Facebook marca el camino (Y no me gusta adónde va)

Los que seguís este blog sabéis que para mí Facebook es la gran red social, el modelo, la que mejores y más transformadoras propuestas ha presentado en la última década. Sin embargo, no me gusta nada lo que ha anunciado recientemente, la remodelación de su 'feed' de noticias.

Bueno, tampoco es que no me guste: como usuario me encanta. Proponen una experiencia mucho más sencilla, una navegación más clara, menos presencia de la publicidad, más impacto del material audiovisual, más control por parte del usuario... ¡Vaya! parece que escuchan las quejas de los miembros de la red y corrigen para bien.

En cambio, como profesional que tiene que trabajar con Facebook para crear comunidades en torno a productos... ¡Ay! Cada día nos lo ponen más difícil...

El otro día os hablaba de los cambios de Tuenti, que para las empresas van a ser un dolor de muelas. Y ahora me parece que Facebook señala el mismo camino. Lo que pasa es que Facebook es mucho más grande que Tuenti y sus propuestas se convierten rápidamente en una especie de hoja de ruta para toda la industria.

¿Y qué dice esa hoja de ruta? En mi opinión, dice esto:

1 - Empresas, ¿queréis que se os vea? Pues pasad por caja. Ya con el actual algoritmo de Facebook, las empresas (medios, marcas...) estamos muy ocultos en la red. Ellos garantizan un cierto impacto en la comunidad (en torno al 16%), pero llegar al 100% de tus seguidores de una forma rápida y eficaz es casi imposible. Para allanar ese camino hay unas cómodas tarifas...

Con el cambio que propone Facebook, el usuario podrá decidir qué ve en su muro: tendrá diversos 'feeds' y podrá cargarlos a voluntad. Se me hace muy cuesta arriba pensar en los usuarios seleccionando un muro en el que se vea lo que dicen las marcas, empresas y medios a los que sigue. Es mucho más divertido ver lo que dicen los amigos... Así que me parece que habrá que pagar para mejorar esa visibilidad.

2 - El móvil manda. El diseño que plantea Facebook, líquido, 'responsive', adaptativo, es puro futuro. Nos están diciendo que van a pensarlo todo primero para los móviles y las tabletas, que es donde crece el uso de la plataforma. Y, después, trasladarán esa experiencia a otras pantallas. O dejarán que se adapte como pueda. Toda la industria sabe que por ahí van los tiros, pero ellos tienen los datos de consumo de mil millones de personas. Tienen que estar muy seguros para hacer un cambio tan grande en su estrategia de producción a largo plazo.

3 - Fotos, fotos... Facebook compró Instagram hace unos meses y pagó un 'Congo' por esa red. Ahora vemos por qué. Necesitaban el 'know how' de especialistas en fotos para darle una vuelta completa a su forma de mostrar las imágenes. En los últimoes tiempos, las fotos habían ganado mucho peso en el algoritmo, pero ahora van a ser el eje de la conversación. Entiendo que también el vídeo, pero sobre todo las fotos. A la gente le encanta compartir buenas fotos, porque 'visten' mucho el TimeLine personal y porque dan sentido a los 'smartphones', esos infrautilizados chismes que todos llevamos en el bolsillo.

4 - Redes cada vez más envolventes.Y, sobre todo, Facebook está diciéndonos, o más bien recordándonos, que su intención es comerse Internet. Su tela de araña es ya tan grande, profunda y tupida que cuesta mucho encontrar contenidos on line al margen de Facebook. Todo está ya conectado con esta red.

Pero, más allá, lo que nos dice es que no quiere que salgamos para nada de su plataforma. Que va a limpiarla y hacerla más cómoda para que  toda nuestra experiencia digital se quede en ella. Nos dice que tendremos un contacto más sencillo y rico con nuestros amigos, y también con las marcas, los medios, las personalidades... Nos dicen que será la red la que nos informará, y que no tendremos que salir de ella para saber qué pasa, ni tampoco para estudiar, ni para jugar...

¿Lo conseguirán? Mi apuesta es que sí, que el usuario de a pie, el común, la inmensa mayoría, encontrará en Facebook estímulos de sobra para no necesitar apenas abandonar la red.

Mientras, menudean los artículos, estudios y post que dicen que Facebook pierde terreno, que está siendo abandonada por los usuarios, que ya no es 'cool'... Veo los números de Facebook, los propios y los que genera a terceros, y me parto de risa con estos vaticinios. Dentro de nada, Zuckerberg y compañía comunicarán nuevos datos y volverán a dejarnos con la boca abierta...

El camino está trazado para los próximos dos o tres años. Salirse de la rodada es arriesgadísimo. Seguir esa huella sin dudar también empieza a ser una opción complicada. Tendremos que capear lo que venga, y a ver cómo nos sale. Yo, por si acaso, estoy apuntado para tener cuanto antes el nuevo 'feed'. A ver si me lo ponen y confirmo o desmiento lo dicho arriba.

 

En este vídeo, la gente de Facebook explica sus cambios.

 

 

El SXSW Interactive empieza fuerte: narrativa 4D, impresión 3D...

Bre_pettis_sxsw_2013
Misha Leybovich quería ser astronauta, y con esa idea estudió ingeniería aeronáutica en el M.I.T., su posgrado y su doctorado incluidos. Chico listo. Pero con 25 años descubrió que ya no quería ir al espacio, que lo que le rondaba era montar algún tinglado empresarial. 
Startupear. (Hay que inventar ese verbo en español, aunque solo sea para que se convierta en algo más habitual en España.) Se dedicó a viajar y fue contratado como consultor en McKinsey.

Todo esto me lo cuenta en el autobús que nos lleva al Downtown de Austin. Acabo de llegar a la ciudad para asistir al SXSW y el primer impacto para ambos es mágico. Coincidimos en una perdida parada de autobús en la templada tarde tejana. Nos ponemos a hablar. Ambos estamos en la ciudad por el festival y me dice que trabaja en una start-up. ¿Cómo se llama? Meograph, responde señalando su camiseta. ¿En serio? La conozco. Y ya no se sabe quién está más sorprendido. Si yo por toparme así con el fundador y consejero delegado de una nueva herramienta multimedia en la que hace unas semanas he empezado a trastear o él por encontrarse con un periodista español que conoce su criatura, que tiene tan solo 7 meses de vida.

Me cuenta que con 28 años, y después de haber viajado por 70 países (me aseguré de confirmar que no eran seventín sino seventi), se dijo que "ahora o nunca". Se moría por contar todo lo que había vivido en todos esos viajes, claro. Narrar historias, eso es lo que quería. Pero no sabía manejar todas esas herramientas de Adobe que te permiten hacer vídeos, posproducción, hacer montajes con fotografías... así que se planteó construir esta herramienta que ahuyentase los miedos de la gente a contar sus historias sin necesidad de ser profesionales. Su experiencia iba asociada al tiempo y al espacio, de modo que lo que surgiese de su creatividad no podía ser otra cosa que algo que asocie líneas de tiempo y puntos geográficos.

Meograph es básicamente una herramienta que permite al usuario crear líneas de tiempo asociadas a un mapa. En esas líneas de tiempo puedes añadir momentos que suceden en un punto geográfico marcado en el mapa. Esos momentos pueden ser fotos, textos, vídeos, enlaces... Además, puedes añadir una voz en off que vaya relatando la historia. Muy útil para periodistas y narradores multimedia. El resultado es embebible, compartible, etc. 4D Storytelling, se autoproclama.

Le explico mi problema. Hace unas semanas pensaba hacer un mapa de Brooklyn con su herramienta, pero no la quería hacer en una linea de tiempo. Me dice que precisamente ahora están trabajando en dar mayor libertad al usuario para liberarse de esa linealidad temporal.

Creo que es muy interesante el concepto de fondo que, según él, sostiene Meograph y que es trocear lo que se quiere contar para que el usuario pierda el miedo a la envergadura de lo que quiere contar. En pequeñas piezas, y esas a su vez en otras pequeñas piezas...

Me quedo a cuadros cuando afirma que trabaja en desarrollar una "familia de herramientas" al modo de Adobe, pero que sean manejables y accesibles para el usuario medio, no dirigidas al profesional, y que de hecho aspira a crear "el nuevo Adobe". Con gente como esta uno ya no sabe a que atenerse. Todo es posible en este mundo de Zuckerbergs y veinteañeros con una tarjeta en la que se lee "Founder and CEO".

Darle todo el poder a la gente

Cofounder and CEO de su compañía es también Bre Pettis, que este viernes ha sido el encargado de ofrecer el discurso de apertura de la 20ª edición del SXSW Interactive Festival (hay un SXSW Film y el más importante, el de SXSW Music). Otro visionario.

Ya he escuchado o leído un par de veces -creo que al mismo gurú Varona- que en 2013 se va a hablar de impresión 3D. Y llega este tipo afincado en Brooklyn, creative-type, gafas de pasta, discursos idealistas, y habla de su maquinita, el MakerBot, una impresora 3D que presentó en 2009 en el SXSW, llevando su prototipo de bar en bar y haciendo que la gente crease sus propios diseños. Hoy está abriendo el festival y presentando el prototipo del Digitizer, que es un scan 3D, que conjugado con el MakerBot permite hacer réplicas de objetos tridimensionales. Mi mandíbula mental cae unos centímetros.

Habla de la nueva revolución industrial, la que nos lleva de la producción en cadena y masiva a un enfoque personalizado a la hora de hacer las cosas. Y nos enseña ejemplos de productos creados con esa impresora por los usuarios de Thingiverse. Desde dedos biónicos hasta juguetes para los niños, pasando por herramientas para los colegios o aparatitos para el iphone... Sí, esto huele a futuro. Pettis no parece vender humo.

Y hace lo mismo que Meograph, y que las redes sociales: "empowering people", dar el poder al usuario para que se conviertan en "exploradores creativos". "El usuario inspira a nuestra empresa", señala. Y me recuerda a lo que escuché a Carol McCarthy, de Google+: "Las redes sociales funcionan cuando la gente que participa en ellas da forma al futuro con sus ideas". Algo que el viejo establishment no entiende de ningún modo, asustado todavía por debilitar las jerarquías.

Me sorprende que, al presentar el prototipo de Digitizer (ese escaner 3D) Pettis habla de que quieren "pasar de ser una compañía de impresión 3D a una de ecosistemas 3D" y me recuerda a Leybovich y su familia de herramientas de la que Meograph sería solo el primer hijo.

"Be empowered! Join us!", dice al término de su presentación, entre mesiánico y empresarial, animando a la gente a comprar un MakerBot y a unirse a esa nueva revolución industrial, también con sus inciativas empresariales: "Inténtalo, fracasa, inténtalo, fracasa... Incluso los fracasos construyen momentos intensos que puedes aprovechar luego para otro proyecto".

Y, de propina, para interpretar todo esto, coincido en la cola para ver The Act of Killing -soberbio documental producido por Werner Herzog que va a dar mucho que hablar- con un ingeniero informático que me dice que cree que el gran tema va a ser los derechos de autor de esas creaciones de MakerBot. "Igual que hubo quien hizo dinero cazando direcciones url que luego revendía a las marcas, pasará lo mismo con esos diseños". Y ya tengo cuerda mental para una temporada. A ver quién duerme esta noche.

iRedes 2013: ante el reto de un Tuenti más difícil para las marcas

Estoy cubriendo para RTVE.es el congreso iRedes, en Burgos, una cita que se va consolidando como el encuentro anual inevitable para todos los que nos dejamos las pestañas en esto del ‘social media’. Además, como coincide con el inicio de la primavera, tiene una cierto aire de inauguración de la temporada.

Venía yo con mucho interés por escuchar a Sebas Muriel, VP de Desarrollo de Tuenti. Sigo a Sebas desde que estaba en Red.es, y además he podido conocerle en persona: me interesa su punto de vista sobre esto. Y está en Tuenti, que para mí, y creo que para todos mis colegas, es un reto difícil y arduo.

Iredes
Imagen de la intervención de Sebas Muriel en iRedes 2013.

 Algunos sabéis que trabajo en una tesis doctoral (y voy camino de trabajar mucho tiempo en ella…). Durante la investigación que he llevado a cabo, he recabado información de más de 360 periodistas sobre el uso que hacen de las redes sociales en sus vidas profesionales y personales. Barruntaba esta conclusión, pero no me esperaba la contundencia de los datos: el uso de Tuenti es poco menos que marginal entre los profesionales españoles de la comunicación.

Y esto me asombra: ¿por qué despreciamos una red que tiene 15 millones de usuarios que pasan horas y horas en ella? ¿Por qué ignoramos a los chavales (y no tan chavales) que van a ser nuestros cliente/usuarios/lectores/votantes de mañana mismo?

En RTVE.es apostamos por una estrategia de presencia fuerte en Tuenti y llevamos más de tres años luchando por dar atención a esa comunidad esquiva, a veces anárquica, cambiante y estimulante que anida en Tuenti. Con ayuda de la propia empresa, hemos logrado una aceptable consolidación dentro de la red, con más de 75.000 seguidores y algunas comunidades muy activas, como la de Eurovisión y la de Águila Roja.

Siempre he pensado que estar ahí, interactuar con los chicos, ganar su interés, sería positivo para mejorar la imagen pública de RTVE, para conocer mejor a nuestro futuro público.

Sin embargo, la charla de Sebas Muriel en Burgos ha enfriado un poco mis ilusiones. Explica Sebas que el nuevo Tuenti apuesta por proteger todavía más a los usuarios, apartando de ellos el mensaje de marcas y empresas, para, en sus palabras, “no enguarrar la experiencia de usuario como están haciendo otras redes”.

Entiendo, y valoro, ese esfuerzo de Tuenti por proteger a sus usuarios, por no exponerlos a mucha publicidad y por hacer que el uso de la plataforma sea limpio y sencillo, sin interferencias.
Pero, si como yo entiendo, en Tuenti consideran a todas las empresas y todas las marcas de igual forma, su nueva propuesta nos deja fuera a los que buscamos llevar a Tuenti información, contenidos atractivos (y profesionales) y generar en torno a ellos comunidades. Nosotros no bombardeamos a los usuarios con banners y cupones, simplemente les proponemos contenidos interesantes que añaden valor a la red.

Con las páginas oficiales que ya tenemos, logramos un impacto escaso en los muros de los usuarios de Tuenti y eso reduce nuestra visibilidad, nuestra viralidad y el retorno. Si he entendido bien a Muriel, ese impacto va a ser menor, así que me asaltan las dudas sobre el interés que va a tener la plataforma para mí como responsable de las redes sociales de RTVE. ¿Merece la pena el esfuerzo que dedicamos a Tuenti?

Y, mientras tanto, el Congreso de iRedes  se habla mucho, y bien, sobre Twitter, una plataforma que apenas llega a los tres millones de cuentas activas en España y en la que la mitad de los tuiteros registrados como españoles NUNCA ha tuiteado nada…

 P.d: al tiempo que escribo esto, Facebook lanza su nuevo feed de noticias. En el próximo post lo analizamos, porque algo me dice que vamos a encontrar parte del mismo problema que encontramos con Tuenti.

 

Creatividad y optimismo en la Social Media Week New York

Que un chaval de 23 años te suelte desde el estrado, con su micrófono, su verbo fluido sin papeles y su pinta de nerd seguro de sí mismo que "esta es la generación más optimista de la Historia", después de llevar una década debatiéndonos entre el miedo al terrorismo a gran escala y la recesión que ha terminado con los sueños de vida fácil de esa misma generación, puede sonar a machada irresponsable o a atisbo de verdad del que tirar para desenredar el lío en el que nos encontramos. Así. Sin grises.

"Hoy, tenemos la posibilidad de desencadenar procesos que lleguen a todo el mundo". En las palabras de David D.Burstein en la Social Media Week New York se entremezclan ejemplos como el ya manido de la Primavera Árabe y datos sobre el porcentaje de jóvenes estadounidenses que montan un negocio al salir de la universidad: un 15%, lo que triplica los números de finales del siglo XX.

Bien. Aceptemos que a Burstein le puede un espíritu voluntarista y una visión parcial en su optimismo. Pero un tipo que montó con 18 años una organización para animar a los jóvenes a votar, reuniendo a 25.000 nuevos votantes; que escribe para el Huffington Post, y que acaba de publicar un libro (Fast Future) teorizando sobre el poder de los millenial, esa generación nacida en los 80 y 90, merece cierto crédito. Mucho más que el de tantos todólogos o gurús de medio pelo con cátedra en televisión.

La sesión en la que Burstein participaba, sobre emprendedores, y en la que también participaba Philip Auerswald, se conviritió este miércoles en una animada y animante defensa de una suerte de optimismo creativo para afrontar el futuro. "Los emprendedores aseguran la vitalidad del tejido social, porque ponen a prueba a las instituciones establecidas -que son a su vez grandes ideas previas llevadas a lo concreto- e incluso derivan en nuevas instituciones", señalaba Auerswald, autor de The Coming Prosperity (traducible como La prosperidad venidera)

"Nos hemos dado cuenta de que podemos tener un papel individual para cambiar el mundo", decía Burstein; y recordaba que, las redes sociales, esa poderosa herramienta de transformación, "han sido creadas por cerebros de nuestra generación". "Para un joven es casi imposible hoy en día vivir en una cueva", afirmaba para defender el carácter movilizador y participativo al que necesariamente lleva el acceso a internet.

Y mientras lo decía me acordaba de la interesantísima sesión sobre "gobiernos abiertos", conectividad y posibilidad de elección del día anterior, protagonizada por dos mujeres que han trabajado para la Casa Blanca en iniciativas de gobierno participativo a través de las nuevas tecnologías. Si con esta recesión hemos escuchado de analistas estadounidenses (Mr.Krugman, el Nobel apocalíptico, como principal representante) la constante comparación con la Gran Depresión, Susan Crawford se basaba en esa comparación para recordar que en los años 30 del siglo pasado, el acceso a la electricidad era minoritario y se consideraba un lujo. Del mismo modo, señalaba ella, el acceso barato a un internet de alta velocidad debe ser considerado un tema fundamental en lo que los votantes reclamamos a un político.

En zonas rurales o urbanas donde no hay un acceso a un internet rápido y barato, señalaba Crawford, hay alumnos que tienen que ir al McDonald a hacer los deberes para utilizar el wifi. Y lo que es más sorprendente es que en Estados Unidos, donde se defiende de la desregulación entre otros motivos porque fomenta la competencia, los números cantan. Los precios de la banda ancha son más elevados que en Europa y hay menos competencia.

En 19 estados de EE.UU. incluso hay leyes o proyectos de leyes para impedir que las administraciones locales puedan ofrecer internet de banda ancha a sus ciudadanos (mediante redes wifi) si hay una compañía en esa localidad que ofrece internet con un mínimo de 2 gigas de velocidad, lo que resulta una velocidad ridícula en estos tiempos, a juicio de Crawford. Esas medidas legislativas consideran que el Estado compite con la iniciativa privada y por eso lo prohíben. 

El acceso universal a una banda ancha "no es solo una cuestión de justicia social, sino de crecimiento económico", concluía. Es bueno que, a quienes vivimos en nuestra burbuja urbana de relativa prosperidad, nos recuerden con datos esa realidad de quienes son más vulnerables. El acceso a interent en estos tiempos no debería ser un lujo. Porque la brecha digital es una brecha de consecuencias socioeconómicas, y que lastra el desarrollo educativo y las posibilidades creativas de los ciudadanos.

Posibilidades creativas que "lleven al límite de la plataforma" de Google+, por ejemplo, como señala Carol McCarthy, del equipo de Marketing de la red social, en una de las sesiones más llamativas, la que nos relata el éxito musical de Daria Musk, basado en Google Hangouts, donde empezó ofreciendo conciertos en 2011. Hoy tiene un millón de seguidores en esa red social, está grabando un disco y prepara gira por el mundo, uno de sus conciertos ha sido emitido en streaming por YouTube y en las pantallas de Times Square, ha sido ponente en los TEDx....

La misma sesión fue una mezcla de mesa redonda, preguntas del público en el auditorio y de alrededor del mundo a través de Google Hangouts y un miniconcierto para los presentes y los espectadores de Trinidad y Tobago, Grecia, Italia o Canadá que participaban en el Google Hangout.

"Las redes sociales funcionan cuando la gente que participa en ellas da forma al futuro con sus ideas", defiende McCarthy. "En Google nos consideramos geeks, por eso cuando vemos cómo la gente sabe utilizar de una forma innovadora nuestras herramientas decimos: 'cómo no lo hemos pensado nosotros antes'", reconoce con orgullo.

Las redes sociales reparten sus Goya

No me gusta mucho hablar de números, la verdad. Ni siquiera con las colmenas: a todas las quiero por igual, produzcan más o menos.  Pero con la gala de los Goya voy a hacer una excepción, porque sus números en las redes sociales asustan.

Que la tele se tuitea ya es algo de dominio común. Pero la forma compulsiva en que se han tuiteado los Goya es increíble. Dicen los amigos de Tuitele que se rompieron todos los récords: 400.000 mensajes durante la gala, con una entrega por parte de los usuarios complemente desconocida: 3,2 mensajes por cabeza de media, muy por encima de la media que tienen los grandes concursos, que está en 2,1 mensajes per capita.

Y, lo mejor para RTVE: reventamos el récord que tenía 'La Voz' logrando un minuto de oro de 4.737 mensajes. Ahí es nada...

Facebook tampoco se quedó atrás en una noche como esa: aportó buena parte del tráfico que recibió RTVE.es durante la gala. Pero su musculatura últimamente es más Diesel: se deja notar con el tiempo, mientras que Twitter vive de la fiebre del momento.

Y, con el tiempo, al día siguiente, Facebook mostró su verdadera fuerza: la viralidad trajo el lunes un enorme caudal de  gente que, procedente de la red social azul, buscaba contenidos de los Goya. En esta distribución temporal tiene mucho que ver el algoritmo de Facebook, recalibrado para una 'larga cola' de contenidos y no para la batalla del TT.

Después viene YouTube: el vídeo de Candela Peña recogiendo su Goya va ya por más de 250.000 reproducciones y apunta a récord en nuestro canal de YouTube.

Pero no os penséis que todo sucede en las redes sociales. El 'widget' de comentarios que ofrecíamos a nuestros usuarios para comentar en directo la emisión multipantalla, vivió una noche de gran exigencia. Recogió más de 5.000 mensajes dejados directamente por los usuarios sobre la caja de comentarios. Y, además, se trajo otros 8.000 mensajes largos filtrados de Twitter a partir de nuestro hashtag: #LosGoyaRTVE. Por cierto, más de 15.000 cuentas fueron impactadas por este hashtag.

Y todavía hay mucha más actividad en Google, Pinterest, Tuenti... Aquí todo suma.

Youtube

Por supuesto, hay que agradecer a los actores, con sus errores y sus mensajes de reivindicación, esta explosión en las redes sociales. Pero lo que está claro es que la gente ha cambiado definitivamente la forma de ver la televisión. Como en casi todos los ámbitos de la cultura (la música, el cine, el teatro...), la experiencia cobra importancia sobre el contenido. Y la gente quiere vivir experiencias. Con la televisión, la forma de vivir esa experiencia siempre ha sido compartirla con otros. Y esos otros ahora son legión (virtual).

No descubro nada al decir esto, pero sí parece interesante analizar los flujos que se producen en las redes en torno a la tele y como extensión de la propia emisión, como nueva experiencia de consumo. Es relevante seguirle la pista a un vídeo de YouTube, que, una vez publicado, inicia una explosiva vida en Twitter; después, más reposadamente, se hace fuerte en Facebook, y acaba consolidando su influencia desde una constelación de blogs.

En los próximos tiempos veremos cada vez más fenómenos como este. Habrá que estar atentos para ver si estas líneas de circulación, influencia y redistribución se mantienen.

P.D. Por cierto, para los interesados en nuevas formas de ficción, hoy se ha presentado el proyecto PLOT28, una apasionante historia transmedia. Os la  recomiendo.

 

 

Twitter necesita claridad

Para un apicultor, hay pocos espectáculos más bellos - y  desasosegantes- que un enjambre en el aire. Hermoso, porque es una fuerza de la naturaleza en acción. Inquietante, porque nunca sabe qué va a pasar: es impredecible, inmanejable, imposible de entender sin unos conocimientos profundos del comportamiento de las abejas.  Con mucha experiencia y mucha observación, un buen apicultor empieza a leer los signos del enjambre, a entender qué lógica interna lo anima y, a veces, a predecirlo. 

Con Twitter pasa lo mismo. Con más de 500 millones de usuarios, el impresionante torrente de mensajes que se lanzan cada segundo lo vuelve prácticamente inmanejable, inasible, difícil de comprender y, por tanto, complejo para el usuario poco avezado. Siempre he pensado que esa es la principal causa de abandono de los 'tuiteros' novatos: simplemente no entienden qué pasa en ese enjambre de información que vuela y zumba a toda velocidad ante sus ojos.

Para ilustrar esto, os propongo que veáis este espectacular mapa de los tuits mundiales: bellísimo, pero imposible. Inútil en su propia elegancia:

  Mapa500

Creo que Twitter necesita reconducir la experiencia de usuario rápidamente. A medida que uno sigue a muchas personas, es casi imposible hacer un uso relevante de toda esa información: la sensación de perderse cosas, la falta de tiempo, las dificultades para filtrar... Todo se vuelve contra el usuario, sobre todo contra el recién llegado y contra el poco 'techie'.

Sí, evidentemente se pueden hacer listas, seguir hashtags, hacer búsquedas... Pero otras herramientas no exigen tanto trabajo para entererarse de qué está pasando. No nos requieren tanto tiempo para sacarles provecho. Son más usables.

Por eso me gustan iniciativas como Niagarank.es, una web que me ahorra tiempo en ese proceso de exploración, de búsqueda de conversaciones relevantes, de organización. A través de una serie de algoritmos, utilizan la experiencia de los usuarios más avanzados y respetados para tamizar ese mar de mensajes y mostrarnos aquellos temas que, en cada momento, son más relevantes, más interesantes, más comentados. Son los trending topics,  pero mejorados, útiles, sin Justin Bieber ni bromas de 'geeks' ingeniosos. Sin que decida Twitter qué tienes que ver, sino la verdadera relevancia.

Además,  Niagarank ofrece 'secciones', a la vieja usanza periodística, con lo que podemos mirar Twitter desde esa óptica diferente que es la segmentación del mundo por grandes temas.

Me parece que Twitter evolucionará pronto hacia esta idea (o una parecida). Cuando yo entre a mi cuenta, el sistema, que sabrá de mis gustos y de mi historial de navegación, acomodará el flujo de mensajes a mis gustos y mis necesidades. El enjambre de tuits se organizará, será útil y comprensible de un vistazo. Entonces será una herramienta mucho más útil y poderosa, sobre todo para los profesionales.

Y para cuando queramos perdernos en la marea de mensajes, un 'modo clásico' y rápidamente volvemos a la 'serendipia' del gran Time Line. Romántico, quizás, pero profesionalmente cada vez menos útil.

¿Qué os parece?

 Por cierto, para quien nunca haya visto un enjambre en el aire, es esto:

Enjambre

Facebook Graph Search: sacándole el jugo a los amigos

 Facebook presenta Graph Search, un buscador interno que permite saber qué les gusta a tus amigos o, simplemente, cuáles de ellos están unidos por un mismo interés o actividad.  Mi primera reacción ante la noticia: ya era hora.

Y sí, ya era hora, porque una herramienta como esta sirve de verdad para sacarle el jugo a la red. Hasta hoy, para saber a qué amigos tuyos les gustaba, por ejemplo, el fútbol, tenías que conocerlos. Pero a medida que nuestras redes personales crecen y crecen, se vuelve difícil saber qué gustos, aficiones, atributos tiene toda esa gente a la que estamos conectados.

Ayer, Mark Zuckerberg presentó casi por sorpresa una herramienta que, en mi opinión, tiene todo el sentido del mundo. Es un buscador denominado 'Graph Search', que sería algo así como 'búsqueda de grafos', atendiendo a la teoría de grafos, una de las que mejor explican el fenómeno de las redes sociales y siempre en la mente de los ingenieros de Facebook.  De nuevo, la empresa de Zuckerberg colabora con Bing, el buscador de Microsoft, para mejorar sus posibilidades internas (llamada de atención a Google, claro).

Yo todavía no he podido probarla -estoy apuntado en la lista de espera-, pero he visto un simulacro y me parece realmente potente. Por ejemplo: se le pueden hacer preguntas simples y llanas al buscador, como "amigos a los que les guste la apicultura". Y, si es como prometen, el buscador devolverá exactamente los nombres de las personas amigas que tengan esta bella afición. Y más: la búsqueda podría ser "amigos a los que les guste la apicultura en Córdoba", con lo que tendríamos unos resultados todavía más refinados.

Muchos estaréis pensando "qué bobada, yo ya conozco bien a mis amigos". Bueno, posiblemente sea así, porque la mayoría de la gente conoce bastante bien a su 'grafo social'. Pero no nos engañemos: todo el mundo puede tener una afición oculta, un saber, un valor escondido... Y, muchas veces, saber eso nos puede ayudar a la hora de elegir una compra, un viaje, un hotel... O, simplemente, para hacer grupos y listas de amigos más eficaces al filtrar nuestra base de datos.

 

Las empresas, grandes beneficiadas

Si para el usuario de a pie la novedad puede plantear alguna duda, para las empresas no las hay en absoluto: esto es lo que llevan pidiendo años. De momento, el cambio solo afecta a los perfiles personales, pero ya sabemos que Facebook suele lanzar las novedades así, convenciendo primero a los usuarios y, después, ofreciéndoles esas novedades -ya probadas y aceptadas- a las empresas.

Para cualquier gran empresa, conocer a fondo su capital humano es una necesidad estratégica. Nunca se sabe qué anónimo trabajador tiene las cualidades exactas que está buscando la compañía. Disponer de una herramienta de este tipo permite gestionar mucho mejor ese capital humano, aflorar talento y ponerlo en valor.

Pero, además, desde el punto de vista de las empresas que se relacionan con sus 'fans' en la red,  este tipo de herramientas abre grandes posibilidades. Por ejemplo, en RTVE tenemos más de 175.000 seguidores en nuestra página oficial de Facebook.  De toda esa gente sabemos poco: apenas datos estadísticos y aquello que la intuición y la observación nos dicen.

Para saber más, hasta el día de hoy se recurre a empresas que hacen minería de datos y obtienen eso que se llama 'psicográgicos', es decir, lo que le gusta a la gente que compone esa comunidad de fans. Así, podríamos saber si, además de gustarles RTVE, también les gusta, por ejemplo, Antena 3, o si mayoritariamente son aficionados al fútbol o a la literatura. Son datos muy útiles, porque nos permiten "afinar el tiro" y no hacer propuestas equivocadas en Facebook. Puro CRM

Si Zuckerberg y los suyos ponen a disposición de las empresas un buscador de este tipo, nosotros en RTVE podríamos mejorar notablemente nuestro trabajo, con una gestión de la comunidad más fina, mejor orientada y sin tanta 'prueba y error'. Y sin depender de terceros, simplemente utilizando lo que los fans quieren que sepamos de ellos.

Y desde el punto de vista del periodismo, más ventajas. Para los profesionales será más fácil encontrar en sus redes a personas que sepan de algo que les interese, o que estén o hayan estado en lugares relevantes. Y, al revés: para el público, los periodistas serán más visibles y accesibles.

Con todo, lo que más me interesa es la capacidad de organizar a grandes cantidades de personas y poner en común su capital social, eso que hace que las sociedades avancen y transformen la realidad.  Con esta nueva herramienta, si se cumple lo prometido, será mucho más fácil activar ese capital social, descubrir en qué es bueno cada uno, qué sabe cada persona, qué puede aportar al colectivo... Estoy deseando probarlo, la verdad. 

 

Enrique Meneses deja una larga huella en las redes sociales

La muerte del periodista Enrique Meneses ha producido agitación y tristeza en las redes sociales. Recojo en este Storify los homenajes que periodistas y amigos han dejado en las redes:

 

Enrique Meneses deja una larga huella en las redes sociales

La muerte del periodista Enrique Meneses ha producido agitación y tristeza en las redes sociales. Recojo en este Storify los homenajes que periodistas y amigos han dejado en las redes:

 

RTVE, el medio español con mejor reputación en las redes sociales (según Klout)

Cuando le hablo a la gente de la importancia de las redes sociales siempre le digo lo mismo: lo más importante no es cuánta gente te siga, sino cuánto contribuye esa gente a mejorar tu reputación, tu imagen pública, tu buen nombre.

La medida estandar de esa reputación en las redes sociales la proprociona Klout.com, un servicio estadounidense que se dedica a evaluar lo influyente que es alguien en las redes sociales y la 'salud' de su reputación on line.

Pues bien, Klout.com otorga un índice de 85 puntos sobre 100 a RTVE, lo que nos sitúa como primer medio de comunicación de España en este prestigioso índice, un punto por encima de El País y de Muy Interesante. 

Ser primero o tercero, en realidad, no importa. Lo que importa de verdad es estar ahí arriba, entre los mejores, demostrando que RTVE mantiene una firme reputación on line, algo que no es fácil en estos tiempos complejos en los que las redes sociales pueden laminar la reputación de cualquier empresa o institución en una tarde.

Por eso, nos alegra especialmente terminar este año entre los mejores de España. Ahora nos ponemos el listón más alto: los 99 puntos que tiene en Klout el New York Times.

Klout

Medir la influencia, una tarea difícil

Lo cierto es que evaluar la influencia de alguien en las redes sociales es una labor compleja. Klout tiene en cuenta varios factores y genera un algoritmo que calcula esa influencia. Por ejemplo, tiene muy en cuenta quie´n retuitea nuestros tuits. Si la gente que lo hace tiene un alto índice en Klout, nuestra propia clasificación mejora.

Además, tiene en cuenta también el hecho de que una cuenta reciba muchas menciones, sea incluida en muchas listas de  Twitter y, algo muy importante: cuántos de sus seguidores son en realidad cuentas falsas, zombies. Afortunadamente, en RTVE tenemos un nivel de cuentas de spam muy bajo.

Y no solo Twitter. También tiene en cuenta el impacto de la comunidad en Facebook, Google+ y otras redes 'menores', como Foursquare o Flickr. El posicionamiento en buscadores y la presencia en Wikipedia también son bien valoradas por Klout para generar su ránking.

Por dar algunos datos, en RTVE (con nuestras cuentas principales en Twitter y Facebook) hemos logrado en tres meses más de 80.000 retuits,  hemos sido incluidos en más de 8.000 listas de Twitter, y hemos obtenido más de 90.000 menciones en Twitter y más de 20.000 en Facebook.

Son números, claro, pero llevan detrás alma: son personas que confían en lo que decimos, que nos tienen en cuenta y nos ayudan a crecer. Son, además, personas muy bien valoradas por Klout, los viejos 'influencers' de Lazarsfeld, más vivos que nunca en esta 'infoesfera' de las redes en la que vivimos.

¡Gracias a todos!

 

David Varona


Soy David Varona, redactor jefe de Participación en RTVE.es, donde coordino, además, la estrategia en redes sociales, una faceta de Internet que me fascina.
Ver perfil »

Síguenos en...

Últimos comentarios