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El fin del mundo de la Edad del Bronce

    miércoles 13.ene.2016    por Pepe Cervera    1 Comentarios

El mundo de la Edad del Bronce era sofisticado, con complejas relaciones internacionales y relaciones económicas que enlazaban continentes. Era un mundo variado con civilizaciones muy diferentes entre sí, pero similares en cuanto a su avanzado nivel de desarrollo tecnológico y cultural. Tras las convulsiones provocadas por la llegada de la metalurgia del bronce entre 3.00 y 2.000 años adC el Mediterráneo Oriental se había estabilizado, y una serie de potencias comerciales y militares estaban firmemente establecidas. Desde su centro en Creta la civilización Micénica florecía, y mantenía relaciones comerciales con el sur de Italia y con el resto de los países ribereños que alcanzaban incluso a Gran Bretaña y la Europa Central. El Imperio Hitita estaba en su apogeo y dominaba buena parte de la península de Anatolia desde Hattusa, su capital, en perpetua rivalidad con el Egipto de la más gloriosa época imperial y el Imperio Asirio. En el sureste de la la península ibérica la cultura argárica estaba en pleno apogeo, mientras que en la meseta la cultura más extendida era la de la primera fase de Las Cogotas. Entre todas estas potencias había comercio, relaciones internacionales, diplomacia y por supuesto guerras de cuando en cuando, y ciudades como Ugarit (situada cerca de lo que hoy es Latakia, en Siria) cambiaban de manos y ejercían una gran influencia cultural y política en su región. Hacia 1177 adC, sin embargo, todo este complejo mundo de relaciones, política y comercio se derrumbó con una rapidez y simultaneidad sorprendentes. El Imperio Hitita colapsó; los palacios de Micenas y Cnossos ardieron, Asiria y Egipto sufrieron enormes crisis que estuvieron a punto de derribar sus estructuras políticas y unos misteriosos Pueblos del Mar contribuyeron a todo este tumulto para desaparecer después de la Historia. Este terrible pasado podría guardar lecciones relevantes para nuestro presente.

 

La historia no se repite, pero a veces rima, y el colapso del sistema internacional del Bronce Final podría proporcionarnos lecciones interesantes. Se conservan pruebas de serios problemas económicos y políticos, iniciados tal vez por un cambio climático que provocó sequías y hambrunas: han aparecido cartas de emperadores pidiéndose ayuda alimentaria unos a otros para resolver crisis locales. Las guerras se extienden: ciudades y puertos se fortifican y sus defensas se refuerzan, indicio claro del aumento de la inseguridad. Y como una plaga arrasadora aparecen los famosos Pueblos del Mar, un grupo de origen incierto que trata de invadir Oriente Medio debilitando fatalmente al Imperio Hitita y dañando considerablemente al Egipcio, que finalmente los derrota y somete de la mano de Ramsés III; algunos de los descendientes se asientan en lo que hoy es Palestina.

No se sabe quiénes eran o de dónde venían, pero una hipótesis extendida es que se trataba de una alianza de refugiados y huidos de las guerras micénicas y del colapso de las estructuras políticas del Mediterráneo Oriental que movidos por la necesidad y quién sabe si por algún tipo de ideología radical intentaron asentarse por la fuerza sin respetar las entidades políticas existentes. Quizá el ISIS de la Edad del Bronce, se podría interpretar, porque la situación actual recuerda a aquellos malos tiempos: una guerra civil en Siria que podría haber sido activada por hambrunas producto de la sequía, intereses internacionales contrapuestos y en conflicto, colapso de estructuras políticas estabilizadoras, oleadas de refugiados, aumento de la violencia, carencia de alternativas futuras... Aquella vez la cosa terminó con una etapa de desarrollo de la civilización y una Época Oscura de casi un siglo de la que no quedan testimonios escritos: las clases dirigentes estaban demasiado ocupadas sobreviviendo y reconstruyendo como para preservan la memoria del pasado. Como consecuencia desaparecieron reinos y hasta lenguajes que no se recuperaron hasta el siglo XIX; ciudades como Ugarit pasaron a la historia, y el rumbo del futuro (nuestro presente) cambió para siempre. Y aunque la historia no se repita sería poco inteligente no escuchar las lecciones del pasado cuando rima demasiado fuerte.

Pepe Cervera   13.ene.2016 11:41    

1 Comentarios

estoy revisando esta parte de la historia y como las culturas sumerias y protohebreas se establecen cerca al decadente egipto y la llegada de los romanos ya con el conocimiento del hierro termina con sepultar la edad de bronce

viernes 24 mar 2017, 18:42

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Pepe Cervera

Bio Retiario

Pepe Cervera es periodista, biólogo y, entre muchas otras cosas, profesor de la Universidad Rey Juan Carlos. Colabora con diversos medios y es un apasionado de Internet.
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