3 posts de mayo 2008

Un pueblo llamado Lenteja

Existe y está en Georgia. La del Caucáso, no la de los Estados Unidos.

Me lo cuenta mi amigo Irakli. Me dice que su madre nació muy cerca de allí. Él estuvo un año en Bilbao y habla un español fluido. Me cuenta también que en su pequeño país cocinan las alubias (o judías, como ustedes quieran) de una forma muy parecida a la que lo hacemos en el norte de España.

Paseo por la Avenida Rustaveli de Tiflis y me encuentro a Antonio Banderas anunciando unas gafas de sol. Y un poco más adelante a Joaquín Cortés, que actúa el día 31 de este mes en el teatro de la Ópera. Los dos en cartel, y no en carne mortal, naturalmente.

Luego te puedes encontrar con un bar llamado Sancho, por el ¿antihéroe? cervantino o restaurantes que anuncian comida española.

Irakli me cuenta que cuando quiere viajar a España tiene que pedir un visado en el Consulado alemán. España no tiene ninguna representación oficial en Georgia.

¿Qué saben los georgianos de España? Pues, muy poca cosa. Siguen nuestro fútbol y nos reconocen como un destino turístico privilegiado. No se encuentran productos españoles. Sólo en algunos restaurantes y bares tienen botellas de vino y cava español como recuerdo o como piezas de museo. Porque ellos también los elaboran. Y algunos, son muy buenos.

En Moscú dicen que fisicamente los españoles y los georgianos nos parecemos mucho. Y es verdad. Cuando llegas a este país, por un momento, crees estar en casa. Hasta que los oyes hablar. No es un idioma fácil

Su endiablado alfabeto tiene treintaiséis carácteres y se lee tal y como se escribe. Vamos, muy parecido al español. Si no me equivoco, y puede que sí, algunos estudiosos sostienen que el euskera proviene del Caucáso.

Poco saben los georgianos de España. Pero, ¿qué sabemos los españoles de Georgia?

Pero eso, es otra historia.

Un hombre tranquilo y profundo

Aquí en Rusia pasa como en todas partes. Hay gente "pa tó". Eso pasa con Dimitri y Nadieshda Simá. Un apellido que significa invierno.

Son expertos en no se sabe qué. Sostienen que las letras del nombre y el apellido definen el carácter de la persona.

Aprovechando que el Moscova pasa por Moscú, se han puesto a definir la personalidad del nuevo presidente, Dimitri Medviedev. Sin duda un buen cartel para vender su estrambótico producto.

Dicen que la E es la letra de la tranquilidad. El presidente tiene tres en su apellido. La inicial M revela profundos sentimientos. La combinación DV aporta energía, que se ve reforzada por su V final.

En el nombre Dimitri destacan esas íes. Otorgan poder de concentración en los objetivos. La combinación TR da decisión y la DM con que empieza su nombre en ruso, seguridad.

Como saben, los nombres rusos constan también de un patronímico. El del presidente es Anatolevich. Según estos especialistas en no se sabe qué, la sílaba LE demuestra que el presidente es también un hombre con impulsos emocionales.

Sumandolo todo resulta que Medviedev es un tipo tranquilo, decidido, enérgico, seguro, equilibrado, con buena memoria, que sabe concentrarse en sus objetivos y que lo perdona todo menos la traición.

Que se sepa el Kremlin no ha dicho ni esta boca es mía y la Academia de Ciencias de Rusia que no cuenta entre sus miembros con los susodichos expertos en no se sabe qué.

Lo dicho, como en todas partes, aquí también hay gente "pa tó".

La primavera de Moscú

Espectacular. La primavera de Moscú. En pocos días los árboles recuperan su mejor aspecto, aparecen flores, etc, etc.

Pasa como con aquellas películas francesas de Arte y Ensayo. Eran tan lentas que se decía que podías ver crecer la hierba. Aquí también, pero por todo lo contrario.

La ciudad se llena de lirismo. Podría ser una explicación a la cantidad de enormes poetas que ha dado la literatura rusa.

Pero no hay cara sin cruz. Cuando llega el buen tiempo, casi todas las casas de Moscú se quedan sin agua caliente.

Porque aquí el agua caliente y la calefacción más que centrales son centralizadas. Y, nunca mejor dicho, porque se trata de otra herencia del tiempo soviético. Enormes centrales se encargan del suministro. La distribución se realiza por un gigantesco tendido de tuberías que recorren las calles. En muchos lugares se pueden ver porque están al aire libre.

Ese sistema requiere un mantenimiento. Por eso, durante tres semanas, se corta el agua caliente a las casas. La calefacción ya hace tiempo que no llega.

Esto sucede en casi toda la ciudad, que, como saben, está considerada la más cara del mundo.

Algunos, yo por ejemplo, tienen un calentador eléctrico. Pero muchos no pueden. Porque no les cabe en casa, porque no cuentan con suficiente potencia eléctrica, o porque les parece un gasto excesivo para sólo tres semanas...

Los moscovitas, muy apañados ellos, se las arreglan duchándose en el gimnasio o yendo con más frecuencia a la baña. Otro día hablaré de la baña. Por hoy baste con decir que se trata de unos baños públicos tradicionales y muy concurridos.

Otra solución es la visita al amigo que tiene calentador. Así vuelves a relacionarte con gente que no veías hace tiempo. Más o menos, desde un año menos tres semanas. Incluso, los hay que quieren pagarte el cosumo de agua y electricidad...

Este año el corte dura hasta el 5 de junio. Así que ya saben, si tienen previsto visitar a algún amigo de Moscú estos días, pregúntenle si tiene calentador de agua en casa. Agradecerán el consejo.

Carlos Salvador


Creo que llego con retraso. Es algo que me pasa con frecuencia. Creo que debía haber explicado el título del blog al inicio. Pero, bueno, más vale tarde que...
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