Hacemos camino al andar

    lunes 7.nov.2016    por Pueblo de Dios    0 Comentarios

14715674_1484561494894454_8562254283649080399_oPueblo de Dios, que hace camino al andar,  está completando su programación del año con una serie de viajes dentro y fuera de España. Recientemente estuvimos en Paraguay, con Manos Unidas; en Segovia, con Cáritas Diocesana ; en Valladolid, con los Hermanos de San Juan de Dios y en Sigüenza con los refugiados del centro de acogida de Accem. Próximamente iremos a Jordania siguiendo la ruta de los peregrinos a Tierra Santa; a Barcelona, con los Hermanos Maristas; a Barbastro-Monzón, con Cáritas y a Londres, con la Comisión Episcopal de Migraciones, para conocer la situación de los emigrantes españoles en el Reino Unido.

Pueblo de Dios se graba a pie de obra donde la Iglesia está en acto de servicio a las personas más necesitadas y vulnerables de la sociedad.  

En nuestros viajes seguimos descubriendo a misioneros y misioneras en  lugares en los que ni siquiera ha llegado la Coca-Cola.  Hemos entrado en las cárceles para ver qué hace la pastoral penitenciaria en ellas. Hemos visitado campamentos de desplazados y  centros de acogida a emigrantes y refugiados para conocer  sus tragedias personales y familiares. Hemos ido a pueblos de la España rural  donde los curas son de las  pocas personas que quedan en ellos.  Nos hemos colado en  monasterios y conventos para mostrar  cómo viven y rezan las personas consagradas a Dios.

En el ir y venir dentro y fuera  nuestras fronteras, los que hacemos Pueblo de  Dios hemos comprobado el valor y la importancia de la solidaridad que perfora pozos de agua potable y construye escuelas, centros de salud y hospitales y sobre todo da vida y dignidad a personas  que están a punto de perderlas .

Pueblo de Dios es la radiografía, en formato  televisivo, del pueblo de Dios que está vivo y operativo en los cinco continentes. Nosotros nos limitamos a contar lo que vemos y los protagonistas de la película cuentan lo que hacen y lo que viven.

Julián del Olmo

Director 

Pueblo de Dios    7.nov.2016 11:49    

Corresponsales y corresponsables

    jueves 27.oct.2016    por Ricardo Olmedo    0 Comentarios

La fotoCada dos por tres suceden cosas noticiables en este mundo ancho y ajeno: terremotos, tifones, tsunamis,  golpes de Estado, revueltas sociales, alarmantes brotes de enfermedades, escarceos guerrilleros, pisoteos múltiples y variados de derechos humanos, etc.Cuando sucede algo de esto lo normal es que los medios pidan a sus corresponsales que cubran la noticia o se manda al enviado especial a que haga su trabajo. Esto, quizá, haya que escribirlo en pasado porque la crisis periodística está dejando esos oficios reducidos a la mínima expresión.

Pero voy a lo que voy. Me llama la atención que los colegas con mando en plaza y que gestionan esto de la información no acuden casi nunca a esa otra red de corresponsales que tenemos los españoles repartida por el mundo. Resulta que son nada menos que 13.000 y que no hay rincón del planeta donde no estén. Sobre todo rincones calientes, allí donde de verdad se están cociendo a fuego lento –hasta que entran en ebullición- los conflictos y problemas.

Están en la olla a presión islamista y secesionista del sur de Filipinas, en la guerra sorda del este del Congo, en las movidas de Zimbabue, en las tragedias medioambientales de Honduras, Guatemala o Brasil, en las fronteras sangrantes de México, en las violencias narcoterroristas de Perú, en las periferias urbanas de megalópolis como Nairobi, Johannesburgo, Buenos Aires o Lagos, en la tierras resquebrajadas de Haití o en las anegadas de Indonesia. 

¿Quiénes son estos 13.000 corresponsales españoles? Pues el montón de misioneros que me encuentro y que me cuentan lo que pasa allá donde viven, trabajan, ríen y lloran con la gente de esos lugares. Por eso hablo de “corresponsables”. Pero resulta que mis colegas, cuando salta el notición, no suelen llamarlos, por desconocimiento o por prejuicio (creo que más por lo segundo). Como si la voz del padre fulanito o de la hermana menganita no fuese de interés pese a llevar 20, 30, 40 años dejándose la vida en esas esquinas del mundo. El caso más llamativo fue la pasada epidemia de ébola: una emisora conectaba con el recién llegado de una ong sanitaria pero ni se le ocurría llamar a los Hermanos de San Juan de Dios que estaban a pie de camilla. En fin.

El próximo domingo, para hablar de Zimbabue,  cuento con José Alberto Serrano, un misionero aragonés que llegó al país hace 46 años. Digo yo que algo sabrá…

Ricardo Olmedo   27.oct.2016 10:58    

160 dólares en sangre

    miércoles 26.oct.2016    por Ricardo Olmedo    0 Comentarios

P1010539160 dólares que no hay, que no aparecen, que no se encuentran. Que vale, puede que hoy se consigan. Pero ¿y mañana? Johanna Brandstetter me lo cuenta con la serenidad y el aplomo que da el convivir con la pobreza y con las consecuencias de esa pobreza, que es lo peor y lo más duro. O sea, comer lo que sea y cuando se pueda, habitar en cualquier sitio y de cualquier manera, aprender poco y de mala forma; y estar enfermo y curarse...o no. 

Es lo que le pasa con Shantani. Que no tiene esos malditos 160 dólares ni forma de conseguirlos. Me lo cuenta Johanna, que está junto a la cama donde reposa Shantani con su hija de pocos días. Johanna, enfermera y misionera austriaca, habla conmigo porque Shantani no tiene fuerzas ni para parpadear. Llegó hace unos días al hospital de Hwange, en el norte de Zimbabue, con su niña recién nacida. Había dado a luz Dios sabe dónde y perdido sangre a raudales. Su objetivo: llegar al centro sanitario y que le arreglen la brutal anemia que lleva encima. Y ahora viene el problema. A veces, una fundación europea les manda dinero para comprar la sangre para las transfusiones. Pero solo a veces. Ahora no hay. Y aquí está Shantani, a la que alimentan, cuidan y dan cariño. Al igual que a su pequeña. Pero falta la sangre en un país desangrado como Zimbabue. Y faltan los puñeteros dólares para Shantani o para las que vengan mañana y pasado y el otro y el siguiente. 

Mientras los ojos de Shantani amarillean, aún hay algo de esperanza en los de Johanna, que ha visto cómo muchas mujeres se fueron pero otras siguieron agarradas a la vida. En el poblado se quedaron el marido y los dos hijos mayores. Junto a la cama, la hija más pequeña de Shantani dormita, tranquilamente ajena a la delgada línea roja que está pisando su madre, funambulista de la pobreza, asomada al abismo. Mal asunto. Vamos a ver si hay suerte. 

En el reportaje del domingo os cuento historias como esta. Ya sabéis a las 11:30 en La2. 

Ricardo Olmedo   26.oct.2016 10:45    

Con los refugiados en Sigüenza

    lunes 12.sep.2016    por Pueblo de Dios    0 Comentarios

 

SiguenzaCada minuto 24 personas se ven obligas a buscar asilo en otro lugar distinto al que viven, lo que equivale a 34.000 nuevos refugiados al día. “Pueblo de Dios”, sensible al tema de los refugiados, viaja a Sigüenza para grabar un programa en el Centro de Acogida a Refugiados gestionado por la ONG ACCEM. 

En 1992, con apoyo de don José Sánchez, obispo de Sigüenza-Guadalajara, se abrió en Sigüenza un Centro de Acogida a Emigrantes y Refugiados de cuya  gestión se encargó la ONG  “ACCEM” (Asociación Comisión Católica Española de Migraciones). El tiempo ha demostrado que la apuesta del obispo y de la ONG fue acertada y además necesaria porque la violencia y las guerras que no cesan han incrementado notablemente el número de refugiados en todo el mundo que asciende, según ACNUR, a 65 millones, la mitad niños. Muchos niños  salieron solos de sus países expuestos a toda clase de abusos (pederastia, extracción de órganos y desapariciones).  Mientras los refugiados van a más, Europa (y España)  va a menos en cuanto a derecho de asilo cada vez más restringido. Las promesas de la Unión Europea se quedaron en promesas. España se comprometió a acoger  a 16.000 refugiados antes que finalice 2017 y a estas alturas la cifra es de tan solo  586.  En 2015, España denegó siete de cada 10 peticiones de asilo.  

El Centro de Acogida a Refugiados de Sigüenza cuenta con 60 plazas. Los refugiados están seis meses en el centro y otros seis fuera de él con cobertura de la ONG ACCEM. 

Los países que actualmente generan mayor número de refugiados son: Siria (5 millones), Afganistán (2,7 millones) y Somalia (un millón).

La historia de Sigüenza no acabó en el medievo, aunque la ciudad es típicamente medieval, sino que continúa en la edad contemporánea y el ejemplo más claro es el Centro de Acogida a Refugiados. Las historias que “Pueblo de Dios” contará son muy tristes pero son parte de nuestra historia, nos guste o no nos guste. 

Julián del Olmo 

Pueblo de Dios   12.sep.2016 10:59    

Isabel Solà, la esperanza asesinada

    lunes 5.sep.2016    por Pueblo de Dios    1 Comentarios



La foto (2)Isabel Solà, catalana, religiosa de la congregación de Jesús María, misionera en Haití desde 2008, fue asesinada el pasado viernes en Puerto Príncipe donde era conocida como “la monja de las prótesis”.  Isabel fue una superviviente del terremoto que asoló Haití el 12 de enero de 2010 dejando un rastro de más de 300.000 muertos y otros tantos heridos y mutilados. Su casa se hundió con ella dentro y sin  recuperarse del susto fue a rescatar a los niños de una escuela próxima que se derrumbó con un centenar de niños dentro. Como era enfermera se ofreció  voluntaria para curar a los heridos en los hospitales en jornadas de 24 horas al día.  

En 2011, “Pueblo de Dios” la entrevistó, en Puerto Príncipe, cuando todavía estaba traumatizada por lo que había visto y vivido en esos días terribles que le dejaron tocadas el alma y la fe. En la entrevista nos decía: "¿cómo Dios puede haber permitido una  tragedia de tales dimensiones?  Fue muy duro y me costó mucho asimilarlo. Me sentía impotente y prometí que dedicaría toda mi vida a ayudar a este país que ha sufrido tanto y si llegara estaría dispuesta a  morir por esta pobre gente”. Y ha cumplido su promesa. Los tiros que acribillaron su corazón han matado también la esperanza de muchos pobres haitianos que han perdido a su mejor valedora. 

Para paliar los efectos del terremoto, Isabel creó un centro donde, con un equipo de profesionales, implantaba  prótesis de piernas y brazos a niños mutilados por el terremoto. Para que no costara nada a las familias reciclaba prótesis de segunda mano que le enviaban de España. Y por si esto era poco compró, con ayuda  de su congregación, una ambulancia. Los fines de semana, con algunos médicos haitianos voluntarios, se desplazaba a las zonas rurales más desasistidas para atender a los enfermos. Por segunda vez, en 2014, “Pueblo de Dios” viajó a Haití y dedicó un reportaje al centro de prótesis de la hermana Isabel.

Isabel Sola ha sido víctima de la violencia que genera la pobreza extrema y Haití es uno de los países más pobres del mundo. La mataron para robarle el coche o para quitársela de en medio que nunca se sabe, como les ha sucedido a tantos misioneros y misioneras que han entregado su vida al servicio de los más pobres. Son los mártires del siglo XXI.

Los equipos de “Pueblo de Dios” que, en dos ocasiones, estuvimos con  Isabel quedamos impresionados del testimonio de vida  (antes de Haití había estado 18 años de misionera en Guinea Ecuatorial), la  fortaleza de su fe, su generosidad y su compromiso con los pobres. Gracias a Dios, quedan muchas personas (misioneras y misioneros) como Isabel en Haití y en todo el mundo.  

Julián del Olmo 

Pueblo de Dios    5.sep.2016 10:50    

Cervantes y Shakespeare visitan Sigüenza

    domingo 17.jul.2016    por Pueblo de Dios    0 Comentarios

Atempora3Un equipo de Pueblo de Dios ha viajado a Sigüenza, la Ciudad del Doncel, para grabar la exposición “aTempora” montada en la catedral de Santa  María la Mayor.  La exposición cuenta con dos invitados de honor: Cervantes  y Shakespeare y toda ella gira en torno a cómo era el mundo religioso y civil de la época en que vivieron: finales del siglo XVI y principios del siglo XVII. La exposición, con las 325 piezas nuevas que presenta, da pie para conocer más a fondo la gran catedral seguntina y la riqueza artística que atesora: tapices flamencos, altar de Santa Librada, Sacristía de las Cabezas, “el Doncel”….

La muestra, que se inauguró el pasado 8 de junio y permanecerá abierta al público hasta el 16 de octubre, pone a Sigüenza y a su catedral como testigos de la historia del Siglo de Oro.

Más de 30 instituciones, junto con el obispado de Sigüenza-Guadalajara, cabido de la Catedral, Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y el organismo estatal del IV Centenario de Cervantes,  han hecho posible la exposición que este verano hay que visitar.   

Pueblo de Dios   17.jul.2016 19:41    

Zimbabwe: por fin encontré a Lola

    lunes 20.jun.2016    por Ricardo Olmedo    5 Comentarios

P1010517 (1)Pensaba encontrarla en Binga, a orillas del lago Kariba, donde cada tarde es gratis el espectáculo asombroso de la puesta de sol. Gratis y sin público porque apenas cinco chavales estaban por allí, dándose su baño diario con las  aguas termales que brotan en este rincón del noroeste de Zimbabwe. Pensaba encontrarla en Binga porque su última obra, por ahora, ha sido un orfanato donde se acoge a una docena de niños y niñas. Algunos sin madre ni padre,. Otros, mejor que no lo hubiesen tenido nunca y así no habrían abusado de alguna de estas niñas desde la cuna. Maldita sea su estampa. En fin, que llegué a la casa de las misioneras en Binga y allí no estaba Lola.

Nos fuimos a Dete, a una hora y pico de camino, a casa de las misioneras en las afueras del pueblo, en medio de una zona boscosa en la que lo mismo te encuentras cuatro monos colgados de un árbol que las huellas de un elefante que no tiene que andar muy lejos. Y allí tampoco estaba Lola. “No, ahora está viviendo en el noviciado, también en Dete, cerca de aquí”, me dice la sister.

Pues como he venido a conocer a Lola, vuelvo a meterme en el coche hasta que doy con ella. Por fin la encuentro: delgada, alta, con el pelo canoso recogido con soltura…y apoyada en un andador. Por esto no la encontré en su casa de Binga. Allí hace un par de meses se tropezó con un mueble de la cocina y se dio un batacazo de los que hacen temblar el misterio. Resultado: cadera rota. Lola estuvo viendo las estrellas y toda la vía láctea el montón de días previos hasta que la pudieron operar. Y ahora me mira y sonríe: “ha sido una suerte que me haya roto la cadera”….Y yo, aunque acostumbrado a estos titulares que me dan los misioneros cada rato, sostengo su mirada y espero la solución del enigma.  

Resulta que en Bulawayo, la ciudad donde la llevaron, la operó un médico que cuando se enteró de que era misionera le dijo que no le iba a cobrar un dólar, que ya bastante vida ha entregado ella para ayudar a los demás. Y, después, cuando supo que un par de chiquillos del orfanato tienen graves malformaciones en las piernas, le dijo a Lola que él también les operaba gratis. “O sea, que gracias a mi cadera rota podremos solucionar el problema de los niños. ¿No es estupendo?”. Y sonríe. Y sonrío, claro, como para no sonreír, como para no pensar que esto de la cadera es un ejemplo más de la vida de Lola.

P1010524En más de tres décadas de misionera en Zimbabwe ¿cuántos malos ratos, cuántos dolores y cuántas horas amargas no habrá pasado esta mujer en su empeño de traer vida y vida en abundancia a la gente más pobre de entre los pobres de Zimbabwe? Pero eso va en el fondo, muy en el fondo, de la mochila de la misionera que sigue sonriendo mientras cae la noche contándome las mil y una aventuras en las que se ha metido. Y le sale su acento cordobés al tiempo que del alma brotan los recuerdos de ese hospital de Kariyangwe, donde pasó tantos días felices como enfermera que es.

Al día siguiente me está esperando en una residencia donde Lola y sus hermanas recogen a los ancianos que no tienen más hogar que este. Allí, rodeada de más andadores como el suyo, sigue hablando de sus proyectos, varios de ellos apoyados desde España por Manos Unidas. Y me habla de sus temores en un país que se desmorona porque está viendo venir otra crisis monetaria como la de hace 15 años. Pero ella, erre que erre, no para de pensar en sus niños del orfanato, en nuevos planes, en cómo atender a tantas jóvenes africanas que se sienten atraídas por la congregación a la que pertenece Lola. No me extraña ese boom vocacional Y porque es imposible conocer a Lola y no preguntarte qué hay detrás –y dentro- del corazón de esta mujer.

Me voy de Dete. Todavía me queda Zimbabwe por recorrer. Pero encontré a Lola Pérez Carrasquilla. Mereció la pena…y la alegría. 

Ricardo Olmedo   20.jun.2016 11:55    

Manuel, de Cádiz a Zimbabwe

    jueves 16.jun.2016    por Ricardo Olmedo    5 Comentarios

P1010178La madrugada había sido de manta y, al amanecer, todavía quedaba un recuerdo de frío. Aquí, en Gokwe, al noroeste de Zimbabwe, el primer sol en estos días ilumina rabioso pero calienta poco. Hoy tengo que ir hasta la misión de Zhomba. Temiendo lo peor. Porque son 120 kilómetros los que hay que recorrer y llevo las vértebras cantando por martinetes después de tanto traqueteo africano. Será que los años -y los baches- no perdonan.

Pero Dios es grande. Y el que puso asfalto en el camino, también. Lo primero, porque está abierto el telón del gran espectáculo de los paisajes africanos y nada más salir de Gokwe, a la altura de un santuario en una pequeña colina, me abruman estos infinitos verdes y marrones salpicados de algún baobab. Lo segundo, porque solo voy a tardar un par de horas en recorrer los 120 kilómetros.

Por el camino, algún viandante hacia no sé donde, puentes sobre grandes ríos secos en cuyo lecho las mujeres escarban hasta sacar el oro líquido y algún que otro carro tirado por cuatro pequeños burritos. Nunca había visto unos burros más pequeños que estos plateros zimbabwenses. Y yo, empeñado en llegar hasta Zhomba. ¿Obstinación, cabezonería, instinto de este oficio de contar cosas...?

En Madrid, tiempo atrás, me dijeron que allí vivía Manuel Ogalla, un misionero gaditano de 34 años. El personaje lo tenía todo para ser noticia. Cada vez hay menos misioneros, casi ninguno de esa edad y, encima, este es ¡de Cádiz! cuando la mayoría son castellanos, navarros y vascos. Yo, como ya sabéis, colecciono misioneros, más que nada porque llevo 20 años haciendo este programa y dando vueltas por el mundo. Y esta rara avis no la tenía catalogada.

P1010088Cerca de Zhomba, la carretera se anima. Invitamos a una familia a subir al coche para que no lleguen con la lengua fuera a misa de diez. Y allí, a la puerta de la misión me encuentro con Manuel. Grandote, cariñoso, sonriente, en mitad de la movida previa a la fiesta del domingo: las niñas que bailan con los platos de flores de las buganvillas, los monaguillos soplando el carbón del incensario, la gente arremolinada que saluda a este cura que habla shona, la lengua local, como si llevara aquí toda la vida… Y al gaditano le sale una misa de dos horas y puerta grande. Tiene a la gente encandilada, a ratos se ríen, a ratos se quedan pensando, a ratos (muchos) cantan como solo lo hacen los africanos en una iglesia: a compás. Como Manuel, que cuando terminó la celebración dentro la siguió fuera con un grupo de chavales y unos tamtanes que en sus manos suenan a cajón flamenco, a ritmos de Enrique el Mellizo, que traen aires del poniente que se cuela por calle Jabonería abajo… Y todo esto en mitad de Zimbabwe. Vaya tela.

Después del arroz con pollo, Manuel coge la guitarra y se arranca con un himno al padre Claret que él ha compuesto, en shona, claro. Y ya en faena, sigue con un cuplé de la chirigota de su hermano. Rematamos al alimón con dos clásicos: Me han dicho que el amarillo, Iba por Canalejas…En fin. Y la sonrisa que le llega de oreja a oreja.

Pero todo esto que cuento encaja y toma forma cuando le siento delante de la cámara y acerco el micrófono. Entonces todo se entiende. Estoy ante un tipo de una pieza, un hombre apasionado por el Evangelio y por los hombres de su tiempo. Alguien que no entiende la fe sin compromiso. Y viceversa. Y por eso está aquí, en mitad de África, viviendo sin agua y sin luz, entregado a estos pobres entre los pobres. En el diálogo salen Casaldáliga, el ejemplo de sus padres, la crítica a un sistema que fabrica desheredados… Sale Claret, porque Manuel quiere ser un hombre de fuego, de esos que “arden en caridad y abrasan por donde pasan”. Y sale el papa Francisco, ¿por qué será que a estos misioneros se les dibuja una sonrisa en el alma cuando se habla de Francisco?, ¿les suena eso de la Alegría del Evangelio?

P1010165Le acompaño a unos terrenos donde va a levantar una escuela con la ayuda de Manos Unidas y con la alegría de la gente que ve cómo sus hijos tienen que recibir clases debajo de un árbol. Si los de Manos Unidas le siguen apoyando, Manuel es capaz de sembrar de escuelas y hospitales medio Zimbabwe.

Atardece y hay que regresar. Recorrer los caminos africanos de noche no es aconsejable. Pero no tengo ni pizca de ganas de irme. No todos los días conoce uno a un tipo así. Y me quedan muchas cosas que hablar con Manuel, que me tienta a quedarme y contemplar el anochecer en la terraza de la misión. Imagino que a esas horas, cuando descansan los tamtanes y el sosiego se adueña de la noche africana, resuena el oleaje del Campo del Sur y viene un aroma de adobo que solo Manuel es capaz de apreciar.

Lástima.Otra vez será. Tengo que volver.

Ricardo Olmedo   16.jun.2016 15:51    

Gracias a Manos Unidas

    martes 14.jun.2016    por Pueblo de Dios    0 Comentarios


DescargaManos Unidas
, la organización que más ha colaborado con Pueblo de Dios en los últimos 20 años, ha cambiado de presidenta. Soledad Suárez ha sido relevada por Clara Pardo, una mujer de la casa. Pueblo de Dios agradece a Manos Unidas y a sus presidentas la confianza que siempre depositaron en el programa, escaparate del hacer de las organizaciones sociales y misioneras de la Iglesia en todo el mundo. Sin ir más lejos, un equipo de nuestro programa acaba de regresar de Zimbabwe donde ha grabado algunos de los proyectos que Manos Unidas está financiando en ese país africano.

Por la parte que me toca, agradezco a Manos Unidas que me haya otorgado el Premio Especial 2016 en un año particularmente significativo para mí ya que estoy celebrando mis Bodas de Oro Sacerdotales (50 años de sacerdote) y 30 años de mi entrada en TVE donde empecé como colaborador en el El Día del Señor. Después pasé a Últimas preguntas y en 1992 recalé en Pueblo de Dios, programa que me ha permitido vivir experiencias increíbles, en positivo y en negativo, que dejaron profunda huella en mi ser como persona y en mi actuar como periodista y sacerdote.

Julián del Olmo,   Director de Pueblo de Dios

Pueblo de Dios   14.jun.2016 10:13    

En Guadalajara

    lunes 30.may.2016    por Julian del Olmo    1 Comentarios

Infantado Guadalajara

Un equipo de “Pueblo de Dios” ha estado  en Guadalajara grabando un programa sobre Cáritas Diocesana de Sigüenza-Guadalajara. La grabación se ha centrado en los programas de Cáritas que hacen realidad las Obras de Misericordia: dar de comer al hambriento, vestir al desnudo y acoger a los “sin techo”.  La grabación ha tenido su epicentro en “Casa de Nazaret”, en Guadalajara capital, donde tienen su sede los servicios sociales de la diócesis. En “Casa de Nazaret” están las cocinas donde se prepara diariamente comida para más de 300 personas que se distribuye en el “restaurante solidario”  (70 familias recogen la comida a media mañana para tomarla con sus hijos en casa y  otras 40 personas comen en el comedor social) y  “comida sobre ruedas” que consiste en el reparto de comida caliente a personas mayores enfermas o con problemas de movilidad. Dos “furgonetas de la caridad” reparten  200 comidas por las casas.

La cámara de “Pueblo de Dios” ha grabado el “Economato Económico” de Cáritas donde pueden comprar, un 20 por ciento más barato que en el supermercado, las familias cuyos ingresos no les permiten llegar a fin de mes, previo informe de las trabajadoras sociales. Más  500 familias hacen la compra básica en el economato de Cáritas.

“Pueblo de Dios” ha seguido paso a paso el proceso que hace  Cáritas con la ropa de segunda mano: recogida, selección, lavado y planchado para posteriormente  ponerla a la venta en su tienda de “Reciclamoda”  (en el centro comercial “La Llanilla”).  La cámara de “Pueblo de Dios” estuvo en el desfile  organizado por  “Reciclamoda”, en el hotel Try-Meliá de la capital, que resulto tan novedoso como exitoso.  El equipo del programa (Julio Luquero, Fernando de Andrés, Sergio Rodríguez y Julián del Olmo) pasamos una tarde en  “Betania”, el albergue para personas sin hogar que tiene Cáritas en la barriada del Alamín. 

Julian del Olmo   30.may.2016 11:07    

Pueblo de Dios

Bio Pueblo de Dios

Los de PUEBLO DE DIOS no somos los de la misa. El programa es uno de los más veteranos de la casa. Llevamos en la parrilla desde octubre de 1982. Ahora podéis vernos los domingos a las 11:30, justo después de “El día del Señor” (la misa); y desde marzo de 2010 también salimos los miércoles a las 11:00, también en La 2.
Ver perfil »

Síguenos en...

Últimos comentarios