Súbita reducción de seres vivos en la Tierra
Nuestro planeta acaba de perder la mitad de sus habitantes de golpe, y ni nos hemos enterado. Porque hasta ahora pensábamos que en los sedimentos del suelo oceánico había alrededor de 35.5×1029 microbios viviendo, y un nuevo cálculo ha determinado que en realidad el número es mucho menor, tan solo el 8% del anterior: unos 2.9×1029. La consecuencia es que el número total de microorganismos vivos en el planeta se reduce también drásticamente, en un 50%, quedando tan solo entre 9.2×1029 y 31.7×1029 en total. La estimación del número total de seres vivos que habitan la tercera roca a partir del Sol se reduce por tanto a la mitad de los que hasta ahora pensábamos que había.
Quedan, eso sí, más que suficientes como para constituir un elemento clave en los ciclos geoquímicos del planeta. El oxígeno, dióxido de carbono y otros nutrientes que estos organismos del fondo oceánico utilizan y liberan, dónde y cuándo lo hacen y a qué ritmos son datos esenciales para comprender el modo como la atmósfera y los océanos se comportan. Por eso es que para los geomicrobiólogos es muy importante estimar el número, la clase y la distribución exacta de estos microorganismos, ya que de estos factores depende en buena parte el funcionamiento del sistema planetario.
El súbito cambio de las estimaciones se debe a un nuevo modelo de distribución, basado en análisis de perforaciones en los fondos oceánicos. Este nuevo modelo toma en consideración muchas más muestras que los antiguos, y distribuidas por regiones más amplias de los océanos. Los números anteriores eran sospechosos, porque se basaban en conteos realizados en áreas más cercanas a los continentes, que son más ricas en nutrientes, y por tanto sobrestimaban la cantidad de microorganismos presentes. Los nuevos números tienen en cuenta los grandes desiertos que hay en el centro de los mayores océanos. Y respecto a la cantidad de peces y de aves, de perros de las praderas o de mariposas Monarca, de escarabajos o de humanos… la verdad es que son irrelevantes. Ni todas las briznas de hierba en la sabana africana, ni todos los pinos de Siberia, ni todas las encinas de Extremadura suponen diferencia ninguna. Ni siquiera nuestros números.
Según las nuevas estimaciones en el planeta Tierra tan solo viven entre novecientos veinte mil millones de cuatrillones y tres coma un quintillones de organismos individuales. Son números que tienen entre 29 y 30 ceros. Las cifras poblacionales de animales macroscópicos, como las de la Humanidad con sus poco más de siete mil millones de personas, son insignificantes en comparación con números semejantes; apenas un error de estimación o redondeo. La Tierra es un planeta de microorganismos con algún que otro ser pluricelular esparcido aquí y allá en números demasiado insignificantes como para ser contados. Incluso después de que ese número se haya reducido a la mitad.
