3 posts de enero 2012

Twitter, no lo hagas, no censures contenidos políticos

Corren malos tiempos para la Internet libre que todos queremos. Al acoso policial sobre las descargas ilegales, se sumaba ayer el anuncio del FBI de que planea construir un sistema que le permita rastrear las redes sociales en busca de posibles delitos. Ahora llega el sorprendente anuncio de que Twitter está dispuesto a bloquear mensajes en un determinado país si su contenido no es adecuado a las leyes del citado territorio.

Twitter disfraza la idea de mejora de su capacidad para "adaptarse a las leyes locales". En la práctica es una puerta abierta a la censura.

La propia red social decía hace unos meses que no pondría  barreras de este tipo a sus contenidos. Si había que borrar un contenido por inapropiado (agresivo hacia alguien, amenazante, humillante...) se borraría a nivel mundial. De esa forma, los contenidos de índole política quedaban excluidos de posibles bloqueos, porque se consideraban amparados por la libertad de expresión que debería amparar a toda internet. "La libertad de expresión es fundamental", decía entonces Twitter, "algunos tuits pueden facilitar cambios positivos en países sometidos a represión".

Y tenía razón Twitter en aquel comunicado. Como ya hemos comentado en este blog, la red de microblogging ha sido el caballo de batalla sobre el que han galopado las revoluciones sociales del último año. Tanto en Estados Unidos, como en Rusia o todo el mundo árabe. Sin Twitter, sin Facebook y sin teléfonos móviles, todo habría sido diferente, más lento. Incluso podría no haber sido.

Por eso, sorprende tanto ahora este nuevo comunicado de Twitter diciendo que, para acogerse mejor a las legislaciones locales, podría bloquear mensajes en determinados territorios. No borrarlos a nivel global, si no aplicar censuras a escala local. Así, un país podría decirle a Twitter que determinados contenidos (agitadores, críticos, revolucionarios...) no lleguen nunca a usuarios dentro de sus fronteras

La red social dice que  bloqueará tuits en lugares con "diferentes ideas sobre los contornos de la libertad de expresión".

La expresión es tan vaga que vale todo: cualquiera puede tener ideas diferentes sobre esos "contornos". Y esto ha sido siempre así, pero nunca antes las redes sociales se habían planteado la posibilidad de cerrar el paso a mensajes que puedan resultar incómodos para gobiernos o estados con una visión restrictiva de la libertad de expresión.

Porque, ¿quién decide cuál es el límite? ¿Puede China, por ejemplo, llamar a Twitter y decirle que no quiere que por su territorio pasen mensajes que hablen de libertades políticas? Y si lo hace, ¿cómo decide Twitter qué mensajes pasan y cuáles no? ¿Dónde pone el listón? ¿Cómo se establece el baremo? ¿Cómo se controla tanto contenido si no es con apagón total? Parece que el país que exija la censura tendrá la sartén por el mango.

Intereses económicos

Twitter no se puede utilizar hoy en día en China:  está prohibido por el régimen comunista. Pero Twitter, como todas las demás redes sociales y grandes empresas de Internet, quiere que los chinos accedan a sus contenidos. Un potencial de casi mil millones de usuarios ablanda las convicciones democráticas y liberales de cualquiera... El juego incluye millones de dólares en publicidad y un crecimiento en términos de masa crítica de usuarios que dé viabilidad y futuro al proyecto.

En pocas palabras, si Twitter garantiza al Gobierno chino que bloqueará lo que ellos digan, la Gran Muralla empezará a abrirse para el pajarito azul. Y añado que hablo de China por poner un ejemplo, pero me vale Cuba, me vale Irán, me vale Corea del Norte y, si me apuráis, me vale Rusia, un país enorme, muy poblado, donde la libertad de expresión siempre parece estar en el aire.

La magia de las redes sociales, lo que ha hecho que se conviertan en el fenómeno más grande de Internet desde la aparición de Google es la libertad que dan a la gente. El usuario de Facebook o Twitter se da cuenta rápidamente de que tiene en sus manos una herramienta única, poderosa, capaz de influir, de producir cambios.  Es lo que los anglosajones llaman "enpoderarse", tomar poder, cobrar conciencia de que se pueden hacer cosas gracias a la combinación de una mente crítica, conocimiento libre, tecnología y una herramienta de comunicación sin barreras.

Si Twitter se carga esta combinación, a lo mejor entra en China y sus dueños se forran. Pero a la mejor muchos usuarios dejamos de utilizarlo. Es más, con la reacción que se puede ver ya hoy en Twitter, lo más probable es que Twitter haya apretado el botón de "autodestrucción".

 Por eso, hay que decírselo muy claro a Twitter: No lo hagas. No censures. No hagas caso a los países que restringen la libertad de expresión. No a la #CensuraTwitter.

 

 

 

 

Somos avatar: las redes, espejo de la personalidad

En los primeros tiempos de Internet, era muy frecuente que la gente creara personalidades virtuales que no tenían nada que ver con la suya propia. En aquella época de trolls y lurkers, menudeaban los avatares que estaban alejadísimos de su dueño. Así, el tímido era anónimamente un arrojado y el hombre, muchas veces una mujer.

En los últimos años, con la irrupción de las redes sociales, todos hemos percibido que había un cambio en esta idea. La necesidad de contactar con amigos reales en lugares como MySpace o Facebook hace que la gente prefiera darse a conocer, mostrar su verdadero nombre y su propia imagen. Por eso, la gran mayoría de los usuarios de las grandes redes sociales tienen fotos reales y nombres reales.

Pero sigue abierta la discusión sobre cómo nos mostramos. Vale que pongamos nuestro nombre real, pero ¿qué imagen tratamos de proyectar a través de las redes? ¿Intentamos mejorarnos a nosotros mismos? ¿Nos exhibimos? ¿Mostramos nuestra mejor cara? ¿Es como dice esta foto?

Personalidad_en_facebook

Sobre esto se ha debatido mucho, pero investigado poco. Afortunadamente, se ha publicado hace unos meses un interesante trabajo que empieza a revertir esta situación. Lo firman Samuel D. Gosling y su equipo de investigadores de las universidades de Texas y Missouri, y lo publica la revista 'Cyberpsychology, behavior, and social networks'. Es, por tanto, un enfoque desde la psicología. Y es una novedad, porque apenas se abordan las redes sociales desde esta disciplina. Se suele hacer desde la sociología y la comunicación, y la psicología ha sido dejada de lado, apenas tocados argumentos como la 'intimidad' de Lacan.

Pero el equipo de Gosling se lo toma muy en serio y analiza la relación entre la imagen que dan los usuarios de Facebook y su personalidad real.  El trabajo se titula "Manifestaciones de la personalidad en redes sociales on line: Comportamientos en Facebook autoreportados e información observable en los perfiles".

Para sus experimentos, como dice el título, han recabado información de los usuarios entrevistándoles con un cuestionario. Se trata de una batería de preguntas muy utilizada en Psicología para catalogar la personalidad. Se puede determinar si una persona es extrovertida, neurótica, concienzuda, simpática o abierta a la experiencia. Y en qué medida es todas estas cosas a la vez. Es lo que se denomina Modelo de los Cinco Factores, FFM en sus siglas inglesas.

Otro de los experimentos llevados a cabo en la investigación proponía a un grupo de personas que evaluaran los perfiles públicos de un amplio grupo de usuarios de Facebook. En función de sus fotos, post y otros elementos, debían valorar su personalidad.

El cruce de datos de todos los instrumentos del experimento da una conclusión muy relevante: se detectan numerosas conexiones entre la personalidad real y el comportamiento en redes sociales que declaran los usuarios investigados.

Además, tal y como preveían los investigadores, las personas extrovertidas no solo utilizan Facebook con frecuencia, sino que también tienen un mayor grado de compromiso y fidelidad con la red social y dejan más trazas de alto nivel de uso de estas herramientas. Además, en línea con su propia 'vida off line', estas personas extrovertidas buscan activamente el contacto en las redes sociales.

 En el caso del rasgo de personalidad que habla de lo concienzuda que es una persona, las redes sociales también lo reflejan. Así, las personas que tienden a 'procrastinar', a dejar para mañana lo que pueden hacer hoy, encuentran un refugio ideal en las redes sociales. Siempre hay en ellas algo más divertido que la obligación. En cambio, las personas muy concienzudas, lejos de soltarse el pelo y relajarse, son menos dadas a dedicarles mucho tiempo.

Por su parte, las personalidades muy abiertas, dadas al intercambio de experiencias y a la experimentación de novedades, también se reflejan con nitidez en las redes. Allí, se manifiestan como usuarios experimentadores, dados a conocer a nueva gente y a cambiar mucho la configuración de las herramientas.

Es más, los investigadores concluyen que, en lugar de ser una vía de evasión de la realidad, las redes sociales tienden a ser un microcosmos que reproduce nuestro mundo real, nuestra vida social real.

Por tanto, Gosling y sus colaboradores tienen claro que los procesos de la personalidad están vivos en las redes sociales, donde corren en paralelo a como son en los entornos no virtuales. En resumen: nuestra personalidad está plasmada en las redes sociales y en ellas nos comportamos como somos en la vida real.

Es un primer trabajo y los propios autores señalan que hay mucho camino por hacer en esta línea de investigación. Sin embargo, me interesa mucho el resultado.

Trabajando como reponsable de Participación en RTVE.es he podido asistir a este cambio: a cómo la gente se muestra de forma cada vez más real y a cómo las verdaderas personalidades ocupan el espacio virtual.

Me parece que tiene mucho que ver con una de las ideas centrales de mi percepción de las redes sociales: son parte de nuestra vida. Utilizar Facebook es ya algo tan natural como ver la televisión o leer un libro. Deja de ser un fenómeno extraño para incorporarse a nuestra vida. Por eso, cada vez veo más difusa y estrecha la línea que separa vida real de vida virtual. ¿O es que estar en Facebook no es también nuestra vida? ¿Qué opinas?

 

 

 

 

 

 

 

Algunas pistas para 2012

¡Hola! Ante todo, feliz año a todos. Os pido perdón porque hace mucho que no escribo. Pero es que el invierno es época de letargo para las abejas y los apicultores descansamos. Mirad cómo está el colmenar estos días:

Colmenas_nieve

Bromas aparte, lo cierto es que no he encontrado muchos temas de inspiración en las últimas semanas. Pero el principio de año es diferente, porque permite hacer un ejercicio que luego sirve para sacar los colores de más de uno: apuntar las tendencias de lo que será el año que arranca.

Me atrevo a señalar que en 2012, el mundo de las redes sociales vivirá marcado por estas ideas:

1 - Las herramientas de geolocalización vivirán un año de gloria

Hay tres acontecimientos este año que impulsarán con fuerza la geolocalización: la Eurocopa, los Juegos Olímpicos y las elecciones de Estados Unidos. Todos vamos a querer adornar nuestros perfiles sociales con un "estoy aquí" en tan inolvidables eventos. Al hilo de esto, aumentarán las propuestas de juegos, acciones, concursos... que tengan que ver con marcar el lugar donde te encuentres. Foursquare y Facebook Places vivirán un año intenso, pero también Twitter, con su capacidad para posicionar los 'tuits' en el espacio geográfico.

Además, la proliferación de 'smartphones', mucho más acelerada de lo que nadie habría previsto, impulsará esta tendencia, porque 'hacer checkin' es una de esas cosas para las que un teléfono se presta mejor que ninguna otra herramienta. Y también porque, para mucha gente, es una forma de dar sentido a la inversión en el aparato.

2 - La expansión del TimeLine de Facebook será una revolución

Ya ha empezado con el fin de año, pero en las próximas semanas o meses  todos los casi 900 millones de usuarios de Facebook tendrán activado el 'TimeLine', que en España se ha llamado Biografía. Al margen de la típica e inevitable discusión sobre si este nuevo Facebook es mejor que el anterior, lo cierto es que el TimeLine lleva aparejada la implantación del nuevo 'Open graph' y eso sí que es un cambio de calado.

Con el 'Open Graph' de Facebook, cualquier web podrá integrar de forma mucho más intensa la red social dentro de sus páginas. La integración puede llegar a ser tan estrecha que todo lo que un usuario haga en una web se puede reflejar en su perfil de Facebook y en los muros de sus amigos. Y sin necesidad de darle a un botón de recomendar o a un me gusta, como hasta ahora. Simplemente por leer una noticia, estaremos informando en Facebook de lo que hacemos.

  Desde el punto de vista de la viralidad, el efecto es impresionante, con lo que los propietarios de webs saldrán beneficiados. Sobre todo, los productores de buenos contenidos informativos o de entretenimiento.

Otra cosa es la intimidad: los niveles de integración pueden llegar a ser muy agresivos y es posible que los usuarios no se tomen muy bien eso de que se pueda saber prácticamente todo lo que hacen. Aun así, la importancia de la integración es enorme, puesto que lleva a un siguiente nivel la idea de que internet es social. Y más que social: Facebook quiere que sea una experiencia transparente y compartida por todos. Veremos cómo encaja los miembros de la red esta idea.

3 - Los niños, el próximo asalto

Quizá me "columpie" al apuntar que los niños serán uno de los campos de combate para las redes sociales en 2012, pero lo cierto es que una batalla que está a punto de darse. Facebook ya ha dicho que quiere que los menores de 13 años tengan presencia en su red. Y si lo dice es porque tiene muy avanzada la idea.

¿Cómo lo harán? He aquí la cuestión. Puede ser un nuevo 'Facebook Kids', o que creen cuentas a las que sólo puedan acceder niños... Desde luego, la cuestión es proteger al máximo la intimidad de los chavales, y también ponerlos a salvos de desaprensivos. A mí, personalmente, no me parece mal que los niños puedan empezar a interactuar en las redes sociales. Si lo hacen en espacios controlados aprenden a defenderse de las agresiones y a identificar los peligros. Como ejemplo, ahí está la pequeña red social del canal Infantil de RTVE, en la que varios miles de niños aprenden a caminar por el mundo virtual sin riesgos.  Pero en España, donde nos hacemos cruces con estas cosas y luego dejamos que los críos vean Sálvame, lo mismo se 'talibaniza' el tema y se retrasa más la edad legal de acceso...

4 - La compra social

Otro avance importante este año será, seguramente, socializar el comercio electrónico. Esto ya está pasando, lo sé, no hace falta ser adivino para predecirlo. Pero veremos soluciones fascinantes. Por ejemplo: entraremos a una web para comprar unos pantalones. El sistema nos dirá qué amigos los tienen, qué opinan ellos de ese producto y qué opinan sus amigos de cómo les quedan.

Más allá: pronto podremos tener perfiles sociales biométricamente iguales a nosotros. Así, entraremos a una tienda virtual y el sistema sabrá exactamente qué prendas nos quedarán mejor, porque conocerá nuestro peso, altura, medidas, número de pie, color de pelo, de piel... ¿Miedo? Bueno, más miedo dan las colas de las rebajas.

5- La tele será mucho más social

Otra tendencia que ya viene de atrás pero que explotará sin duda este año: las redes sociales y la televisión se casarán en un matrimonio que, a priorir, parece indisoluble.  Ver la tele siempre fue un acto social, compartido y comentado. Las redes sociales permiten hacer eso en tiempo real y con un número de personas increíblemente grande.

En los próximos meses florecerán las aplicaciones pensadas para mejorar y fomentar esta experiencia de usuario. Todo lo que veamos en la tele será susceptible de ser filtrado socialmente, comentado, dispersado por las redes... Además, llegarán con fuerza las llamadas aplicaciones 'second screen', que permitirán utilizar los dispositivos móviles como una extensión de la televisión y complementar con ellos la emisión.  A mí me llaman mucho la atención las aplicaciones de reconocimiento de sonidos. Por ejemplo: empieza una serie en la tele y la sincronizamos con el móvil, de forma que éste vaya escuchando lo que dicen los actores y, al mismo tiempo, ofreciéndonos información extra, concursos, juegos... Y, claro: conexión con otros usuarios que estén haciendo lo mismo tanto en sus móviles como en las webs. O en las redes. Cerramos el círculo social.

Bueno, pues estas son mis cinco apuestas. Son bastante seguras, porque son poco arriesgadas. No me fiaría de nadie que vaya por ahí dicendo que este año Google+ desbancará a Facebook...

¿Y vosotros qué pensáis?

 

 

 

 

David Varona


Soy David Varona, redactor jefe de Participación en RTVE.es, donde coordino, además, la estrategia en redes sociales, una faceta de Internet que me fascina.
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