean Paul Gaultier (que vistió a Dana Internacional las dos veces que ha participado) se componía de un corsé en tonos metalizados del que salían varias telas que, gracias al ventilador, se movían a su alrededor creando imágenes muy bellas. Un look que recordaba al de la turca Sertab Erener aunque el de Anggun es mucho mejor y más elegante.

La lluvia y la nieve que llevaron Irlanda y Suecia.
Viento, nieve, lluvia…este festival ha estado marcado por los fenómenos atmosféricos y los malabarismos. Vamos por partes. Con Suecia cayó tal nevada que Loreen se tragó un copo, Irlanda llevó la lluvia y Francia el viento. Tanto, que casi se lleva a algunos cantantes y bailarines.

Acrobacias de Grecia, Malta, Irlanda y Turquía.

Las acrobacias del bailarín francés.
Bailarines o acróbatas. Si hubiera que dar un premio al mejor espectáculo aéreo podrían competir los cuerpos de baile de Malta, Francia, Grecia y Turquía, e incluso algunos cantantes estuvieron casi más tiempo en el aire que con los pies sobre el escenario. Loreen, Elefhteria o los Jedward, que daban la impresión de llevar un traje con superpoderes.

Las arriesgadas coreografías de Lituania y Grecia.

¡Arriba el ventilador! Momentos de Grecia y Francia.
Quien no pudo volar tuvo la ayuda del ventilador que provoca un efecto parecido y logra despeinarte como si hubieras cruzado Europa con Superman. El único peinado que soportó el huracán del ventilador fue el de Pastora Soler y el que menos duró en su sitio fue el de la cantante griega que lució un estilo Britney Spears.
Grecia, Chipre y Rumanía, con minivestidos, fueron el contrapunto de ARY de Macedonia y Bosnia y Herzegovina. Las primeras luciendo palmito y las segundas dejando todo a la imaginación.
Entre ellos ocurre algo parecido. Sencillos y clásicos vimos a los de Reino Unido, Lituania y Malta mientras que los de Estonia, Noruega y Alemania dieron una imagen más moderna y actual.

Moldavia en 2010, 2012, 2011 y 2009.
Circo siempre hay y si no lo hubiera lo echaríamos en falta. Este año ha habido varios aunque de distinto tipo. Circo folklórico el de las abuelas rusas, galáctico el de los irlandeses y pelín hortera el de Turquía.
Moldavia, siempre llamativa en Eurovisión, recibe comentarios de todo tipo. El vestuario de su representante recibe varios calificativos en las redes sociales. Entre ellos algunos como raro, despreocupado o dramático.
Dramático el último puesto de Tooji, de Noruega, y dramático el estilismo de Ucrania. El vestido de flecos, el tocado de flores (a lo Lana del Rey versión aloha ) y los imposibles trajes de los bailarines son, con diferencia, lo menos acertado del festival.
Desde ya y hasta el 2 de junio se vota en internet para elegir el peor vestuario de 2012. Es el tradicional premio Barbara Dex que elige cada año los más desastrosos estilismos, incluidos los que participaron en las semifinales y no llegaron a la final. Se vota en la web la web The House of Eurovision. Barbara Dex participó en Eurovisión en 1993 con un vestido hecho por ella que fue devorado por la crítica. Hasta que tengamos la lista definitiva os dejo las mías, y te invito a que me envies las tuyas.
Mis estilismos favoritos: 1, Suecia. 2, Francia. 3, Noruega. 4, Estonia. 5, España.
Los estilismos que menos me gustan: 1, Albania. 2, Ucrania. 3, Italia. 4, Dinamarca. 5, Irlanda
Un premio especial para Lituania. Salir con los ojos vendados, dar la voltereta lateral con una sola mano y bailar como “ese primo que en las bodas lo da todo” hacen a Donny Montell merecedor de este premio. Una lastima porque Love is Blind es un temazo.
Mis canciones favoritas: 1, Lituania. 2, Serbia. 3, Reino Unido. 4, Estonia. 5, Grecia
y mucho más en twitter: munoz_rafa