Tocados, el complemento imprescindible
Ana María está todo el día pendiente del cielo y reza a los santos todos pidiendo siempre lo mismo: que no llueva. Diseña tocados y nada peor que un chaparrón para aguarle el negocio. Habla deprisa mientras sonríe, a la vez que trasmite ilusión y te contagia su pasión por este adorno.
Quedo con ella en un jardín interior de la calle Hermosilla, en Madrid. Un oasis en el centro de la ciudad donde conviven varios negocios de gente joven que aman la moda y comparten clientes. Bajo los árboles y acompañados por el perro de la chica de la tienda de enfrente me cuenta su historia.
Primero fueron unos collares y unas pulseras, pequeñas cosas en las que volcaba su ilusión y, sin saberlo, su talento. Era 2007. Enseguida tuvo una legión de fans que le pedían más y más, y fue convirtiendo sus piezas en broches y adornos para la cabeza que ellas lucían presumiendo de llevar algo único. El éxito no tardó en llegar y, de nuevo, el boca a boca funcionó. La casa de sus padres, donde vivía, se fue convirtiendo en un taller y a medida que los encargos crecían, esta licenciada en Administración y Dirección de Empresas pasó de llevar su currículo a los bancos a montar su negocio de tocados.
Tuvo un ángel, su hermano, no tenía alas pero que creía ciegamente en ella. Maleta en mano se convirtió en su representante y logró colocar sus creaciones en tiendas de moda como NAC. El sueño se hacía realidad. En 2008 creó su empresa que se llama MIMOKI (como la muñeca de rasgos orientales que tenía de niña y de la que heredó apodo) y está formada por tres diseñadoras, una modista y un estilista. El negocio marcha de maravilla y esta emprendedora es una de esas afortunadas que esquiva, con facilidad, la crisis.
Podría parecer que hacer tocados es una tarea limitada. Nada más lejos de la realidad. Ana María presenta cada temporada una colección distinta. Sus piezas son pura artesanía, con materiales de calidad y una factura impecable.
Trabaja a medida y ofrece la opción de alquilar, una buena idea en época de BBC (bodas, bautizos y comuniones) cuando se juntan varios festejos en un breve espacio de tiempo. En su tienda además vende ropa de firmas que le gustan por lo que puedes salir vestida de los pies a la cabeza.
Ahora es muy normal llevar tocados pero no siempre ha sido así. Hasta hace dos años en España tan solo se veían en las bodas de tronío y las revistas ayudaron a popularizar esta costumbre, hasta el punto de hacer de este adorno un complemento imprescindible. La pamela, dice, solo tiene un diseño pero el tocado tiene infinidad.
Ahora se llevan modelos más atrevidos. Las chicas, y las señoras también, adoran lucirlos y apuestan por diseños llamativos. No hay reglas pero es preciso tener en cuenta factores como la estatura o la forma de la cara. No existe límite de edad para colocarse un tocado pero Ana María deja claro que es no es un adorno para una niña.
Los diseños hechos a medida cuestan entre 150 y 300 euros, y los que se alquilan oscilan de 45 a 70 euros. Precios competitivos que invitan a llevarse varios. Ahora hay ceremonias prácticamente todo el año pero los meses más fuertes para el negocio son mayo, junio, septiembre y también julio y octubre.
Para esta temporada su apuesta es el color. El coral es el rey y con él toda la gama de rosas. También el turquesa y los verdes que combinan muy bien con neutros, salmón, topo y blanco. La colección, inspirada en el impresionismo y con guiños retro, lleva flores y plumas pero también estampados de leopardo y otros digitales.
Su propuesta para una novia sería un jardín desestructurado, con flores de plumas, hortensias, con pétalos en blanco o rosa nude, o un toque en verde agua. Para la madrina ofrecería algo más potente, rígido y lineal, perfecto para un vestido "años 50". Una invitada estaría perfecta con un diseño de aire rockero, con destellos flúor o con plumas grandes en los colores de moda.
Tocado con plumas, flores y tela estampada.
Con estas sugerencias el éxito está asegurado y no hay que olvidarse de cuidar el tocado. No conviene dejarlo en una silla para evitar que alguien se siente encima. El mejor sitio es el ropero y al llegar a casa lo mejor es guardarlo en su caja con papel de seda. (Cuenta de twitter: munoz_rafa ).
Tocado con tela de estampado impresionista.
Diseño con flores y estrellas de mar.
Un modelo retro, años 50, en turquesa.
Ana María Chico de Guzmán en MIMOKI.
Tocado con tela de red y plumas en tonos salmón.
Tocado con una rosa en fucsia y plumas en gris.
Ana María con uno de sus tocados.
Tocado con flores y plumas en tonos rosas y naranjas.




Yara Mourelo dijo
Lindo trabajo, me encantaría compartir el trabajo de Fabiola Urbina que no utiliza bases comerciales ni troqueles, de una amante de los tocados a otra, salud,
https://www.facebook.com/pages/URBINA/180993345272719
16 sep 2012
rafa dijo
Gracias Yara, voy a mirar el trabajo de Fabiola y ya te contaré. Es muy difícil hacer tocados y hacerlos bien, MIMOKI ha dejado el nivel muy alto!! saludos
17 sep 2012