14 posts de febrero 2010

Karamoja: remota, violenta y desconocida Uganda

Existen todavía muchos lugares en África donde se puede palpar la autenticidad de este continente, profundamente desconocido porque de él sólo se saben tópicos y desgracias. Uno de esos sitios es Karamoja (pronunciar "karamoya"), una gran región de casi 30.000 kilómetros cuadrados que ocupa el nordeste de Uganda, en la frontera con Kenia y Sudán.

Karamoya es una zona tradicionalmente marginada y muy poco desarrollada, en comparación con el centro y el sur del país. Alejada de los centros de poder y con un clima muy duro, el pueblo karimojong (pronunciar "karimoyón") habita tradicionalmente esta región norteña.

En estos remotos parajes de Uganda, de difícil acceso, viven y trabajan, entre otros, los misioneros combonianos, que han apostado por permanecer junto al pueblo karimojong. Entre estos misioneros hay varios españoles. Uno de ellos es José Juan Verdejo, que trabaja en la parroquia de Namalu. Ya son casi 30 años los que lleva este extremeño en tierras africanas, casi siempre en esta zona de Uganda.

Vivir entre la violencia
La parroquia de Namalu no es demasiado extensa para lo que son los parámetros africanos, pero las carreteras no se lo ponen fácil a los misioneros, que se pasan gran parte del día sufriendo las pésimas condiciones de los caminos. No hay misionero sin miles de kilómetros a sus espaldas. Las peripecias de José Juan durante sus viajes por la región darían para escribir un libro. Algunas de estas aventuras tienen un tinte dramático, propio de la región de Karamoja, una de las más violentas de Uganda. Las armas y la pobreza forman un cóctel demasiado explosivo. Y varios misioneros combonianos han muerto en este contexto de violencia. José Juan tuvo más suerte: le dispararon, murieron sus acompañantes y él se salvó.

José Juan y sus compañeros también se preocupan de mejorar la calidad de la educación de los niños, la salud maltrecha de los pequeños malnutridos y la situación de muchos enfermos de sida. Antes no había en esta zona de Karamoja, pero la llegada de un destacamento de soldados ha traído un aumento considerable del número de personas infectadas por esta pandemia africana.

Os esperamos el próximo domingo a las 11'30 en La2.

Solidaridad necesaria, justicia imprescindible

Pueblo de Dios ha dado la vuelta al mundo con Manos Unidas para mostrar a la audiencia del programa los proyectos de desarrollo que esta ONG española financia en países empobrecidos de África, Asia y América y que el dinero de la solidaridad llega, verdaderamente, a los pobres. El 95% de la recaudación de Manos Unidas se destina a la financiación de proyectos y tan sólo el 5% a gastos de gestión, porque el 97% del personal es voluntario.
Manos Unidas está celebrando sus 50 años de existencia. Aquí hicimos un reportaje sobre el acontecimiento. En este medio siglo ha financiado más de 28.000 proyectos (8.000 educativos, 4.000 agrícolas, 6.500 sanitarios, 3.000 de promoción de la mujer y 6.000 de obras sociales) de los que se han beneficiado más de 600 millones de personas. Que se dice pronto.

Defender la Tierra contra el hambre
Tradicionalmente, en el mes de febrero, Manos Unidas lanza su campaña anual que este año lleva por lema “Contra el hambre defiende la Tierra. Siembra un clima de Justicia”. El respeto a la Tierra es esencial para que los pueblos en vías de desarrollo salgan de la pobreza porque la mayoría de sus gentes viven en el campo y comen del campo.
En mis años de reportero por esos pueblos de Dios, he comprobado que la solidaridad con los países empobrecidos ha ido en aumento (la reciente tragedia de Haití es un ejemplo) pero al mismo tiempo he visto lo poco que avanza la justicia (si es que no retrocede) y sin Justicia no se arreglará el mundo. La solidaridad es necesaria pero la justicia es imprescindible.
La ONU avisa que los pobres aumentan (de los 800 millones de hace unos años se ha pasado a los más de 1.000) y diariamente mueren cerca de 100.000 personas por causas relacionadas con la pobreza. ¿Cómo no alarmarse ante semejante “genocidio”? ¿Y como no hacer algo para detenerlo?
Pueblo de Dios anuncia (pregona) lo que mucha gente, anónima generalmente, está haciendo, jugándose su vida incluso, para frenar ese “genocidio” y lograr Otro Mundo Posible y lo denuncia, semana tras semana para que, al menos, no caiga en el olvido.
En la foto, Marty, una niña de Madagascar, el último país donde hemos estado. Tenemos cientos de fotos trágicas. Preferimos su sonrisa y sus ojos verdes. Son el símbolo de la esperanza de miles de niños, hombres y mujeres del Tercer Mundo.

Julián del Olmo
Director de Pueblo de Dios

Dios es negra y sin papeles

El título nos lo da Santiago Agrelo, arzobispo de Tánger, que envía este escalofriante texto de Helena Maleno, del colectivo Caminando Fronteras. "Tánger, 16 de febrero de 2010. Imagina que diste a luz el domingo pasado en un hospital público marroquí.Un niño precioso.Imagina que te dieron el alta al día siguiente, lunes. Imagina que volviste a casa, cansada, sangrando del post-parto, con dolores aún en un útero que lucha por volver a su sitio. Imagina que en casa te está esperando tu niña de dos años y dos meses y tu pareja. Imagina que esta mañana mientras bañabas al bebé comenzaste a ver que le costaba respirar.

Imagina que corriste al hospital público marroquí. Imagina que te dijeron que no podían atenderte. Imagina que fuiste dos veces. Imagina que la tercera vez tu bebé dejó de respirar casi en la puerta del hospital.

Imagina que pediste auxilio por tu bebé muerto. Imagina que se lo llevaron a la morgue del hospital.

Imagina que a ti, a tu niña de dos años y dos meses y a tu pareja os llevaron a comisaría. Ahora imagínate retorciéndote de dolor en las entrañas, el dolor agrio de la muerte de tu hijo, el dolor de un útero que te recuerda recién parida, el dolor de una leche que sube a tus senos duros como piedras. Pero imagínate NEGRA, imagínate AFRICANA, imagínate POBRE, imagínate SIN PAPELES.

Estás sentada, doblada sobre tu vientre en aquel sucio despacho de policías que van y vienen y te hablan en una lengua que no entiendes. Allí te miro e intento traducirte las preguntas que me parecen estúpidas, crueles e inhumanas. Quieren saber qué hacéis en su reino, cómo habéis entrado y cuánto tiempo lleváis aquí. Quieren saber cómo os llamáis, cómo se llaman vuestros padres y porqué habéis venido.

Tu pareja grita y pide piedad. Sabe que todas las preguntas van dirigidas a justificar una deportación al desierto. Tu pareja grita y te tranquiliza llamándote "honey". Tu niña sonríe, juega con su gorro y canta.

La policía busca un intérprete de árabe a inglés para hacer el parte y llevaros a Tribunal. Me dices que si te deportan al desierto y allí te violan no crees que aguantarás el dolor, que aún estás recién parida.

Un policía se me acerca y me pregunta: ¿Por qué hacéis esto? ¿Por placer? Este amable policía llama "esto" a acompañar a unos padres sumidos en el dolor, a comprar algo de comida para una niña que lleva todo el día sin probar bocado y a intentar traer un poco de humanidad o al menos de buen trato a esa puñetera comisaría.

Entonces le miro, me horroriza su frialdad, y le contesto: lo hacemos por amor. Veo en él a esos seres que comen, cagan y hacen de policía para poder seguir comiendo y cagando. Siento lástima.

Detienen a tu pareja en comisaría y me dicen que como caso humanitario te dejan dormir en casa. Mañana tienes que pasar el Tribunal junto a tu marido. Te hundes. Es la primera vez que te veo enderezar ese vientre que te duele. Gritas y lloras hasta que un policía te manda callar.

No lo soporto, me puede la escena y le pido por favor que entienda que tu hijo ha muerto hoy, que estás recién parida, que te duelen las entrañas.

Me responde con desprecio que en este reino hay unas leyes, que aquí se hace lo que dice el procurador del rey y que tú eres una "negra clandestina".

Mañana iremos al Tribunal, mañana un hombre de este reino decidirá si te tiran a ti y a tu niña al desierto de madrugada. A partir de ahí la suerte decidirá si serás violada, si tu hija será raptada o por qué no violada también.

Imagínate que todo eso te ha pasado hoy. Imagínate que a todas nos duelen sus entrañas. Imagínate que a todas nos duelen nuestras entrañas».

Y termina el arzobispo diciéndonos: "así lo he recibido. Así lo reenvío. Y seguiré arrodillándome, porque hoy he visto a Dios en negro y sin papeles".

Turquía, un país laico sin libertad religiosa


El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, ha venido a España para impulsar la entrada de su país en la Unión Europea. En Sevilla, además de esquivar un zapato, ha recibido el premio NODO Entre Culturas 2009 concedido por el ayuntamiento de la capital hispalense.
Los de PUEBLO DE DIOS estuvimos el año pasado recorriendo el país turco. Íbamos siguiendo las huellas de San Pablo cuando se cumplían los dosmil años de su nacimiento. Turquía es la cuna de la Iglesia, la segunda Tierra Santa, el primer lugar donde se dio el nombre de "cristianos" a los seguidores de Jesús, el espacio en el que el mensaje de Cristo se abrió al resto de la humanidad saliendo del círculo judío. En la Capadocia turca nació el monacato con San Basilio y también en estas tierras nacieron santos ilustres como San Jorge.
El talante de Erdogan y la política turca nada tiene que ver con la Alianza de Civilizaciones. Es cierto que en su ciudad más cosmopolita, Estambul, la convivencia entre judíos, cristianos y musulmanes parece normalizada (ver nuestro reportaje "Estambul, puente de las religiones"). También es cierto que la gran cantidad de turistas que llegan hasta la antigua capital del Imperio Bizantino obliga a una relajación de las costumbres islámicas. Nadie niega que en la Constitución del país otomano se dice que Turquía es una República laica, aunque, claro, el papel lo aguanta todo. En realidad se trata de un país laico en el que no hay libertad religiosa.
En nuestro recorrido por el país tuvimos la suerte de visitar varias comunidades de católicos que sobreviven a duras penas ante las presiones que, de una u otra manera, el Gobierno y la sociedad musulmana les imponen. Os invitamos a ver de nuevo el reportaje que titulamos "Semillas cristianas" en el que tratamos de reflejar las dificultades de los cristianos que viven en el país gobernado por el último premio NODO Entre Culturas 2009, el socio principal de nuestro presidente en la llamada Alianza de las Civilizaciones. Un curioso talante el de Erdogan.

Los inmigrantes se llevan la peor parte de la crisis

En la reciente historia europea, ningún país como España ha recibido y acogido a tantos inmigrantes en tan poco tiempo. Actualmente, un 12% de las personas que viven en nuestro país son extranjeras. La crisis galopante ha borrado del mapa 300.000 empleos entre las personas extranjeras, cuya tasa de paro es diez puntos mayor que la de los españoles. Y un último dato: como consecuencia de lo anterior y de la falta de redes sociales y familiares la mitad de las personas sin hogar que viven en la calle son inmigrantes... que son también los que llenan los comedores y los servicios de atención social.

Llevamos años recorriendo España y las organizaciones eclesiales que trabajan a pie de calle con los más pobres se han ocupado en los últimos tiempos muy especialmente de los inmigrantes. Ahora, más todavía.

Hemos estado en Valladolid grabando un proyecto muy original: Red Íncola. Una decena de congregaciones se han unido para atender de forma integral al colectivo inimigrante: comedor, ropa, vivienda, servicio de empleo, papeleos, educación de los niños, clases de español....todo con un sueño de fondo: construir un mundo sobre los valores de la tolerancia y el diálogo, el libre tránsito de las personas y la colaboración entre los pueblos.

Por cierto, Íncola es una palabra que está en el diccionario, que viene del latín y que significa habitante, ciudadano o vecino de un lugar. Esta palabra, dicen en Red Íncola cobra un sentido especial hoy en día: habitantes que se sienten con derechos y deberes. Emigrantes que se sienten acogidos y que gozan de derechos y deberes.

Ya sabéis: el próximo domingo, a las 11'30 en La2.

Hasta pronto.

Granada hace frente a la crisis

Acaba de regresar Granada un equipo de Pueblo de Dios que fue a grabar algunas de las obras sociales que los Hermanos de San Juan de Dios y las Hijas de la Caridad de San Vicente (que este año cumplen 350 años de su fundación) tienen para los más pobres y necesitados de la ciudad.

Con los Hermanos de San Juan de Dios, que llevan más de 600 años atendiendo a los pobres de Granada, grabamos el Comedor Social donde comen diariamente cerca de 200 personas (sin techo, sin trabajo e inmigrantes), la Residencia San Juan de Dios (donde tiene acogidos a 80 ancianos), el Centro de Educación Especial (que atiende a 70 niños y niñas con discapacidad severa), y el Hospital San Rafael (hospital de día y unidad de ventilación mecánica) donde se han recogido testimonios increíbles de pacientes y familiares.

Con las Hijas de la Caridad estuvimos en el Comedor Social donde dan de comer diariamente a más de 120 personas y en la popular barriada de Almanjáyar grabamos con ellas los proyectos: “Granada abierta” para inmigrantes, “Inserjoven” para adolescentes y jóvenes con fracaso escolar y los pisos tutelados para mayores sin recursos. Las cámaras de Pueblo de Dios entraron también en la Casa de Acogida de Cáritas para personas con problemas de alcohol y drogas atendida por una comunidad de Hijas de la Caridad.

Recreamos, con imágenes de hoy, la llegada de San Juan de Dios a Granada (1538), a los pocos años de la reconquista de la ciudad por los Reyes Católicos, sus avatares (ingreso en el psiquiátrico por creer que estaba loco), conversión, dedicación a los pobres, muerte y glorificación.

Os contaremos cuándo se emiten.

Hasta pronto

Posiblemente, el basurero más grande del mundo

Guatemala, Lima, Caracas o Bombay son tristemente famosas por sus estercoleros públicos. Lo más increíble es que muchas familias sobreviven de lo que encuentran en ellos.
Quizá el basurero más grande del mundo sea este de Madagascar. Ubicado en los alrededores de la capital, Antananarivo, cuenta con una extensión superior a las 20 hectáreas.
Montañas de basura que siguen creciendo con la llegada diaria de cientos de camiones. Se calcula que este basurero recibe cada día más de 700 toneladas de desechos que son incineradas a cielo abierto.
Los restos que llegan al macro vertedero de Antananarivo ya han sido rebuscados tres o cuatro veces en los cubos de basura de la capital. Sin embargo, son 800 familias las que cada día se pelean en este lugar por encontrar algún resto que les ayude a sobrevivir una jornada más.

El 13 de enero de 1990, hace 20 años, el padre Opeka creaba formalmente la Asociación Humanitaria "Akamasoa", un término malgache que significa "buenos amigos".
Las tres condiciones básicas para formar parte de la Asociación y vivir en alguno de sus pueblos son: en primer lugar trabajar; después, enviar los hijos a la escuela y, por último, respetar unas reglas mínimas de convivencia.
Akamasoa ha creado en estas dos décadas cinco núcleos urbanos compuestos por 18 barrios. En ellos viven cerca de 3.000 familias que representan una población estable de más de 17.000 personas. El 60% son niños menores a 15 años.
En la actualidad casi 10.000 menores reciben educación en las cuatro escuelas primarias y en el Liceo, así como en las cinco guarderías infantiles.
También cuentan con cuatro dispensarios, seis farmacias y un hospital que cubre las necesidades sanitarias de los habitantes de Akamasoa y de las zonas vecinas.

Cerca de 3.500 personas trabajan como "buenos amigos" en los distintos proyectos de esta Asociación Humanitaria.

El reportaje "Akamasoa, fiesta en el basurero" se emitió ayer, domingo, y tuvo una audiencia de 384.000 espectadores con un share del 6,5%.

Carta desde Haití un mes después

Se cumple hoy un mes de la tragedia. ¿Quienes están allí haciendo algo por los más pobres? Respuesta: los que ya estaban allí haciendo algo por lo más pobres. Entre otros, los misioneros. Algunos de ellos, españoles.

Julián Ángel Sainz de la Cruz, misionero palentino, cuenta en su última carta:

"Hemos visto a las Hijas de la Caridad, que no tienen casa y viven en tienda de campaña.Todavía hemos podido comprobar cómo un centro comercial de siete plantas estaba desplomado y con multitud de gente muerta, pues el olor era insoportable y estaba lleno de moscas. Sentimiento de dolor e impotencia. Las calles pretenden ponerse en marcha; es un pueblo que vive del comercio y todo el mundo vende algo para poder subsistir ocupando aceras y descampados.

La ONU lo que hace es patrullar por toda la ciudad con vehículos y tanquetas y no se mete en más. Pedimos a Dios que no aparezcan las epidemias por la situación en la que se encuentra tanta gente, sin ninguna medida de higiene. En República Dominicana ya se ha comprobado la muerte de alguno, contagiado de Haití.

Es hora de compartir, de solidaridad y de poner soluciones a niveles internacionales para un pueblo pobre y golpeado que tiene que seguir adelante. Se veía la tristeza de la gente, el silencio, ni una sola música, la muchísima contaminación y los pocos medios con que cuentan para levantar esta ciudad, pues sólo vimos tres máquinas pesadas que estaban trabajando; así pasarán unos años, y los edificios seguirán igual, con gente todavía dentro.

Aquí no hay control. En el centro de la ciudad, en una calle llena de mercado y de gente, había una persona muerta de varios días y llena de moscas, y nadie hacía caso. ¿Qué hace tanto ejército que patrulla las calles, que no responden a lo que ven?

Pedimos a Dios por este pueblo para que se pueda levantar y que nosotros demos respuesta de solidaridad, teniendo en cuenta que somos privilegiados si nos comparamos con tanta gente que no tiene ni lo necesario. Con esta desgracia se ha puesto a la vista de todos la situación de este pueblo olvidado, que no tiene nada y vive como puede.

Haití reza por los muertos y por los vivos

La muerte en Haití no ha hecho distinción de personas. Entre los 200.000 muertos, según los últimos datos aunque ¿quién sabe verdaderamente cuantos han sido?, hay personas de toda clase y condición. Han muerto los que eran de allí y los que no eran de allí (misioneros y cooperantes) pero estaba allí en acto de servicio al pueblo haitiano.
Nos informan que el funeral del arzobispo de Puerto Príncipe, Joseph Serge Miot, entre las ruinas de la catedral donde encontró la muerte, se convirtió en un funeral por “todas” las víctimas del terremoto. Hubo dolor y oración por los muertos y por los vivos y se apostó por la esperanza de que Haití resurja de entre los escombros.
También fue víctima del terremoto la doctora brasileña Zilda Arns, fundadora y coordinadora internacional de la Pastoral de la Infancia que cuenta con más de 260.000 voluntarios, la mayoría mujeres, en una veintena de países de todo el mundo. La doctora Zilda, incansable luchadora contra la mortalidad infantil, estaba en Haití participando en un Conferencia sobre la Infancia y con ella murieron 16 sacerdotes. La Pastoral de la Infancia está salvando la vida a miles de niños desnutridos con un coste de un dólar por mes y niño. El presidente brasileño, Lula da Silva, ha anunciado que propondrá a la doctora Zilda para Premio Nóbel de la Paz “post mortem”.
Nos llegan noticias de que los sacerdotes, religiosos y misioneros supervivientes de la catástrofe, sacando fuerzas de flaqueza y con ayuda de la solidaridad, están reorganizando sus obras sociales (comedores, hogares de acogida para huérfanos, escuelas, dispensarios médicos…) para acoger, acompañar y atender a las personas que acuden a ellos demandando toda clase de ayuda porque perdieron todo. Es lo que hacían antes del terremoto y lo que seguirán haciendo, ahora con mayor intensidad porque ahora las necesidades son mucho mayores.

Julián del Olmo
Director de “Pueblo de Dios”

Nos vamos a Granada

Un equipo de Pueblo de Dios viaja a Granada esta semana para grabar algunas de las obras sociales que los Hermanos de San Juan de Dios y las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl están realizando en la ciudad y en los barrios periféricos. San Juan de Dios, “loco por los pobres” de mediados del siglo XVI, es uno de los personajes más queridos de Granada hasta el punto de ser co-patrono de la ciudad. La Iglesia lo ha proclamado y patrono de los hospitales, enfermeros y bomberos.

Queremos rememorar la vida y milagros de San Juan de Dios en Granada y dar a conocer lo que la Orden Hospitalaria, fundada por él, lleva acabo, actualmente, en la ciudad: comedor social, colegio de educación especial, hospitales de San Juan de Dios y San Rafael,etc.

Las Hijas de la Caridad, en colaboración con Cáritas, tienen varios programas de intervención y ayuda a las personas más necesitadas y vulnerables. comedor para personas “sin techo” y sin comida, con servicios de ducha y ropa limpia; “Granada abierta” (entrega de ropa y alimentos, formación para el empleo…), “Inserjoven” para jóvenes en desventaja de distintas nacionalidades, etnias y religiones; viviendas tuteladas para personas mayores sin recursos.

Pueblo de Dios


Los de PUEBLO DE DIOS no somos los de la misa. El programa es uno de los más veteranos de la casa. Llevamos en la parrilla desde octubre de 1982. Ahora podéis vernos los domingos a las 11:30, justo después de “El día del Señor” (la misa); y desde marzo de 2010 también salimos los miércoles a las 11:00, también en La 2.
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