14 posts de febrero 2010

Madagascar, otro Haití sin terromoto

Este domingo, a las 11:30 y en La 2, como siempre, emitiremos el reportaje:"Al sur de Madagascar".

La situación del país es tan miserable y trágica como la de Haití, aunque sin terremoto. Madagascar sufre una crisis política de la que nadie habla, con un golpe de Estado africano que ha sumido el país en el más absoluto de los abandonos internacionales. Los 400 millones de euros que la Unión Europea aportaba al Presupuesto General de este país (y que suponían más del 50% de su presupuesto total) están congelados hasta que se solucione el asunto. Bien con unas elecciones democráticas, bien con un gobierno de transición. Mientras tanto el pueblo malgache sigue pagando las consecuencias -especialmente los pobres, que son ahora mucho más pobres-.

Pues bien, nosotros estuvimos allí en octubre de 2009 grabando varios reportajes. En el de este domingo mostramos la región más devastada y miserable de la gran isla roja, el desierto de L'Androy, la tierra de las espinas.
Desde hace varias décadas un grupo de misioneros paúles y de misioneras Hijas de la Caridad (con varios españoles entre ellos dejándose la vida por los que menos tienen) están trabajando de sol a sol en mejorar las condiciones de vida de la etnia antandroy.

Agua

Maroaiky es uno de los pueblos más pobres de la región. En 1991 sufrió una fuerte hambruna que diezmó su población. Diez años después, en 2001, una epidemia de cólera volvió a azotar a sus habitantes dejando tras de sí centenares de muertos. En 2009 tampoco ha podido escapar a la fuerte sequía que afectaba a toda la comarca. Los misioneros están construyendo pozos y depóitos de agua para recoger las lluvias con la ayuda de Manos Unidas.

Educación

El acceso a la educación ha sido un reto del gobierno malgache. Con la crisis corren peligro los salarios de los profesores. Los jóvenes de las zonas rurales tienen que desplazarse casi 50 kilómetros para seguir sus estudios. Los religiosos están luchando contra esta discriminación creando internados para los chicos y chicas del campo. La ayuda de la solidaridad española se está invirtiendo en la construcción de centros de secundaria y en la distribución de alimentos en la escuela para que los niños mejoren su rendimiento. Contamos la historia de Jean Krist y de Agnes. Quieren ser médico y enfermera respectivamente. Ojalá lo consigan.

Salud

La tuberculosis y la lepra siguen estando presentes en la isla de los lemures y la biodiversidad. Las religiosas han puesto en funcionamiento varias leproserías y hospitales especializados en el cuidado de los tuberculosos. Contamos la historia de la pequeña Rasúa, tuberculosa a los seis años; y de Massimsúa, un joven al que su esposa dejó abandonado cuando se enteró de que tenía la tuberculosis. Nos encontramos con una pequeña que ha perdido un ojo por culpa de la mala práctica de los hechiceros... y con la misionera española Inmaculada Fernández: maestra, enfermera, con conocimientos de medicina tropical y farmacia, con casi 40 años de entrega a los pobres de Madagascar y una energía que sólo se encuentra en las personas llenas de Dios.

Las congregaciones religiosas continúan volcadas con Haití

La agencia de noticias de los religiosos y religiosas de España, IVICON, nos hace llegar la siguiente información en la que detallan el trabajo de las distintas órdenes, institutos y congregaciones con el pueblo haitiano.

"Nos siguen llegando informaciones sobre la situación, sobre todo de atención tras la emergencia y las actuaciones de cara a levantar el país. Las congregaciones religiosas, coordinadas por la Conferencia Dominicana de Religiosos, prosiguen con su labor de servicio a los más necesitados. Las Hermanas de San José de Cluny nos hacen llegar una comunicación sobre las pérdidas que han sufrido.

Además, muchas ONGD de congregaciones religiosas pertenecientes a REDES siguen presentes en Haití. Es el caso de Cooperación Vicenciana para el Desarrollo - Acción Misionera Vicenciana de España, que se encuentra atendiendo a las familias vecinas en sus necesidades: entierros, duelos, heridos, trabajo en hospitales, higiene, hidratación, compañía...

Igualmente sucede con Fraternidad Misionera, en contacto con los Misioneros del Sagrado Corazón dominicanos, que han solicitado ayuda económica. En primer lugar, para ayudar a los damnificados, y posteriormente, para cooperar en la tarea de reconstrucción de su misión en Haití.

La Fundación PROCLADE apoya a la contraparte local, los Misioneros Claretianos de Antillas, enviando ayuda humanitaria, en la atención a los damnificados y la búsqueda de personas desaparecidas.

PROYDE está llevando a cabo proyectos relacionados con la educación y la escuela: ampliación, reconstrucción, colaboración en los dispensarios... La Fundación MADRESELVA se encontraba en Haití antes del terremoto desarrollando acciones vinculadas a proyectos de formación profesional y programas de apoyo a la infancia. Su contraparte local, las Hermanas Salesianas, están acogiendo a familias y niñas/os en los patios de sus destruidas casas. Las actividades se centran en cubrir las necesidades básicas de la población.

Desde España surgen diferentes iniciativas y llamamientos a la solidaridad. Una de ellas es de la Fundación Spínola Solidaria, de las Esclavas del Divino Corazón, que celebrará el próximo domingo un certamen de danza solidario en beneficio de Haití en el teatro del Colegio Cardenal Spínola de Madrid".

Haití: 300 religiosos bajo los escombros

Desde que el pasado 12 de enero Haití sufriera un terrible terremoto que ha provocado un desastre humanitario de gran escala, son muchas las informaciones sobre el trabajo de los voluntarios, los soldados y los cooperantes de diferentes lugares. Más silenciosa hasta ahora ha sido la labor de los religiosos y religiosas en el país. Son muchas las congregaciones que llevan muchos años trabajando en la isla caribeña, y que permanecerán allí cuando los voluntarios y los periodistas se vayan de nuevo.

La Confederación Española de Religiosos y Religiosas (CONFER) calcula que son alrededor de 300 los misioneros sepultados bajo los escombros del terremoto. La primera estimación publicada por Europa Press hablababa de 40 misioneros fallecidos. Poco después la cifra que comunicaba la Agencia Fides se elevaba a 100. En estos momentos se calcula que son alrededor de 300 los hombres y mujeres consagrados a Dios y entregados a los más pobres los que han dejado su vida con ellos en la catástrofe.


Iglesia haitiana

La catedral, ochenta parroquias, todas las de Puerto Príncipe, y 320 capillas de la capital han quedado destruidas por el terremoto. La archidiócesis de la capital haitiana se ha quedado sin templos mientras la gente sigue rezando por las calles.

Ayuda a la Iglesia Necesitada ha enviado ya 170 mil dólares a Haití para ayudar a los más de 200 seminaristas que se han quedado sin seminario, destruido por el seísmo.

El Nuncio Apostólico, Monseñor Bernardito Auza, duerme en una carpa en las inmediaciones de la Nunciatura.
Desde la diócesis de Fort Liberté, Monseñor Chibly Langlois socorrió a los 16 seminaristas que sobrevivieron:

"Uno de ellos pasó dos días y medio bajo los escombros. Otro estaba herido. Tres más recibieron atención especial. He enviado dos a República Dominicana, el país vecino para chequeos y para tratamientos imposibles de realizarse aquí. Vivimos en la catástrofe entre la fe y la esperanza. Nuestras oraciones no cesan para que Dios nos ayude a superar todo esto con la solidaridad y la comunión de otros."

Bajo los escombros de la catedral se ha hallado con vida a una anciana. No fue posible lograrlo con el vicario de la diócesis de Puerto Príncipe, Monseñor Charles Benoit, que apareció con las manos alrededor de un relicario que contenía una hostia.

Sepultados entre las ruinas del que fue Centro Don Bosco de Puerto Príncipe se calcula que hay 500 niños y también religiosos y profesores. Ya se ha confirmado la muerte de los salesianos Hubert Sanon, de 85 años, Atsime Wilfrid, de 28 años, y Vibrun Valsaint, de 26 años.

Noticias de Haití para PUEBLO DE DIOS

Siguen llegando a PdD noticias de los daños causados por el terremoto a personas y obras de la Iglesia y de la llegada de misioneros y misioneras para cubrir las bajas y reforzar las comunidades de cara a la reconstrucción de escuelas, dispensarios médicos, orfanatos… y al acompañamiento de las víctimas de la tragedia.

Los sacerdotes y los misioneros que vivían con el pueblo y han sufrido el zarpazo del terremoto como el pueblo apenas han podido enterrar a sus muertos y rezar por ellos porque había que atender urgentemente a los supervivientes de la catástrofe: heridos, hambrientos y desolados. No hay que olvidar la importancia de la “consolación” en casos de pérdida traumática de los seres queridos, sufrimiento de los heridos y desamparo de la gente al haber perdido todo lo que tenían. Los sacerdotes, misioneros y misioneras hacen este servicio que por otro lado nadie está atendiendo.

Las casas y centros de la Iglesia que han quedado en pie se han convertido en improvisados campamentos para refugiados. Los Hermanos de la Instrucción Cristiana atienden a más de 5.000 refugiados en el patio del colegio. El hospital de los religiosos Camilos no ha cerrado sus puertas a pesar de estar medio en ruinas. Los enfermos ocupan los pórticos y patios del hospital. Tres médicos, cinco enfermeros y varios misioneros atienden, día y noche, a los enfermos.

La Congregación de las Hijas de la Sabiduría han perdido a seis hermanas, algunas con más de 40 años de estancia en Haití. Entres los escombros de su casa atienden, como buenamente pueden, a cientos de personas que se han quedado en la calle como ellas.

Antes del terremoto la Iglesia hacía “ayuda humanitaria” de amplio espectro al empobrecido pueblo haitiano, como también hace ahora y seguirá haciendo después cuando dentro de poco nadie hable de Haití. “Pueblo de Dios” ha sido testigo, en muchas partes del mundo, de la desbordante generosidad en un primer momento de la catástrofe y del olvido al poco tiempo. Ojalá que esta vez la historia no se repita.

Julián del Olmo
Director de “Pueblo de Dios”

Pueblo de Dios


Los de PUEBLO DE DIOS no somos los de la misa. El programa es uno de los más veteranos de la casa. Llevamos en la parrilla desde octubre de 1982. Ahora podéis vernos los domingos a las 11:30, justo después de “El día del Señor” (la misa); y desde marzo de 2010 también salimos los miércoles a las 11:00, también en La 2.
Ver perfil »

Síguenos en...

Últimos comentarios