Las pirámides cerraron por revueltas
La semana pasada empezábamos con Egipto. Esta también. Hoy os traemos una imagen que llamó mucho la atención de todos por lo inusual que era y es que no fue hasta hace muy poco que se reabrieron al público las pirámides de Guiza, cerradas días antes por las revueltas populares que obligaron (después de 20 días de protestas) a dimitir al presidente egipcio Hosni Mubarak.
Las pirámides han sido testigos durante miles de años de faraones y ejércitos que han pensando que su poder era eterno. Pero esta vez, ante la colosal sombra de su esfinge, el rais se ha visto obligado a dejar el poder, acosado por un pueblo que, con un impresionante poder anónimo, ha logrado acabar con 30 años de gobierno del hasta ahora considerado último "faraón".
Cerca de un millón de turistas abandonaron el país durante los 9 primeros días de las protestas, empeorando si cabe aun más la grave crisis económica que sufre Egipto, cuya fuente principal de ingresos es el turismo. Durante esos días, aquellos que no se fueron se encontraron las pirámides cerradas, los bazares vacíos, y algún que otro camello despistado que sirvió al menos para que se llevasen un recuerdo en forma de fotografía. A pesar de que la zona ya está abierta al público, la paralización general en la que se encuentra sumido el país parece indicar que tardarán un tiempo en llegar nuevos viajeros a las orillas del Nilo.
Los gritos de júbilo que se han escuchado durante este fin de semana en la cairota plaza de Tahrir, epicentro de las protestas, llegan calladamente en forma de susurros hasta los pies de unas pirámides que se han convertido en escribas de la historia de un país, considerado en su día la cuna de la civilización.
Óscar G. Ramos



