5 posts de octubre 2009

Francisco de Goya: cuatro tumbas y ningún cráneo

Francisco de Goya y Lucientes (1746-1828) se cuenta entre los muertos ilustres con más tumbas del mundo. Tiene cuatro, aunque, evidentemente, sólo ocupa una: la que disfruta (es un decir) con su inseparable amigo Miguel Martín Goicoechea. Desde que fueron a descansar juntos a su primera sepultura en Burdeos, no se han separado en ni uno solo de sus traslados. La peripecia mortuoria del pintor y su amigo la hemos narrado en el programa de Pepa Fernández "No es un día cualquiera" los día 17 de octubre y 24 de octubre. Imposible incluir todo el ajetreo en un sólo espacio.

Goya está sepultado actualmente bajo una lápida en la ermita de San Antonio de la Florida, en Madrid (imagen superior).


En la Sacramental de San Isidro de Madrid aún se conserva el panteón que acogió a cuatro ilustres: Goya, Moratín, Meléndez Valdés y Donoso Cortés. Hasta aquí llegó el pintor procedente de Burdeos y aquí siguió acompañado Goya de su inseparable amigo y consuegro Goicoechea hasta su traslado a la ermita de San Antonio de la Florida.

Memorial que recuerda en el cementerio de Burdeos (Francia) el enterramiento original de Francisco de Goya. Jordi Valls es el autor de la fotografía. No está en el lugar exacto, sino a ocho metros de donde fue enterrado, porque el cementerio sufrió una remodelación.

Esta columna situada en plena Plaza del Pilar de Zaragoza fue trasladada en 1927 desde el cementerio de Burdeos. Es la columna original que presidía la tumba de Goya y de su amigo Goicoechea.


La mala noticia es que Goya, sin embargo, perdió su cráneo en algún momento durante su enterramiento en Burdeos y nunca más se supo de él. Sólo una referencia pictórica da una pista: el pintor costumbrista asturiano Dionisio Fierros pintó una calavera y anotó a lápiz en el bastidor "cráneo de Goya". La pintura la realizó en 1849, 20 años después del entierro del pintor, pero 30 antes de que se descubriera oficialmente durante la primera exhumación que a Goya le habían birlado la calavera. El cuadro de Dionisio Fierros es el que aparece un poco más abajo. Está ubicado en el Museo de Zaragoza, sección de Bellas Artes.


Malignos Somoza (y II)

Anastasio Somoza Debayle, "Tachito", puso fin a la trilogía de dictadores en Nicaragua. Un atentado terminó con su vida en una avenida de Asunción (Paraguay) mientras disfrutaba de su exilio dorado al abrigo de otro dictador, Alfredo Stroessner. Lo que pudo recuperarse de Somoza viajó a un magnífico panteón de Miami, pero el derrocado tirano dejó parte de sí en el Mercedes donde murió, por eso el coche recibió cristiana sepultura en un lugar secreto de Montevideo. Un coche que ahora luce en forma de escultura para rememorar la memoria chatarrera de la dictadura somocista.



La canción que ambienta "el polvo" de Anastasio Somoza Debayle es "Rumba de Miami", interpretada por Xabier Cugat y su Orquesta.

Panteón de Anastasio Somoza Debayle en el cementerio Woodlawn Park North, en Miami (EE UU). Allí recibe periódicos homenajes de nostálgicos de la dictadura.



El médico paraguayo Joel Filártiga, un activo luchador contra la dictadura de su país y de rebote contra los dictadores refugiados en él, consiguió hacerse con los restos del coche en el que murió Somoza: construyó una escultura en el jardín de su casa con los restos de chatarra.

Malignos Somoza (I)

Tres Somoza, tres malignos que convirtieron la dictadura en hereditaria y Nicaragua en su finca privada. Eran el padre y sus dos hijos, que salieron tan opresores como papá porque de casta le viene al galgo. Todos están muertos. Anastasio Somoza García (1896-1956), Luis Somoza Debayle (1922-1967) y Anastasio Somoza Debayle (1925-1980) tenían un lema... el lema de las tres "pes": "Plata para los amigos, palo para los indiferentes y plomo para los enemigos". Inmejorable programa de gobierno.


((La música que ambienta el "polvo" de Anastasio Somoza García es "Sueño con serpientes", de Silvio Rodríguez))


Los dos "anastasios", padre e hijo y conocidos también como Tacho y Tachito, cayeron en atentado. Sólo Luis tuvo la suerte de morir de un ataque al corazón. Anastasio Somoza García y su hijo Luis fueron enterrados en Managua con todos los honores, porque murieron en pleno ejercicio de su poder. Anastasio Somoza Debayle, en cambio, tuvo que refugiar sus huesos en el cementerio de La Pequeña Habana de Miami para no correr la misma suerte que su padre y su hermano.

En el centro, papá dictador, Anastasio Somoza García, flanqueado por sus dos vástagos: Luis (izda.) y Anastasio, "Tachito".



Panteón de la familia Somoza en el cementerio de Managua (Nicaragua). El deterioro que sufre deja claro que por allí sólo pasan los profanadores, los que no han olvidado décadas de dictadura. En el panteón fueron enterrados Anastasio Somoza padre y su heredero Luis Somoza. El tercero de la dinastia, Anastasio Somoza Debayle prefirió dar con sus huesos en Miami.

En la próxima entrega de este culebrón remataremos la peripecias póstumas de "Tachito".



El regreso de Marlene Dietrich

El "ángel azul" regresó a Berlín en 1992, días después de haber fallecido en París. Su odio a los nazis, su rechazo a ser bandera del nacionalsocialismo y su renuncia a la nacionalidad alemana le pasó factura. El homenaje previsto para recibir sus restos fue un "bluf". Ahora, 17 años después de su muerte, todo está olvidado (o casi) y los alemanes reconocen en Marlene Dietrich a toda una diosa del cine. Su tumba ya no parece correr riesgos de profanación y recibe visitas constantes en el cementerio Friedhof III, en el barrio berlinés de Friedenau. Es más, las cenizas del fotógrafo australiano de origen alemán Helmut Newton, célebre por sus imágenes de moda y de contenido erótico, fueron enterradas a dos tumbas de distancia de la de Marlene por expreso deseo de su viuda. Era un reconocimiento más al "ángel azul".



Sepultura del fotógrafo Helmut Newton (1920-2004), sólo unos metros más allá de la de Marlene Dietrich.



La canción que ambienta el "polvo" es "Lili Marlene", interpretada en inglés por la propia Marlene Dietrich, que habitualmente la cantaba en alemán. Está extraida del triple CD "Grandes éxitos USA en España (1940-1953)", de la discográfica Ramalama Music.

El enigma de Mayerling

Pepa Fernández ha trasladado todos los avíos de "No es un día cualquiera" hasta Viena para emitir desde allí los programas del sábado 3 y domingo 4 de octubre. Será desde la ORF-Radio, Austrian Broadcasting Corporation.

En la sección "El Acabose" se tratará el enigma de Mayerling, un suceso que acabó en 1889 con las muertes del archiduque Rodolfo de Habsburgo y su adolescente amante, la baronesa María Vetsera. Aún hoy sigue sin estar claro si se suicidaron (versión oficial) o si los suicidaron (secreto a voces).

Los entierros de los amantes fueron bien distintos: mientras el archiduque Rodolfo, hijo de Sissí y de Francisco José I, disfrutó -es un decir- de capilla ardiente, funeral de Estado y entierro en el panteón imperial de Viena, la baronesa María Vetsera fue arrinconada en el cementerio de una abadía de las afueras de Viena, donde recibió sepultura de noche y sin ningún tipo de honra. La familia sólo logró autoriación para identificar el enterramiento a mediados del siglo XX.


Tumba del emperador austro-húngaro Francisco José I (centro), flanqueada por la de su esposa, Sissí (izda.) y la de su hijo el archiduque Rodolfo. De los tres, el primero en llegar fue el heredero. Los enterramientos están en el convento de los capuchinos de Viena, panteón oficial de los Habsburgo.


Sepultura de la baronesa María Vetsera en el cementerio de la abadía cisterciense de Heiligenkreuz, en las afueras de Viena.

Nieves Concostrina


Aquellos polvos trajeron estos lodos. Una empieza hablando de la parca y termina sumada a los blogueros de rtve.es. Soy Nieves Concostrina, periodista especializada en asuntos funerarios y en los extraños rincones de la historia. Lo cuento todo en Radio Nacional de España.
Ver perfil »

Síguenos en...

Últimos comentarios